Testimonios

El Coronel Rafael del Riego pasa revista a sus tropas. Ilustración: Tomás Serrano

Siento defraudar la expectativas que haya podido crear este título porque mi propósito no es analizar ni cómo un entusiasta fiscal, protegido por alguien tan sectario como el socialista Eligio Hernández, alias el ‘Pollo del Pinar’, ha terminado convirtiéndose en el magistrado más respetado de la España constitucional; ni hasta qué punto su consistencia personal y solvencia profesional han contribuido a empujar al PP a traicionar por tercera vez su compromiso de despolitizar el sistema de elección de los miembros del Poder Judicial; ni por qué razón su candidatura a presidir el Supremo, y por ende el CGPJ, ha sido aceptada con tan pocas reticencias por el PSOE, más allá del señuelo de que ese órgano tendrá mayoría “progresista”; ni de qué manera podrá seguir influyendo en el desarrollo del juicio a los golpistas -o sea cuál es el rédito de su ascenso para la causa de la legalidad-, cuando ya no presidirá ni el tribunal ni la propia Sala Segunda.…  Seguir leyendo »

Fernando del Paso en Guadalajara en octubre de 2017 Credit Ulises Ruiz Basurto/EPA vía Shutterstock

Al fin podemos afirmar, sin sonar hiperbólicos o disparatados, que hemos vivido una Edad de Oro de la narrativa mexicana —como porción o extremo de la latinoamericana— y que esa Edad de Oro está a punto de concluir con la muerte de Fernando del Paso.

Digamos que esta historia empezó en 1955, con la publicación de Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y concluirá cuando mueran sus últimos representantes. Una Edad de Oro de cincuenta años —un Medio Siglo de Oro, pues—, entre ese dechado de silencios y contención rulfianos y las últimas obras maestras —todas ellas publicadas antes del cambio de siglo— de sus últimos sobrevivientes: Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, Sergio Pitol y Del Paso.…  Seguir leyendo »

Frankenstein es una mala novela. El clásico de Mary Shelley tiene un ritmo excesivamente lento, alberga pasajes vacíos y, por mucha posmodernidad y metaliteratura que llevemos a cuestas, no hay por dónde coger su extrañísima estructura. En realidad, es una obra muy de su época, cercano aún el modelo de novela epistolar popularizado por Richardson y también ese romanticismo que llenaba capítulos enteros con jóvenes que sollozan mientras vagan por parajes naturales.

Si hoy en día seguimos hablando de Frankenstein es porque entre los pliegues de esa trama había una creación tan sugerente, un personaje tan atractivo, como para cobrar vida pese a todo lo demás.…  Seguir leyendo »

Para muchos de los que padecen la crisis económica y humanitaria de Venezuela, la muerte del estadista veterano Teodoro Petkoff (1932-2018) el 31 de octubre, a los 86 años, pareció ser otro motivo de desesperanza.

Un periodista venezolano escribió que se sentía huérfano. Otros llamaron a Petkoff, quien fue un crítico feroz de la autocracia de Venezuela, “uno de los últimos modelos de integridad democrática”. También el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) lamentó que Petkoff dejara su país “sin un referente obligado sobre compromiso social, coherencia política y defensa de valores democráticos”.

Petkoff no habría estado de acuerdo.…  Seguir leyendo »

Teodoro Petkoff in 2006.CreditCreditNicola Rocco/El Universal, via Associated Press

For many suffering from Venezuela’s economic and humanitarian crisis, the death last week of an elder statesman, Teodoro Petkoff, at age 86, seemed yet another cause for despair.

A Venezuelan journalist wrote that he felt orphaned. Another called Mr. Petkoff, a fierce critic of the country’s autocracy, “one of the last beacons of democratic integrity.” And the secretary general of the Organization of American States lamented that Mr. Petkoff left his country “without a mandate on social commitment, political coherence and defense of democratic values.”

Mr. Petkoff would have disagreed. One of the many lessons of his legacy is that there is never a time to give up on Venezuela.…  Seguir leyendo »

El intelectual, político y economista Teodoro Petkoff en Caracas, en mayo de 2015. Credit Miguel Gutiérrez/EPA-EFE/REX

Pocos personajes de la historia de la izquierda latinoamericana afectaron y reflejaron la evolución de la misma a lo largo de los últimos sesenta años como Teodoro Petkoff. Falleció ayer en Caracas a los 86 años, después de una larguísima trayectoria recorriendo todos los meandros de esa izquierda de América Latina. Transitó de la guerrilla castrista en Venezuela a principios de la década de los sesenta hasta la crítica despiadada, acertada e ilustrada de los peores excesos del chavismo y del actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pasando por una larga etapa como símbolo de una nueva izquierda: democrática, independiente de Moscú y de La Habana, moderna y globalizada.…  Seguir leyendo »

El intelectual venezolano Teodoro Petkoff en 2006 Credit Joaquín Ferrer para The New York Times

A la edad de 86 años, acaba de morir en Caracas Teodoro Petkoff, uno de los políticos más sobresalientes del siglo XX venezolano. Aunque fue dos veces candidato a la presidencia de la república, no logró convencer a un electorado que se debatía entre los dos grandes partidos que dominaron la escena política de Venezuela entre 1958 y 1989.

