Elecciones iraquíes: Los resultados y sus implicaciones

Por Nimrod Rafaeli, analista senior del Programa de Estudios Económicos de Oriente Medio del MEMRI (GEES, 25/02/05):

Introducción

Según todas las versiones, las elecciones generales celebradas en Irak el 30 de enero del 2005 fueron un acontecimiento seminal en la historia del país y, por extensión, un rasero importante según el cual se medirá la futura evolución de las democracias de otros países de Oriente Medio. El pueblo de Irak acudió por millones a depositar sus votos en un primer paso hacia el establecimiento de un régimen democrático.

El mecanismo de las elecciones fue como sigue:

Cada votante iraquí tuvo oportunidad de depositar dos papeletas: una para la asamblea nacional y una para uno de los dieciocho consejos provinciales. Los votantes de las tres provincias kurdas (Dahouk, Erbil y Sulaymaniya) depositaron una tercera papeleta para el parlamento autónomo kurdo.

Las opciones abiertas a los votantes eran amplias y variadas. Hubo 111 listas de partidos políticos, coaliciones y particulares, suponiendo un total de 7471 candidatos, que competían por los 275 escaños de la Asamblea Nacional. Además, se presentaban 7850 candidatos para los 748 escaños de los consejos provinciales (41 escaños por cada provincia, a excepción de Bagdad, con 51 escaños.) Y, finalmente, hubo 499 candidatos presentados para los 111 escaños del parlamento kurdo. Un total de 15.820 candidatos a todos los niveles de las elecciones se presentaron así para 1134 escaños, o una media de 14 candidatos por escaño – una cifra elevada según los estándares occidentales, pero comprensible [viniendo de] un pueblo pletórico de impulsos democráticos tras casi medio siglo de dictadura política y privación de la libertad.

Resultados de las elecciones

Según las cifras hechas públicas por la Comisión Electoral Independiente de Irak (IECI), depositaron sus papeletas alrededor de 8,45 millones de votantes, o el 59 % de los 14,2 millones de votantes registrados (incluyendo los registrados en ultramar). Los resultados de las elecciones serían certificados oficialmente tres días después de la fecha de su publicación, para que cualquiera que deseara cotejar los resultados tuviera posibilidad de hacerlo. Como ha señalado el director general de la IECI, ‘Adil al-Lamí, no es el recuento de las papeletas lo que va a ser cuestionado. En su lugar, los resultados pueden ser desafiados por el presunto fracaso de la Comisión Electoral a la hora de abrir las urnas para los votantes de la ciudad de Mosul y de varias ciudades del Triángulo Sunní, debido a consideraciones de seguridad. Como resultado, hasta 15.000 votantes de una tacada fueron privados de la oportunidad de votar. (1)

Según la distribución de [los] votos, habrá doce listas representadas en la Asamblea Nacional:

Tabla 1: Listas representadas en la Asamblea Nacional
List Name List Number Number of Votes Seats Won
El Movimiento Obrero Islámico de Irak 111 43.205 2
La Alianza del Kurdistán 130 2.175.551 75
La Alianza Unida Iraquí (patrocinada por Sistaní) 169 4.075.295 140
El Frente Turcomano Iraquí 175 93.480 3
La Lista Nacional Rafidain (cristianos asirios) 204 36.255 1
Iraquíes (la lista del Presidente al-Yawer) 255 150.680 5
La Alianza Nacional Democrática 258 36.795 1
La Sociedad Islámico Kurda 283 60.592 2
La Lista Iraquí (lista de Alawi) 285 1.168.943 40
La Entidad Reconciliación y Liberación 311 30.796 1
El Partido Comunista 324 69.920 2
Partido Nacional Independiente de Élites y Dirigentes (pro Muqtada al-Sadr) 352 69.938 3
TOTAL 8.011.450 275

Procedimientos de adjudicación de escaños

La adjudicación de los escaños de la Asamblea Nacional de Irak, de 275 miembros, está calculada como sigue:

La cifra total de votos válidos depositados (8.456.266) se divide entre 275 para dar una cuota inicial de 30.750 votos por escaño.

Cualquier lista con menos votos que la cuota inicial queda excluida.

Tras excluir los votos de las listas que se quedaron cortas, el total de votos utilizado para calcular la distribución de escaños queda reducido a 8.011.450.

Se calcula después una cuota por escaño, dividiendo el nuevo total entre 275, lo que resulta 29.132 votos por escaño.

