Caso Juan Carlos I

Comparaciones reales

Les supongo agotados tras el atracón informativo que se ha producido con motivo del fallecimiento de la reina Isabel II en el Reino Unido. Todo ha sido excesivo, la cantidad de tiempo y espacio dedicado al suceso, los textos exaltados de celebración de la monarquía británica, las reacciones populares, miles de personas esperando durante largas horas para pasar a toda velocidad delante del féretro, el arresto de unos pocos republicanos que se han atrevido a protestar, en fin, una extravagancia muy de nuestro tiempo. Por casualidades de la vida, me ha tocado vivirlo en Inglaterra y les aseguro que ha habido que armarse de paciencia.…  Seguir leyendo »

En sus interesantes memorias tituladas Trayectoria política de un ministro de la Corona, Alfonso Osorio refiere una conversación con Adolfo Suarez poco después de haber sido designado por Don Juan Carlos como presidente del Gobierno. Un tanto abrumado por la responsabilidad de devolver la soberanía al pueblo español, Suárez le pregunta: «Alfonso tú qué eres más ¿monárquico o juancarlista?». Osorio le contesta que es juancarlista por ser monárquico, ya que Don Juan Carlos representa la continuación de la Monarquía tradicional y Suárez le confiesa que se siente más juancarlista que monárquico.

Los que vivimos la transición y hemos estudiado este interesante periodo de la historia de España pensamos que la mayoría de los españoles, de aquella época y de ésta, se sienten más juancarlistas o felipistas que monárquicos en el sentido literal de la palabra.…  Seguir leyendo »

Terrible situación provocada por el coronavirus, agravada en sus inicios por negligencia del Gobierno en la toma de medidas y en su burlesca y burda minimización del problema. Pero no le faltó diligencia para regocijarse con otro virus, asimismo dañino, incubado desde hace tiempo y hembra al eclosionar, que pretende emponzoñar nuestra Constitución, sistema político, unidad de nuestra nación y convivencia. La pareja que necesitaba el coronavirus en celo.

Lejos de mi intención de frivolizar con pandemia alguna, pero cuando España tenía suficientes problemas, le cayó este nuevo virus, que difiere del coronavirus en que no ataca a la ultraizquierda y separatistas –solo transmisores– que componen este engendro que nos gobierna.…  Seguir leyendo »

Dos años de un día triste

Hoy hace dos años. Dos años (730 días) desde quien es Rey de España desde 1975, abandonó su país ante la insoportable presión y amenaza de un Gobierno tan traidor como mezquino. Quizás lo hiciera no del todo bien aconsejado, pero en cualquier caso, muy consciente de su deber de preservar y fortalecer la institución de la Corona que reinstauró en nuestro país 40 años antes.

Para evitar los daños y consecuencias negativas que su presencia hubiese podido causar -ninguna se ha evitado con su ausencia- salió discretamente España, afirmando que quedaba a disposición de la Justicia española si fuese necesario.…  Seguir leyendo »

El retorno del rey Juan Carlos

El rey Juan Carlos, el emérito, ha dado fin a su breve retorno a España, haciendo posible que el acontecimiento sea analizado en algunas de sus dimensiones. Posiblemente, lo primero a señalar es que el suceso ha tenido lugar rodeado de la falta de profesionalidad que con frecuencia caracteriza a nuestra vida política. Una visita que debiera haber estado programada al milímetro se ha producido sembrada de lagunas e imprevisiones. No es cuestión de dilucidar a quién deba imputarse esta imprevisión, pero resulta casi inocente considerar que se trata de un evento de carácter privado y alcance puramente familiar. Muy al contrario, mientras no haya clara conciencia de que estamos tratando de una auténtica personalidad histórica en lo que a nuestro país se refiere, de quien fue un elemento decisivo de nuestra Transición política, no seremos capaces de afrontar como una sociedad madura la dificultad en la que nos ha situado el cúmulo de cosas mal hechas que, como particular, nuestro rey emérito tiene en su haber.…  Seguir leyendo »

