Dos en la carretera

De cómo Cayetana Álvarez de Toledo confía aún en que los españoles se rebelen contra la política del Gobierno y Luis María Ansón lo da todo por perdido (EL MUNDO, 20/05/07):

La campaña electoral y la noticia sobre la existencia de numerosas reuniones entre el PSOE y Batasuna desde 2001 centran los comentarios de las cartas de hoy. Él cree equivocada la estrategia de los populares para desarmar a Zapatero y considera que aun en el caso de que el PP venciera en las próximas elecciones generales, esa victoria llegaría tarde, porque «la fragilización de España parece irreparable». Ella confía, sin embargo, en que todo el país, incluidos los simpatizantes del PSOE, se den cuenta de «la traición, el cinismo y la mentira» que, en su opinión, ocultan la política antiterrorista del Gobierno.

RODRIGUEZ ZAPATERO SE LA JUEGA EN MADRID

Querida Cayetana...

Zapatero jugó un órdago en Madrid y está ya escondiendo su mano tartamuda. Quien se presenta a las elecciones en la Comunidad y el Ayuntamiento madrileños es el propio Zapatero. Si Sebastián y Simancas ganan, habrá triunfado el presidente del Gobierno; si pierden, el derrotado es Zapatero. Sólo la torpeza del PP puede disimular el descalabro zapatético si es que se produce. Uno de los ejes de la campaña del Partido Popular debería resumirse así: «Si el PSOE pierde en Madrid, Zapatero habrá sufrido una derrota personal». Pero los estrategas del PP, por el momento, se pierden en laberintos laterales sin una idea clara de dónde deben golpear. Zapatero, en cambio, sabe muy bien lo que hace. Atribulado por lo que vaticinan las encuestas, empleará hasta sus últimos recursos para evitar el descalabro madrileño. El golpe bajo que ha recibido Ruiz-Gallardón no se lo ha propinado Sabastián, sino Zapatero. Se necesita estar muy acollonado o ser un miserable para utilizar esos procedimientos.

Por cierto, Cayetana, lo sabíamos todos. Frente a la cínica negativa permanente de Moncloa, la verdad es que Zapatero y sus representantes se sentaron a negociar con Eta al menos en 25 ocasiones entre el año 2001 y 2006. Lo afirma documentalmente el diario Gara, que, por el momento, no especifica las conversaciones posteriores a marzo de 2006. Los compromisos contraídos de Zapatero con Eta están cada vez más claros, aunque no los sepamos todos: excarcelación de De Juana Chaos, evitar el encarcelamiento de Otegui, acercamiento de los presos, primero, e indultos, después; presentación indirecta de Batasuna, es decir, de Eta a las elecciones, maniobra en Navarra para incorporarla al País Vasco y referéndum de autodeterminación. La fórmula Kas en su integridad. Y en eso estamos. Lo que algunos anticipamos reiteradamente se está descubriendo ahora punto por punto. Zapatero, embustero, niega la evidencia y continúa mintiendo, impertérrito, al pueblo español.

Querido Luis María...

De las 25 abyectas reuniones entre el PSOE y Batasuna te hablaré en mi próxima carta. Quiero antes darte la razón en tu análisis de la campaña electoral de Madrid. Si a unos meses de la presentación de las listas, cuando a Trinidad Jiménez la exilaban a ocho mil kilómetros, Zerolo todavía salivaba impaciente, Solana se ponía de perfil y Bono regateaba a su antiguo jefe y futura víctima, nos hubieran relatado el guión del vodevil que ya se urdía, en Génova nos hubiéramos susurrado incrédulos: too good to be true. Zapatero va a nombrar a su más íntimo colaborador como candidato; la Federación Socialista Madrileña va a expresar su malestar por la imposición; el candidato combinará en inverosímil pirueta su condición de perfecto desconocido para el ciudadano de a pie con un pasado denso y conflictivo; en plena campaña electoral, un alto funcionario nombrado por el Gobierno denunciará las prácticas arbitrarias, impropias y posiblemente delictivas del candidato en su cargo inmediatamente anterior; por último, en un gesto de desesperada estupidez, quien aguardaba presto para indignarse ante cualquier alusión a su vida privada acaba acusando a su rival de inmoralidad en su intimidad.

