Cataluña Sep-2015

No hace mucho tuve una discusión sobre la democracia. Me decían que la democracia consiste en que los que ganan deben aplicar el programa que han propuesto en su integridad. Les dije que difería, que la afirmación debe matizarse porque democracia es también respeto a las opiniones de la gente, un juego de mayorías y minorías en el que el respeto a estas mayorías y minorías constituye el eje conductor. Y lo es tanto desde el punto de vista teórico como práctico. Supongamos que el partido A gana las elecciones (incluso si quieren con mayoría absoluta del 52%, por ejemplo) y aplica decididamente su programa sin respetar, despreciando al 48% que no lo ha votado.…  Seguir leyendo »

Todo el poder al alcalde

Quienes habían apostado por la CUP como sujeto colectivo de una revolución de nuevo tipo, una ruptura democrática en lo político y anticapitalista en lo económico-social, se han debido de llevar un buen chasco: las asambleas de la CUP celebradas en Barcelona están lejos de ser los soviets reunidos en Petrogrado. Cierto es que ningún Lenin tuvo la osadía de presentar para su aprobación nada que se pareciera ni de lejos a las Tesis de Abril, pero al menos las asambleas se habían comportado hasta el último minuto como lo que de ellas esperaban quienes las auparon al nivel de sujeto de la revolución pendiente.…  Seguir leyendo »

El entierro del Cu-Cut

El día que muera alguno de mis antagonistas, incluso si se trata de alguien empecinado durante décadas en intentar hacerme daño, quisiera tener la grandeza, no exenta de mala uva, de don Claudio Sánchez-Albornoz al despedir a su detestado Américo Castro: “Levanto la celada, envaino la espada y con la lanza inclinada hacia la tierra me uno a quienes te acompañan al sepulcro. Acaso un día inicie otro combate. Un combate en honra de tu nombre. Para destacar tu auténtico aporte a la ciencia hispana, defendiéndote de ti mismo y de tus entusiastas seguidores”.

El ejemplo opuesto en el que espero no incurrir jamás es el del ínclito Bonafoux, haciendo honor a su fama como “la víbora de Asnières” al zapatear inclemente sobre la tumba de sus personajes más denostados: “Fui enemigo de “Clarín” y lo soy de su memoria… Canovas en política y “Clarín” en literatura eran dos almas gemelas, la conjunción de dos vanidades monstruosas, dos tiranos de un mismo cuadro… Me alegré cuando mataron a Cánovas.…  Seguir leyendo »

De todo este espectáculo de circo político que sitúa a las instituciones catalanas al borde de competir, y con gananciales, en la clase política más corrupta de esta zona europea del Sur, Sicilia por ejemplo, lo que más me llamó la atención no fueron los tres meses de chalaneo, ni las mentiras, ni la ocultación a la ciudadanía de lo que se estaba cociendo. No, nada de eso.

Para quienes hemos vivido el espectacular baile financiero del Palau, y el descubrimiento de que fuimos gobernados durante décadas por una familia de devotos delincuentes, lo que más nos conmovió no fue eso, sino algo que pasó desapercibido, porque vivimos en una sociedad construida sobre la base de que tenemos razón desde hace siglos.…  Seguir leyendo »

Algo habremos aprendido

Desde hace meses, cuando en el crepúsculo del fin de semana me siento a escribir esta columna, lo hago con la intención de abordar alguno de los retos europeos y globales que condicionan nuestro progreso económico y social y a los que no prestamos atención adecuada. Pero ese impulso inicial acaba cediendo a la tentación de hablar de lo nuestro . Hoy me ha ocurrido lo mismo.

