Frederick Forsyth, escritor (EL MUNDO, 09/02/04)

Cada vez más, el mundillo del espionaje en Europa está asumiendo la opinión de que las últimas medidas de seguridad de los norteamericanos son a un tiempo molestas y excesivas. Algunos expertos van más lejos y hasta las califican de contraproducentes.

Entre los que trabajan en el sector turístico norteamericano, existe coincidencia con el punto de vista europeo de que exigir visado prácticamente a todo el mundo que quiere pasar unas vacaciones en Estados Unidos va a tener un coste de cientos de millones de dólares.

En primer lugar, es probable que la mayoría de los turistas procedentes de Europa (y muy en particular de Gran Bretaña, que ha combatido al lado de Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre) se sientan agraviados al ser clasificados junto con los visitantes procedentes de países que es notorio que acogen a terroristas.En segundo lugar, sobrecargar de trabajo a los funcionarios encargados de los visados en las embajadas no producirá más que retrasos que provocarán malestar en la fase final de expedición del visado.…  Seguir leyendo »

Edurne Uriarte, catedrática de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos (ABC, 06/02/04).

Vivimos un momento en el que es interesante preguntarse si sigue siendo válido el tradicional esquema analítico sobre la seguridad según el cual la izquierda está más preocupada por la libertad, es más renuente a la aplicación de políticas represivas y tiende a creer algo más en los métodos pacifistas, mientras que la derecha da prioridad a la seguridad, cree en las políticas de mano dura y es más belicista.

Porque las cosas no están tan claras con los profundos cambios que se han producido en los países occidentales desde los atentados del 11-S, ni tampoco con la extensión de la inseguridad ciudadana como uno de los problemas sociales más importantes, ni con la progresiva conversión en las últimas décadas de los partidos de izquierdas en partidos de gobierno con responsabilidades en la gestión de medidas de seguridad.…  Seguir leyendo »

Mario Soares, presidente de Portugal entre 1986 y 1996 (LA VANGUARDIA, 01/02/04).

Dos años y unos meses de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 que alcanzaron a Nueva York y a Washington –y conmocionaron a Estados Unidos– constituyen tiempo más que suficiente para reflexionar sobre la estrategia seguida desde entonces en la lucha contra el terrorismo.

No digo “guerra”, como la llama Bush, ya que este término me parece impropio en el plano conceptual y resulta incluso perjudicial para Estados Unidos. Porque, en tal caso, serían de aplicación contra los terroristas las garantías de las convenciones de Ginebra, lo que no ha sido el caso.…  Seguir leyendo »

José Antonio Zarzalejos, director de ABC (ABC, 27/01/04).

Desde que la humanidad se civilizó las colectividades han intentado encontrar procedimientos de reparación a la aflicción injusta practicada por unos hombres contra otros. El reproche penal ha sido y es la expresión más depurada de la repulsa social al crimen, que añadió a la condena una regla compensatoria material -el llamado «pretium doloris», el precio del dolor- que hasta tiempos muy recientes se ha considerado que liberaba la conciencia colectiva. Hablamos, pues, de penas y de indemnizaciones. Incluso las víctimas de los delitos han entendido que cualquier otra reparación que fuese más allá de esa ecuación sancionadora sobrepasaba las posibilidades reales del Estado y de la sociedad.…  Seguir leyendo »

Ugo M. Amoretti, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Génova (LA VANGUARDIA, 26/01/04).

El 5 de enero, Estados Unidos puso en marcha el programa US Visit (siglas inglesas de Tecnología Indicadora de Categoría para Inmigrantes y Visitantes a Estados Unidos) por medio del cual, al entrar al país, se toman las huellas y fotografías de los viajeros procedentes del resto del mundo con excepción de 27 países (casi todos europeos). Las huellas digitalizadas de los visitantes se cotejan en el acto con una base de datos de antecedentes delictivos y con todas las listas terroristas; más tarde, este proceso es repetido cuando los viajeros abandonan Estados Unidos como medida adicional de seguridad y para garantizar que se cumplen las restricciones del visado.…  Seguir leyendo »

Gabriel Cardona es historiador (EL PAIS, 24/01/04).

Una psicosis antiterrorista recorre el mundo. Analistas como Alvin y Heidi Toffler habían teorizado sobre las guerras del futuro; hace ya 30 años que Frederick Forsyth noveló el terrorismo atómico en Nueva York y los gases de guerra eran una salvajada en uso desde 1915. Sin embargo, la oleada de terror se desencadenó tras el atentado contra el World Trade Center. Un terror impulsado oficialmente mientras millones de personas estaban estupefactas por las imágenes de los rascacielos en llamas.

El integrismo religioso siempre ha manipulado la idea de la proximidad del fin del mundo, un recurso maravilloso para captar las voluntades y propiciar la piedad colectiva.…  Seguir leyendo »

Antonio Beristain es catedrático emérito de Derecho Penal (LA RAZON, 22/01/04).

No se entiende siquiera por qué hablarían de reconciliación cuando ya estaban reconciliados con el criminal al día siguiente del crimen, cuando jamás han pedido cuentas a los asesinos». (V. Jankélévitch, «El perdón», 1999, 76).

Hace pocas fechas leí, con profunda emoción, la trágica nota que don Salvador Ulayar hizo pública acerca del asesinato terrorista de su padre, don Jesús, en Echarri Aranaz, cuando él era niño; así como del vergonzoso nombramiento de hijo predilecto del pueblo al autor del delito. Decidí ponerme en contacto con su familia para trasmitirle mi empatía y brindarle mi apoyo fraternal, como sacerdote jesuita y como jurista.…  Seguir leyendo »

Mateo Madridejos, periodista e historiador (EL PERIODICO, 07/01/04).

La obsesión norteamericana por la seguridad, disparada por los atentados del 11 de septiembre del 2001, alcanza dos años después niveles paranoicos, alimentada por las decisiones de la Administración. La gran paradoja de la superpotencia, como reza el título del ensayo del profesor Joseph S. Nye, consiste en que “el país más fuerte desde Roma no puede proteger a sus propios ciudadanos actuando en solitario”. Ignoramos si los estadounidenses superarán la pesadilla del golpe terrorista que perturba su conciencia, altera su equilibrio nervioso, destruye la tradición liberal de sus leyes o refuerza las tentaciones de la venganza o del patriotismo herido, o de ambas a la vez, de las que se aprovechan políticos sin escrúpulos en año electoral.…  Seguir leyendo »