Causas y Consecuencias del Terrorismo

Actitudes frente al terrorismo en Israel y Palestina

Transcripción de la ponencia impartida por Shaul Kimhi, de la Tel Hai Academic College (Israel), con motivo de la celebración de las II Jornadas Internacionales de Terrorismo tituladas “Causas y Consecuencias del Terrorismo”, que tuvieron lugar los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2006, en el Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón (Fundación Manuel Giménez Abad)

Antes de todo quisiera hacer dos comentarios. En primer lugar, intentaré saltarme las estadísticas, las cifras, si puedo, porque veo que es demasiado tarde para centrarnos ahora en un estudio estadístico extensivo. En segundo lugar, voy a empezar con la última conclusión.

Hay un cliché muy conocido que en inglés dice: para unas personas un terrorista es un terrorista, y para otras es un luchador por la paz. Este cliché me lleva a decir que la conclusión de la investigación realizada por mí mismo y el doctor Daphna Canetti, de la Universidad de Haifa, yo diría que hemos visto apoyo a este cliché. La identidad étnica tiene una importancia relevante para evocar muchas percepciones humanas, pero rara vez se han analizado identidades étnicas para sus efectos sobre la atribución de responsabilidades del terrorismo.

Aprovechando la teoría de la atribución, decimos que la gente entiende las relaciones étnicas y analizan las relaciones causales, y esto tiene una función crucial en su voluntad para denunciar o apoyar los atentados terroristas. Los miembros de grupos minoritarios tienden a apoyar el terrorismo más a menudo que lo contrario. Los perpetradores, los autores que son miembros de una mayoría se ven como más detestables que si fueran miembros de una minoría.

Se ha hecho poca investigación sobre las aplicaciones de la teoría de la atribución al entendimiento de los atentados en un grupo étnico. Este estudio investiga una cuestión que no se ha abordado antes: cómo las diferencias en el origen étnico se reflejan en la convergencia de los estilos de atribución y la actitudes hacia tres escenarios de ataques terroristas: cuando el perpetrador es un judío de Israel, es un palestino o un asiático, tenemos estos tres presupuestos.

También nos basamos en el marco de la teoría de la atribución. Si ustedes no conocen esta teoría psicológica, la teoría de la atribución hace una pregunta importante: ¿cómo atribuye la gente las causas a las actitudes? Y hay tres dimensiones principales para la atribución.

La primera es lo externo referente a lo interno. Por ejemplo, la razón de la conducta de un terrorista es su entorno, lo que le rodea, se debe a causas de pobreza, sociológicas, o se debe a causas internas, a motivaciones internas.

La otra dimensión es la estabilidad frente la inestabilidad: ¿el terrorista actúa de esa manera siempre o solamente en esa ocasión puntual?

La última dimensión de la atribución que se estudia aquí es la globalidad frente a la localidad.

El objetivo del estudio era demostrar cómo un individuo ve al terrorista y cómo se ven influidas estas visiones por la etnia del atribuidos y/o la etnia del terrorista. La principal suposición que subyace a este estudio es que los judíos israelíes se perciben como el objetivo, el blanco principal del terrorismo palestino; en consecuencia, ven las víctimas de otros grupos étnicos israelíes como el resultado imprevisto de los ataques terroristas. Además, esta percepción se refuerza por otros ataques contra blancos judíos en todo el globo, como por ejemplo ha sido el caso de Turquía, en Argentina, en Francia.

Nosotros argüimos que la mayoría de los judíos israelíes son sensibles a los terroristas independientemente de su nacionalidad o su etnia, y tenemos percepciones negativas sobre cualquier tipo de terrorismo, incluyendo el terrorismo judío.

Los palestinos siempre han legitimado el uso del terror haciendo referencia a la ocupación israelí y a otras causas políticas. Basándonos en esta lógica y en los hallazgos empíricos sobre las percepciones del terrorismo por los árabes, debido al mayor sentido de identificación con los palestinos de los árabes, se podría suponer que los árabes en Israel pueden desaprobar menos el terrorismo y su estilo de atribución puede ser menos negativo comparado con los judíos israelíes.