Desde hace tres años vivimos encerrados con un solo juguete. Si en la novela de Juan Marsé el juguete era el sexo, en la nuestra es el proceso. Aunque, bien mirado, también tiene algo que ver con el sexo, pero con el de los ángeles.…  Seguir leyendo »

Nuestros votos en las urnas no producen efectos inmediatos. Y no es una anomalía de los sistemas parlamentarios como el catalán. Para empezar, las distorsiones de la proporcionalitad de la representación generan una disparidad de valor entre los votos de diferentes circunscripciones: todo el mundo sabe que se necesitan más votos para ser elegido diputado en la demarcación de Barcelona que en la de Lleida. Y a esto, que es previsible, hay que añadir otros efectos que pueden ser más frustrantes. Cuando ninguna formación política logra la mayoría absoluta, nadie puede esperar que haya un programa electoral que se transforme sin modificaciones en el programa de gobierno.…  Seguir leyendo »

Mas, hacia su fin; Cataluña hacia la izquierda

Mas ha perdido, y no sólo los barcos y sus corsarios, sino también la honra. Asumió todas las irracionalidades imaginables, muy incluido el ridículo. Ahora todo le cae encima. Será abrumador, porque en Cataluña no hay sólo un problema político, sino una necesidad urgente de reconstrucción intelectual y social.

Este lunes habrá junta de portavoces del Parlamento catalán y la coalición Junts pel Sí podría presentar a otro candidato. Minutos después de que la CUP rechazara apoyar la candidatura de Mas, tuiteros secesionistas, más o menos oficiosos, apuntaban a que podría ser Raúl Romeva, de la misma coalición pero cien por cien fiel a ERC y a su líder Junqueras.…  Seguir leyendo »

En la encrucijada

Tres meses después de las pasadas elecciones autonómicas, no hay Gobierno en Cataluña. A pesar de los esfuerzos denodados del president Mas y de su grupo parlamentario, Junts pel Sí, ha sido imposible hasta la fecha su investidura. El resultado electoral ya presagiaba tal cúmulo de dificultades y las declaraciones de los líderes de la coalición en las horas siguientes hacían entrever que los dos diputados que faltaban para la investidura de Mas deberían proceder de la CUP. ¿Había otras alternativas? Probablemente, sí, pero exigía de Junts pel Sí -y especialmente de su presidente- una lectura distinta del desenlace electoral.

No me pareció adecuado que las elecciones del 27-S fueran entendidas, y así lo hice constar reiteradamente donde procedía, como un plebiscito.…  Seguir leyendo »

Lo intentaron. El planteamiento trataba de relacionar la capacidad final de decidir en una asamblea multitudinaria, que obliga a trazos gruesos del tipo ‘conmigo’ o ‘contra mí’, con un sistema de votación exhaustiva que permitía incorporar e ir descartando posiciones intermedias, combinando así apoyos diversos a la investidura y al acuerdo con Junts pel Sí. Todo ello a pesar de que la presión acumulada, más lo que cada militante o simpatizante de la CUP tuvo que oír probablemente estos días de fiesta en boca de familiares y parientes, no permitía muchas gradaciones y equilibrios. El sorprendente resultado, como era previsible, no satisface a nadie.…  Seguir leyendo »

En una concepción agónica de la vida casi todo puede verse como una partida. En 1922 T. S. Eliot titulaba «Una partida de ajedrez» la parte II de «La tierra baldía», donde reflejaba la confusión de un mundo perdido interpelando desde la vulnerabilidad del ser humano: «¿Qué piensas? ¿Qué? Nunca sé qué piensas. Piensa». La metáfora, definiendo los gobiernos nacional y catalán como sujetos del juego, es aplicable a la tensión independentista que se vive en España. Desde la Constitución de 1978 asistimos a una partida de ajedrez arriesgada y desigual. Arriesgada, porque, más allá de los problemas que surgen al arrojar palabras sin definir como dados sobre la mesa, lo que realmente está en cuestión es la arquitectura del Estado español y los vínculos de solidaridad entre sus ciudadanos, comprometidos por una confrontación planteada en términos tan excluyentes que hacen muy difícil acoger bajo unos principios comunes al que opina de un modo distinto, al independentista entre los no independentistas y al no independentista entre los independentistas.…  Seguir leyendo »

“Estas elecciones son como enamorarse”, aseguraba en Twitter la escritora catalana Bel Olid refiriéndose al 27-S. “No sabes cómo acabará, pero ya te ha cambiado la vida”.

