El engaño

La capacidad desarrollada para engañar ha conferido ventaja evolutiva a muchas especies. En muchos animales el camuflaje mediante mimetismo con el medio que les rodea ha sido clave para no ser detectados y poder atacar por sorpresa a sus víctimas como hace el pez piedra o el camaleón, y también para pasar desapercibidos y no ser detectados por sus depredadores como es el caso del insecto palo o el caballito de mar pigmeo. En algún caso como el rape o el pez rana se da el doble engaño de que, además de camuflaje, usan un apéndice que tienen delante de la boca para atraer a sus víctimas. También existe el camuflaje para aparentar lo que no se es, como el caso de la falsa serpiente coral que, con su coloración roja, negra y amarilla simula ser la venenosa serpiente coral. Otra forma de engaño es la que practican algunos pájaros que simulan tener una ala rota para alejar a los depredadores de su nidada. Pulpos, sepias y calamares sueltan chorros de tinta para confundir a sus perseguidores. Existen otros muchos más casos que nos ilustran cómo el engaño o simulación han sido claves en la supervivencia y evolución de muchas especies animales.

Los seres humanos también han utilizado el engaño para tratar de obtener ventajas sobre sus congéneres. Tenemos muchos ejemplos en varios ámbitos de actividades. En la guerra: retiradas simuladas en combate, emboscadas, pinturas de camuflaje, simulación de hundimiento de submarinos soltando aceite y basura, etc. Por no enumerar los casos de traición que es la forma más odiosa de engaño. En juegos de mesa o de cartas: se utilizan celadas o engaños para cobrar ventaja sobre el oponente haciéndole creer que tiene lo que no tiene. En el mus y en el bridge se practican estos engaños. En deportes como el fútbol estamos hartos de ver a jugadores que simulan faltas. Se engaña para obtener beneficios económicos: como es el caso de las copias falsas de cuadros, monedas, objetos de marca y todo tipo de obras de arte. Se da también con frecuencia en empresas que engañan falseando sus resultados y sus balances.

Estos días interesa resaltar los engaños de ciertos políticos, porque son muy graves y de mucha actualidad. Son los casos del Brexit y del Catalanexit. Tanto en un caso como en el otro, se ha engañado a los ciudadanos haciéndoles creer que iban a vivir mejor separados que unidos a la Unión Europea o a España, llevándoles a una situación bastante peor como ya se puede apreciar hoy. En el caso del Brexit, tal y como van yendo las cosas, y dado que los ingleses son muy pragmáticos, no me extrañaría nada que de aquí a un año se convocara un nuevo referéndum.

En el caso del Catalanexit hay que hacer una reflexión sobre por qué algunos partidos políticos han engañado y siguen engañando a sus votantes. ¿Tapar corrupciones? ¿Las del 3% y otras? ¿Ideología supremacista? ¿Intereses extranjeros? ¿Algunos políticos en su propio beneficio prefieren ser cabeza de ratón en vez de cola de león? Normalmente «quien miente, roba y quien roba, miente». No suele fallar esta regla, que tiene como denominador común una falta total de respeto por el prójimo.

¿Cómo podemos combatir el engaño que, como hemos visto se practica continuamente y confiere ventaja al que lo practica? Cuando fallan la educación y la regulación, que son medidas preventivas a las que se debería dedicar más esfuerzo: las armas que nos quedan son la intuición y la información. Son los mejores antídotos para detectar el engaño.

Intuición se define como «conocimiento, comprensión o percepción de algo, sin la intervención de la razón». El instinto es una especie de información evolutiva que los animales han ido acumulando genéticamente con las experiencias de sus antepasados. Patos recién nacidos saben que tienen que huir de algo que sobrevuela con forma de halcón, tortugas recién nacidas saben que tienen que dirigirse rápidamente al mar. En el caso de los seres humanos la intuición es similar al instinto y tiene un papel más importante del que se suele reconocer. La intuición ha sido clasificada como el sexto sentido humano. Decía Albert Einstein: «The only real valuable thing is intuition».

Y tener mucha información. Información correcta. En los casos del Brexit y el Catalanexit, saber muchas cosas, algunas muy obvias: «La unión hace la fuerza» (Napoleón); «Dividir para reinar» (Proverbio romano); «La peor de las pestes: el nacionalismo» (Stefan Zweig); «Patriotismo es cuando el amor por tu propio pueblo es lo primero; nacionalismo, cuando el odio por los demás pueblos es lo primero» (Charles De Gaulle). Y saber que en el caso de España se ha realizado un estudio para saber si hay algún poliformismo genético que permitiera saber a la policía la región a la que pertenece un individuo del que se posee su huella genética, y se ha visto que no existe ninguna diferencia entre regiones. Todos somos ilocalizables en una región de España por análisis genético. Conviene recordar la maldición bíblica de la Torre de Babel: hablar diferentes lenguas es una maldición. No une a los hombres, los separa. Que haya muchas lenguas no es un enriquecimiento, sino un empobrecimiento. En PapúaNueva Guinea se habla una lengua diferente en cada pueblo y no se comunican, lo que da lugar a luchas constantes. Se estima que en el Mundo se hablan unos 7.000 idiomas diferentes. Una auténtica maldición. Así que ese es otro engaño, el que existan muchos idiomas es empobrecedor y no enriquecedor como se nos dice.

Cataluña, perteneciendo a España por más de 500 años, es una de las regiones más ricas de nuestro país, y me temo que debido al engaño de los políticos que han provocado este intento de separarse de España, va a empobrecerse.

Para terminar me permito recomendar, que para combatir algo tan arraigado como es la mentira y el engaño, porque ha proporcionado ventajas tremendas a los que lo practican, no hay nada mejor que confiar en la intuición y en la información y no creernos todo lo que dicen sin contrastarlo y analizarlo detenidamente.

José María Fernández Sousa-Faro, catedrático de Bioquímica.

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