Cataluña Nov-2010

En el Libro del Éxodo, Moisés miró la cara de Dios y quedó temporalmente ciego. Subió a la montaña y se convirtió en la primera víctima de la gran revelación que deseaba impartir al pueblo elegido. Lo que le pasó a Moisés también ha pasado durante estos días en Cataluña. Es normal que en el proceso electoral, cualquiera que sea el país, los candidatos traten de engañar al público con el fin de llegar al poder, porque el poder representa la puerta de entrada a la fama, al éxito y a la riqueza. Es más raro, sin embargo, que un candidato se engañe a sí mismo, que es el caso del ganador de las elecciones catalanas, quien nos prometió que, como Moisés, conduciría a su pueblo a la Tierra Prometida.…  Seguir leyendo »

¿Qué tienen en común el salteador de caminos andaluz Ambrosio, el torero Joaquín Rodríguez Ortega, el miembro del Senado del estado de Massachusetts Bernard T. Casey y el emperador Vitelio? Pues que eran los otros cuatro nominados al Oscar al Mayor Fiasco que Recuerdan los Tiempos ganado por Artur Mas el pasado domingo.

En el caso de Ambrosio la candidata era en realidad su inútil carabina, tanto en su versión real -la cargaba con cañamones en lugar de pólvora- como metafórica pues cuando las jóvenes del XIX querían pasar de las musas del chichisbeo al teatro de la pasión de nada servían dueñas interpuestas.…  Seguir leyendo »

Se cuenta que un conocido periodista barcelonés recibió el 12 de septiembre pasado, el día después de la no tan histórica manifestación, dos llamadas telefónicas, una de Oriol Pujol y otra de Duran Lleida. Ambos preguntaron lo mismo: “¿Qué debemos hacer?”. Ello significa que los secretarios generales de Convergència y de Unió no tenían decidido, todavía, qué camino tomar: si ponerse al frente de la manifestación o integrarla en el plan que previamente se habían trazado.

¿Cuál era ese plan? Artur Mas lo denominaba desde hacía dos años “transición nacional”, es decir, el itinerario que debía recorrer Catalunya para separarse de España y constituir un Estado propio.…  Seguir leyendo »

Como supongo les ocurrió a los millones de españoles, incluidos naturalmente los catalanes, que veían por televisión el pasado domingo por la noche el desenlace de las elecciones catalanas, yo esperaba que después de conocerse los resultados casi definitivos compareciese el presidente Mas. Mi curiosidad, como la de muchos televidentes, era muy concreta. Ante «el fracaso excepcional», como lo ha denominado La Vanguardia, del líder de CiU, no cabía más salida que la de presentar la dimisión. Durante todos los días de la campaña, Mas había solicitado a los electores una «mayoría excepcional», pues no se trataba de unas elecciones autonómicas normales, sino que las había convocado como si fuesen un plebiscito a su persona.…  Seguir leyendo »

No era el rey Arturo. Tampoco era el caudillo que unos soñaban y otros denunciaban. Es dudoso que a estas alturas pueda mantenerse como líder incontestado de Convergència i Unió: los cuchillos se afilan en el partido de Pujol donde fabricaron su liderazgo y más todavía en Unió Democràtica, el socio de coalición dirigido por Duran i Lleida, al que los designios dinásticos de la familia Pujol prohibieron el acceso al trono. Le costará incluso seguir como presidente en ejercicio, es decir, gobernar, con una mayoría tan insuficiente en un Parlamento tan fragmentado y excitado por su acción divisiva y sus recortes sociales: ha roto todos los puentes con el PP, ha peleado por el electorado independentista de Esquerra Republicana y ha intentado quebrar el espinazo al socialismo catalán.…  Seguir leyendo »

Las urnas han situado a Mas y al nacionalismo convergente en tierra de nadie. La victoria del domingo lleva el regusto de una derrota propiciada por la épica trascendencia con la que el presidente de la Generalitat quiso romper todos los cálculos. Para dar mayor autenticidad a su apuesta, el líder de CiU se encargó de bloquear todas las salidas menos una: la del referéndum. En los dos últimos meses una extraña sugestión colectiva se apoderó del foro público hasta arrinconar el posibilismo por el que había discurrido la política catalana desde la transición. En ese clima, nadie podía sospechar que el veredicto del 25 de noviembre iba a requerir que todas las puertas estuviesen abiertas.…  Seguir leyendo »

Al día siguiente de unas elecciones como estas, es natural que muchos reclamen la victoria. Y, por supuesto, Convergencia y Unión lo hacen con derecho pleno, el PP también, si se compara el pasado. Y los socialistas y sus socios independentistas del tripartito han perdido el poder. Y los nacionalistas aventajan en resultados al PP y Ciutadans.

