Autónomos

Quizá, el déficit más importante y más llamativo de la protección de las personas trabajadoras por cuenta propia haya sido históricamente la infraprotección en términos de pensiones que sufre el colectivo y que les ha abocado a ser jubilados pobres, o los más pobres de entre los jubilados. Hoy la pensión media por jubilación de los trabajadores por cuenta propia es de 838,63 euros, un 40,4% inferior a la pensión media de los trabajadores por cuenta ajena. Además, el 30% de los jubilados del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) necesita complemento a mínimos. Adicionalmente, en el Informe Adecuación de las pensiones en la Unión Europea 2010-2050, la Comisión Europea y el Comité de Protección Social reconocieron que una importante dimensión del reto de la suficiencia de las pensiones está ligada al género, siendo la pensión media por jubilación para las mujeres un 25,4% inferior a la de los hombres, lo que hace de las mujeres autónomas las más pobres entre los más pobres jubilados.…  Seguir leyendo »

Cualquier trabajador autónomo, por poco que lleve ejerciendo como tal, se habrá dado cuenta de que hay algo que no es como le contaron: en los últimos años, hemos escuchado muchos discursos oficiales sobre las bondades del emprendimiento, a la par que las propias transformaciones del mercado de trabajo han convertido el autoempleo en una alternativa de inserción laboral de cada vez más gente. Sin embargo, ni el mantra del “sé tu propia jefa” ni el relato épico del exitoso hombre de negocios hecho a sí mismo que empezó en un garaje se corresponden con el día a día de la inmensa mayoría de los autónomos de nuestro país, un colectivo que supera ya los 3,3 millones de cotizantes y que, con datos en la mano, está profundamente atravesado por la precariedad y la desigualdad: baste recordar que la pensión media de jubilación de un autónomo es un 40,6% inferior que la del régimen general, y hasta un 50,6% menos en el caso de las mujeres autónomas.…  Seguir leyendo »

El crédito de derecho público y su exoneración, siempre ha constituido uno de los principales caballos de batalla en el ámbito del "mecanismo de la segunda oportunidad".

Efectivamente, el Real Decreto-ley 1/2015, de 27 de febrero, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social ya establecía en su exposición de motivos: "En este ámbito se enmarca de manera muy especial la llamada legislación sobre segunda oportunidad. Su objetivo no es otro que permitir (...): el que una persona física, a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida e incluso de arriesgarse a nuevas iniciativas, sin tener que arrastrar indefinidamente una losa de deuda que nunca podrá satisfacer"

En el marco del mecanismo de la segunda oportunidad la situación actual se halla regulada por el Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal, en vigor desde el 1 de septiembre de 2020, que en sus artículos 491.1 y 497.1º, iguala a todos los deudores, tanto los que se acogen a la vía de exoneración directa como a la vía de exoneración diferida a través de un plan de pagos, en el sentido de establecer la no exoneración del crédito de derecho público.…  Seguir leyendo »

Todos tenemos cerca un amigo o un familiar que es trabajador por cuenta propia. Todos conocemos bien a un autónomo. Sabemos que son sabios, polivalentes y todoterreno. Sabemos que tienen una especie de inmunidad frente a las enfermedades y que sus fuerzas se multiplican en largas jornadas laborales.

Pero, aunque lo sabemos, a veces se nos olvida que los autónomos representan una parte muy importante del tejido empresarial y que son creadores de empleo y de riqueza.

Por eso los servidores públicos tenemos que trabajar para ofrecer soluciones y facilidades a aquellos que se pasan su vida trabajando, creando valor y empleo.…  Seguir leyendo »

¡Qué decepción! O, mejor dicho, no es una decepción sino la confirmación de que, una vez más, el Gobierno ha dejado tirados en la cuneta a los autónomos de este país. Ya sean personas físicas o jurídicas, empleadores o trabajadores individuales, los autónomos suponemos esa clase de segunda a la que se le pidió arriesgar durante la crisis de 2008.

Se nos pidió apostar por nuestros talentos, poner en marcha nuestros negocios, confiar en nuestras capacidades, no esperar a que otros nos contratasen, sino que se nos instó a "hacer realidad sus sueños" poniendo en valor todo lo aprendido.

Muchas de esas personas eran y son trabajadores con muchos años de experiencia a sus espaldas, que venían de grandes empresas y multinacionales incluso, abocadas a realizar expedientes de regulación, trabajadores con muy alta cualificación y un conocimiento profundo de sus profesiones que, de la noche a la mañana, tuvieron que reinventarse y vencer el miedo para seguir.…  Seguir leyendo »

El establecimiento en el reciente acuerdo presupuestario entre el PSOE y Podemos de un compromiso de reforma del sistema de cotización a la Seguridad Social de los autónomos ha generado una intensa discusión pública sobre la situación de los trabajadores por cuenta propia en España. Por supuesto, este tipo de debates siempre son saludables, sobre todo cuando se refieren a ámbitos que en pocas ocasiones logran hacerse un hueco en la actualidad económica y política. Pero en esta ocasión buena parte de los argumentos empleados parecen tener más un componente político afectado, como casi todo en España en estos últimos meses, por intereses de corte electoral.…  Seguir leyendo »

El gran contrato social de solidaridad intergeneracional reside, en gran parte, en apoyar y facilitar la vida y el trabajo al autónomo y a la pyme.

En muchos aspectos, España sigue estando diseñada y legislada para una sociedad de tipo industrial perteneciente al siglo XX, donde la memoria era la base de la educación, la productividad se basaba en las economías de escala y la vida laboral comenzaba a los 25 y, tras cuarenta años cotizando, llegaba la jubilación, con una esperanza de vida de 73 años. Una sociedad, en la que su célula más preciada, la familia, tenía un comportamiento prácticamente estándar y homogéneo, con capacidad de endeudamiento gracias a un trabajo estable, un empleo para toda la vida en la misma empresa con 14 pagas, además de un mes entero de vacaciones en agosto, horarios de ocho horas de lunes a viernes y derechos acumulados.…  Seguir leyendo »