El camino y la decisión de caminar

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Los poetas son realistas, mágicos. Los versos del español Antonio Machado parecen haber sido escritos en la España de hoy, incitando a la nación a seguir avanzando. El quedarse quieto es el enemigo de la vida. Para triunfar, el primer paso debe darse dentro del alma.

Miremos a nuestro alrededor. Todo lo que ha hecho de España un extraordinario ejemplo de éxito en las últimas décadas, todavía está aquí. El país sigue siendo un irresistible destino turístico para los visitantes de todo el mundo y de todas las edades. La riqueza de la cultura, la creatividad de los artistas, el talento de los atletas, la belleza y variedad de los paisajes, la profesionalidad y estructura del mercado hotelero, restaurantes y ocio no tiene nada que envidiar a ningún otro destino turístico.

Los empresarios y emprendedores locales cuentan con un mercado de gran potencial preparado para responder a las más exigentes expectativas. Si bien el sistema financiero mundial se enfrenta a dificultades, los bancos españoles dan constantes demostraciones de fuerza y dinamismo, aumentando el número de clientes y accionistas en todo el mundo.

En el altamente competitivo y tecnológicamente sofisticado sector de las telecomunicaciones, la participación española es notable. En el mercado nacional, que ha crecido sin parar durante años y años, las oportunidades están servidas para aquellos que no quieren esperar a que los problemas se solucionen por sí solos.

Los indicadores económicos más recientes, internos y externos, apuntan a una reversión de las tendencias. España y el mundo empiezan, a pasos lentos, pero constantes, el proceso de recuperación. La economía de Estados Unidos creció un 3,5% en el tercer trimestre, lo que indica el principio del final de la recesión.

La primera acción a largo plazo a ser realizada por el Gobierno, conjuntamente con las empresas privadas, funcionando en perfecta armonía, debe ser la estructuración de un calendario anual de eventos y negocios de entretenimiento, con intensa divulgación en el país y en el extranjero, para que empresarios y turistas puedan programar sus viajes y tengan más razones para preferir España a otros destinos que compiten con ella en la atracción de visitantes e inversores. Ésta sería una prioridad lógica, tanto por la tradición del país en el ámbito del turismo como por la excepcional habilidad del sector para generar empleo e inversiones.

Otro de los beneficios sería de carácter psicológico. Grandes eventos de repercusión internacional aumentan la autoestima de las personas, reducen los niveles de estrés y fomentan el espíritu empresarial. Sirven para incentivar la transformación de los ahorros en inversiones que aportan vitalidad a la economía, creando más oportunidades para quienes están fuera del mercado laboral, más fondos e impuestos, no sólo en las ciudades sede, sino también en la nación como un todo.

Es evidente que las dificultades que han llegado a todo el mundo en la era de la globalización no van a desaparecer como por milagro. No existen soluciones fáciles a problemas difíciles. Pero debemos reaccionar y responder sin demora.

Todo esto nos lleva a concluir que la verdadera crisis a superar es la crisis de confianza. Y ésta se vence con ganas, estrategia y ejemplo. Las ganas de convertir en acción productiva y determinada el sueño que nos atrevemos a tener. La estrategia diseñada por la unión del esfuerzo de autoridades públicas y ciudadanos, pensadores, empresarios, trabajadores, medios de comunicación, todos comprometidos a movilizar la sociedad civil para que piense con grandeza y controle su destino. Pero eso no es suficiente si nos falta la fuerza del ejemplo, ese ejemplo que debemos dar a los que dudan al enfrentarse a los obstáculos.

Nací y construí mi carrera profesional en un país donde la normalidad es algo excepcional. Ser brasileño es reinventarse cada día, es enfrentar con creatividad lo inesperado, es derrotar la negación, es creer en lo imposible, es descubrir dentro del propio corazón los medios de obtener lo que deseamos. Mucho antes de imaginar que un día viviría en España, mi héroe era Don Quijote. Cada vez que pensaba en renunciar a un objetivo difícil de conseguir buscaba en él la inspiración y la energía para ir más allá.

Le debo mucho a Don Quijote por todas las cosas que he realizado durante toda mi vida, con el apoyo de tanta gente llena de talento y determinación, tanto en mi propio país como en el país en que vivo hoy, y en otras partes del mundo donde me llevó el trabajo. Tengo la certeza de que Cervantes no inventó un personaje. Él sólo plasmó los valores humanos que los españoles llevan en el pecho.

El momento que vivimos exige que esos valores se expresen en todo su poder transformador para crear un proyecto para el futuro, capaz de poner a España en el foco de atención de todo el mundo. Y si es necesario, tomemos como guía en la construcción del camino a otro poeta andaluz, que una vez escribió: “En mí, la anatomía se ha vuelto loca. Soy todo corazón”.

Roberto Medina, creador y presidente de Rock in Rio.