Cataluña Mar-2016

Al presidente de ERC, Oriol Junqueras, le sobraron minutos y faltó pista para instar a Artur Mas y la CUP a retomar las negociaciones. En su rara diatriba, achacó al ardor extremista de convergentes y cuperos el bloqueo del procés y, sobre todo, se arrogó el papel de político fiable, de estadista en ciernes que, a diferencia de aquéllos, no antepone sus intereses a las urgencias históricas de Cataluña.

La calibradísima, insólita equidistancia que adoptó Junqueras entre unos y otros (dado que ERC integra Junts pel Sí, nada que no fuera la reprobación del maximalismo de la CUP parecía lógico), y la vehemencia de rapsoda con que se empleó, ese paternalismo de escolta ranger que reprende a los díscolos llobatons (a los dos, insisto, por igual), no hicieron sino apuntalar su reset discursivo.…  Seguir leyendo »