Con motivo del Día Internacional de la Profesión Médica

Hoy se celebra por primera vez el Día Internacional de la Profesión Médica. Lo hace en momentos difíciles. Desde hace 18 meses, los médicos del mundo luchan contra la pandemia de Covid-19, que se ha cobrado casi cinco millones de muertos y que ha atacado con especial dureza a los más débiles.

En este contexto, la profesión médica ha puesto de manifiesto sus valores, su profesionalismo y su compromiso con la sociedad y con los pacientes.

Pero también se han enfrentado a situaciones no vividas con anterioridad. La incertidumbre, el miedo al contagio, la adaptación a protocolos cambiantes, los dilemas éticos y los muertos. Demasiados muertos.

También han visto enfermar y morir a sus compañeros en esta batalla contra el virus. Y han seguido adelante. Pero el agotamiento psíquico y físico se ha acumulado durante estos meses.

Los estudios sobre el impacto de la pandemia muestran cómo el síndrome del burnout hace mella en la profesión. Las cifras son alarmantes. Alrededor del 60% de los médicos describe síntomas de fatiga crónica. Un 30% cree que precisará asistencia especializada en salud mental.

Las actuales cifras de casos y de vacunaciones permiten ser optimistas. Pero se avecinan nuevos retos. La sobrecarga asistencial, las listas de espera y el escaso tiempo por paciente preocupan a los médicos de nuestro país.

Los estudios también muestran cómo los profesionales sanitarios han echado en falta herramientas para enfrentarse a la epidemia.

Para suplir dichas carencias, desde la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial hemos puesto en marcha un programa de seminarios destinado a fomentar el autocuidado del profesional. Dicho programa, junto con la formación en valores a través del documento Buen quehacer del médico de la Fundación para la Educación Médica, puede aportar dichas herramientas.

La sociedad, y especialmente los gobernantes, deben de saber que los médicos también enfermamos, también padecemos, también sufrimos y que, debido a múltiples variables, nos resulta más difícil pedir ayuda cuando la necesitamos. Y no sólo eso. La estigmatización de la salud mental en sanitarios es mayor que en otros grupos de población, según algunos estudios científicos.

Por todo ello, y con motivo del primer Día de la Profesión Médica en el mundo, quiero rendir homenaje a la filosofía del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME). Esta iniciativa lleva por lema cuidando de ti, cuidando de todos en cumplimiento de nuestro deber deontológico y supone la mejor garantía para cuidar de nuestros pacientes. Pacientes que siempre han sido, son y serán nuestra más absoluta prioridad.

Este programa, con más de 20 años de historia y pionero en Europa en el cuidado de la salud mental de los médicos, es muestra de un compromiso firme y real con la profesión y con la salud de todos. Un compromiso que no sólo debe de garantizarse en los colegios de médicos, sino también en cada servicio autonómico de salud para reconstruir un sistema que empiece a sanar las heridas de esta pandemia.

Manuela García Romero es vicepresidenta segunda del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM).

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