En defensa propia: artículo 155 de la Constitución

Y cuando dejaron de hablar de “lo suyo”, resultó que el dinosaurio seguía ahí…

Bueno, llamar dinosaurio a la pulsión sediciosa de las autoridades catalanas es una figura poética… Porque los dinosaurios aparecieron y desaparecieron en la Tierra sin que el ser humano tuviera ninguna responsabilidad en ello. Y sobre esto que está pasando en Cataluña sí que tenemos responsabilidad, y en algunos casos, culpabilidad.

Esta reflexión viene a cuento del borrador de la “ley catalana para la independencia” (algo así le llaman al texto en el que se perpetra el golpe de estado institucional) que ha publicado este lunes El País como primicia.

Lo que más me preocupa (no diré que me extraña, pues todo es consecuencia de lo mismo) es que a la hora en que me he puesto a escribir este artículo aún no se han pronunciado al respecto ni el Gobierno ni ningún partido político nacional. Sí lo ha hecho el PSC, que ha dicho que es “una chapuza jurídica”. Vamos, que si lo hacen mejor jurídicamente no tienen nada que objetar… Algo así como si quienes descubrieron los campos de exterminio de Hitler se hubieran limitado a hacer un informe sobre la salubridad del agua o el número de camastros por pabellón…

La Ley, toda la Ley y nada más que la Ley

Pero no sé por qué me sorprende si, al fin y al cabo, para ellos y para el jefe del partido hermano que acaban de elegir una nación es un sentimiento…. y ellos tienen el suyo. Lo de defender derechos… eso para otro día, ya si tal…

Voy a lo serio. Y lo serio es que hemos conocido un texto que confirma, paso a paso, que la sedición es imparable si no se toman medidas aplicando la ley para defender los derechos de todos los ciudadanos. Sí, la Ley, toda la Ley y nada más que la Ley. O sea, aplicando la Constitución en todos y cada uno de sus artículos.

Ya sé que Rajoy no puede esperar nada de ninguno de los partidos políticos que componen el Hemiciclo; sí, digo bien, de ninguno. Porque, desgraciadamente, Cs está en el enjuague desde el mismo día en que decidieron (ellos y en compañía de otros) lanzarse a sustituir a los convergentes en Cataluña y en Madrid.

Y tampoco es que Rajoy y su partido tengan mucha voluntad; a la vista ha estado durante todos estos años en que han dejado hacer, a ver si escampaba mientras esperaban a la puerta de la casa y le daban más dinero al chantajista. Pero aunque no esté muy por la labor, Rajoy es el presidente del Gobierno de España, como a él le gusta decir. Y tiene el deber, la responsabilidad, y los instrumentos para parar el golpe. Sí, para parar el golpe contra la democracia y contra las leyes que la articulan; o sea, tiene el artículo 155 de la Constitución, que está ahí para defender a los ciudadanos de los excesos y desmanes de un gobierno despótico.

Frenar la sedición y el golpe de Estado

En cualquier democracia del mundo, los autores del texto que organiza la sedición estarían ya declarando ante el juez; en España el coordinador de los trabajos, Pi Sunyer, sigue ostentando la Medalla al Mérito Constitucional… Sé que la cosa pinta mal, pero quiero creer que somos muchos, los suficientes, los que no estamos dispuestos a renunciar sin dar la batalla a cuarenta años de democracia.

Una vez más le pido al presidente del Gobierno que active el artículo 155 de la Constitución. Que lo haga en defensa de los derechos de todos los españoles, para proteger la ley y la democracia, para frenar la sedición y el golpe de Estado. Y también para proteger a los ciudadanos españoles que desde Cataluña se sienten solos y abandonados por quien tiene la obligación de velar por sus derechos.

Los españoles nos hemos convertido en nuestros peores enemigos. Y estamos a punto de cargarnos definitiva y oficialmente la democracia del 78. Me pregunto qué más tiene que ocurrir para que reaccionemos siquiera en defensa propia.

Rosa Díez es cofundadora de UPyD.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *