Caso ERE

La tradicional negativa de nuestra clase política a depurar sus responsabilidades por fenómenos de corrupción institucionalizados antes de que se pronuncien los tribunales de Justicia -avalada en gran medida por el electorado, todo hay que decirlo- nos va a proporcionar el espectáculo del primer juicio oral en España en el que se juzgará nada menos que a dos ex presidentes de una comunidad autónoma acusados no de haberse enriquecido personalmente con prácticas irregulares, (como sería el caso del ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González) sino de haber consentido y tolerado una forma de hacer política que inevitablemente lleva consigo el fraude y la corrupción.…  Seguir leyendo »

En diciembre de 2008, los jueces malagueños se quejaron amargamente del “progresivo desprestigio institucional” del Poder Judicial que entrañaba la apabullante iconografía de la Junta de Andalucía en la Ciudad de la Justicia, en cuyos accesos contabilizaron entonces 64 logos autonómicos. Una magistrada refirió el susto que se pegó una madre al acudir al juzgado para recuperar la custodia de sus hijos que le había sido retirada por el Gobierno andaluz y, al avistar tamaño despliegue de carteles, inquirió estremecida: “¿Nos van a atender jueces de la Junta?”.

Si las cosas no pasan generalmente por lo que son, sino por lo que parecen, conveniente era mitigar esa apabullante presencia, por lo que el juez decano, Rafael Caballero-Bonald, se lo encareció a la Consejería.…  Seguir leyendo »

Hay una verdad sepultada en la montaña de papeles del caso de los ERE y desconocida en los medios de comunicación: todos los informes preceptivos obrantes en los expedientes de aprobación de proyectos de presupuestos para su elevación al Parlamento de Andalucía, y aprobación de modificaciones presupuestarias, fueron favorables.

Los jueces Mercedes Alaya, Jorge Barreiro (Tribunal Supremo) y Martín Gómez indicaron en sus autos —y también el fiscal en su escrito de acusación— que se habían producido hasta 15 “avisos” de ilegalidad por la Intervención de la Junta de Andalucía (IGJA) en informes de auditoría, detallando 22 modificaciones presupuestarias que se habían efectuado a lo largo de los años.…  Seguir leyendo »

El propósito político de la Junta de Andalucía de aliviar los costes personales de los colectivos afectados por las reestructuraciones del sistema productivo de la región, tratando de impedir una cadena de quiebra de empresas, den el año 2000 y subsiguientes, es considerado por el presidente de conservadora Asociación de la Magistratura en Andalucía e instructor de rebote del caso de los ERE como una iniciativa a sabiendas de vulnerar la ley para de una manera arbitraria disponer de caudales públicos.

Más de 8.000 personas se beneficiaron de este procedimiento y cientos de empresas sobrevivieron gracias a esta iniciativa. Por tanto, los dineros públicos se emplearon para compensar a los rigores del mercado, la reestructuración industrial y la expulsión de miles de personas del mundo laboral.…  Seguir leyendo »

Cuando el 27 de diciembre de 2010, dentro de las investigaciones periodísticas sobre el escándalo Mercasevilla, EL MUNDO descubrió que el Gobierno andaluz había estado pagando prejubilaciones de manera ilegal durante una década, acababa de destapar el mayor caso de corrupción de la Historia de la Administración española.

No sólo eso: también reveló un procedimiento de saqueo de las arcas públicas desde las mismas estructuras del Ejecutivo autonómico.

Hasta ese momento, no emergió la punta del iceberg de un escándalo colosal que, a la postre, provocaría el progresivo hundimiento del Titanic socialista, cuyos timoneles también recurrieron a la orquesta para disimular la dimensión de una catástrofe.…  Seguir leyendo »

José K. tiene una extraña peculiaridad lingüística. Será, quizá, por ese carácter insurrecto y levantisco que le acompaña desde pequeño —¡qué lejos aquellos tiempos de Pepito K.!— pero que se ha agudizado con la edad, casi tanto como las arrugas de la cara o, admitámoslo, también las del alma. La enfermedad, leve, es sin embargo manifiesta. Así que le dicen dulce y responde acíbar, le dicen blanco y contesta negro, le dicen dios y responde bueno o generoso. No puede remediar esta singularidad, por lo que ahora, a estas alturas de garrota, ha tomado la decisión de adoptarla como se admite a cierta edad la firma y la rúbrica.…  Seguir leyendo »