Hemos especificado tres hipótesis:

La primera: independientemente de la identidad étnica del autor, los encuestados judíos atribuirán causas más internas, globales y estables y denunciarán y condenarán el terrorismo más que los árabes.

Hipótesis número dos: independientemente de la identidad étnica, esperamos diferencias en el estilo atributivo y en el nivel de denuncia o de condena del terrorismo entre los tres grupos de escenarios. Concretamente, el autor judío será caracterizado por una atribución de causas más matizada, interna, global y estable, y recibirá más condenas comparado con los otros perpetradores. Los perpetradores o autores palestinos se caracterizarán por una atribución de causas más externa, local e inestable, y recibirán menos condenas comparados con los otros dos perpetradores.

El asiático, que sería una figura neutral en este caso, estaría en el centro entre ambos casos.

Última hipótesis -la tercera-: esperamos que los miembros de ambos grupos étnicos mayoritarios y minoritarios atribuirán más causas internas globales y estables y más condena al autor del grupo rival y del grupo étnica neutral y atribuirán causas más externas, más locales y más inestables, y menos condena a los autores de su propio grupo étnico. Es decir, yo voy a denunciar a mi gente menos y yo voy a condenar mucho más al rival, aunque se trate del mismo acto. La pregunta importante sería: ¿quién comete el acto terrorista?

La muestra consta de trescientos ocho estudiantes de tres diferentes centros de educación secundaria en Israel. Los participantes fueron ciento sesenta y seis judíos, ciento cuarenta y dos árabes; la mayoría de los estudiantes tenían menos de veinticinco años, la mayoría se definen como de estado económico medio, y la mayoría se definen como tradicionales o laicos.

El diseño de la investigación. Los estudiantes judíos y árabes se asignaron aleatoriamente a tres grupos; cada uno de ellos recibió un cuestionario idéntico excepto por una diferencia: a cada grupo de le presentaron escenarios hipotéticos idénticos que describían posibles atentados terroristas. La única diferencia era el origen del perpetrador, del autor.

Quisiera leer los escenarios para que lo entiendan claramente. La manipulación se consiguió presentando escenarios que describían unos tiroteos; los tres escenarios difieren básicamente en términos del origen del autor.

Éste era el escenario: durante el verano de 2004 se produjo un atentado, un tiroteo muy grave en Cisjordania, en el escenario A y B, o un país de Asia Central, en el escenario C. A últimas horas de la tarde un grupo de tres individuos estaban escondidos cerca de una carretera; uno de los tres abre fuego contra un coche civil que pasaba en ese momento. Como resultado del tiroteo, un ciudadano -en el escenario A sería un israelí, en el escenario B un palestino, en el escenario C un asiático- muere y otros dos resultan heridos; uno gravemente, otro moderadamente.

Unas semanas después las fuerzas de seguridad revelaron que el autor era un israelí de un asentamiento cercano (en el escenario A), un palestino de un campo de refugiados cercano (en el escenario B), y una asiático de una pequeña aldea que pertenecía a un grupo minoritario en conflicto con la mayoría en su país (escenario C).

Las variables dependientes son: el estilo de atribución, como he dicho, y no lo voy a repetir (externo frente a interno, global frente a local, estable frente a inestable). Tambien medimos el nivel de condena del terrorismo, e hicimos tres preguntas sobre cada escenario.

“La gente que hemos descrito en el escenario, ¿es un terrorista o un luchador por la libertad?” Hay una escala que se mide del uno al siete; no es una cosa u otra, puede ser una cosa intermedia.

Segunda pregunta: “¿Esta persona es inocente o merece la máxima condena, el máximo castigo?”

C -tercera parte-: ¿merece un apoyo completo o una condena completa por este acto? La escala se midió de uno a siete. La fiabilidad alfa era muy alta.

Entonces, ésos son los resultados. Voy a pasar por las cifras muy rápidamente, y luego pasaremos a la conclusión.