Pero esta es solo la primera mirada. En la segunda vemos que los votos de Convergencia y Unión no llegan al 40 por ciento de los votantes y, dado que éstos vienen a ser un 60 por ciento del censo, es claro que sus votantes son el 40 por ciento del 60 por ciento, es decir, en torno a una cuarta parte de los catalanes.…  Seguir leyendo »

Tras las elecciones catalanas del domingo, algunos se interrogan sobre la influencia del actual desgaste del Gobierno de Zapatero en la debacle del PSC. Los factores que contribuyen a determinar un resultado electoral son variados, pero, en este caso, la responsabilidad del PSOE es muy menor y las verdaderas causas del desastre hay que buscarlas en el itinerario de los socialistas catalanes durante los últimos diez años. Veamos.

En las autonómicas de 1999 el PSC obtuvo 1.183.000 votos; el domingo, 570.000, menos de la mitad. Desde 1999 el descenso en las autonómicas ha sido continuado, en las generales, por el contrario, el aumento de votos ha sido constante: en porcentajes se ha pasado de un 34% en el año 2000 a un 45% en el 2008.…  Seguir leyendo »

«Estas elecciones serán decisivas y muy importantes, nos jugamos mucho …. Decidiréis qué camino tiene que seguir Cataluña, no durante una legislatura, sino seguramente durante toda una generación». Son palabras del todavía presidente de la Generalitat, José Montilla, y fueron pronunciadas hace casi tres meses, coincidiendo con el anuncio de la fecha de las autonómicas. Ignoro de quién fue la idea de introducirlas en el discurso, si suya o del escribidor, pero el caso es que conferían a la cita del 28 de noviembre una trascendencia fuera de lo común. Como si el voto que los catalanes habían de emitir aquel día no valiera tan solo para los cuatro años prescritos, sino para muchísimos más —para veinticinco o treinta, que es lo que suele atribuirse, generalmente, a una generación—.…  Seguir leyendo »

Las previsiones ya son la realidad. Es el momento de los balances. Por mi parte, adelanto dos constataciones de pasado y dos reflexiones de futuro.

La primera va dedicada al Gobierno saliente. Creo que se puede afirmar que ha sido muchísimo mejor la “obra de Gobierno” que la “fórmula de Gobierno”. Se puede hacer un balance muy positivo de las actuaciones gubernamentales de estos siete años en muchas de las áreas, tanto legislativas como administrativas. Invito a quien quiera a comparar con datos y cifras en la mano (cosa que como de costumbre no se ha hecho en la campaña, que parece que sea para otra cosa) este periodo con los anteriores, y podrá comprobar esta afirmación.…  Seguir leyendo »

No hay mayor duda de que Artur Mas gobernará Cataluña con unos votos de allí y otros votos de allá. La pregunta es con qué proyecto. No hay duda, tampoco, de que los socialistas catalanes deberán acometer una durísima e implacable refundación. La cuestión es con qué proyecto. La sentencia de las urnas catalanas ha sido fundamentalmente destructiva. Ha arrasado con la gestión del Gobierno tripartito, con la deriva nacionalista de los socialistas y con la carrera política de José Montilla. Y con la supuesta crecida del independentismo: más allá del vocerío deportivo el proyecto independentista se ha debilitado. Lo que gana Laporta es bastante menos de lo que pierde Esquerra Republicana; y en términos nacionalistas, globalmente considerados, la suma de CiU y de los partidarios estrictos de la independencia no supera ni de lejos los 81 escaños que obtuvieron Convergència y Esquerra en 1992.…  Seguir leyendo »

Pronóstico cumplido, según todos los indicios. El fracaso estrepitoso del tripartito pone en bandeja a CiU una mayoría más que suficiente, cuya gestión puede ser razonable o disparatada. Todo es posible. Sea como fuere, la realidad impone su lógica implacable: la crisis obliga a la clase política catalana a recuperar el «seny» perdido. Cuadro clínico: mezcla de prejuicios arcaicos con una dosis letal de liviandad posmoderna. Síntomas: índices a la baja en economía, sociedad, cultura y calidad de vida. Diagnóstico: obsesión identitaria que pretende la búsqueda del Santo Grial nostálgico y localista en plena era global. Tratamiento: moderación y buen sentido, en dosis elevadas.…  Seguir leyendo »

Las informaciones sobre los posibles resultados del domingo consolidan la tendencia con que se inició la precampaña: se avecina un cambio de Gobierno en Cataluña.

Las encuestas a día de hoy (incluidas las publicadas fuera de España) dibujan lo siguiente: no hay duda de que gana CiU, que se acerca a la mayoría absoluta; el PSOE pierde hasta un 7% del voto (lo que supondría colocarse en la mitad de los escaños de la fuerza más votada); ERC puede perder la mitad de su electorado; el PP se mantiene pero pasaría a ser la tercera fuerza al superar a ERC; ICV podría perder algún escaño y C’s ganarlo.…  Seguir leyendo »