A lo largo de su vida se atrincheró en la izquierda, primero como militante del Partido Comunista y luego como uno de los artífices de la izquierda democrática en todo el continente. Su libro, Checoslovaquia. El socialismo como problema, se convirtió en un alegato, un verdadero desagravio, en contra del totalitarismo que imperaba en buena parte del mundo, patrocinado por la extinta Unión Soviética.…  Seguir leyendo »

En las primeras horas del 28 de marzo de 1926, Rosario Silva, duquesa de Alba y heredera de la Casa de Híjar, daba a luz a su única hija Cayetana en el Palacio de Liria. En uno de los salones de la planta baja, y acabada la cena, el duque de Alba charlaba con un reducido grupo de escogidos y fieles amigos: Ortega y Gasset, el escritor Ramón Pérez de Ayala y mi abuelo el doctor Gregorio Marañón. Los hombres, de impecable frac, discutían de política en un ambiente distendido hasta que fueron interrumpidos por el mayordomo mayor quien, con imperturbable naturalidad y flema inglesa, anunció con tono solemne a su padre el nacimiento de la niña.…  Seguir leyendo »

Cada octubre la Iglesia celebra la fiesta de san Antonio María Claret (18071870), catalán de cuna y universal de espíritu. Recordar su figura es honrar su memoria y comprometerse con su legado. Se trata, en síntesis, de la biografía de una persona que transita al turbulento paso del siglo XIX de nuestra historia patria y que a nadie con quien se encontró dejó indiferente: «Calumniado y admirado, festejado y perseguido», afirmó de él Pío XII.

Escritor prolífico y predicador incansable, pudo misionar durante su juventud toda su Cataluña natal, más tarde Canarias, después Cuba como arzobispo y, finalmente, España entera acompañando a la Reina Isabel II.…  Seguir leyendo »

Fue un sofocante día de julio de 1996. Me lo ha recordado el reciente servicio litúrgico en memoria del historiador Hugh Thomas que ha referido Ramón Pérez-Maura en este mismo diario. En esa fecha tuve el privilegio de conocer al profesor Thomas. Pronunció la conferencia de clausura de un curso de verano sobre la Guerra Civil española del que yo era secretario. Después me confiaría que había sido la última vez que abordaba el tema. La primera edición de su libro sobre nuestro dramático conflicto se había publicado hacía más de tres décadas y estaba plenamente convencido de que su papel de historiador «moralista» estaba cumplido.…  Seguir leyendo »

Del romance y las mentiras

Mi liberada:

A principios de verano me escribió mi amiga Eugenia Codina para que viera An honest liar (2014), un documental sobre James Randi. Eugenia sabe hasta qué punto la verdad me pone. Y Randi es uno de mis héroes. No sólo porque haya dedicado su vida a la búsqueda de la verdad, sino porque ha sido capaz de convertirla en un espectáculo y eso es infinitamente más difícil. Porque el espectáculo, más precisamente el entertainment, es un negocio que la mentira gestiona en régimen de casi absoluto monopolio. Esta semana pude por fin ver la película en Vimeo On Demand.…  Seguir leyendo »

Muchos de los que conocen la figura de Hugh Thomas lo identifican con la Guerra Civil española porque él fue un historiador clave en la investigación y difusión de la gran tragedia de nuestra patria en el siglo XX. Cuando él publicó la primera edición de su libro, era muy poco lo que se sabía sobre aquel enfrentamiento espantoso que apenas había despertado interés entre los historiadores fuera de España. Y en España la guerra había sido más un motivo de propaganda del Gobierno que de labor académica. Había un relato oficial de la guerra que distaba mucho de la verdad y había otros que exaltaban un bando o el contrario.…  Seguir leyendo »

El legado del marino Isaac Peral

La historia de la tecnología es heredera directa de la narrativa falsaria que conocemos como «revolución científica», por definición anglocéntrica y anticatólica. En su versión común, ha pretendido atribuir al norte de Europa y en particular a Inglaterra la capacidad crítica que dio origen a la ciencia moderna y, con ella, al capitalismo y la innovación. Según sus postulados, los españoles no servían para la tarea científica o técnica. Este estereotipo, como tantas otros, esconde tanto complejos interiorizados por españoles sumidos en la pereza mental y la autocomplacencia, como una manifiesta ignorancia de nuestro pasado. La historia de los submarinos españoles en nuestro siglo XIX, tan necesitado de una reevaluación frente a los tópicos impuestos por el romanticismo colonial y sus bandas de viajeros prepotentes y viciosos, muestra que, en cambio, se alcanzaron hitos extraordinarios.…  Seguir leyendo »

El descuido y desatención de los españoles por su historia y la consiguiente y bien lógica preterición por los extranjeros determinan fenómenos tan sorprendentes como el que D. J. Mª Gil Robles (1898-1980) no conste nunca en manuales y tratados entre los líderes que en la España del s. XX dirigieron grandes partidos por el número de sus afiliados y calidad de su organización y funcionamiento de signo democrático. Con sobrada razón, Alcides de Gasperi, Konrad Adenauer, Helmut Kohl, Guy Mollet destacan siempre en los libros sobre nuestro próximo pasado como personalidades de primera magnitud –«figuras de proa», en la sugestiva clasificación del gran orientalista francés R.…  Seguir leyendo »

