Cáucaso (Continuación)

By Masha Lipman, editor of the Carnegie Moscow Center’s Pro et Contra journal (THE WASHINGTON POST, 17/10/05):

The attack on Nalchik, capital of the north Caucasus republic of Kabardino-Balkaria, was a carefully planned guerrilla operation carried out in broad daylight in a big city. The estimates of the fighters’ numbers have varied from 50 to 600 (as of Sunday, official figures and news service accounts cited more than 130 people dead, including 94 attackers, and 15 arrested), but the important fact is that they were able to penetrate the city unnoticed and unhampered, thus demonstrating a clear advantage over numerically far superior federal forces in planning, intelligence and organization.…  Seguir leyendo »

Por Juan Goytisolo, escritor (EL PAIS, 15/03/05):

Los lectores europeos conocen las guerras del Cáucaso desde el prisma de la gran literatura rusa del XIX; Pushkin, en sus notas de viaje desde Osetia a Erzurúm; Lérmontov, autor del bellísimo poema en el que maldice el despotismo de su patria; Tolstói, en su admirable novela Hadji Murat, prohibida por el zarismo y publicada de forma póstuma. Pero las guerras del XIX se prolongaron en el pasado siglo: los chechenos creyeron en las promesas de liberación de los pueblos formuladas por Lenin y combatieron con las armas a la contrarrevolución blanca de los cosacos de Denikin, para caer de nuevo bajo el yugo del poder autocrático de Stalin.…  Seguir leyendo »

Por André Glucksmann, filósofo francés (EL PAIS, 10/03/05):

Aslán Masjádov, presidente de Chechenia elegido bajo control internacional, ha muerto. Asesinado. El plan de las autoridades rusas ha tenido éxito: ahora están solas frente a Shamil Basáyev, líder extremista adiestrado por ellas y muchas veces protegido por ellas, de Budienovsk a Daguestán. El señor Putin, el agente soviético que pasa sus vacaciones en compañía de los señores Schröder y Berlusconi, se encuentra frente a sí mismo, frente a un terrorista que aún no tiene su temple, pero que sí tiene ya su crueldad. La masacre va a poder continuar y los atentados podrán reiniciarse.…  Seguir leyendo »

Por Vladislav Surkov, vicejefe de la Administración del presidente ruso Vladimir Putin (EL MUNDO, 17/11/04):

Cuanto se ha podido decir sobre lo que está pasando en Rusia a raíz de los sucesos del pasado septiembre en la escuela de Beslán, al parecer ya está dicho. Los diagnósticos que le toca leer a uno son muy variados pero, resumiendo lo que se escribe en muchos medios de información extranjeros, el cuadro es el siguiente: Rusia reaccionará a la tragedia de Beslán con una restauración del régimen soviético en lugar de negociar sobre la independencia de Chechenia. Es, sin duda, muy aleccionador el leer y el escuchar todo esto, pero habría que ver qué clase de reacción se esperaba de Rusia después de lo ocurrido en Beslán y en los días anteriores, con la serie de atentados sufridos con bombas en aviones civiles y en lugares atestados de gente en las ciudades.…  Seguir leyendo »

K. S. Karol es periodista francés especializado en cuestiones del Este (EL PAIS, 17/09/04).

Me acuerdo de Beslán por haber estado hospitalizado allí durante la II Guerra Mundial, en 1942. Entonces era una pequeña y bonita ciudad, muy tranquila, encerrada en su circo de montañas. Todas las nacionalidades caucasianas estaban representadas en ella, pero, en aquella época, no se experimentaba ninguna xenofobia, ningún racismo. La forma de hablar hacía las funciones de tarjeta de visita. Un caucasiano que se expresaba en un ruso perfecto sólo podía ser de Osetia. Un amigo me había dado una explicación: instalados sobre una montaña que abre el camino hacia Georgia -la famosa vía militar de Vladikavkaz a Tbilisi aún existe-, los osetios tenían más contacto con los rusos y manejaban mejor su lengua.…  Seguir leyendo »

Por André Glucksmann, filósofo francés. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia (EL PAÍS, 16/09/04):