Nuestra primera hipótesis, vemos los efectos de los grupos étnicos, eran significativos para los tres estilos de atribución y para el nivel de condena del terrorismo según nuestras previsiones, lo que habíamos esperado. Comparado con los árabes, los árabes atribuían más causas internas, estables y globales y más condenas; este resultado acredita nuestra primera hipótesis.

La segunda hipótesis también tuvo un apoyo bastante importante, se confirmó bastante: más allá de los grupo étnicos, los encuestados atribuyen más causas internas y estables al autor judío y condenan al autor judío más comparado con los otros dos, con el palestino y el asiático. Más concretamente, había tres efectos del escenario significativos: el autor israelí atacó de manera más interna y estable y global.

Hipótesis tres: tiene que ver con las interacciones y causas estadísticas, pero no voy a hablar más.

Aquí, en la atribución del terrorismo, en cuanto a la primera dimensión (interno frente a externo). Aquí vemos el encuestado judío y a la derecha los encuestados árabes. Los estudiantes judíos atribuyeron más causas internas al autor palestino, al autor asiático y al autor judío. Los árabes, los estudiantes árabes, atribuyeron más causas externas al judío y al palestino. Vemos que los dos grupos atribuyen causas externas frente a internas de una manera totalmente distinta unos de otros, aunque -les recuerdo- estamos hablando del mismo evento.

Diferentes personas perciben el mismo evento de manera distinta. Quizás nos equivocamos al pensar que cuando hay un atentado todo el mundo comparte nuestras ideas, nuestras percepciones; nuestra investigación demuestra que esto no es así.

Aquí lo vemos más claramente. Hablamos de global frente a local; éstas son las atribuciones: los judíos, los estudiantes judíos, sin ninguna diferencia, atribuyen más globalidad, causas globales, comparado con los árabes, pero es interesante que ningún miembro de este grupo hace ninguna diferenciación respecto a quién es el autor.

En el gráfico 3 vemos otra gran diferencia: causas estables frente a inestables. Aquí a la izquierda vemos a los estudiantes judíos, a la derecha a los árabes; al autor palestino, al atacador judío, y al asiático abajo. Cada uno de ellos atribuyen las causas de manera diferente -y no voy a ir a los detalles sobre cifras-.

La parte más importante de esta investigación tuvo que ver con la condena del terrorismo. Aunque el estilo de atribución era significativo, explica sólo una pequeña porción de la varianza no explicada.

Por otro lado, fue muy importante, muy significativo, y explicó el 30% de la varianza no explicada, la diferencia en cuanto a las condenas, y voy a dar más detalles.

Vemos aquí que los estudiantes judíos israelíes denuncian, condenan, al mismo nivel, independientemente de quién sea el autor (que fuera el autor un palestino, un judío o un asiático). Se lo recordaré, recordaré que a cada estudiante se le daba sólo un escenario, no sabían que el otro estudiante que estaba sentado al lado tenía otro escenario, pensaba que estaba hablando del mismo escenario; pero los estudiantes árabes israelíes condenan mucho menos al autor palestino, aunque no le apoyan: entre uno y siete estarían casi en el centro. Denuncian al autor judío y también al asiático, que está en el centro; esta diferencia aquí es muy significativa.

Vamos a pasar a las conclusiones.

En primer lugar, los árabes israelíes se mostraban proclives a excusar a los autores más que los judíos. Los árabes veían que la causa de la conducta del autor era la situación y no las causas personales internas, y denunciaban estos asaltos, estos eventos. Significa que “no apoyamos el terrorismo, pero entendemos la causa”. La entendemos, no la condenamos realmente.

Y quiero hacer un comentario aquí: el terrorismo en Israel ataca a los árabes y a los judíos sin hacer diferencias. Uno de los atentados más horribles fue en un restaurante israelí-árabe; los propietarios eran dos: uno era judío-israelí, otro era árabe-israelí, y los que trabajaban allí, los que murieron, eran árabes e israelíes al mismo tiempo. O sea, que esto no es una cuestión teórica: ¡los árabes israelíes son blancos igual que los judíos israelíes, son blancos igualmente del terrorismo palestino! Cuando pones una bomba en un autobús no sabes quién va a estar ahí. No obstante, los estudiantes árabes condenaron mucho menos que los judíos israelíes.