Desde el primer día, Gallardón tuvo la lucidez de repetir una y otra vez que su rival no era Sebastián, sino Zapatero. Pero si no se le ha oído lo suficiente, te haremos caso. Hay que decirles a los madrileños, a todos los españoles y, sobre todo, a los votantes socialistas, que la brutal derrota que va a sufrir el PSOE en Madrid se debe a la torpeza y frivolidad de ese gran estadista que gobierna España desde hace tres años. En su negociación con ETA y en su gestión de las elecciones municipales de Madrid, Zapatero ha desoído y avergonzado a una gran parte del Partido Socialista. Y lo ha hecho no por absorber, como un líder generoso, el impacto de una decisión grave e inevitable. Sino todo lo contrario: para imponer un criterio intrépido e insustancial. Cuando todavía algunos, en esas largas sobremesas nocturnas al aire libre que han llegado a Madrid con el calor del verano, se empeñan en ver a Zapatero como un sutil estratega o como un fino político disfrazado de cordero, hay que recordar el triste episodio de Sebastián como prueba irrefutable de su incompetencia y temeridad.

25 REUNIONES, 26 ASESINADOS POR ETA

Querida Cayetana...

¿Será verdad que José Luis Rodríguez Zapatero ha quitado a Lorca su estación del Ave para instalarla en Vera, el pueblecito, fíjate qué casualidad, en el que el presidente por accidente tiene su chalé de vacaciones? Resulta, además, que en el entorno de Vera transcurre el descanso veraniego de Diego López Garrido, de Joaquín Almunia, de Manuel Marín y, asómbrate de la perla, de Miguel Sebastián, el hombre de Zapatero que propinó un miserable golpe bajo a Alberto Ruiz-Gallardón.

Francisco Jódar, candidato a la alcaldía de Lorca por el PP, ha declarado: «Es una auténtica cacicada que Zapatero y sus amigos se pongan una estación del Ave en la puerta de su casa». No sé si todo esto será una serpiente electoral o una realidad documentada. Si fuera cierto, lo de Isabel II y el tren de la fresa se quedaría en agua de borrajas. Estoy seguro de que a nuestros lectores les gustaría conocer tu opinión y también la información de que dispongas. Si en Génova no te la dan, siempre puedes preguntar a tu dilecto amigo Pepiño Blanco, con el que deberías ir a ver Mujeres soñaron caballos, una sobrecogedora obra teatral que se representa en la sala Francisco Nieva del teatro Valle-Inclán.

Querido Luis María...

No me voy a enredar en los vericuetos del AVE, laberinto en el que el PSOE tiene tendencia a perderse. Hoy nos toca insistir. España está pagando un precio muy alto por el gran temor de Zapatero ante esta cita electoral: un atentado de ETA. Y lo peor es que el virus de la cobardía y la inmoralidad lo invade y corrompe todo. Estarás de acuerdo en que la noticia de esta semana, publicada en Gara, debería ser mucho más demoledora para el PSOE que un atentado. Porque una sociedad sana, ante un ataque terrorista, debería unirse en apoyo a sus instituciones. Pero una sociedad sana, ante la indecencia de un partido capaz de reconocer «un conflicto político» y negociar con unos asesinos mientras cierra con el PP el pacto antiterrorista, no tiene otro remedio que rechazar a sus candidatos y exigirle una renovación total.

Toda España y, más que nadie, los simpatizantes del PSOE tienen que sentir rabia ante la traición, el cinismo y la mentira. La obscenidad es espantosa: desde 2001, 25 reuniones clandestinas y 26 muertos a manos de ETA.

Ramón Díaz García, cocinero de la Comandancia de Marina en San Sebastián: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? José Leonet Azkune y José Angel Santos Laranga, empleados de Elektra: ¿víctimas colaterales de un «conflicto político»? Ignacio Totorika Vega, ertzaina en Hernani: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Santos Santamaría Avendaño, mosso d'esquadra en Roses: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Froilán Elespe Inciarte, teniente de alcalde socialista en Lasarte: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Manuel Jiménez Abad, presidente del PP en Aragón: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Santiago Oleada Elejabarrieta, director financiero del Diario Vasco, ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Justo Oreja Pedraza, general del cuerpo militar de intervención: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Luis Ortiz de la Rosa, policía nacional: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? José Javier Múgica Astibia, concejal de UPN en Leitza: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Mikel Maria Uribe Aurkia, jefe de inspección de la Ertzaintza asesinado en Leaburu: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? José María Lidón Corbi, de la Audiencia Provincial de Vizcaya: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Ana Isabel Aróstegui Legarreta y Javier Mijangos Martínez de Bujo, ertzainas asesinados en Beasain: ¿víctimas colaterales de un «conflicto político»? Juan Priede Pérez, concejal socialista de Orio: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Cecilio Gallego Alaminos, empleado de Telefónica en Santa Pola: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Silvia Martínez Santiago, la niña de seis años asesinada en Santa Pola: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Juan Carlos Beiro Montes, cabo de la Guardia Civil asesinado en Leitza: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Antonio Molina Martín, guardia civil asesinado en Collado Villalba: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? José Luis Juan Pagazaurtundua Ruiz, jefe de la Policía Municipal en Andoain: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Bonifacio Martín Hernández y Julián Embid Luna, policías nacionales asesinados en Sangüesa: ¿víctimas colaterales de un «conflicto político»? Ambrosio Fernández Recio, jubilado en Mondragón: ¿víctima colateral de un «conflicto político»? Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate, ciudadanos ecuatorianos asesinados en la T-4 de Barajas: ¿víctimas colaterales de un «conflicto político»?

