Iglesia Católica

«Una sociedad sin espiritualidad es como una casa sin cimientos». Me ha impresionado esta frase del famoso psicólogo Javier Urra en una entrevista publicada en Alfa y Omega (nº 1270). Toda la entrevista respira una valoración muy grande de la espiritualidad hasta afirmar que es un elemento consustancial al ser humano: «Creamos o no creamos en algo o Alguien más allá de nosotros, tenemos un anhelo de transcendencia que necesitamos llenar. La espiritualidad es parte consustancial del ser humano desde los tiempos de Atapuerca». Y en otro momento subraya: «Somos seres físicos, sociales, culturales… pero también espirituales».

En consecuencia señala una necesidad: «Hace falta en la Iglesia católica una mayor pedagogía sobre su aportación al mundo de la espiritualidad».…  Seguir leyendo »

«Eh, tú» espeta Sócrates a Alcibíades, «¿qué te propones?». La respuesta de Alcibíades es simple, aunque resulta difícil de entender: «Voy a decir la verdad. ¿Crees que me lo permitirás?». Cuando Alcibíades nos informa más en detalle de la naturaleza de la verdad que se propone decir, empezamos a entender la razón de que se haya puesto a la defensiva.

Como si de un francotirador se tratara, guiado por el «hombre exterior» y espoleado por sectores que suspiran por recobrar un poder perdido hace una década en la Iglesia, quien fuera secretario de Benedicto XVI, monseñor Georg Gänswein, anuncia por capítulos ya filtrados en la prensa la publicación de Nada más que la verdad.…  Seguir leyendo »

Pocas muertes saben a signo de interrogación como la de Joseph Ratzinger. El último día del año, casi por la puerta de atrás, con un brillo intenso, con una bibliografía prodigiosa, con un sereno ejemplo de humildad, con muchas verdades incómodas expuestas con calma, con una luminosa inteligencia y una evidente bondad y, sin embargo, con más sambenitos de los que podía soportar una persona tan discreta.

Hay muchas preguntas sobre el hombre que fue papa emérito que la historia, los libros póstumos y las reflexiones en voz alta nos irán respondiendo sobre una de las figuras más potentes de nuestro tiempo, tanto para la Iglesia católica, como para el resto de la humanidad.…  Seguir leyendo »

Benedicto XVI teólogo, Papa y ejemplo vivo

Comenzaré esta breve nota con un recuerdo personal; la noticia de la renuncia de Benedicto XVI al papado me llegó cuando estaba terminando un escrito académico sobre relaciones entre el azar y la invención. Mi sorpresa fue tanta que me sentí obligado a colocar al final del texto, que nada tenía que ver con este asunto, la siguiente nota: “Me interrumpo al escribir esta página con la sorprendente noticia de la renuncia de Benedicto XVI a la cátedra de Pedro, algo que no ha sido nada frecuente en los últimos dos mil años, y que ha representado, en más de un aspecto, una decisión contraria a la tomada por  Juan Pablo II en situación bastante similar, siendo, no obstante y a mi modesto parecer, una conducta tan ejemplar e iluminadora como aquella, algo que una conciencia cristiana no debiera tener ninguna dificultad en admitir”.…  Seguir leyendo »

Pope Benedict Wasn’t Conservative. He Was Something Much More Surprising

“The words of a dead man”, W.H. Auden wrote in his elegy for a fellow poet, “are modified in the guts of the living”. In the case of Pope Benedict XVI, whose requiem Mass was celebrated on Thursday, this process of transformation began long before his death.

During the almost quarter-century in which Joseph Ratzinger served as prefect of the Congregation for the Doctrine of the Faith, he carried on something of a good cop-bad cop routine with Pope John Paul II. Whereas John Paul’s sunny disposition and glad-handing stadium tours eventually won him the affection of nearly everyone not named Sinead O’Connor, Cardinal Ratzinger was seen by critics (and even some admirers) as a holdover from the period before the Second Vatican Council.…  Seguir leyendo »

La dificultad de la Iglesia es comunicar la fe, hacerla presente como respuesta al corazón del hombre. Ya advertía de semejante dificultad Ratzinger, al comparar semejante empresa con el conocido apólogo de Kierkegaard sobre el payaso y el pueblo en llamas: ¿quién querrá escuchar hoy el mensaje que el teólogo (el payaso) lleva entre manos?