El balance de votos sin asignar se reparte añadiendo un escaño extra a las listas con el mayor promedio, hasta completar la asignación de los 275 escaños. (2)

Como se esperaba, tres listas (la lista kurda (130), la lista chi’í (169) y la lista de Alawi (185)) se han hecho con el 87,6 % de los votos. Si los sunníes hubieran votado en masa, puede que la cifra de votos de las tres listas principales hubiera sido la misma, pero su fracción del total habría sido decididamente inferior.

Comentarios acerca de los resultados

 Los resultados sugieren varias observaciones:

 Los ganadores:

 La Alianza Nacional Iraquí

Es significativo que la Alianza Nacional iraquí haya emergido con un montón de votos en lugar de con mayoría absoluta. Este resultado podría limitar sus opciones de gobierno, particularmente en temas relativos al papel del Islam en el estado. También debe tenerse presente que esta lista es en sí misma una coalición de dos partidos chi’íes rivales – el Consejo Supremo de la Revolución Islámica de Irak (SCIRI), encabezado por Abd al-Aziz al-Hakim, y el Partido al-Da’wa, encabezado por Ibrahim al-Ja’afari – y el Congreso Nacional Iraquí secular, dirigido por el Dr. Ahmed Chalabi. Además de estos tres elementos políticos consolidados, la lista Aliada agrupa diversos candidatos independientes, entre los cuales se encuentran los chi’íes seculares y hasta particulares en representación de otros grupos étnicos iraquíes.

Tres figuras relevantes, ‘Adil Abd al-Mehdi, Ibrahim al-Ja’afari y Ahmed Chalabi, han anunciado sus candidaturas al puesto de primer ministro. Es probable que mientras la Alianza continúe cohesionada, lo que puede no ser el caso durante mucho tiempo [más], cualquier candidato al que presente [la lista] sea el próximo primer ministro. Esto dejará a Alawi al margen de la lista de candidatos viables. Sin embargo, si la cohesión del grupo cede a las presiones e incentivos de los acuerdos [políticos], podría tener lugar una gran sorpresa que podría beneficiar a Alawi. Otro posible contendiente es Hussein al-Shahrestani, un físico teórico que se resistió a ser arrastrado al programa de producción de armamento de destrucción masiva de Saddam y que posteriormente fue encarcelado, [y que] puede resurgir como candidato viable tras retirarse de la carrera electoral hace unos días.

B) Los kurdos

Según todas las versiones, los kurdos, que no constituyen más del 20 % de la población, y que aunaron el 25,7% de los votos, han emergido como los grandes ganadores y principales beneficiarios del boicot sunní en las elecciones. Los kurdos se encuentran hoy en una posición [que puede] inclinar la balanza a favor de un candidato dócil que cumpla sus aspiraciones y demandas políticas. Éstas incluyen la elección de su líder, Jalal Talabani, como presidente de Irak.

Pero más allá de esta exigencia inmediata, los kurdos tienen tres prioridades críticas: primera, la creación del federalismo en Irak, que garantice la autonomía de la región kurda, que comprende las tres provincias de Dahouk, Erbil y Sulaymania; segunda, la incorporación de la ciudad de Kirkuk, con sus enormes reservas de crudo, a la región kurda; y, tercera, la separación de poderes y la anteposición de la legislación en democracia por encima de la religión. En la práctica, la fuerza de los kurdos y de algunos chi’íes seculares dentro de la lista de Alianza respaldada por el grupo secular chi’í de Ayad Alawi será un cortapisas significativo para cualquier intento por parte de los clérigos chi’íes de dar lugar a un gobierno islamista en Irak.

Los perdedores:

A) La actual directiva iraquí

Los resultados de las elecciones no han estado a la altura de las expectativas de Ayad Alawi, primer ministro interino, que fue incapaz de zafarse de la responsabilidad de la falta de seguridad y las carencias en necesidades básicas, particularmente electricidad, agua potable, gasolina para los coches y gas para las cocinas. Es muy probable que el Presidente interino de Irak, el jeque Ghazi al-Yawer, cuya lista sólo logró cinco escaños, pierda su puesto con el próximo gobierno. Irónicamente, su fracaso es un éxito: es decir, los resultados de las elecciones dan fe de su limpieza y transparencia. Las elecciones en estados árabes nunca hacen que los gobiernos existentes pierdan.