CAMPAÑA Y NEGOCIACION CON ETA

Querida Cayetana...

Todo vale. Estamos en campaña electoral. Y todo vale. Me entristece pensar que una periodista brillante y culta como tú se pase el día dando brincos entre los vertederos de la política. Ciertamente Sebastián, obedeciendo órdenes de Zapatero, se ha degradado hasta la ignominia, tratando de evitar su derrota en Madrid que significa el descalabro del presidente por accidente. El inquilino de Moncloa se presenta a las elecciones municipales en la capital de España. Sebastián es sólo un eufemismo. Se ha metido hasta el cuello en los estercoleros de la política en un intento desesperado de salvar a su jefe. Da asco, la verdad.

En Madrid perderá con alta probabilidad Zapatero. En Navarra saldrá derrotada España, si las urnas confirman la alianza de socialistas, nacionalistas y proetarras para que Zapatero pueda cumplir el compromiso contraído con Eta y entregar esa región a un País Vasco de tinte batasuno. Las maniobras zapatéticas han sido tan burdas que inevitablemente tenían que desvelarse. Aun en el caso improbable de que el presidente sonrisas cayera derrotado en las próximas generales, la fragilización de España parece irreparable. En Cataluña, Zapatero ha hecho concesiones, tal vez anticonstitucionales, a unos partidos que han anunciado que las aceptan sólo como un peldaño para subir la escalera de la independencia. No se trata de especulaciones. Se trata de hechos y declaraciones concretas.

Zapatero, embustero, ha mentido descaradamente, cínicamente, negando la evidencia de una negociación con Eta y de unos compromisos con la banda terrorista que terminarán por desarraigar el País Vasco de España. Mayor Oreja lo ha explicado de forma transparente. Eta, en la última legislatura Aznar, estaba moribunda. Zapatero ha resucitado a la banda, encampanada hoy, envalentonada, en actitud chulesca, carcajeándose del Estado de Derecho y de los españoles. Desde Madrid se hace una concesión tras otra con el propósito de que la banda no cuente lo que sabe sobre las negociaciones. Zapatero está implorante y de hinojos bajo el rebenque de los etarras. Es una vergüenza nacional. Así que tienes razón en lo que dices, Cayetana, aunque yo no comparto tu optimismo de que superaremos la crisis.

Ah, y no te pierdas Cachorros de negro mirar una comedia de nuestra mejor autora teatral Paloma Pedrero. Con Pepiño o sin Pepiño debes ir a un teatrito alternativo maravilloso que se llama El Montacargas. Te diré que he leído el trabajo certero e impagable de Jesús Palacios: Las cartas de Franco. Espléndido libro y un gran éxito, un éxito más de Palacios. He leído también una obra históricamente aleccionadora de Ricardo Mateos: La Reina María Cristina. Nuestros políticos itinerantes y, en ocasiones semianalfabetos, deberían detenerse un momento para leer y meditar sobre libros como éste de Ricardo Mateos.

Y una de las grandes exposiciones del año: la de Manuel Rivera en Rayuela. Es uno de los pintores destacados del último medio siglo. También uno de los más cotizados. Sus anticipadoras telas metálicas estremecen. Conocí a Manolo Rivera y me enorgullezco de haber sido su amigo. Era un hombre excepcional y no olvidaré nunca nuestras cenas y nuestras sobremesas con Rafael Alberti, con Mari, con Aitana Sánchez Gijón, con María Asunción. Los elogios que le dedica Miguel Fernández Bravo son justos.

Espero verte, en fin, querida Cayetana en el concierto al que nos convoca Paloma O'Shea en el Palacio de El Pardo. Es un día grande todos los años para la música española la clausura de curso de la Escuela Reina Sofía.