El exilio de Paloma Chamorro

Ha muerto Paloma Chamorro en el exilio, y desde el exilio de las páginas de televisión se la ha despedido en la mayoría de los diarios, porque ha sido desterrada de las secciones de cultura, de la cultura en general. Se le ha negado lo que era, cultura en vena. Paloma Chamorro fue moderna antes de que la llamaran posmoderna, o ni siquiera eso, le bastó con estar viva y ser contemporánea. Antes de entrevistar al rock underground de Nueva York, a los músicos radicales británicos, a todos los grupos de aquí, Paloma Chamorro había glosado y entrevistado a los pintores, a los escultores, a los arquitectos más importantes del siglo XX en programas como Galería (viernes), Trazos (jueves), Imágenes (miércoles), todo esto desde 1973 hasta 1981, junto a Dolores Trueba y Ramón Gómez Redondo. Era vanguardista desde el origen de las vanguardias, desde antes de nacer, y así, cuando en 1977 Trazos pasó del blanco y negro a grabarse (verse sería mucho decir) en color, para celebrarlo reunió a 11 pintores, y entre todos crearon el nuevo decorado del programa. ¿Cuándo se ha vuelto a ver a 11 pintores juntos en un mismo programa de televisión? Entonces era el momento de Broto, Gordillo, Manolo Quejido, José Guerrero, Pérez Villalta…, y por supuesto son algunos de los que participaron en aquella emisión, que por mítica nadie recuerda.

Allí ya rebosaba ese espíritu de convertir la cultura en una fiesta colectiva, y que fue el emblema de su inolvidable La Edad de Oro. ¿El rock and roll de Paloma Chamorro? Lo llevaba consigo desde el primer minuto en el mismo modo biográfico en que el poeta Boscán decía «cargado voy de mí doquier que ando». La sintonía de Imágenes era Layla de Derek and the Dominos, como ha recordado estos días Paloma Concejero. Ya no me acuerdo de si era este programa o Trazos el que empezaba con un gato negro paseando misteriosamente por un laberinto de tubos. Más vanguardia. Más arte. Paloma Chamorro fue nuestro canal Arte antes de que naciese el canal Arte en Europa, pero se la relegó siempre al confinamiento de la segunda cadena, aquella especie de subconsciente televisivo.

Además de artistas plásticos de todo el mundo, Paloma Chamorro había entrevistado, entre otros escritores celebrados, a Jorge Luis Borges en Encuentros con las artes y las letras, el programa de Carlos Vélez, que empezó llamándose Encuentros con las letras. Pero era eso lo que siempre venía a traernos Paloma Chamorro: las artes. También las llevó a La Edad de Oro. En realidad el programa consistía en una entrevista a un artista plástico, a un escritor, a un músico, además de un reportaje cultural, acompañado todo de actuaciones de grupos de moda. Y sin embargo ahora recordamos la música y olvidamos la letra. En una entrevista, Paloma Chamorro explicó que todo su periodismo cultural lo había hecho para conocer a la gente que admiraba y aprender de ella. Es de ahí de donde se la ha exiliado hasta muerta, de la cultura que trajo y tanto amó. Luchó por convertir la televisión en cultura. Ahora se hace al revés.

Javier Pérez Andújar, escritor.

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