Cómo ‘Parasite’ estuvo cerca de no ser filmada

El director de "Parasite", Bong Joon Ho, reacciona a obtener el premio Óscar a Mejor Película. (Chris Pizzello)
El director de «Parasite», Bong Joon Ho, reacciona a obtener el premio Óscar a Mejor Película. (Chris Pizzello)

Parasite (Parásitos), del director Bong Joon-ho, es una obra maestra que arroja luz sobre la desigualdad y la pobreza en Corea del Sur. El 9 de febrero se convirtió en un fenómeno al ganar el premio a mejor película en la 92.ª edición de los Óscar. Sin embargo, la película estuvo a punto de no ver la luz del día.

En 2015, el gobierno de la expresidenta Park Geun-hye incluyó en su lista negra a Bong, al actor Song Kang-ho y a la productora Miky Lee junto con más de 9,000 artistas, quienes en su opinión eran demasiado liberales y críticos con el gobierno. Así como Parasite cuenta una historia importante de las contradicciones del capitalismo, su creación enseña una importante lección sobre cómo una sociedad libre es esencial para las artes.

La historia del cine coreano sigue de cerca la historia de cómo Corea del Sur pasó de tener una dictadura militar a ser una floreciente democracia liberal. Bajo la dictadura militar de Chun Doo-hwan, que terminó en 1987 después de una serie de protestas pacíficas, la censura era desenfrenada. La democratización subsiguiente, seguida rápidamente por los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, fue un momento decisivo para la cultura pop de Corea del Sur: la nueva libertad condujo al surgimiento de todas las tendencias culturales que el mundo ya conoce bien, incluyendo programas de televisión, películas y el K-pop.

En 1998, el entonces presidente Kim Dae-jung enfatizó la importancia del poder blando y estableció la meta de dedicar al menos 1% del presupuesto nacional para apoyar los productos artísticos y culturales, bajo el principio de “apoyar pero no interferir”.

Bong es un niño de este período, que vio la aparición de otros maestros cinematográficos coreanos como Park Chan-wook (Oldboy) y Lee Chang-dong (Burning). Bong se formó en la Universidad de Yonsei, uno de los epicentros del movimiento democrático de Corea del Sur. Como dibujante del periódico escolar de Yonsei, Bong mostró un ojo agudo y satírico hacia la injusticia social, al representar a los estudiantes activistas que regresaban a la escuela después de ser expulsados y a los custodios que debían limpiar tras las fiestas organizadas por los estudiantes.

Como director, Bong se ha centrado implacablemente en desafiar varios tipos de estructuras de poder. Su gran éxito fue la cinta de 2003 Memories of Murder, una apasionante historia de asesinatos en serie e incompetencia gubernamental. Siguió con eso en 2006 con The Host, que cuenta la historia de un monstruo creado por la industrial militar liderada por Estados Unidos y Snowpiercer, de 2013, sobre el último grupo de humanos sobrevivientes que luchaban contra la desigualdad entre ellos en un tren que se movía por el mundo luego de su destrucción debido al calentamiento global.

Pero la carrera de Bong se vio comprometida en la década de 2010, después de que Corea del Sur eligió a dos presidentes conservadores con actitudes retrógradas hacia la libertad: Lee Myung-bak, exdirector ejecutivo de Hyundai Group, y Park Geun-hye, hija del exdictador Park Chung-hee. Lee y Park Geun-hye pusieron de cabeza el principio de Kim Dae-jung sobre la cultura popular al utilizar el apoyo gubernamental para interferir con ella. En nombre del “equilibrio del poder cultural”, el gobierno de Lee compiló una lista detallada de celebridades de izquierda para cortarles el apoyo público y dejarlas fuera de las principales plataformas.

El gobierno de Park amplió enormemente esta lista negra hasta llegar a los casi 10,000 nombres. Documentos internos de su administración que hablan sobre las películas de Bong hacen parecer al senador estadounidense Joseph McCarthy un crítico de cine. Memories of Murder fue criticado por “inyectar impresiones negativas de la policía al representarlos como corruptos e incompetentes”; en The Host “destaca el antiamericanismo y la incompetencia gubernamental, empujando a la sociedad hacia la izquierda”; y en Snowpiercer se “niega la legitimidad de la economía de mercado y provoca resistencia social”.

Por estar en esa lista negra, Song Kang-ho recuerda que de repente no recibió ofertas después de protagonizar The Attorney, una película biográfica en 2013 del expresidente liberal Roh Moo-hyun. Como la compañía de Miky Lee produjo The Attorney y varias otras películas y programas considerados demasiado liberales, la administración de Park presionó a Lee para que renunciara. Bong mismo recuerda el haber sido incluido en la lista negra como algo “traumático” y “una pesadilla”.

Si la lista negra hubiera continuado, hay una buena posibilidad de que nunca se hubiera filmado Parasite. Afortunadamente, la lista negra se reveló a fines de 2016 y se convirtió en uno de los puntos críticos de las protestas que eventualmente llevaron a la destitución de Park. Pero incluso tras la remoción de Park en 2017, la antipatía de los conservadores surcoreanos hacia Bong continuó. Kim Moon-soo, exgobernador de la provincia de Gyeonggi y peso pesado conservador, incluso afirmó que Parasite era una “película comunista”.

En contraste, el actual gobierno de Corea del Sur alabó la película. En su mensaje de felicitación tras el Óscar, el presidente Moon Jae-in señaló: “Parasite conmovió los corazones del mundo con la historia más coreana”. Aceptar la dura crítica de Parasite sobre la desigualdad en la sociedad de Corea como “la historia más coreana” revela una verdad importante sobre la política y las artes: una sociedad libre, que no tiene miedo a mirar sus fallas sin vacilaciones, es crucial para crear una obra maestra.

S. Nathan Park es abogado.

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