El valor de los valores

Me afilié a Nuevas Generaciones del Partido Popular en 1993. Tenía dieciocho años y tenía claro que mis ideales liberales solo los defendía un partido en España. Veinticinco años después, sigo pensando exactamente lo mismo. La sociedad ha cambiado, la era de internet hace que las opiniones cambien, que todos seamos periodistas o políticos en potencia y tratemos de generar opinión. Y en medio de ese nuevo escenario los partidos se están redefiniendo, y algunos de ellos van orientando su acción política a lo que dicen las encuestas o a lo que las redes sociales están promoviendo.

Frente a lo insustancial y lo temporal siempre ha estado mi partido, el Partido Popular. Yo entiendo que haya votantes a los que hemos decepcionado. Fueron años complicados de la historia de España en la que el Gobierno del Partido Popular se centró en salvar al país y basó su acción política en el sentido común y en la seriedad. Entiendo que muchos piensen que no nos ocupamos de todos los problemas. Pero somos el Partido Popular. Somos el Partido de María San Gil y de Miguel Ángel Blanco. Somos el partido de los once millones de votos. Somos el partido del 155. Otros dicen lo que hay que hacer, pero el Partido Popular lo ha hecho. Se ha equivocado o ha acertado, pero somos el principal partido del centro-derecha de España.

Hay quien nos dejó por lo nuevo, por lo desconocido. Pero no van a encontrar en ningún sitio a nuestro partido si no es en nuestro partido. Seguimos siendo el partido de los valores, de la familia, de la educación de calidad, de la España que madruga, de los autónomos y de los universitarios. Y tenemos además a Pablo Casado. Nuestro presidente es nuestro principal activo, con las ideas claras, con los principios claros, con la orientación ideológica del partido de siempre, del partido que hemos gobernado más de catorce años en España, del partido que ha generado más de ocho millones de empleos cuando ha gobernado.

Habrá quien busque fuera del PP a nuestro partido, pero si algunos creen que tienen que irse porque otros defienden mejor la unidad de España, les recomiendo que escuchen a Pablo. Si algunos se van porque defienden otros mejor los toros o la caza, que escuchen a Pablo. Si se van por las soluciones económicas de otros, que escuchen las nuestras. Si se van por el serio problema de la inmigración, deberían escuchar las propuesta serias y nada populistas del PP.

Si se fueron por los problemas del Estado autonómico, también les recomiendo que escuchen las propuestas del PP. Y si se fueron por la corrupción de algunos, ya pedimos disculpas, se echó a los corruptos y pusimos los medios para que no vuelva a ocurrir.

Quizá la moda es lo nuevo, pero lo nuevo y lo bueno se llama Pablo Casado. A mi, veinticinco años después de afiliarme, sin duda me reafirma en todos aquellos valores que aquel día me hicieron afiliarme en Badajoz. Seguimos siendo el partido que ha salvado dos veces España del desastre, que tenemos pasado, pero que tenemos futuro. Somos el partido de Suárez Illana y el de tantos y tantos alcaldes de toda España que defienden a sus ciudadanos como nadie. Somos el partido que cumplió por única vez con la palabra dada a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

A veces lo nuevo parece más interesante que lo bueno, pero los valores que defiende el Partido Popular de Pablo Casado no los defiende nadie en España. Sin postureos y con pasión. Sin engaños y con alma. Con serenidad y firmeza.

Victor Píriz es Portavoz de Presupuestos del Grupo Popular en el Congreso.

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