Construir una Europa mejor

Sí, Europa está en una encrucijada. Los nacionalistas y los populistas están tratando de debilitar o incluso destruir la Unión Europea, desde dentro y desde fuera. Los ataques cibernéticos, las campañas de desinformación y las falsas noticias del Kremlin están provocando turbulencias estos días. Desde dentro, fuerzas nacionalistas o populistas como el Frente Nacional o Alternativa por Alemania quieren agitar la UE y en algunos Estados miembros, incluso seguir los pasos del Brexit.

Sí, Europa está en crisis. Pero no debemos aceptarlo y no lo haremos. Lucharemos contra esta crisis con todas nuestras fuerzas. Esto no quiere decir que haya que adoptar un enfoque defensivo para mantener el statu quo o un enfoque que nos lleve de nuevo a los nacionalismos de principios del siglo XX, sino un enfoque orientado hacia el futuro que afronte los desafíos con intereses comunes y nuevas iniciativas. En la actualidad, los Jefes de Estado y de Gobierno son demasiado a menudo incapaces de superar las diferencias y de alcanzar objetivos comunes más elevados. Por eso queremos tomar una iniciativa más fuerte. Queremos construir una Europa mejor.

Europa ha logrado muchas cosas positivas en las últimas décadas. Vivimos en la Europa más libre y más fuerte social y económicamente que jamás haya existido. Pero cada día se hace más evidente que tenemos que reformar la UE. No sólo queremos conservar lo que hemos logrado, también queremos mejorarlo. No debemos perdernos en tecnicismos, sino poder dar respuestas a los grandes retos de nuestro tiempo, ofrecer respuestas a preguntas sobre seguridad y terrorismo, a cuestiones sobre globalización o migración. Y necesitamos una respuesta al hecho de que ya no podemos dar por sentado que podemos apoyarnos en los Estados Unidos. Europa debe estar más segura de sí misma y ser más independiente si no queremos encontrarnos a la zaga de Estados Unidos, Rusia, China e India. En resumen, Europa debe crecer.

Por eso necesitamos, por ejemplo, una verdadera comunidad de defensa europea, ya que el nuevo Presidente Trump nos obliga a una mayor autonomía. En lo que respecta a la crisis migratoria, necesitamos un fortalecimiento y una ampliación de la Guardia Costera y Fronteriza europea, que le permita gestionar y proteger eficazmente nuestras fronteras exteriores. Queremos ayudar a las personas necesitadas, pero también poner fin a la migración irregular. Los ataques terroristas en Bruselas, París, Niza y, más recientemente, en Berlín demuestran que la cooperación entre los Estados miembros de la UE todavía no funciona suficientemente bien y, por tanto, debe ampliarse con una lista común de potenciales terroristas y con competencias propias de investigación para Europol. Además, necesitamos una comisión en el Parlamento Europeo al respecto para arrojar luz sobre los posibles fracasos del pasado y con el fin de hacer recomendaciones para mejorar.

Los altos niveles de desempleo, en particular en el sur del continente, no deben ser ignorados. Hay que hacer mucho más para estimular el crecimiento de la economía. Si queremos asegurar la prosperidad y el desarrollo en la Unión Europea, tenemos que impulsar el comercio y seguir concluyendo acuerdos de libre comercio. La Unión no puede perder su credibilidad como socio comercial. Por eso queremos ratificar el acuerdo comercial con Canadá (CETA) en el Parlamento Europeo ya en febrero. Igualmente importante es la consecución del mercado interior europeo y de la Unión de la Energía, que son los dos objetivos económicos donde más tenemos que pisar el acelerador. En particular, en esta época de aumento de la digitalización y de la globalización, debe quedar claro que no hay alternativa al comercio transfronterizo, dentro del marco que hemos establecido y que se aplica también a las grandes corporaciones estadounidenses. Por supuesto, esto incluye luchar contra la carga burocrática, y más justicia impositiva y más cohesión social. Si somos capaces de obtener resultados visibles en estos campos, si la gente es capaz de reconocer el verdadero valor añadido que aporta la Unión Europea, entonces habremos recuperado su confianza.

Debemos recordar los valores comunes que todos compartimos dentro de la Unión Europea: democracia, imperio de la ley, derechos fundamentales y la promoción de la paz y la prosperidad. Es una cuestión de auto afirmación de Europa. Y el aniversario de la firma de los Tratados de Roma es una buena ocasión para hablar sobre la modernización de los Tratados entre las instituciones de la Unión y la gente. Necesitamos una evaluación honesta de Europa y también una discusión sin reservas sobre su futuro.

Europa está en crisis. Pero esta crisis no es irresoluble. Se necesita sin embargo perseverancia, fuerza de voluntad y coraje para afrontar las reformas, y esto tiene que hacerse a nivel multipartidista. Por eso es por lo que necesitamos una coalición pro-europea entre el Grupo del Partido Popular Europeo y la Alianza de los Liberales y Demócratas en el Parlamento Europeo. Juntos defenderemos el modelo de vida europeo.

Manfred Weber, Presidente del Grupo del Partido Popular Europeo (PPE) en el Parlamento Europeo.
Guy Verhofstadt, Presidente de Alianza de los Liberales y Demócratas en el Parlamento Europeo (ALDE) en el Parlamento Europeo

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