Sin embargo, también es cierto que la situación del payaso no es distinta a la de la gente que no lo toma en serio, porque también en él acontece la vulnerabilidad de su propia fe, «el asediador poder de la incredulidad en medio de la propia voluntad de creer».…  Seguir leyendo »

Antes de morir, el Papa emérito Benedicto XVI, a sus 95 años decía con motivo de su dificultad para hablar: «Dios me enseña a valorar más el silencio». A esto se añadía la ceguera del ojo izquierdo como consecuencia de una hemorragia cerebral ocurrida en el año 1991 y una embolia posterior en el año 1994. Quienes hemos tenido la suerte de disfrutar de varios momentos de conversación con él, pienso poder afirmar que su presencia, de inmediato, me hacía sentir, transportado al cielo. Su sonrisa sencilla y diáfana como la de un niño, infundía una confianza sin límites. Con naturalidad y con su capacidad de escuchar e interesarse por lo más intrascendente, aligeraba la pesadumbre que pudiese tener cualquier preocupación.…  Seguir leyendo »

a larga enfermedad de Juan Pablo II fomentó entre nosotros los vaticanistas la elaboración de listas de papables. A veces nos entreteníamos incluso en lista de «no papables», que jamás serían elegidos: ancianos, italianos, otro polaco, algunos envueltos en escándalos, o simplemente antipáticos.

En esas listas Ratzinger aparecía a mitad de la tabla. Ciertamente, todos sabíamos que Ratzinger había sido su mano derecha en las mayores batallas del pontificado: la elaboración del Catecismo de la Iglesia católica, el primer Catecismo universal en quinientos años; la mejora en las relaciones con los luteranos y los ortodoxos; las espinosas cuestiones del sacerdocio femenino y del celibato sacerdotal; el intento de evitar el cisma de los tradicionalistas de Lefebvre; la disidencia de teólogos y el marxismo presente en la teología de la liberación, dominante en muchos círculos de América Latina, donde vive la mitad de los católicos del mundo.…  Seguir leyendo »

Benedicto XVI ha traspasado la línea de esa nueva dimensión de la realidad humana que llamamos muerte. Y esa mutación de su persona, que es como él la definiría, se ha verificado desde el retiro luminoso, desde el silencio fecundo de un monasterio. No sabemos qué habrá pasado por su cabeza, sabiendo que le quedaban pocos días, o pocas horas, para reunirse, volver a unirse, con su Señor de una forma distinta, plena y definitiva. Aquí nos quedamos, como diría el poeta, «con miedo en el corazón y llanto en los ojos». Nos quedamos huérfanos de su paternidad y su magisterio.…  Seguir leyendo »

Benedicto XVI ha sido un Papa excepcional, un Papa que se ha visto obligado a ejercer su Pontificado en un campo de minas, que han ido explotando una tras otra. Ningún papado en la Historia ha tenido demasiados momentos de sosiego, si se piensa que es el mayor centro de poder espiritual de la tierra. Pero el del Papa Ratzinger ha sido especialmente agitado. Desde su elección hasta su renuncia, sufrió el ataque combinado de los nuevos medios de acoso "modernos". Me refiero al torbellino del ecosistema mediático, a las amenazas de reprobación de los Parlamentos (España, Bélgica) e incluso a las sombras de querellas (Turquía, Reino Unido).…  Seguir leyendo »

Benedicto XVI, discípulo humilde de Jesucristo

La figura del Papa Benedicto emerge con fuerza, ahora que el Señor ha querido llevárselo al Reino de la luz y de la paz, después de noventa y cinco años de una fecunda vida, iniciada en un pequeño pueblo de Baviera el 16 de abril de 1927 y concluida en el pequeño monasterio donde residía, dentro de la Ciudad del Vaticano, el 31 de diciembre de 2022.

