El PSOE y la defensa de subidas de impuestos a cualquier precio

El pasado 30 de diciembre el portavoz económico del PSOE en el Congreso respondía a mi tribuna sobre la postura de Ciudadanos en la subida de impuestos con un largo artículo publicado en estas páginas. Algunas cuestiones que señala son inexactas. Por esa razón me gustaría matizar alguna de las afirmaciones del Sr. Saura, en particular las que se refieren a mí, o a mi partido Ciudadanos.

En primer término, el Sr. Saura señala que considera incompatible reducir impuestos con cumplir los objetivos de déficit evitando los recortes. A esto hay poco que objetar en la situación actual. Sólo que existe claramente gasto superfluo que ningún partido, salvo Ciudadanos, está dispuesto aunque sea a reducir para evitar más subidas de impuestos. Sin embargo, el portavoz económico del PSOE señala a continuación: “Y hemos conseguido nuestro objetivo: que el ajuste para el año 2017 sea por el lado de los ingresos públicos y que, por primera vez en los últimos cinco años, no sea por el lado del gasto”. Seamos mínimamente serios, en 2012 y 2013, el Gobierno del  Partido Popular realizó las subidas de impuestos más importantes de la Democracia. Recordemos que subieron el IRPF, el IVA, los impuestos especiales, el IBI… ¿En qué país vivía el portavoz socialista cuando afirma que en cinco años no ha habido subida de ingresos públicos?

También señala el Sr. Saura: “También hemos logrado que el incremento de los ingresos no afecte a los trabajadores ni a los consumidores, y que afecte al Impuesto sobre Sociedades sin alterar el régimen de las pequeñas y medianas empresas.” Veamos, en el Real Decreto Ley 3/2016 de medidas fiscales se incrementan los impuestos especiales al alcohol y al tabaco. Evidentemente, este incremento de impuestos lo pagan los consumidores. En segundo término, en el citado Decreto Ley también se incrementan las cotizaciones sociales. Como  sabe cualquier trabajador, una parte de las cotizaciones sociales las pagan las empresas, pero otra corre a cargo del trabajador.

En tercer lugar, el impuesto a las pérdidas, lo más importante de la “pseudo reforma fiscal”, pactada por PSOE y PP lo pagan todo tipo de sociedades. La CEOE calcula que hay 15.000 sociedades afectadas, y no todas son grandes. Según datos de la Agencia Tributaria, sólo en 2012 se acogieron a la deducción de pérdidas más de 5.000 sociedades, que ahora tendrán que revertir, y pagar ahora impuestos porque en el pasado tuvieron pérdidas. Aquí se pueden comprobar los datos. En fin, el PSOE ha conseguido incrementar los ingresos del Estado, pero eso sí, pagarán consumidores, autónomos, trabajadores, pymes y también grandes empresas.

Últimamente, como acaba de ocurrir en el Ayuntamiento de Madrid, no hay subida de impuestos que no cuente con el apoyo entusiasta del PSOE. Es igual que sean subidas de impuestos de la Derecha Conservadora (PP), como la de la Izquierda Radical (Ahora Madrid, es decir Podemos e Izquierda Unida), el PSOE lo apoya. Da igual, incluso que la Administración tenga déficit, como el Estado, o que tenga superávit, y sea incapaz de ejecutar su presupuesto como el Ayuntamiento de Madrid. Incluso, da igual el impuesto, sea IBI, sociedades, especiales, el PSOE parece que está a favor de subir impuestos. La única excepción obvia es Andalucía, donde el PSOE, después de 30 años, ha rebajado el IRPF y también el impuesto de Sucesiones, por la sencilla razón de que depende de Ciudadanos para gobernar.

Por otra parte, Pedro Saura realiza un juicio de intenciones a mi partido, señalando que no somos partidarios de que las grandes empresas paguen más. Esto es simplemente falso, porque una y otra vez hemos señalado que todos deben pagar lo justo, y que no debe haber agujeros ni trampas fiscales. Actualmente, hay grandes empresas y patrimonios, pero no todos, que deberían pagar más, ya que ahora se benefician de agujeros en nuestro sistema fiscal. De hecho, los que advertimos que el impuesto de sociedades, tras la reforma de Montoro, se estaba derrumbando fuimos nosotros, Ciudadanos, y no el PSOE. Ahora bien, hay que reiterar que no todo vale en esta vida, las grandes empresas, como todas, deben pagar más si ganan, no por haber perdido en el pasado.

La razón fundamental por la que no apoyamos la subida de impuestos del PP y el PSOE era porque se trata de una chapuza, porque el afán recaudatorio estaba muy mal dirigido. Eso lo podría haber sabido el Sr. Saura si hubiese escuchado mi intervención en el Pleno del Congreso, donde lo decía literalmente, pero en estas páginas hay varios artículos míos, incluyendo al que da réplica, que lo explican detalladamente.

