El porqué del nombre del continente americano

Aunque el denominado continente americano fue descubierto por Cristóbal Colón y financiado por Isabel de Castilla, explicaremos por qué, en vez de llamarse Isabela o Colombia, como hubiese sido más lógico, adoptó el nombre de América, siendo su origen el mapamundi de Martin Waldseemüller publicado en 1507. Investiguemos cómo fue encontrado este mapa.

Philip D. Burden, reputado comerciante de mapas y experto en cartografía de América, fue llamado a Hamburgo para autentificar un antiguo mapa del mundo, atribuido a Martin Waldseemüller, bajo el título «Universalis Cosmographia», acompañado por un libro explicativo que nombra y representa un nuevo continente, separado de Asia, llamándolo América y complementando los tres continentes ya descritos por Ptolomeo. El propietario era el conde Johannes Waldburg-Wolfegg, y su familia lo poseía hacía más de trescientos años. Al autentificarlo el experto, lo compró la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos por diez millones de dólares. La aparición de este mapa en 1507 fue una auténtica revolución en el mundo de la cartografía.

Comparándolo con el mapa de Hereford de 1290 -cuando todavía el vulgo pensaba en una Tierra plana, dividida en tres partes, autocalificándolo su autor de historia, con orientaciones religiosas y con sus márgenes llenos de monstruos y orientación Este-Oeste-, el mapa de Waldseemüller, por el contrario, se denominaba a sí mismo como Cosmografía, con orientación Norte-Sur y líneas científicas de longitud y latitud, y era fruto del invento de Gutenberg con impresión de tipos móviles.

Aunque ya existía un mapa en el cual se mostraban los nuevos territorios ultramarinos, publicado por Juan de la Cosa en 1500, aquel estaba perdido, pero cuando el Ministerio de Marina español se enteró de que lo tenía el barón de Walkenaer, se lo compró por 4.230 francos. En realidad, en este mapa Juan de la Cosa no se decanta por un continente nuevo, pero sí rebate a Colón la idea de que Cuba era una isla, frente a las teorías del descubridor, que afirmaba que estaba unida a las Indias Occidentales, y manifestando hasta su muerte que su descubrimiento no era un nuevo continente. Teniendo en cuenta que el primer globo terráqueo lo diseñó Martin Behaim en 1492 en Nüremberg, basándose en los mapas de Ptolomeo y en los libros de viajes de Marco Polo, que subestimaban la circunferencia ecuatorial y sobreestimaban el sureste asiático, ocupando este una gran parte del océano Índico y ubicándose Cipango (Japón) en la actual Guatemala, este pudo ser el motivo de Colón para mantener su obsesión por las Indias Occidentales, pues él probablemente conocía el denominado Erdapfel.

Américo Vespucio nace en Florencia en 1454 y fue nombrado primer piloto mayor de la Casa de Contratación de Sevilla. Él estaba al tanto del globo terrestre antes citado, habiendo acompañado a Colón en varios de sus viajes. El origen del nombre de América fue un conjunto de casualidades, exageraciones y mentiras de los editores de sus cartas. En la epístola de Américo Vespucio a Lorenzo Pierfrancesco de Médicis, en su tercer viaje oceánico, citaba el nombre de «Mundus Novus» a estas nuevas tierras. El prestigio publicitario de sus editores, con el bulo de que Vespucio había descubierto un nuevo continente, fue un auténtico notición en aquellos tiempos de espías, contraespías y enormes beneficios económicos, por haberse descubierto una tercera vía hacia las Indias, completando las dos anteriores: la de Marco Polo por tierra y la de Vasco de Gama por mar, bordeando el cabo de Buena Esperanza en el África austral y llegando a Calicut. Este tipo de noticias hizo que Martin Waldseemüller, nacido en 1470 en Friburgo e hijo de un carnicero, hiciese hacer estampar en Saint Dié mil ejemplares de su mapa antes citado, poniendo por primera vez el nombre de América en la actual Suramérica y, en Norteamérica, el nombre de «Terra Incógnita, Parias».

Rafael de Rueda es ingeniero industrial.

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