El Papa ha querido morir en casa, no en el hospital, cerca de la tumba del apóstol Pedro, acompañado de las personas queridas que le han cuidado hasta el final de sus días. Ha muerto en paz, con la lucidez de quien se pone en manos de Jesucristo, el eje de su existencia.…  Seguir leyendo »

Ratzinger Benedicto XVI

El joven Joseph Ratzinger pasó en Múnich de la cátedra universitaria a la cátedra episcopal al ser nombrado por Pablo VI arzobispo de esa diócesis. Su última cátedra ha sido la del sucesor de San Pedro en el lugar en que este apóstol selló con el martirio el Evangelio que había predicado. Allí de la verdad confesada siguió naciendo la palabra predicada. La misión del apóstol es triple: magisterio, ministerio y gobierno. Las tres son inseparables, pero cada uno de los papas ha otorgado primacía a una u otra, de acuerdo con su historia, persona y experiencia espiritual. Al ser consagrado obispo en 1970, Ratzinger eligió como lema de su episcopado este texto bíblico: «Cooperadores de la Verdad»: de la verdad del hombre abierto al misterio de Dios y de la verdad de Dios manifestada de forma suprema en Jesús de Nazaret.…  Seguir leyendo »

Ha fallecido el primer y último Papa Emérito. Aunque Benedicto XVI no ha sido ni el primero ni seguramente será el último en renunciar al pontificado romano, parece haber consenso en que quien abandone el papado no recibirá ese título. El suyo ha sido (como dijera de modo enigmático en una ocasión su secretario, el obispo Georg Gänswein) “un pontificado de excepción”.

Mejor que un resumen telegráfico de una vida casi centenaria es ofrecer algunas estampas de momentos que reflejan la persona y la obra de Joseph Ratzinger. Seguramente contrastan con la imagen pública caricaturesca que forjaron durante años algunos medios.…  Seguir leyendo »

El Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el 13 de febrero de 2013. Murió el 31 de diciembre de 2022, último día del año. (Gabriel Bouys/AFP/Getty Images)

Cinco días antes de su muerte en 2005, el papa Juan Pablo II se asomó a la ventana con vista a la plaza de San Pedro para dar el que sería su último mensaje del domingo de Pascua. Pero cuando abrió la boca, nada salió de ella. Muchos en la plaza, y millones más que miraban por televisión, se conmovieron hasta las lágrimas mientras el papa intentaba repetidas veces, con un dolor palpable, dar su bendición de Pascua. Finalmente, Juan Pablo II se hundió de nuevo en su silla, golpeando con su puño con evidente frustración.

En ese instante, lidiando con su agonía, Juan Pablo II se erigió como un reproche a un mundo utilitarista que abraza cada vez más una cultura de muerte que descarta a los más débiles entre nosotros —desde los no nacidos hasta los ancianos— y los trata como una carga y una incomodidad.…  Seguir leyendo »

La muerte de Benedicto XVI ha traído de nuevo a nuestros labios la exclamación con la que lo saludamos en tantos lugares, en particular, aquí en Madrid, en la Jornada Mundial de la Juventud de 2011: ¡Viva el papa!

El gran papa alemán ha muerto, pero -según esperamos de la misericordia divina- se ha sumergido ya de lleno en el mar infinito del amor de Dios, feliz expresión que él empleaba para referirse a la Vida eterna. Por eso, hoy es más verdad que nunca: ¡Viva el papa Benedicto XVI!

Pero el papa Ratzinger vivirá también en la memoria de la Iglesia mientras ésta siga su camino aquí en la tierra.…  Seguir leyendo »

Los dos últimos papas monjes de la Iglesia Católica remontan a la primera mitad del siglo XIX: el benedictino Pío VII, que coronó emperador a Napoleón, y el camaldulense Gregorio XVI. Desde entonces los vicarios de Cristo en la Iglesia Católica hasta el jesuita Francisco han sido sacerdotes diocesanos.