Dado que en España hemos conseguido politizar asuntos como el tipo de canción o de cantante que llevamos a Eurovisión, no es demasiado sorprendente el revuelo político y mediático que se ha organizado en torno a la vuelta del Rey Emérito a España por unos días. Puede que ese revuelo, como afirman algunos, sea un producto de nuestra particular burbuja mediáticopolítica, pero no cabe duda de que tiene su trascendencia. Aunque ya no ostenta cargo institucional alguno (lo de "Rey emérito" como lo de "Papa Emérito" no deja de ser una categoría peculiar que pone de relieve que hay otro jefe del Estado u otro jefe de la Iglesia católica), es evidente que su retorno ha provocado una ola de manifestaciones más o menos espontáneas a favor o en contra no ya de su persona, sino de la institución a la que sigue inevitablemente vinculado.…  Seguir leyendo »

La corrupción ejercida desde el vértice del poder no es un invento propio de Juan Carlos I, e incluso tiene ilustres antecedentes. En la trayectoria seguida por la Revolución Francesa, sobre todo a partir de Termidor, no solo encontramos un impulso nacional romántico, victorias militares y guillotinas, sino también ansias de enriquecimiento personal, que una veces daban lugar a matrimonios ventajosos —el de José Bonaparte con Julie Clary, de rica familia comerciante— y otras a un aprovechamiento despiadado de las negociaciones diplomáticas para cobrar sumas enormes del vencido en la guerra, que paga por mejorar sus condiciones. Ejemplo: los dos millones de libras que percibe el mismo José Bonaparte por la paz de Luneville.…  Seguir leyendo »

La mañana del 16 de julio de 1969 Don Juan tiene 56 años, lleva toda la vida sosteniendo la causa monárquica en precario, vive exiliado en Estoril y ese día se siente un hombre completamente vencido, el león se ha cansado. Ya parece definitivo; ha perdido su pelea con Franco, la dictadura militar arruinó su reputación, en el mejor de los casos es un desconocido para los españoles y además su hijo Juanito (poco tiempo después, Juan Carlos I) le ha traicionado. Eso es lo que siente en su despacho de 16 metros cuadrados mientras Luis María Anson usa un cortaplumas de hueso para cortar los lacres de la carta de El Pardo que ha llegado pocas horas antes a Villa Giralda.…  Seguir leyendo »

Feliz bienvenida, su Majestad

Despejados los principales nubarrones, vacíos de contenido real, que aparecieron en la última etapa de vuestro reinado y próximo vuestro retorno a España, adonde viajaréis a partir de ahora con frecuencia, celebro muy intensamente vuestro regreso, Majestad, que permite reiterar el reconocimiento del mérito de vuestra importantísima acción política a lo largo de medio siglo de desvelos, de los que todos los españoles somos deudores.

Escribo desde la madurez de quien está de regreso de casi todo y no ha tenido jamás vocación política. Creo ser el único ciudadano de este país que por dos veces rechazó un ministerio en gobiernos de Franco, cuando yo era presidente ejecutivo de Altos Hornos de Vizcaya, desde mis jóvenes 38 años y sin antecedente vasco alguno.…  Seguir leyendo »

Pronto se cumplirán dos años de una ignominia histórica: la de que «por el bien de España y de la Monarquía constitucional» se tuviese que marchar de España el Rey Juan Carlos I.

Salía el Rey que había estado al frente de España durante casi 40 años. Salía en silencio, sin fecha prevista de regreso. Cargado de acusaciones de supuestas graves irregularidades que fueron manipuladas y ampliadas con suposiciones y falsedades, pero sin una sola acusación formal y fundamentada ante instancia judicial o legal alguna.

