El cambio que une

España es el resultado de una gran obra colectiva. Nuestro país es la suma del esfuerzo, las aspiraciones y las esperanzas de todas las generaciones que lo construyen aportando su valor y capacidad. Renovado tras una larga dictadura sobre la democracia, la solidaridad y el entendimiento, nuestro país ha recorrido el final del siglo XX y el arranque del XXI sobre un modelo de éxito que necesita reformas para evolucionar y superar su actual encrucijada.

En este contexto, España encara un horizonte que todos deseamos que sea mejor que el tiempo que dejamos atrás. Tenemos ante nosotros el reto de mantener la línea de progreso y avances que tantas veces se ha truncado a lo largo de nuestra historia y los españoles tendremos la posibilidad de hacerlo posible con nuestro voto el 20 de diciembre.

Una recuperación tan frágil como injusta, una legítima falta de confianza en las instituciones y una amplia brecha social enmarcan este nuevo momento que los socialistas queremos transformar con un impulso reformista y modernizador. El reto del tiempo político que nacerá de las próximas elecciones se extenderá más allá de la propia legislatura. No solo está en juego un cambio de Gobierno y dejar atrás el marco injusto impuesto por la derecha, sino algo más importante: un modelo de país que se debate entre la inercia, la resignación y el miedo o la esperanza no solo de recuperar las oportunidades perdidas, sino de consolidar otras nuevas.

Por eso, los socialistas hemos hecho un ejercicio de reflexión honesto, ambicioso y realista para determinar qué necesita nuestro país y qué podemos ofrecer para resolver la triple crisis —política, económica y territorial— alimentada por el mal Gobierno de la derecha. Los socialistas compartimos las mismas preguntas y esperanzas que la sociedad y respondemos a su inquietud y exigencias con propuestas, solvencia y responsabilidad.

Fruto de una reflexión colectiva realizada con intensidad a lo largo del último año, los socialistas planteamos un proyecto de regeneración, modernización y reformas similar en su alcance y ambición al que lideró el primer Gobierno socialista de Felipe González. Si aquel impulso político cerró la Transición que nació del espíritu de consenso de 1978, el próximo Gobierno socialista asumirá con idéntica responsabilidad y vocación transformadora el reto de liderar una actualización que ponga en hora el reloj constitucional y lo adapte al nuevo tiempo que vivimos desde el diálogo y la pluralidad, con unidad.

El último movimiento de arbitrariedad antidemocrática impulsado por una minoría en Cataluña solo ha añadido vigencia a esta idea. Los socialistas no vamos a modificar la Constitución bajo amenaza de los secesionistas. Pero tampoco vamos a renunciar a mejorarla por su amenaza, como advierte Pedro Sánchez.

El consenso se abrirá paso y será el camino. Los socialistas nos proponemos ganar las próximas elecciones y gobernar mediante la búsqueda de acuerdos. Solo el PSOE representa esa mayoría dialogante en la que se reconoce la ciudadanía y solo las mayorías capaces de abrirse a otras opiniones y discursos tienen la fortaleza necesaria para liderar una transformación tan profunda como la que exige España.

Pero nuestro país merece también un buen Gobierno que garantice buenos empleos y decencia, un nuevo Estado de bienestar y un marco territorial renovado en el que encajemos todos. Solo el PSOE puede liderarlo con garantías, no quien está amortizado y sin ideas ni quien, disfrazándose como cambio, no es sino un recambio en la derecha, una prórroga para apuntalar la continuidad de un modelo injusto e ineficaz cuyo resultado es más desigualdad.

Los socialistas defendemos una propuesta sustentada en nuevas ideas y un nuevo liderazgo. Compartimos plenamente los valores de la amplia mayoría a la que representamos y aspiramos a contar con su apoyo; porque sabemos que solo unos pocos privilegiados han sentido en primera persona la incipiente recuperación, defendemos el derecho de todos a una recuperación justa. Somos conscientes de la altura del reto y conocemos muy bien el país que aspiramos a gobernar para vencer al miedo que genera la desigualdad.

Tenemos un gran proyecto, un gran equipo, el liderazgo del mejor candidato. Contamos con ilusión, capacidad y experiencia. Nos respalda una amplia mayoría que quiere transformar España desde la unión. Solo el PSOE puede liderar con certeza el cambio que une para ganar el futuro.

César Luena es secretario de Organización del PSOE.

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