Quienes viven el fin del mundo no lo ven, quienes lo ven no lo viven todavía, pero están condenados a meditar, a pesar de sí mismos, al borde del abismo. Un niño cubierto con una gorra demasiado grande y una estrella amarilla sobre el pecho saca las manos por un orificio en el gueto de Varsovia; una niña vietnamita, en llamas, huye del napalm que la asedia; unas siluetas lejanas pero claramente humanas se arrojan desde las torres de Manhattan. Hoy, unos chiquillos ensangrentados y despavoridos, en ropa interior, se escapan entre los disparos del gimnasio de Beslán.…  Seguir leyendo »

Juan Goytisolo es escritor (EL PAIS, 12/09/04).

Las imágenes de horror del secuestro y «liberación» de un millar y pico de rehenes, en su mayoría niños venidos con sus padres a la inauguración del curso escolar en la pequeña ciudad de Beslán en Osetia del Norte, muestran la cara feroz, absolutamente despiadada, del terrorismo en su busca de una ilimitada rentabilidad mediática, destinada justamente a suscitar tal revulsión. La utilización cínica de las personas más vulnerables -criaturas indefensas, madres lactantes-, enteramente ajenas a las causas objetivas que alimentan la desesperación de los secuestradores, son una prueba más de los desatinos a los que conduce una causa legítima cuando un afán de venganza ciego prevalece sobre la razón.…  Seguir leyendo »

Por Bernard-Henri Lévy, filósofo francés. Traducción de News Clips (EL PAÍS, 09/09/04):

Con la toma de rehenes de Beslán, con esta masacre de inocentes que nos golpea a todos con un terror casi sagrado, con esta crueldad, esta carnicería, con la decisión insensata de romper este ultimísimo tabú de la infancia, el terrorismo internacional acaba de superar un nuevo grado en la escalada. No hay excusa, a este respecto, para los hombres y mujeres capaces de algo tan abominable. No hay explicación -la desesperación, la miseria, los crímenes de Estado del ejército ruso- que, inscribiendo este gesto en la continuidad de una historia deplorable y trágica, sirva como justificación, excusa y evidencia -inmediata, indiscutible- de una compasión cuyo único objetivo sea el espectáculo de estas familias rotas, cargadas de incredulidad y dolor que, desde el viernes, llevan el duelo de los niños mártires de Osetia.…  Seguir leyendo »

Por Kepa Aulestia (LA VANGUARDIA, 07/09/04):

La masacre terrorista de la escuela de Beslan sigue mostrando ángulos oscuros sobre el curso de los acontecimientos que acabaron en tan desgarradora tragedia. Tras la estremecedora crueldad de los asesinos, la resistencia o incapacidad de las autoridades para precisar cuántos y quiénes acabaron muertos en tan pavorosa manifestación de barbarie convirtió el duelo general en una angustiosa espera para cientos de osetios aturdidos entre la vida y la muerte. En una lapidaria frase –y nunca mejor dicho– Putin sentenció que “la debilidad mata”. Pero probablemente no exista un régimen más débil que aquel que se muestra reacio o impotente a la hora de dar cuenta de sus muertos.…  Seguir leyendo »

Por Francisco Veiga, profesor de Historia de la Europa oriental y Turquía en la UAB (EL PERIODICO, 06/09/04):

La reciente masacre en la escuela de Beslán, Osetia del Norte, ha desempolvado una vez más esa especie de argumento de cartón consistente en ligar lo sucedido a la ancestral lucha del pueblo checheno contra la dominación rusa o a la política de Putin en esa región, señalando de paso la necesidad de una negociación y argumentos por el estilo. Sin embargo, tal tipo de razonamientos denotan mala fe, desinformación o simple contumacia en ideas preestablecidas. El terrorismo y sus motivaciones también evolucionan y en ese sentido lo ocurrido en Beslán, como los atentados indiscriminados en el metro de Moscú y en las líneas áreas rusas, o el asalto al teatro Dubrovka, son acciones que responden a una estrategia tan fanática como anticuada e ineficaz en cuanto a sus objetivos políticos.…  Seguir leyendo »

Por Alejandro Muñoz Alonso (LA RAZON, 05/09/04):

