Construcción de puentes entre culturas a través de la ciencia

Hace ya 10 siglos, en el período comprendido entre los siglos VII y XIII, la colaboración científica entre personas de diversos orígenes culturales fue intensa y fructífera. Los primeros esfuerzos bien documentados para unir las ciencias orientales y occidentales tuvieron lugar durante la “Edad de Oro”, con armonía entre la cultura árabe y persa, con liberalismo, libertad religiosa, escepticismo y libertad de expresión. En aquel entonces, el mundo árabe era un atractor de las mentes más brillantes entre diferentes culturas y religiones de todo el mundo y promovía el diálogo y la innovación intercultural. Esa era vivió avances en matemáticas, ciencia y medicina, así como la consolidación de lo que hoy es la universidad más antigua del mundo, la Universidad de Al Karaouine en la actual Marruecos.

Inspirados por estos ejemplos, científicos de todo el mundo están firmemente de acuerdo en que la ciencia podría ser un mediador potente en los tiempos de hoy para facilitar la construcción de la paz y la reconciliación entre Occidente y Oriente Medio. Para lograr este objetivo, se lanzó una nueva iniciativa llamada The Science Bridge, que cuenta con el apoyo de más de 200 científicos eminentes de todo el mundo, incluidos 29 premios Nobel. En un artículo publicado en la prestigiosa revista científica Neuron, 122 científicos, incluidos siete premios Nobel, de más de 80 instituciones de investigación en dos docenas de países, apoyan la ciencia como una plataforma ideal para unir culturas. Creen que la ciencia es un idioma internacional, que tiene el poder de trascender las fronteras. En este artículo se destaca el exitoso intercambio intercultural de ideas científicas que tuvo lugar durante la “Edad de Oro”, describiéndolo como un modelo histórico de tolerancia e intercambio libre de ideas que los autores esperan sirva de inspiración para aquellos interesados en construir puentes interculturales hoy a través de la ciencia. Tal colaboración ofrecería la oportunidad de estudiar enfermedades como el Alzheimer, que afectan a ambas culturas, y condiciones como el trastorno de estrés postraumático, que ocurren con mayor frecuencia en el Medio Oriente y Sur Asiático, donde muchas comunidades se han visto afectadas por la guerra y la pobreza impulsada por el conflicto.

El profesor de Ikerbasque Mazahir T. Hasan, que trabaja en el Centro Achucarro en el País Vasco, es el fundador de esta iniciativa y el autor responsable de este artículo. Hasan dice que “los científicos, como buscadores de conocimiento, son los embajadores de la humanidad y pueden unir el mundo al aprovechar el poder creativo de las culturas y las colaboraciones internacionales para erradicar las enfermedades humanas”.

‘The Science Bridge’ planea seguir una estrategia que incorpore objetivos tanto a corto como a largo plazo. A corto plazo, tiene como objetivo facilitar la colaboración y la libre circulación entre los institutos de investigación existentes estableciendo programas de intercambio de estudiantes e investigadores, compartiendo proyectos de investigación colaborativa y organizando simposios científicos entre los laboratorios participantes. Notablemente, el reciente aumento en la construcción de nuevos institutos de ciencia y tecnología en los territorios de Medio Oriente es parte de un movimiento para abrazar la innovación científica y el descubrimiento. Estos esfuerzos trazarán una hoja de ruta para las colaboraciones internacionales. El objetivo a largo plazo es la creación de ‘Institutos Gemelos’, con un instituto de investigación ubicado en el oeste y el otro en un país del Medio Oriente y/o Sur Asiático. Los científicos de los institutos emparejados colaborarán intensamente a través de una infraestructura que fomenta el diálogo intercultural y contará con un departamento dedicado a recursos humanos con experiencia en los problemas únicos que los investigadores que participan en las colaboraciones Este-Oeste podrían enfrentar. También se hará especial hincapié en comunicar los resultados de investigación de estos estudios al público, para que la naturaleza transformadora de la ciencia pueda beneficiar a todas las personas en los países participantes y dar testimonio de los logros de las dos culturas que trabajan mano a mano.

Jesús Cortés

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