B) El estadista veterano de Irak

Los resultados también deben considerarse insatisfactorios para el Dr. ‘Adnán al-Pachachi, el estadista veterano de Irak, candidato principal sunní y ex ministro de exteriores, que no logró suficientes votos como para ser elegido. El Dr. al-Pachachi practicó filosofía al afirmar que ‘Alá es generoso’ (Aláh Karim) y que tomará parte en las próximas elecciones. Entretanto, moverá a los sunníes a estar activos en el nuevo gobierno y en la redacción de la nueva constitución. (3) El Dr. al-Pachachi suena como posible segundo vicepresidente de Irak. (4)

El movimiento monárquico

Las elecciones han asestado un golpe fatal a las aspiraciones de dos movimientos políticos que se presentaron en una plataforma que pedía la restauración de la monarquía en Irak. El aspirante al trono, al-Sharif Alí bin Al-Hussein, primo del último monarca iraquí, Faisal II, recibió 13.740 votos. La segunda lista, bajo el nombre de Grupo Hashemí Iraquí, recibió otros 9.781 votos. Incluso si se combinaran los votos de ambas listas, el resultado apenas habría logrado un escaño en la Asamblea Nacional, y finalmente no habría tenido influencia alguna sobre la naturaleza del régimen emergente en Irak.

Sucesos clave tras las elecciones

Bajo la Ley Administrativa de Transición (la ley que gobierna Irak, o TAL, durante la transición hacia una democracia constitucional) deben tener lugar los siguientes sucesos importantes tras el recuento de los votos y el anuncio de los ganadores:

La Asamblea Nacional Transitoria designará una Presidencia del Consejo mediante una mayoría de dos tercios, que consistirá en un Presidente y dos Presidentes en funciones (Artículo 36 de la TAL).

El Consejo de Presidencia nombrará un Primer Ministro unánimemente y – con su  recomendación [de él o ella, nombrará] – ministros del gabinete para gestionar el gobierno iraquí (Artículo 38). El número de ministerios no está establecido por la TAL. Si el Consejo de Presidencia no designa un primer ministro de modo unánime, la responsabilidad será devuelta a la Asamblea Nacional, que lo debe designar por una mayoría de dos tercios.

El Primer Ministro y su gabinete deben recibir una moción de confianza por parte de una mayoría simple de la Asamblea Nacional antes de comenzar a funcionar como gobierno.

Se requiere que la Asamblea Nacional de Transición redacte una nueva constitución para el 15 de agosto del 2005.

El borrador de la constitución será presentado a referéndum al pueblo iraquí para su aprobación el 15 de octubre del 2005.

Para el 15 de diciembre del 2005 se celebrarán nuevas elecciones bajo [los auspicios de] la nueva constitución, para elegir democráticamente una nueva asamblea nacional que, a su vez, tendrá que aprobar un nuevo gobierno.

El peso de las mujeres

Bajo la Ley de Administración de Transición, las mujeres supondrán al menos el 25 % de los miembros de la Asamblea Nacional. Es un gran logro para la mujer iraquí, aunque todavía es demasiado pronto para decir cuál será su peso en la Asamblea y cómo votarán en materias relacionadas con la legislación familiar.

El problema de la seguridad personal

Los votantes iraquíes depositaron sus votos para listas de candidatos, a menudo sin saber quienes estaban en las listas. Cuando los votos sean finalmente contabilizados y los escaños distribuidos, los nombres de los 1.134 particulares que ocuparán los escaños de la Asamblea Nacional, los consejos provinciales y el parlamento kurdo se harán públicos. En algunas áreas tensas, pero no solamente allí, estos hombres y mujeres serán objetivo [preferente] de terroristas y restos del régimen Baath, determinados a minar y desmembrar la voluntad del electorado. Proporcionar seguridad por separado a tanto cargo público supondrá un gran reto para los servicios de seguridad nacientes de Irak.

Notas al pie:

(1) Al-Zamán(Bagdad), 14 de febrero del 2005.

(2) Las cifras son proporcionadas por la Comisión Independiente de las Elecciones de Irak el 13 de febrero del 2005. Una distribución detallada de los votos para las 111 listas que se presentaron a las elecciones está publicada en el diario Al-Zamán (Bagdad), 14 de febrero del 2005.

(3) Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 14 de febrero del 2005.

(4) Al-Quds Al-Arabí(Londres), 14 de febrero del 2005.