No obstante, desde su proclamación como Benedicto XVI (2005), con cuyo nombre honraba a S. Benito de Nursia, padre del monacato occidental, podría decirse que hasta su muerte Joseph Ratzinger ha introducido en el ministerio petrino actual una clave monástica que ha fascinado tanto como desconcertado.

No debiera considerarse circunstancial ni dictado por equilibrios de política interna que, tras su renuncia en 2013, Benedicto XVI decidiese vivir en un retiro casi monacal en su vivienda Mater Ecclesiae dentro de los muros vaticanos.…  Seguir leyendo »

Josef Ratzinger tomando posesión como obispo de Múnich en 1977. Claus Hampel/ullstein bild via Getty Images

Benedicto XVI, fallecido el 31 de diciembre de 2022 a la edad de 95 años, deja tras de sí un complejo legado como papa y teólogo.

Para muchos observadores, Benedicto era conocido por criticar lo que él consideraba el rechazo del mundo moderno a Dios y a las verdades intemporales del cristianismo. Pero como estudioso de la diversidad del catolicismo mundial, creo que es mejor evitar las representaciones simples de la teología de Benedicto, que creo que influirá en la Iglesia católica durante generaciones.

Aunque la brillantez de este legado intelectual perdurará sin duda, también tendrá que enfrentarse a las sombras de las numerosas controversias que marcaron la época de Benedicto como papa y, más tarde, como papa emérito.…  Seguir leyendo »

What Pope Benedict Taught Me About Faith

On Sept. 12, 2006, a newly minted Pope Benedict XVI delivered an address at the University of Regensburg in his native Bavaria — and stirred up a terrible storm.

Mischaracterized as an anti-Islamic tirade amid the febrile post-9/11 atmosphere, the lecture inflamed vast swaths of the Muslim world. Yet for me, a Shiite-born atheist, the address became a source of understanding for my ancestral faith.

Far from an anti-Muslim harangue, the lecture offered a critique of tendencies within the West that had set it on a collision course with Islam. Benedict, who died Saturday at age 95, traced the crisis to a rupture between faith and reason that had left the world with a pair of equally lousy choices: either unreasonable faith or soulless reason.…  Seguir leyendo »

El papa Juan Pablo II, a la izquierda, con el entonces cardenal Joseph Ratzinger, en 1980. AP

Había que tener el tamaño espiritual de Joseph Ratzinger para albergar —como se ha dicho— una inteligencia de dimensión agustiniana y a la vez presentarse ante la cristiandad como “un humilde trabajador en la viña del Señor” o terminar su autobiografía asimilándose a un burro de carga. Defensor de la dignidad intelectual de la Iglesia en el mundo contemporáneo, a Benedicto XVI se le ha considerado epígono de ese genio germánico que alumbró a Kant o a Lessing, pero quizá resulte más ajustado preguntarse si en su obra y su vida no se reproduce algo de mayor hondura: aquel encuentro de sensibilidades entre el mundo italiano y el teutón que nos iba a dar a Durero y a Mozart, tantas arquitecturas dieciochescas y barrocas o, más cerca de lo suyo, el vuelo de la teología de Guardini.…  Seguir leyendo »

La imagen del helicóptero sobre la cúpula de San Pedro, como un pájaro en huida, quedó imborrable de nuestra memoria aquel 28 de febrero de 2013. Desde el siglo XV, con la dimisión de Gregorio XII, obligado por el Cisma de Occidente, ningún papa había dimitido. Aunque sí lo habían hecho con anterioridad Clemente I, el papa Ponciano, Benedicto XI y Celestino V, el famoso el ermitaño, que, en 1294, huyendo de las intrigas vaticanas, decidió regresar a su retiro en la montaña, lo que se llamó “el gran rechazo”.

La renuncia al pontificado del papa Ratzinger, pronunciada en perfecto latín, quedaría sin duda como el más trascendental gesto en la historia de su pontificado.…  Seguir leyendo »