Tengo muchas dudas sobre nuestro futuro, pero respecto al presente no me cabe ninguna. Está dominado por la ficción. Nada de ciencia ficción, no mezclemos. Ficción, a secas. Tampoco es literatura, porque eso exigiría un nivel de calidad y una cierta cualificación profesional que no se da. Lo nuestro es ficción para cándidos, que es lo que ocurre cuando alguien soporta una historia, y hace como que se la cree, por respeto, por no llamar la atención, incluso por miedo al qué dirán. Si fuéramos gente más responsable deberíamos proteger a los niños. No podremos hacer de ellos buenos ciudadanos si por un descuido caen en las redes de la ficción que hemos montado.…  Seguir leyendo »

Si las encuestas no vuelven a fallar estrepitosamente, faltan sólo 11 días para que se acabe la pesadilla y el peor gobierno de la historia de Catalunya abandone finalmente el poder. Yes que todo apunta a que el tripartito no sumará y no podrá volver a castigarnos con su existencia. Curiosamente, parece que ICV se mantendrá. Digo curiosamente porque durante la pasada legislatura y a pesar de contar sólo con el 9% de los votos, ha impuesto un chantaje ideológico cuyo exponente más claro ha sido coser a multas a los que circulaban a 80 km/ h con un argumento medioambiental que nadie ha conseguido demostrar.…  Seguir leyendo »

El 10 de septiembre de 2009, coincidiendo con el 150 aniversario del nacimiento de Francesc Macià, el Parlamento catalán acogió un homenaje a su figura. Que el homenaje tuviera lugar en aquella fecha y no once días más tarde —que es cuando se cumplía en verdad el siglo y medio conmemorado— obedecía, por supuesto, a la voluntad de entreverar la efeméride en los fastos de la Diada. La Cataluña política llevaba ya entonces tres largos años sin vivir en sí, atenta al menor suspiro del Tribunal Constitucional, por lo que reforzar los actos del día de la patria catalana con la evocación de quien fuera primer presidente de la Generalitat republicana e impulsor del primer Estatuto de Autonomía de la era moderna —y de todas las eras imaginables— no solo permitía conjuntar pasado y presente, sino también, y muy especialmente, seguir calentando motores.…  Seguir leyendo »

La campaña electoral en Cataluña se desarrolla entre un gran nerviosismo político y una aparente indiferencia ciudadana. En medio, el tema de la inmigración recorre el escenario electoral. Las tensiones se van acumulando alrededor de tres ejes: “Los inmigrantes son los causantes de la delincuencia”, “los inmigrantes amenazan nuestro bienestar y reducen nuestras posibilidades de tener trabajo”, o “muchos inmigrantes son fundamentalistas religiosos potencialmente peligrosos”. Lo cierto es que Cataluña ha pasado de una población de 6 millones de personas en el 2000 a superar los 7,5 millones en la actualidad. Son cifras récord. Y es meritorio que todo ello se haya producido, como en el resto de España, sin notables tropiezos, gracias, básicamente, a muchos municipios y a las entidades que trabajan en ese ámbito.…  Seguir leyendo »

Es curioso que en los periódicos se hablara más de la sentencia sobre el Estatut de Catalunya antes de que esta se pronunciase que después. Ciertamente, ello no es así entre los expertos en derecho público, que ya comienzan a publicar sus comentarios en revistas especializadas. Pero en las declaraciones de los políticos, y en las opiniones de los analistas, parece que la sentencia haya dejado de interesar.

En Catalunya estamos ya en la recta final de las elecciones autonómicas. El proceso legislativo estatutario ocupó la atención general en la legislatura anterior y el debate sobre la constitucionalidad de la sentencia – mezclado inevitablemente con la cuestión de la financiación autonómica-ha sido el tema dominante de la que ahora finaliza.…  Seguir leyendo »

Las próximas elecciones catalanas representan una encrucijada histórica, pues de su resultado depende el futuro no solo político sino institucional tanto de Cataluña como de nuestro país. Pese a lo cual se espera una abultada abstención, como si estos comicios fueran irrelevantes. ¿Qué nos jugamos el 28-N? En el ámbito catalán, a escala política se decide la alternancia hacia un nuevo ciclo electoral, tras dos legislaturas de mandato socialista. Pero ¿la alternancia hacia dónde? Lo que se juega es la sustitución del caduco Tripartit por otro nuevo Govern, no sabemos si monocolor de CiU, sociovergente, bisoberanista (CiU+ERC) o de coalición entre CiU y PP.…  Seguir leyendo »

Querido J:

Llevo semanas pensando en esta carta. Mi intención era escribirte un informe frío sobre las posibilidades electorales de don José Montilla. Conoces mi escasa simpatía por su política, pero quería que esa opinión influyera lo menos posible sobre el contenido. En realidad, lo que pretendía era buscar razones para que un hombre pudiera votarlo. Y así tuve que empezar por algo más general: las razones por las que en una democracia convencional se vota a un hombre. Me acabaron saliendo estas seis. Sólo queda aplicárselas ordenadamente a don José Montilla.

1. El orden. Creo que fue una de las razones de que el candidato socialista de 2006 alcanzara una cifra de votos que le permitiera gobernar en comandita tripartita.…  Seguir leyendo »