Diccionario de las palabras afectadas

Por Arcadi Espada (EL MUNDO, 13/01/07):

Querido J:

Disculparás el formato que va a tener esta carta. Se trata de una circunstancia parecida a la del tendero que cierra una vez al año, por inventario. En esta hora eterna de España, cualquier escritor político debe hacer un inventario detallado sobre las palabras. Todo partió de que quería haber vuelto esta tarde sobre los crímenes de la T-4, y me atascaba. Así que me receté un bajante metalingüístico. Lo he llamado Diccionario de las palabras afectadas. Verás que este adjetivo es extraordinario para mis fines. Indica por igual el demasiado estudio o cuidado en las palabras, el fingimiento, la acción de una enfermedad o plaga y la imposición de un gravamen. Por si fuera poco, es también destinar algo, en este caso palabras, a un servicio público. Las palabras forman parte de la negociación con ETA. Son, inevitablemente, una pequeña muestra, pero creo que dan el espíritu gaseado de nuestro tiempo. Agua va.

11 de septiembre. Argumento de autoridad sobre el fin del terrorismo vasco, corroborado el 30 de diciembre.

Accidente. Crimen, o sea, acción indebida, que no entorpece la negociación con los terroristas. Cualquier destrucción de vidas o bienes es un accidente, siempre y cuando los terroristas no expresen, mediante la indubitable fisonomía del hecho o posterior explicación verbal o escrita, su deliberada voluntad de matar. El presidente Zapatero llamó accidente al atentado que costó la vida a dos personas en Barajas, aunque luego se disculpó atribuyéndolo a un lapsus [ver] propio de las personas que hablan mucho.

Alto el fuego. Continuación momentánea de las acciones terroristas.

Banda terrorista. Sintagma que entre los días 31 de diciembre y 12 de enero experimentó una súbita reaparición en determinados medios. Dispongo de datos. Su presencia tipo fue de una mención por día durante el año 2006 (sustituida por expresiones como organización armada u organización terrorista) y de casi seis en aquel periodo. Dado su carácter estrictamente delincuencial y no político, banda resulta obviamente inadecuado en una negociación.

Causas [del terrorismo]. Causas justas.

Contactos. Negociación con tacto.

Derecha extrema. Muestra muy popular de la afición al hipérbaton del señor presidente del Gobierno, que ha dado otros ejemplos inmortales como el de demócrata social, usado para definir su corte de carácter no exactamente socialdemócrata. Pero el hipérbaton tiene en su caso una dimensión no ya gramatical, sino moral. Siendo el último presidente de la democracia, está ferozmente convencido de ser el primero.

Desaparecidos. Aplicado durante varios días a las víctimas del atentado de la T-4. Durante las cinco horas que tardó el Gobierno en informar de su circunstancia, los desaparecidos, Estacio y Palate, adquirieron su más auténtica y decisiva condición.

Derecho a decidir. Desafortunado eufemismo de derecho a la autodeterminación, hasta el punto que más parece lo contrario, esto es, un disfemismo. Decidir es mucho más nítido que autodeterminarse y muestra bien al aire sus imposibles conexiones con los derechos (¿derecho a decidir…? hombre, depende) y su sesgo estrictamente individual, afecto al hombre, así contado uno a uno, y no a los territorios.

Diálogo. Eufemismo de negociación. Su expresión liminar y más violenta tiene por protagonista a Ernest Lluch que, según sus albaceas, habría dialogado con el terrorista que le mató en un garaje de la ciudad de Barcelona.

Errores humanos. Propuesta de la vicepresidenta MTFDLV para designar los errores políticos que cometan ella o su entorno.

Extrema derecha. Términos con que la militancia socialista, hasta al más alto nivel, suele referirse al Partido Popular. Han merecido una dura y lúcida réplica del periodista George Orwell: «La palabra fascismo ahora no tiene significado propio, salvo en la medida en que significa ‘algo que no es deseable’. Las palabras democracia, socialismo, libertad, patriótico, realista, justicia, tienen todas ellas varios sentidos diferentes e irreconciliables entre sí».

Lapsus. Emergencia pública e indiscreta de lo que se dice sólo en privado.

Libertad. Palabra sujeta a discusión a la hora de incluirla en el lema de las manifestaciones contra el terrorismo. La usan como emblema, opuesto a vida [ver], las personas partidarias de no negociar con terroristas.

Navarra (La entrega de). Argumento de autoridad, corroborado por los hechos del 30 de diciembre, sobre la traición cometida por el Gobierno.

Organización ilegal. Funda protectora con que los periódicos trataban de acomodar la irrupción de Batasuna en los periódicos. La legitimidad de la funda fue discutida por algunos audaces que reclamaban con sarcasmo igual trato para ETA. Equivocándose gravemente la reclamaban, porque la mayoría de las noticias sobre ETA llevan adherida su banda o su organización terrorista. Sin embargo, la discusión ha dejado de tener sentido porque la funda ya no se aplica. Batasuna goza ya, sin cortesías jurídicas o democráticas, de plena legalidad mediática.

Papelito. Pacto Antiterrorista, en lapsus.

Paz. 1. Objetivo nuclear, y exhibición retórica, de quienes creen que la acción terrorista tiene una causa, un fondo de conflicto político que debe ser objeto de examen y negociación. 2. Rendición de la democracia.

Precio político. Precio a pagar a la organización terrorista y sus objetivos, y no a sus militantes. La excarcelación de presos, también llamada medidas de gracia o de reinserción, nunca fue considerada precio, por lo que cualquier día de éstos puede empezar a practicarse.

Proceso. 1. Acción de ir hacia delante [la academia escribe hacia adelante, puro pleonasmo] 2. Causa criminal.

Víctima. «Y seguían discutiendo ante el Rey. Dijo el Rey: ‘Ésa dice: ‘Éste es mi hijo, el vivo, y tu hijo es el muerto’, y la otra dice: ‘No, al contrario, tu hijo es el muerto, y mi hijo es el vivo”. Entonces ordenó el Rey: ‘Traedme una espada’. Presentaron la espada al Rey y éste sentenció: ‘Cortad al niño vivo en dos partes y dad mitad a una, mitad a otra’». (Libro de los Reyes I, 3, 22-25)

Vida. 1. Obligado contrapeso de la palabra libertad [ver] en el lema de las manifestaciones contra el terrorismo, que utilizan los partidarios de mantener, con ciertas condiciones, la negociación. Vida es palabra encarada a libertad en el áspero y clásico esquema de los valores fundamentales. Al parecer, y en la circunstancia concreta que nos aflige, hay personas, de izquierdas, que sacrificarían la libertad a la vida y personas, de derechas, que harían justamente lo contrario; pero de todo ello faltan pruebas empíricas. 2. Sustantivo estrella de las manifestaciones en contra del aborto, patrocinadas por la derecha emotiva.

Violencia (En ausencia de). Locución ideada y firmada por los partidos democráticos para describir el día y la hora en que se puede empezar a negociar con los terroristas. En la resolución parlamentaria que la incluye nada se dice del momento en que la negociación deba acabarse.

Y una coda, amigo mío: «La depresión de encender el fuego cada mañana con los periódicos de hace un año y entrever en ellos restos de titulares optimistas que se hacen humo» (Orwell, Diario de guerra, 19 de octubre de 1940).

Sigue con salud.

A.