Ya lo dijo Rubén Darío, como un canto de vida y esperanza: que lo moderno siempre ha sido algo muy siglo dieciocho y muy antiguo. Pero ocurre que al moderno de hoy, que mira la realidad aumentada a través de unas gafas grandes como dos colmenas en los ojos, las cosas le parecen tan nuevas que necesita señalarlas con un dedo, porque no tiene palabras para nombrarlas, y siente que lo que ve son creaciones originales, desde la publicidad Don Draper de los años sesenta a las aventuras extrañas y ochenteras de unos niños neogoonies.

Así que, de pronto, el moderno se mete en una charla sobre León Felipe, en mitad de la bullanga institucional que han causado los cincuenta años de su muerte, y, ¡eureka!, ha descubierto el oro de Moscú.…  Seguir leyendo »

Senator John McCain in 2008.CreditCreditGabriel Bouys/Agence France-Presse — Getty Images

Biography does not predict success in office. It never has. And yet we’re all drawn to it. We love personal stories of heroism, sacrifice, challenges overcome, outstanding virtue. That said, we should also recognize that a compelling back story may be necessary, but it is not a sufficient condition for political greatness. Which brings me to John McCain.

The rationale behind his political career was always his personal story: son and grandson of admirals, Annapolis, naval aviator and finally long-term prisoner of war. Military service, especially under the extreme duress of combat and imprisonment, is certainly noble. But surely we can agree that not everyone who has sacrificed for his (or her) country would make a great statesman.…  Seguir leyendo »

Burt Reynolds surrenders his trademark mustache to Dinah Shore for a 1973 television special. The variety show hostess was nearly 20 years older than Reynolds, her boyfriend.CreditCreditNbcu Photo Bank

It was the Age of the Mustache — and of men who acted genially boyish while exuding testosterone-fueled swagger. It was also the Age of the Burgeoning Female Gaze, when women shed the last vestiges of being the “finer,” relationally attuned sex and began to participate in the pleasures of objectification.

The man for that ’70s moment was, unmistakably, Burt Reynolds, who died on Thursday, and who embodied — in a world before the advent of gender fluidity, metrosexuality and queer theory — an easygoing sexuality seemingly free of conflict. With his gridiron build, manifestly hairy chest and crinkly dark eyes suggesting an abiding sense of humor, Reynolds — hard though it may be to believe now — topped the list of box-office stars for five years, from 1978-1982, a feat equaled only by Bing Crosby before him.…  Seguir leyendo »

Michael Ochs Archives/Getty Images Aretha Franklin, circa 1971

Aretha Franklin was not among my mother’s Sarah Vaughan albums, or my father’s Ella Fitzgerald and Dinah Washington albums. Soul was something else, just then taking shape. “Think” and “Respect” were Sixties anthems of an edgy new blackness, and I remember one of my sisters playing “Baby Baby Baby” behind closed doors in tearful darkness after an argument with my mother about why she was not allowed to get an afro. In 1970, Aretha Franklin offered to pay Angela Davis’s bail, saying she understood how you have to disturb the peace when you can’t get any peace.

Gay liberation was new, too, and at my first gay party ever, in Bloomington, Indiana, a white kid with thick brown hair lip-synched in my direction the intro to one of the slower songs from Aretha Live at Filmore West: “If you came, and didn’t come with anybody, perhaps you might want to turn around and say to the next person, Hey!” We were making out and she was conceding, “If not now, later, some other time,” when the alarm spread that the cops were on the way.…  Seguir leyendo »

Joe Arpaio, exalguacil del condado Maricopa, en Arizona, perdió en las elecciones internas del Partido Republicano para el Senado. Credit Caitlin O'Hara para The New York Times

Un mecanismo torcido de la Historia parece dispararse a menudo para llevarse a las personas nobles. El último sábado de agosto murió un hombre bastante noble —bastante, para los tiempos que corren— en un rancho de Arizona. Se llamaba John McCain, llevaba tres décadas como senador y nunca pudo ser presidente de un país que, dicen, amó hasta la muerte.

La inmensidad de Estados Unidos lo despidió con honores, como si por un instante todo un país se reconciliaría con la idea de que morir con principios es mejor que vivir con intereses. McCain pidió que para su funeral los expresidentes George W.…  Seguir leyendo »

In the summer of 2004, I traveled to Sudan with Kofi Annan, the secretary general of the United Nations. Mr. Annan, who died Saturday at age 80, was hoping to put an end to the genocidal violence that the Sudanese president, Omar Bashir, had launched against the people of Darfur. I watched Mr. Annan sit quietly in a blazing hot shed while a local government official blamed the violence on the Darfuris themselves, handing the secretary general a list of alleged rebel atrocities and complaining bitterly about the role of the United Nations in taking their side. Only when he had finished did Mr.…  Seguir leyendo »