La definición es excelente. Igual que el amor romántico activa unos estereotipos que son falsos, pero cuyo atractivo emocional los hace irresistibles, también el soberanismo se sustenta en mitos consoladores y que suscitan adhesión. Básicamente, cuatro:

Unanimidad. Uno de los eslóganes centrales del procés es un sol poble. ¿Afirmación o ideal? Si afirmación, es falsa: no votan lo mismo, ni mucho menos, el interior y la costa, hablantes de catalán y castellano, el campo y el cinturón industrial.…  Seguir leyendo »

Cataluña defender la democracia

El pasado 27 de septiembre se celebraron en Cataluña elecciones al Parlament; todo se hizo al amparo de la Constitución Española de 1978, cuyo Art. 2º, después de proclamar «la indisoluble unidad de la Nación española», «reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran», aplicándose el Estatuto de Autonomía, que es una Ley Orgánica de las Cortes Generales y la Ley Electoral General que rige en toda España, garantizándose, mediante la aplicación del ordenamiento jurídico español, «la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político», que son los valores superiores de aquel, según el Art.…  Seguir leyendo »

Nada que negociar en Cataluña

Las elecciones catalanas tuvieron lugar y los resultados fueron ambiguos: ganó ampliamente la extraña candidatura Junts pel sí, pero perdiendo apoyo. Lo que ellos afirmaban ser un plebiscito también lo perdieron, porque tuvieron menos del 40% de los votos; e incluso añadiendo los sufragios obtenidos por la candidatura independiente separatista y de extrema izquierda CUP (Candidatura de Unidad Popular), no llegan al 48% del voto, y no representan más del 35,5% del censo electoral. Como no se puede decir que los que se abstienen apoyan la causa independentista resulta que, en realidad, ésta parece tener apoyo de poco más de un tercio del censo.…  Seguir leyendo »

Cataluña

La buena noticia es que algo más de la mitad de los catalanes ha dicho «no» a separarse de España. La mala, que casi la mitad ha dicho que quiere separarse. Y la pregunta es: ¿cómo convencer a esa casi mitad de que es mejor para todos seguir juntos? Difícil tarea. Hace 35 años, sólo el 20 por ciento de los catalanes querían la independencia. Hoy son el 48 por ciento. Es verdad que la perspectiva de salir no sólo de España, sino también de Europa, ha hecho que los que pensaban que se trataba sólo de una astuta jugada para lograr un mayor grado de soberanía o de financiación, al enfrentarse a la realidad del aislamiento, ha decantado la balanza contra el independentismo.…  Seguir leyendo »

Payasos ansiosos de fronteras

¿Se acuerdan? Adorábamos a los payasos de los circos, incluso a los malos. Eran nuestros actores favoritos. Otra profesión que se fue muriendo, o deteriorando. Ahora “el payasaje” está dominado por la política, y no hace ninguna gracia. Posiblemente tendremos la clase política más incompetente de Europa ¡casi nada! Hay que poner el listón muy alto para alcanzar tal hazaña. Está demostrado. Antes había una Catalunya. Ahora hay dos, y se ríen y se divierten porque una corresponde al 47,8% de la población y la otra al 52,2%.

Como es poco probable que los de TV3% hagan el mínimo esfuerzo y el gremio en general está inclinado a lamer culos con pasión de neófitos belicosos, voy a intentar un modesto acercamiento al paisaje tras la conversión de los payasos ansiosos de fronteras en la Armata Brancaleone, aquel filme inolvidable de Mario Monicelli, con Vittorio Gassman a la cabeza.…  Seguir leyendo »