El desenlace del secuestro masivo de la escuela de Osetia del Norte no ha podido ser más terrible y los tres centenares de víctimas, la mayor parte de ellos niños, han estremecido al mundo. Pero sería injusto cargar las culpas sobre el Gobierno ruso que, a diferencia de lo que ocurrió en el teatro de Moscú hace dos años, rechazó desde el principio cualquier plan de asaltar la escuela, aunque al final, una serie de desgraciadas circunstancias provocaran una sangrienta batalla que ha dejado tras sí más del doble de muertos que en aquella otra ocasión.…  Seguir leyendo »

Por Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid y autor de El conflicto de Chechenia, Catarata (EL PAÍS, 04/09/04):

1. Sorprende la inferencia de que el presidente ruso, Putin, ha sentido y siente profundo interés por las vidas de los rehenes, que han padecido la indefendible acción desarrollada por un comando presumiblemente checheno. Los numerosos hechos luctuosos que se han desarrollado en los últimos años han operado, antes bien, como oportunísima catapulta para el asentamiento del poder de Putin. Así, han permitido perfilar políticas de honda matriz represiva y han propiciado un visible cierre de filas de la población, todo ello merced a la instrumentalización, en inmoral provecho propio, de la tragedia chechena.…  Seguir leyendo »

Por Florentino Portero, analista del Grupo de Estudios Estratégicos (ABC, 04/09/04):

EL Cáucaso ha sido, desde hace siglos, un problema para Rusia. Desde que los boyardos fueron capaces de liberarse del yugo mongol, en las postrimerías del s. XV, la seguridad de su frontera sur fue concebida como una necesidad imperiosa. La cristiana Rusia se sentía amenazada por el creciente Imperio Turco y por el más decadente persa. El Cáucaso era el vértice sobre el que convergían las tres potencias y la llave para que Rusia pudiera penetrar en Asia, en dirección a la India.

En la segunda mitad del s.…  Seguir leyendo »

Por Gustavo de Arístegui, diplomático, diputado por Ciudad Real y portavoz del PP en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso. Este artículo es una adaptación de un capítulo de su libro El islamismo contra el islam, que aparecerá el próximo mes de octubre en Ediciones B (EL MUNDO, 04/09/04):

Los últimos acontecimientos protagonizados por el terrorismo yihadista checheno han colocado este espinoso asunto en el centro de la actualidad. Se trata de un conflicto histórico extremadamente complejo dentro de la Federación Rusa, ya que los chechenos nunca gozaron de independencia real y tampoco son los únicos musulmanes de aquélla.…  Seguir leyendo »

Por Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid (EL PERIODICO, 03/09/04):

Las declaraciones de apoyo de Chirac y Schröder al turbio proceso político que las autoridades rusas alientan en Chechenia ya no pueden sorprender a nadie. Desde el 11 de septiembre de tres años atrás las potencias occidentales no se contentan con mirar hacia otro lado cuando tienen conocimiento de lo que ocurre en el Cáucaso septentrional: ahora le dan palmaditas en el hombro a la figura política, Putin, que a muchos se nos antoja responsable principal de un razzia de ecos medievales.

El fenómeno tiene un trasunto lamentable en la mayoría de nuestros medios de comunicación, que sólo se asoman, y epidérmicamente, al conflicto de Chechenia cuando alguna acción lamentable de la resistencia local se halla de por medio.…  Seguir leyendo »

Por André Glucksmann, filósofo francés (EL PAIS, 10/10/03):

Hay muertos tan ligeros como una pluma. Pueblos que no cuentan. Sólo tienen un derecho, el de desaparecer. Están ausentes de nuestras preocupaciones y de nuestras pantallas, antes incluso de que los tanques, las bombas, los saqueos y las minas antipersona los reduzcan a la nada. Los chechenos viven la soledad absoluta, entregados al capricho de un ejército ruso que los masacra, sin que nadie -ni la ONU, ni la opinión pública mundial, ni los demócratas tan orgullosos de sus principios- grite ¡al asesino! Ninguno de los conflictos que centran la atención y los buenos sentimientos universales -Irak y Palestina- son tan crueles.…  Seguir leyendo »