A lo largo de estos 20 meses transcurridos ha sido difícil vivir un día en el que no apareciera alguna información o reportaje sobre el Rey Juan Carlos, en gran variedad de medios de comunicación, sobre todo radicales e independentistas, pero también y con mucha frecuencia en medios públicos, pagados con los impuestos de todos, desde los que se adoctrinaba sin piedad a una población que rara vez escuchaba lo que había en el otro platillo de la balanza, todo lo que el Rey Juan Carlos había aportado al bienestar de los españoles.…  Seguir leyendo »

La paradoja de la inviolabilidad

La abdicación de Juan Carlos I y las posteriores investigaciones relativas a la presunta comisión de distintos delitos (blanqueo de capitales, cohecho y fraude fiscal, entre otros) hicieron saltar a la palestra la espinosa cuestión de la inviolabilidad regia. El reciente archivo de las diligencias por parte de la Fiscalía ha vuelto a situarla en primer término porque, a pesar de haberse constatado indicios de que el rey emérito protagonizó ciertas conductas delictivas, la inviolabilidad ha cerrado el paso a la acción de la justicia una vez verificado que tuvieron lugar durante su reinado.

La comprensión del tema nos remite al artículo 56.3 de la Constitución, en donde se afirma que “la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”.…  Seguir leyendo »

La Constitución no exime al Rey de responsabilidad penal

Es muy difícil asimilar, en una sociedad democrática, que una persona pueda transitar a lo largo del Código Penal, cometiendo toda clase de delitos, sin que se le pueda exigir responsabilidad. Las claves para desechar tan insólita posibilidad se encuentran en los textos constitucionales. Según nuestra Constitución, vivimos en una monarquía parlamentaria, sistema político, en la que las Cortes Generales (Congreso y Senado) representan al pueblo español, único titular de la soberanía nacional. El Título II, dedicado a la Corona, establece que el Rey es el jefe del Estado. Si el legislador constitucional se hubiera detenido este punto, los tratados internacionales sobre Inmunidades y Privilegios de los jefes de Estado y la totalidad de las constituciones democráticas nos hubieran dado las pautas para determinar, sin duda alguna, que su exención de responsabilidad alcanzaba solamente a los actos realizados en el ejercicio de su cargo.…  Seguir leyendo »

En el año 2014 salió a la luz la fortuna que Jordi Pujol tenía oculta en el extranjero. El descubrimiento forzó una revisión radical no solo de la figura más reverenciada del nacionalismo catalán, sino también del propio proyecto político que Pujol encarnó. Que el escándalo se destapara en 2014, cuando el procés entraba en fase de recalentamiento agudo, contribuyó a la dureza de los análisis que se ofrecieron. Hubo ajustes de cuentas con quienes habían defendido en el pasado a Pujol y críticas demoledoras al nacionalismo catalán. En la prensa se publicaron tribunas severas no sólo con Pujol, sino con un “régimen”, según algunos dijeron, fundado sobre la doblez y la corrupción de su líder máximo.…  Seguir leyendo »

La noticia de que la Fiscalía del Tribunal Supremo había archivado las investigaciones sobre el Rey Don Juan Carlos, que han durado dos años, seguida de una carta del padre del Rey a su hijo, señalando futuros viajes a España, lejos de suponer una satisfacción, que debía de alcanzarnos a todos, ha representado para algunos, incluido alguna autoridad del Estado, un revulsivo para volver a sacar a relucir una inexplicable falta de respeto para el hombre que a la muerte de Franco renunció al inmenso poder heredado para entregárselo a los españoles que, años más tarde, usó de su condición de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas para abortar sin sangre un golpe de Estado, y al que ahora «se piden explicaciones».…  Seguir leyendo »

No ha sido una carta de un padre a un hijo. Tampoco la carta del rey que fue al rey que es. Es la carta que los dos reyes envían a todos los españoles. Era tan esperada que no causa sorpresa. Era una necesidad que ya ha satisfecho a un tercio de españoles, ha dejado descontento a otro tercio, y se ha recibido con indiferencia por el resto de la población.