Así pues, 1.957.318 catalanes (47,7% de votantes) han votado el 27-S por opciones políticas que propugnan la independencia de Catalunya sin ambigüedad. Es cerril y hasta peligroso menospreciar esa voluntad política, como hacen el Gobierno español y el Partido Socialista, por el hecho de que un 39,17% se hayan posicionado en contra de la independencia (C’s, PSC, PP) mientras que un 11,45% se hayan refugiado en el derecho a decidir sin pronunciarse sobre el fondo (Catalunya Sí que es Pot, UDC). Claro que sin un apoyo masivo, bastante por encima del 50%, sería irresponsable la declaración unilateral de independencia por parte del Parlament de Catalunya.…  Seguir leyendo »

El asalto a Barcelona

Solo en un punto han coincidido los análisis que se han hecho del resultado de las elecciones autonómicas del 27 de septiembre: la sociedad catalana ha consumado su división en dos mitades cuya reconciliación es más que improbable en los próximos años. Quienes proclaman que el sistema de la Transición ha terminado lo hacen precisamente para ensalzar este tiempo nuevo que pretende acabar con aquellos acuerdos fundamentales que garantizan un régimen de libertades de ya larga duración. Sobre todo, lo que les alegra es que el impulso plebiscitario que han logrado inculcar en la sociedad catalana haya liquidado la pluralidad cultural, las identidades diversas, la riqueza de sensibilidades ideológicas de una de las comunidades más abiertas, europeas y avanzadas de nuestra nación.…  Seguir leyendo »

Una paradoja insospechada

En el cálido domingo de tardor, el 77,44% de los catalanes llenaron las urnas de esperanza; lo nunca visto en unas elecciones autonómicas. Y la paradoja arrancó la misma noche electoral cuando, entre la bulla victoriosa del sí –que bañó el Born barcelonés de esteladas– y gargantas al viento, al grito de un sol poble, llegaron las declaraciones sucesivas de los líderes secesionistas. El primero, Homs: “Hemos conseguido hacer un referéndum, hoy el sí ha ganado en escaños y en votos’’; seguido, ya con la chaqueta puesta, por Junqueras: “Se han escrito las páginas más gloriosas de nuestra historia”, y añadió: “El qué lo han decidido los catalanes, ahora hay que negociar el cómo con el Gobierno español y el conjunto de la comunidad internacional”; y para concluir, el estrambote de Mas: “Había ganas de votar en Catalunya, los que negaban el carácter plebiscitario de estas elecciones ¿qué dirán ahora, con el 76% de participación?…  Seguir leyendo »

Y al final fue que no

El panorama planteado después de las elecciones autonómicas catalanas sigue siendo muy complicado. Es un problema español, de España, pero no hay solución estratégica sin los catalanes, ¿qué hacer entonces? Todos los grupos humanos grandes, las naciones, por ejemplo, tienen un «depósito» de recuerdos, de memoria, de historia, de relaciones sentimentales, culturales, políticas y económicas. Éstas últimas están desapareciendo velozmente debido a la globalización que define la identidad entre ellos y el carácter para terceros –solemos confundir la identidad con la personalidad, lo que lleva a algunos a defender causas descabelladas. La identidad es la que nos permite seguir siendo lo que somos, es interior y hasta íntima, por lo que no se defiende de extraños, sino de enemigos internos y la personalidad es lo que nos distingue ante terceros y puede ser conveniente cultivarla moderadamente–.…  Seguir leyendo »

Sobre las elecciones catalanas

Hace unos días, concretamente el 27 de septiembre, en el marco del Festival Hay de Literatura, celebrado en Segovia, y respondiendo a una callada pero evidente expectativa por parte de mis oyentes, creí oportuno dar a conocer mi postura sobre el conflicto catalán. EL PAÍS se hizo eco de mis palabras en una forma muy resumida. Doy esa información por buena, en la medida en que no tergiversa mis palabras. Pero, por si les pudiera interesar, les envío el contenido más o menos literal de lo que dije en toda su extensión.
Cordialmente,
Eduardo Mendoza

Respetable público, éste es un festival literario y estamos aquí para hablar de literatura y no de política.…  Seguir leyendo »