España y México: socios, amigos y aliados

Es un honor estar en el Reino de España en visita de Estado, con una agenda de trabajo amplia y diversa para continuar fortaleciendo nuestra relación con este gran país hermano. Ambas naciones hemos permanecido unidas por sólidos vínculos de amistad, admiración y respeto, resultado de los valores, anhelos y aspiraciones que compartimos.

Fue Octavio Paz quien dijo que la lengua española no sólo trasciende fronteras geográficas, sino también históricas. La relación cada vez más cercana entre España y México es muestra de ello.

Nos reconocimos como aliados de su pueblo cuando, a finales de los años 30, abrimos las puertas de México a los ciudadanos españoles en el exilio y recibimos a numerosos investigadores, creadores y humanistas, quienes compartieron su conocimiento y formaron a nuevas generaciones de mexicanos en nuestras instituciones académicas más prestigiosas.

En 2007, formalizamos nuestra alianza y le dimos mayor profundidad y alcance, con el establecimiento de una asociación estratégica entre ambos países. Es esta asociación la que nos ha permitido impulsar nuestra cooperación en los ámbitos económico-financiero, multilateral, político, técnico-científico y educativo-cultural.

Nuestra cercanía se manifiesta en el flujo de inversión directa entre los dos países. De 1999 a 2014, la inversión española en México superó los 36.700 millones de euros, convirtiéndose en el tercer mayor inversionista del mundo en México. Empresas reconocidas, como Santander, BBVA, Telefónica, Iberdrola, OHL, Gas Natural, SEAT e Inditex, han confiado en México como destino clave para su crecimiento e internacionalización.

Por nuestra parte, somos la nación latinoamericana que más ha invertido en España durante las últimas décadas. Compañías mexicanas, como Aeroméxico, Bimbo, Televisa y Vitro, además de los grupos empresariales Alfa y Carso, tienen una fuerte presencia en este país ibérico, pues es un actor relevante en sectores de alto valor agregado, como tecnologías de la información y comunicación, biotecnología, energías renovables e industrias aeroespacial y automotriz.

También hemos sido aliados comerciales, gracias al TLC entre México y la Unión Europea, el primer convenio de esta naturaleza que firmó la UE con un país en desarrollo. Derivado de este instrumento, España es el segundo socio comercial de mi país entre las naciones del bloque europeo. Desde entonces, el intercambio comercial se cuadruplicó, de 2,125 millones de euros en 1999, a 8,667 millones en 2013.

Reconozco la firme determinación del Gobierno español al realizar los ajustes estructurales necesarios para revertir los efectos adversos de la crisis global iniciada en 2008. México, por su parte, también ha logrado emprender una serie de reformas transformadoras, que permitirán acelerar su crecimiento económico y crear mayores condiciones de desarrollo, inclusión, competitividad y prosperidad.

Son cambios que abren oportunidades para los inversores de todo el mundo en sectores de gran potencial, como las industrias exportadoras de alto nivel tecnológico, en especial la automotriz y la aeroespacial. México está interesado en difundir este panorama favorable para la inversión, que se ve fortalecido con 10 tratados de libre comercio que nos vinculan a un mercado potencial de más de mil millones de personas en 45 países.

En el ámbito multilateral, desde 1991, México y España lanzaron una iniciativa para reunir a los jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países de habla hispana y portuguesa en América y Europa. Como resultado de una visión de reencuentro entre dos mundos nació la Conferencia Iberoamericana, cuya XXIV Cumbre se realizará este año en Veracruz. En esta oportunidad, tenemos que unir esfuerzos para desarrollar propuestas innovadoras que beneficien ampliamente a nuestras sociedades.

Con ese mismo propósito, España y México deben aprovechar sus coincidencias en foros políticos, como la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Unión Europea; y espacios de diálogo económicos, como la Alianza del Pacífico, a la que España asiste como el primer Estado observador europeo. En ese sentido, mi país desea contar con una participación entusiasta de nuestros hermanos españoles durante la IX Cumbre de la Alianza, que se celebrará en Nayarit, este mes de junio.

A poco menos de dos años de mi primera reunión con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, tengo el orgullo de visitar esta noble nación para materializar compromisos con beneficios recíprocos, así como para identificar nuevas áreas de colaboración.

Nuestros gobiernos pueden afirmar que han sabido honrar una relación fraterna y guiarse por altas causas y metas comunes. Como lo escribiera don Miguel de Cervantes Saavedra, en voz de don Quijote, «amistades que son ciertas, nadie las puede turbar».

Enrique Peña Nieto, presidente de México.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *