Confusiones interesadas

Confusiones interesadas

Siendo este el último billete antes de las elecciones europeas del 9-J nos parece mejor servicio público aclarar un par de confusiones mal interesadas que envuelven este periodo de campaña electoral, antes que comentar la nefasta semana pasada que sólo fue más de lo mismo. Veamos en primer lugar el fondo, casi monotema, de la campaña del PSOE. Según él, lo que se dirime en las próximas elecciones es proteger a Europa del “fascismo”, por abreviar, cosa que logrará liderar España votándole a él. Por supuesto en la extrema derecha que se cargaría “Europa” cabe todo, VOX, el PP, Le Pen, Meloni, Vander Leyden por acercamiento, Manfred Weber, Orban y compañeros mártires. Es una necedad demagógica, por mucho que le funcione con gran parte de la sociedad española.

El verdadero peligro para la U.E. (Europa es más) es que pesen de manera decisiva los que quieren destruir la UE. Y hay tres maneras de hacerlo. 1/ Re-nacionalizar las políticas comunes alcanzadas y destruir el mercado único 2/ replantear la existencia y estabilidad de los Estados que firmaron los Tratados y 3/ el letal y definitivo: anular la prevalencia del derecho comunitario sobre los derechos nacionales. Esa es la amenaza brutal. Y los Partidos que llevan ese trance a cuestas son variopintos. Algunos son de extrema derecha, pero no todos, por ejemplo la señora Meloni es indiscutiblemente europeísta, y ningún partido de derechas, ninguno en toda Europa, tiene esa mochila. Ni mucho menos Alemania. Todos los Partidos separatistas, o nacionalistas excluyentes, sí llevan ese peligro. Abundantes Partidos de extrema izquierda, o anti sistemas, quieren destruir la UE. Por lo tanto de lo que hay que proteger a la U.E. es de los Partidos que la quieren aniquilar, tengan la ideología que pretendan.

En segundo lugar confesamos que nos ha sorprendido la campaña que reza, entendemos que para obtener rédito electoral, que el PP y el PSOE votan juntos en el Parlamento Europeo. Pues, aun suponiendo que eso fuese malo, resulta que no es verdad. No nos referimos al guarismo (que parece dudoso), sino al concepto, por lo que ese mensaje demuestra, por decirlo suave, una gran confusión… ¿interesada? Los que votan en el Parlamento europeo son el grupo Popular Europeo en el que se encuadra el PP (y estaba Unió) y el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo en el que se inscribe el PSOE.

Y a veces los miembros de los Partidos insertos no votan con el grupo (por ejemplo los del PSOE no votaron la necesidad de investigar la injerencia rusa en el “procés” y el grupo socialista sí) y a veces los miembros de los Partidos no votan como sus compañeros, puesto que el mandato imperativo es ilegal. También es muy muy frecuente que voten conjuntamente con esos dos grupos mayoritarios el grupo liberal y los verdes. Y eso no significa en absoluto que los grupos y Partidos sean lo mismo ni defiendan las mismas políticas nacionales, ya que se votan otras cosas muy distintas. En el Parlamento Europeo no se votan las leyes de memoria democrática, ni las leyes electorales nacionales, ni los indultos, ni el salario mínimo nacional, etc… Se votan normas paneuropeas que necesitan de un enorme consenso entre naciones, sectores, ideologías… para ser viables.

Y en el Parlamento no hay oposición a un poder ejecutivo, sino que se opera la valoración del trabajo legislativo de la Comisión en cuanto a su idoneidad para el bienestar de los ciudadanos europeos, a través de normas sectoriales, sociales, económicas o generales que, en su gran mayoría, deberán ser desarrolladas a nivel nacional (directivas), momento en el que los Partidos nacionales se enfrentarán. Se podría decir que la tarea esencial del Parlamento Europeo es buscar consensos y equilibrios entre muchos y diversos intereses nacionales, ideológicos, económicos, sectoriales, etc… Sin esos consensos, que lo son sobre las políticas de la UE, la actividad legislativa de la UE no sería posible. Evidentemente los Partidos extremistas o anti sistema o anti UE no suelen adherirse al consenso. Es normal, la UE es consenso responsable y muy elaborado, y ellos quieren destruir la UE, por lo tanto el consenso. Pero eso no significa que todo Partido que participe del consenso, que no sea extremista, sea lo mismo. No me gustan ni el actual PSOE ni el PP, pero les aseguro que no son lo mismo aunque estén de acuerdo en remar por una mejor UE. Como otros Partidos de centro, también muy distintos.

Por Enrique Calvet Chambon, ex europarlamentario y Presidente de ULIS.

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