El rey Juan Carlos I abraza a su hijo, el entonces príncipe de Asturias, Felipe de Borbón. Europa Press

Don Juan Carlos no quiso marcharse en el inicio de agosto de 2020 al resort de lujo de Abu Dabi.…  Seguir leyendo »

Casi medio siglo después, resulta fácil percibir qué es lo que pasó con Juan Carlos I. El hoy Rey Emérito compatibilizó la función pública de una monarquía moderna y liberal con los usos realistas, caducos, del ámbito particular, con amplísimas zonas estancas, privativas, e incompatibles con la conducta exigible al primer servidor de un estado democrático. En efecto, Don Juan Carlos heredó plenos poderes de una dictadura y en lugar de retenerlos se los entregó con total convicción al pueblo español, posibilitando el tránsito constitucional y conformándose como el principal artífice de la modernización política, económica y social de España, donde el político donante, el Rey, apenas se preserva para sí el papel moderador de un Jefe de Estado neutral  y cuyo principio de autoridad no es otro que el de la ejemplaridad.…  Seguir leyendo »

Llegan las Navidades, tiempo para dar rienda suelta a los buenos propósitos, época para buscar las reconciliaciones y los perdones que todos nos debemos; época también para cerrar asuntos pendientes que se han metido en nuestras vidas y están ahí dentro desde hace excesivo tiempo. El año nuevo que llegará en pocos días invita a intentar hacer las cosas mejor y a pensar más en los demás. Muy cerca de nosotros tenemos un ejemplo que a cualquier persona normal y de buena fe debe producirle bochorno y vergüenza.

Nuestro Rey Felipe VI hace ya casi año y medio (más de 500 días) que no ve a su padre, el Rey Juan Carlos.…  Seguir leyendo »

El artículo 56.3 de la Constitución Española (CE) dispone que "la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad". Y sobre qué contenido debe darse a este precepto constitucional se han formulado dos opiniones discrepantes entre sí.

La primera tesis, que es la dominante en la doctrina penal (y que mantienen, entre otros, los catedráticos de Derecho penal Cerezo, Rodríguez Ramos, Díez Ripollés y Álvarez García), sostiene la inviolabilidad del Rey únicamente se extiende a aquellos actos que realiza en el ejercicio de sus funciones.

Esta interpretación la argumentan los autores mencionados con el artículo 64 de la CE, donde, después de disponer en su número uno que los actos del Rey serán refrendados, según las distintas normas competenciales, por el presidente del Gobierno o por el ministro competente o por el presidente del Congreso, se establece en su número dos que "de los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden".…  Seguir leyendo »

El rey emérito Juan Carlos I junto al príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed bin Zayed

Hace un año, el rey Juan Carlos pasaba por Galicia, se despedía de los amigos marineros y ponía rumbo a los Emiratos Árabes para iniciar un exilio involuntario tras hacer pública su carta de despedida a su hijo Felipe VI.

Juan Carlos no se imaginaba que se marchaba a una jaula de oro de la que no puede, no quiere o no sabe cómo escapar.

Cada vez que aparecen en los medios de comunicación sus tímidos deseos de volver a su casa surgen de forma inmediata nuevos datos de su supuesta fortuna oculta, con paraísos fiscales y testaferros por medio.

Invariable en sus investigaciones el fiscal suizo Yves Bertossa, invariable en sus apuntes el comisario José Manuel Villarejo, siempre con una nueva exigencia económica y jurídica Corinna Larsen, la mujer que fue princesa centroeuropea y amante desde Suiza a Botsuana, pasando por los terrenos madrileños de El Pardo, y que convirtió a Juan Carlos de Borbón en una sombra de sí mismo.…  Seguir leyendo »

Un año y un día es un plazo que inevitablemente suena a condena, pero también es el tiempo que mañana cumplirá fuera de su país uno de los españoles más españoles que he conocido, Juan Carlos I, a quien desde su abdicación algunos conocen como Rey Emérito.

El 3 de agosto de 2020, con bastante sorpresa para los ciudadanos, y ninguna voluntad por parte del afectado, salió de España el Rey a quien los políticos más corrosivos del país niegan su contribución al desarrollo y progreso. Unos cuantos han decidido reiteradamente, a lo largo de este año, que no es el momento oportuno para su regreso.…  Seguir leyendo »