España y Brasil ante la cooperación científica

El mundo se enfrenta en el siglo XXI con retos de inmensa importancia y hay que tratar de plantearlos y analizarlos pues de ello depende la supervivencia misma de la Humanidad. Es el caso, por ejemplo, de los cambios climáticos con todas sus posibles consecuencias y la dificultad de lograr un crecimiento económico global equilibrado sin agotar la capacidad de generar energía y sin dilapidar los recursos ecológicos del planeta.

La investigación científica es un elemento clave para que el mundo pueda ir más allá, explorar nuevos caminos, para solventar con éxito tales retos. Brasil cuenta, entre otros factores, con inmensos recursos en agua, en bioenergía y biodiversidad, por lo cual se constituye en un actor fundamental para afrontar estos impasses.

La mitad de la investigación científica producida en Brasil se desarrolla en el Estado de São Paulo. Una de las razones que explica el liderazgo nacional de São Paulo en este sector es el hecho de que desde hace 50 años existe en esta unidad federativa una fundación que apoya la investigación, Fapesp. Esta entidad recibe el uno por ciento de todos los impuestos que se pagan en el Estado de São Paulo y los invierte en proyectos de científicos que integran sus centros de enseñanza e investigación. Este porcentaje, únicamente en el año 2011, permitió a Fapesp invertir en ciencia más de 554 millones de dólares y contratar 12.451 nuevos proyectos de investigación. Las áreas de conocimiento más beneficiadas fueron Medicina, Biología, Ingeniería, Ciencias Sociales, Agronomía y Veterinaria, aunque Fapeps financia todas las áreas de conocimiento, incluso las Artes.

En esta federación hay el convencimiento de que en el mundo contemporáneo no se puede avanzar en el conocimiento científico sin la cooperación internacional. Entre los países con los que busca ampliar su diálogo destaca España, en especial, por las innumerables similitudes que se constatan tanto en los niveles de investigación como en los resultados que están obteniendo la ciencia paulista y la española.

El porcentaje del PIB del Estado de São Paulo que se aplica en ciencia y tecnología (1,6%) se compara al de España. No obstante, la proporción en lo que concierne a la cantidad de científicos con relación a la población total de São Paulo (41 millones de habitantes) equivale a sólo una tercera parte de la que existe en España, lo que demuestra que aún queda mucho por avanzar y, para ello, la colaboración con España es importante.

La relación económica entre España y Brasil es intensa. España es el segundo mayor inversor extranjero en Brasil. No obstante, hay todavía mucho que hacer para ampliar esta relación, por ejemplo, en el campo de las pequeñas y medianas empresas.

Fapesp cuenta con un programa especial para apoyar la realización de investigación científica y/o tecnológica en pequeñas empresas situadas en el Estado de São Paulo, denominado PIPE. Este programa puede convertirse en un excelente instrumento para formar alianzas entre empresas españolas y paulistas de pequeña dimensión que tengan como objeto desarrollar investigaciones, como ya se viene haciendo, por ejemplo, con Canadá.

En diversos campos de la investigación científica existe una gran posibilidad de intercambiar conocimientos en razón de los niveles de excelencia que alcanzan los investigadores de São Paulo y de España, tales como bioenergía, nanotecnología, biotecnología, agricultura y ganadería, tecnología de la información y otros. Ya se constata dicho intercambio en muchos de ellos, y esta práctica no sólo puede sino que debe ser ampliada.

La federación ya ha celebrado un acuerdo de colaboración con la Universidad de Salamanca con vistas a desarrollar proyectos de investigación conjuntos, lo que puede incluir el intercambio de investigadores y estudiantes de posgrado. El acuerdo, suscrito en noviembre de 2011, tiene vigencia por cinco años.

Para celebrar esta cooperación bilateral y abrir perspectivas que permitan dinamizarla, en su cincuenta aniversario, Fapesp ha promovido, con la Universidad de Salamanca y la Casa do Brasil, en Madrid, el seminario «Fronteras de la Ciencia» en el mes de diciembre. Participaron en la calidad de conferenciantes importantes científicos de São Paulo y de España que actúan en las áreas de Ciencia Política y Humanidades, Ciencias de la Salud, Materiales y Fotónica. Muchos de ellos ya están desarrollando trabajos conjuntos. Este evento se constituyó en una más entre las positivas expresiones del diálogo iberoamericano.

Como exministro de las Relaciones Exteriores de Brasil y ahora con la actual misión de presidir Fapesp estoy cada vez más convencido de que la cooperación científica es uno de los elementos que favorecen el entendimiento entre los pueblos y para incrementar una buena relación bilateral como la que mantenemos los brasileños con los españoles.

Celso Faler, exministro de Relaciones Exteriores y de Desarrollo de Braisl.

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