Segundo: más allá de la identidad étnica, los encuestados hacían más referencia a los autores judíos como terroristas comparado con los autores palestinos y asiáticos. En general, los encuestados atribuyen causas más internas y estables al autor judío y denuncian sus acciones más en comparación con los otros dos tipos de autores. ¿Cómo podemos explicar esto? Si hay el mismo escenario de tiroteo, ¿por qué todos los encuestados, judíos y árabes, condenan y atribuyen más causas negativas cuando el autor es un judío comparado con cuando el autor sea un palestino, un árabe? Hicieron una misma acción.

En esta investigación damos una explicación y decimos que pensamos que una de las razones que puedan explicar esto es que Israel es una democracia, es un país, y si haces algo vas contra las leyes de tu propio país. La gente lo percibe como algo más grave.

Por otro lado, en Palestina, cuando un palestino hace esto en Cisjordania puede ir en contra de la ley internacional, pero él no forma parte de Israel y todavía no forma parte de un estado palestino independiente con su propia legislación y sus propias normas. No existe todavía. Por eso no nos damos cuenta de esto, pero este palestino no forma parte de un país, digamos, normal; quizás podemos excusarle un poco más, podemos excusar más sus acciones. Es una pregunta, no sé si estoy dando una explicación correcta; simplemente es una opción que proponemos.

En tercer lugar, se encontró un efecto de interacción significativo sólo en el nivel de condena del terrorismo. En general, estaba bastante claro que los judíos israelíes denunciaban, condenaban a los palestinos más –no mucho más, pero sí algo más-, y los estudiantes árabes denunciaban o condenaban a los autores judíos mucho más que a los palestinos. En general, los encuestados no alteran el curso del estilo de atribución para el escenario del autor judío o para el escenario del autor palestino.

A modo de conclusión, quiero dar al menos referencias de otras dos investigaciones, otros dos estudios, que apuntan en la misma dirección que nosotros. Por eso pueden ser un buen refuerzo, y de esa manera esto nos ayuda a confiar en nuestras conclusiones.

En 2002 Shamir y Shikaki –es una investigación palestina- compararon las percepciones de los israelíes y los palestinos hacia el terrorismo con respecto a sus propias acciones y a las de los otros lados y en referencia a la norma internacional. Este estudio proporciona una ilustración sorprendente del antiguo adagio de que para unas personas una persona es un terrorista, para otras es un luchador por la libertad. La imagen virtual de las percepciones palestinas e israelíes del terrorismo parecen sugerir que ambos lados justifican los medios violentos por los fines, y esta tendencia parece ser más fuerte entre los palestinos, que son el lado más débil en el conflicto israelí.

Hace unas semanas se publicó otra investigación, un estudio cualitativo basado en un programa americano que aborda, que hace estudios con estudiantes que formaban parte de un campamento de verano y les miden hasta qué punto estaban dispuestos a cambiar sus actitudes, y también se retoma el estudio dos o tres años después.

Puedo ser un poco cínico, pero yo la verdad es que creo que mis nietos no verán la paz, ésa es la opinión. Es bastante pesimista, y este estudio trae las historias de los palestinos y de los israelíes, de ambos lados; cada lado ve al otro como el Mal, como Satán, le echa la culpa de todo lo que está pasando en el conflicto. Eso es normal, es previsible: los israelíes consideran que las acciones en Gaza son legítimas para luchar contra el terror, los jóvenes palestinos perciben todo el problema del terrorismo básicamente como resultado de la ocupación israelí, y, como digo, éstos son dos ejemplos de estudios que demuestran que vamos más o menos en la misma dirección que acabo de presentar ahora mismo. Muchas gracias por su atención.

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