Caso Juana Rivas

Juana Rivas. Efe

No soy padre y a días tengo todas las ganas y otros las pierdo todas. No me da miedo coger a un bebé, he acunado a mis hermanos en mis brazos, me da miedo no saber qué hacer con él, no ser capaz de explicarle lo más básico de esta vida.

Darle los medios para que sea feliz, para que se sienta seguro, para que crezca, “en el buen sentido de la palabra, bueno”. Para que cuando ya no sea un crío entienda que ser buena persona cuesta trabajo. Mucho. Que nadie le dará ninguna recompensa. Uno es bueno porque sí, sin más explicaciones, porque es lo que se debe ser simple y elocuentemente, resumiendo casi toda la filosofía de una tacada.…  Seguir leyendo »

En la película Amistad, de Steven Spielberg, el abogado de unos esclavos africanos -sometidos a juicio por asesinato de unos negreros- que intenta todo tipo de estrategias para salvarlos de la horca, incluso considerarlos jurídicamente como simples mercancías, es amonestado por el representante del grupo abolicionista que lo ha contratado, que no solo afirma que el caso ha de tratarse exclusivamente como un asunto moral, sino que llega a deslizar que, para su causa, quizás sea mejor que los esclavos finalmente sean condenados y ejecutados.

Cuando Juana Rivas siguió malos consejos y decidió que era buena idea no devolver a sus hijos a su padre y a su domicilio familiar, cometió un primer error.…  Seguir leyendo »