Consecuencias de la inmigración

Europa está cambiando política y demográficamente, los partidos considerados en los últimos años de extrema derecha están o han estado en coaliciones de gobierno en Eslovaquia, Croacia, Grecia, Letonia, Hungría, Lituania, Noruega, Suiza. Las diferencias entre estos partidos son ciertamente enormes, ya que lo que se considera extrema derecha en Noruega o Suiza no tiene nada que ver con el partido fascista Aurora Dorada en Grecia.

No hay una única razón para este proceso, las causas varían. El hecho de que Rusia ha virado a la derecha no tiene nada que ver con la gran ola de inmigrantes ilegales a Europa desde Oriente Medio y África. En otras partes de Europa estos dos procesos están estrechamente conectados. La amarga oposición a la ola de inmigración/infiltración es la razón más importante del resultado sorprendente de las elecciones presidenciales en Austria –que deberán repetirse– y también del hecho de que por primera vez en más de cien años los socialdemócratas alemanes atraen menos del 20% del electorado.

Este proceso se podría haber previsto hace años, pero los políticos prefirieron ignorarlo, en parte quizá porque estaban preocupados en otras cosas o porque no conocían la forma de salir del dilema. Tal vez se pensó que el problema se iría solo. Pero se agravó cuando la ola de inmigración creció. Cuando Turquía cerró la ruta de infiltración de los Balcanes, el tráfico aumentó considerablemente en el Mediterráneo hacia Italia y más allá.

Consecuencias de la inmigraciónEl problema es mucho más amplio que la guerra civil siria, como la señora Merkel pensaba. Oriente Medio casi sin excepción está en ebullición, así como toda África. Las economías africanas están en un estado horrible, sin perspectivas de una mejora en un futuro previsible. Al mismo tiempo se produce una explosión de la población. África siempre fue el gran continente menos poblado, pero en el 2050, de aquí a 34 años, su población será cuatro veces más numerosa que la de Europa.

El Papa y el primer ministro italiano se preguntan si no es inhumano devolver a mujeres y niños, los más pobres entre los pobres. ¿Cómo se puede incluso considerar la posibilidad de no rescatar a los que se ahogan en el mar? Propusieron un fondo de muchos miles de millones para mejorar la economía y la formación de los africanos en sus países, con lo que mejorarían las perspectivas de empleo. Pero el Papa no tiene dinero ni tampoco los italianos, nadie quiere dar, y menos aún los que tienen algo de dinero. Y si algo de dinero llegara iría a parar a los bolsillos de los gobernantes corruptos de África. Así que los inmigrantes seguirán llegando, y los partidos antiinmigrantes crecerán y Europa continuará moviéndose hacia regímenes autoritarios. Es una de las historias más tristes en el mundo contemporáneo.

¿Este proceso continuará hasta el final? Tal vez no, el índice de nacimientos en África está en descenso, pero esto no afectará a la situación en las dos siguientes décadas. Estados Unidos está muy lejos para que puedan llegar quienes huyen de África, y lo mismo ocurre con China. De acuerdo con el Banco Mundial, la economía de China ha superado ahora a la americana, pero incluso en los más remotos pueblos africanos no hay duda de que serían bienvenidos en ese país. Europa sigue siendo el objetivo principal de los inmigrantes de África. ¿Pero qué pasará si partidos menos liberales llegan al poder en Europa y se niegan a rescatar a los refugiados en el mar y a darles refugio?

Europa no ha sido amable con los inmigrantes desde hace mucho tiempo. Lo fue relativamente de vez en cuando, cuando se necesitaba a los recién llegados para las nuevas industrias. Los polacos desempeñaron un papel vital en la producción de carbón en Alemania y Francia. Pero la llegada de judíos que escapaban de los pogromos en Rusia también alimentó el antisemitismo, aunque la mayoría de ellos no tenía ningún deseo de establecerse en Europa, sino marchar a América del Sur, África y otros países. Recientemente, gitanos han sido deportados de Francia y otros países. Además se ha producido, sobre todo, la afluencia de musulmanes, que se convirtió en un problema político cuando la composición de la población comenzó a cambiar. El nuevo alcalde de Londres es un musulmán y, aunque es poco probable que lo mismo ocurra pronto en ciudades como París o Berlín, no es en modo alguno imposible. ¿Y por qué no? Es a todas luces un moderado. Importantes cambios se están produciendo en Europa. Der Spiegel, el principal semanario alemán, ha publicado recientemente un largo artículo contra los fabricantes de pánico que lanzan falsas alertas. El pánico nunca es útil, pero exageraciones aparte, los datos y cifras sobre la inmigración son obstinados y es peligroso ignorarlos o restarles importancia. Podría ser que al ignorar las consecuencias políticas de la inmigración incontrolada, los avisadores antipánico estén ayudando a llevar al poder a movimientos políticos que la mayoría de nosotros tenía la esperanza de no volver a ver de nuevo.

Walter Laqueur, consejero del Centro de Estudios Estratégicos de Washington.

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