Una cuestión interesante es que el Sr. Saura señala que “si alguna de las medidas diseñadas tiene defectos técnicos esperamos que sean salvados por el Gobierno”. Que la norma tiene defectos técnicos lo reconoce todo el mundo, incluyendo el PP, ya que el ministro Montoro incluso ha señalado que va a matizar el Decreto Ley a través del desarrollo reglamentario. De hecho, las Asociaciones de Autónomos señalan públicamente que se va a modificar el régimen de aplazamientos, tema del que el PSOE literalmente se ha olvidado después de pactarlo con el PP, y que es otra gran chapuza que va a perjudicar seriamente a pymes y a autónomos.

Ahora bien, fue precisamente el PSOE, que ahora espera que el Gobierno salve los defectos, el que impidió que nadie pudiese presentar enmiendas uniendo sus votos a los del PP, para evitar a toda costa que el decreto ley se pudiese tramitar como proyecto de Ley. Si el PSOE con sus votos no lo hubiese impedido, esta norma chapucera se hubiese podido enmendar.

Por cierto, aunque en este punto las consideraciones del portavoz económico del PSOE sean ininteligibles, el beneficio fiscal que ahora se revierte lo estableció el PSOE en la ley 16/2007. Antes, las empresas tenían más posibilidades para deducir las pérdidas en sus participadas en la contabilidad. Esto se terminó cuando España se adaptó a las normas internacionales de Contabilidad. Sin embargo, el PSOE lo que estableció fue una deducción, al margen de la contabilidad en esa ley, que ahora las empresas tendrán que revertir e ingresar en cinco cómodos plazos. Por cierto, el agujero fiscal que creó entonces el PSOE era más mucho más grave que el contable que existía anteriormente. La razón es que antes la empresa tenía que reconocer que estaba perdiendo en sus cuentas, y ante sus accionistas. Después, con la reforma de Solbes y Zapatero, la empresa no reconocía nada contablemente y simplemente pagaba menos impuestos. Eso lo eliminó, después de haberlo apoyado el PP, pero otra cosa es exigir el reembolso de deducciones legalmente efectuadas, aunque ni si quiera hayan dado lugar a menos ingreso del impuesto, que es lo que acaban de aprobar PP y PSOE,

En cuanto a la petición de rigor con la recaudación del impuesto de sociedades que me realiza el Sr. Saura, diciendo que en 2011 la economía española estaba en peor situación, le recomendaría que antes de dar réplica se lea los artículos. Lo que señalo no es que la recaudación del impuesto de sociedades fuese reducida, sino que la tasa efectiva que pagaban los grupos consolidados, las muy grandes empresas, era del 3,8%, dato oficial de la Agencia Tributaria y el más reducido de la historia. Esto no significaba que las muy grandes empresas, u otras, ganasen más o menos, significaba que cuando ganaban, merced a los beneficios fiscales y agujeros del Gobierno del PSOE, las muy grandes empresas, cuando ganaban dinero, pagaban menos impuestos  sobre beneficios que nunca.

Para concluir, el Sr. Saura saca un tema que no tiene nada que ver: los nombramientos del Gobierno en la CNMV. Estos nombramientos fueron apoyados por el PP, Ciudadanos, Coalición Canaria y PNV; sin embargo, votaron en contra el PSOE, Unidos Podemos y los partidos separatistas, que perdieron la votación. Estos partidos veían problemas de conflicto de interés en el candidato a presidente, Sebastián Albella,  pero no en la candidata a Vicepresidenta, Ana María Pina, aunque votaron en contra de ambos. En mi opinión se trata de dos personas independientes y de reconocido prestigio. Además en cuanto ha habido el más mínimo indicio de conflicto de intereses, el Presidente Sr. Albella, se ha abstenido. No sé cuál es la legitimidad del PSOE para efectuar esta crítica cuando los Altos Cargos que nombró en la CNMV y en el Banco de España autorizaron la salida a bolsa de Bankia. Con independencia de cualquier otra consideración, el Tribunal Supremo (Sala1ª, Pleno) dictaminó, por unanimidad, que las cuentas de Bankia no reflejaban la realidad, lo que no deja precisamente en buen lugar a los supervisores que nombró el gobierno del PSOE.

Finalmente señala el Sr. Saura una afirmación que comparto: “el desarrollo social y democrático de un país casi siempre depende de que los ricos se comprometan con su sociedad pagando impuestos.” Es una lástima que ese principio tampoco fuese seguido por el último gobierno del PSOE, por ejemplo cuando recibió información de ricos que tenían cuentas ocultas en Suiza, y en lugar de iniciar inspecciones, les dio una oportunidad de ponerse al día que no se da al resto de contribuyentes. Aunque, como en el caso anterior, todo esto tiene muy poco que ver el decreto ley de subidas de impuestos que aprobaron, sin admitir enmiendas, hace unos días PP y PSOE.

En fin, muchas gracias al Sr. Saura por contribuir al necesario debate sobre temas fiscales, en el Congreso y en los medios de comunicación.

Les deseo a todos los lectores de El Español, muy felices fiestas y un gran 2017.

Francisco de la Torre Díaz. Diputado y portavoz de Hacienda de Ciudadanos.

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