Cervantes

Ahora que han concluido los actos que conmemoraron el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de El Quijote, puede que no esté de más preguntarse, ya en silencio de la lectura, por el misterioso encanto de un libro que no ha dejado de maravillar al mundo desde que se publicó. Hace unos meses, en un artículo publicado en EL PAIS, Francisco Rico se preguntaba por la razón de ese éxito sin desfallecimiento. Un éxito al que no sólo han contribuido sus lectores, puede que hoy más escasos que nunca, sino las gentes de toda condición, ya que sus personajes han abandonado las páginas del libro en que nacieron para aparecer en el mundo real y así, las carreteras están llenas de mesones con sus siluetas, sus figuras se han reproducido en mil lugares, se han hecho sobre ellos películas y series de televisión y no hay escolar que no conozca la historia del caballero que perdió la cabeza por leer libros de caballerías y que decidió irse por el mundo para emular las hazañas de los caballeros que admiraba.…  Seguir leyendo »

EL pasado día 30 de enero se celebró en el Palacio Real de Madrid un acto excepcional que fue expresión ideal de cultura viva. ¿Por qué subrayo esta palabra? Sin duda por las muy profundas razones que confluyeron en dicho acto. En primer lugar, por el público que acudió a él, nada monocorde. Se celebraba la clausura del IV centenario de la muerte de Cervantes, patrocinado por los Reyes, y parece que fue decisión de ellos que ese público no fuera el de un congreso literario o el de los compromisos formales que exigen este tipo de actos. Que, entre los dos centenares largos de personas que asistieron se encontraran, junto a representantes del mundo académico y diplomático, Plácido Domingo y Antonio López, Gutiérrez Aragón, Gonzalo Suárez y Jorge Edwards, Ángela Molina y los hermanos Gutiérrez Cava, por citar sólo a unos pocos, no fue casual.…  Seguir leyendo »

La coincidencia en el tiempo, hasta el punto de que su fallecimiento se produce con solo once días de diferencia, ha hermanado a Cervantes y a Shakespeare, los dos grandes genios de la literatura occidental. Los dos han tenido una enorme influencia en la cultura occidental y, de hecho, la siguen manteniendo: Cervantes en la novela contemporánea, Shakespeare, más que en el teatro, en el cine y en las series de televisión.

Aparte de esa simultaneidad en el tiempo y de las ineludibles coincidencias culturales y literarias (los modelos literarios entonces, tanto para españoles como ingleses, eran los mismos: los autores grecolatinos y los italianos), son escritores con notables diferencias.…  Seguir leyendo »

Durante el año 2016, por primera vez en la historia, hemos podido celebrar a Cervantes en su centenario. Ni el año 1916 (III centenario de su muerte) ni 1947 (IV centenario de su nacimiento) fueron fechas propicias para lanzarse a ningún tipo de conmemoración, estando tan cerca el dolor y la sangre de la guerra mundial y de la civil. En cambio, 2016 ha sido el año en que hemos podido acercarnos y difundir a Cervantes sin más limitaciones que nuestra capacidad de soñar y de organizarnos. Y creo que podemos sentirnos orgullosos de lo alcanzado, de los cientos de actividades que se han ido sucediendo (y lo siguen y lo seguirán haciendo) en todo el mundo y que han permitido conocer un poco más la vida y la obra de Cervantes y difundir mejor su legado, su pensamiento.…  Seguir leyendo »

Quizás de la azarosa vida de Cervantes, contada tantas veces desde el siglo XVIII con más o menos acierto, con más o menos apoyos documentales, con más o menos fantasía o realidad, nadie pone en duda su intención de pasar a Las Indias al poco tiempo de llegar de su cautiverio argelino hasta el punto de buscar la mediación del secretario del Rey, Antonio de Eraso, cuya carta de agradecimiento es de las pocas que se conservan de él. En el año 1590, estando en Sevilla donde había actuado como funcionario en el cargo de proveedor de la Armada Invencible, Cervantes presenta ante el Consejo otra petición, esta vez apoyada en sus méritos en servicio de la Corona que él mismo se encarga de preparar con dos Informaciones, una hecha en Argel y otra en Sevilla, en las que se vuelcan la mayor cantidad de datos que se conocen sobre su persona y que se guardan en un expediente en el Archivo de Indias.…  Seguir leyendo »

Si tuviéramos que hacer una lista de los españoles verdaderamente universales, la de aquellos ingenios patrios conocidos por cualquier persona alfabetizada y elementalmente instruida en la cultura mundial, la nómina incluiría al menos cuatro: tres pintores (Velázquez, Goya y Picasso) y un escritor. Y, entre esos cuatro, descuella, por encima de los pintores, el escritor, Cervantes, por el atractivo irresistible de su figura, su ejemplaridad afable y risueña, destinada a desplegar una influencia benéfica sobre el presente. ¿En qué reside ese encanto suyo tan extremado? La fórmula secreta cervantina –como la de la bebida gaseosa– se halla escondida en una cámara acorazada, hurtada a los ojos del mundo.…  Seguir leyendo »

Va a hacer cosa de un año que se publicó la traducción del Quijote al castellano actual. Tres meses antes, hablando de ello con Francisco Rico, de cuya edición me había servido para la mía, me preguntó: “¿Cómo has traducido astillero?”. Él sabe bien que es una palabra difícil de traducir. “Estante en que ponen las lanzas, adorno de la casa de un hidalgo, en el patio o soportal”, se lee en el Tesoro de Covarrubias. Le dije la verdad: aún no me había decidido. Durante catorce años lo había intentado al menos de unas veinte maneras diferentes y aproximadas, que dejaban bastante que desear.…  Seguir leyendo »

Se preguntarán los lectores si Cervantes puede decir algo útil para nuestro tiempo. En mi relectura de La española inglesa he encontrado una verdad y una libertad muy necesarias para el siglo XXI. El escritor vivió su época intensamente y ve más allá de ella, por eso nos dice mucho hoy, en este IV centenario de su muerte. Nos muestra la verdad de la amistad y la libertad de un juicio cultural que ama la concordia. Habla para la España y el mundo nuestro, que se debate entre la globalización y los movimientos identitarios excluyentes. Un mundo en el que los otros –en política, en religión, en lengua, en raza– llaman a las puertas de nuestra cultura.…  Seguir leyendo »

Don Quijote ha sido un español más de los que en distintas épocas han emigrado a Alemania. Y una vez asentado en aquellas tierras neblinosas, echó raíces más profundas que en otros países europeos a los que también viajó. ¿Pero por qué tardó tanto este hidalgo manchego en balbucear sus primeras palabras en lengua alemana?

Hay dos razones evidentes. La primera excluiría por si sola cualquier propósito de emigración: Alemania está en guerra. En 1618 empieza una guerra fratricida de tiempo y alcance imprevisibles, y que al final resulta más dura que todo lo imaginado: mueren cinco millones de alemanes y no termina hasta 1648.…  Seguir leyendo »

1. La metaficción:

Una de las grandes enseñanzas del “Quijote” es una como pensada para sibaritas y estudiosos del discurso novelístico, narratólogos para entendernos. Me refiero a la hoy tan mentada como practicada (desde Paul Auster, quien por cierto dedica en el primer libro de “Trilogía de Nueva York” una extensa reflexión sobre el libro de Cervantes, hasta Enrique Vila-Mata, pasando por Javier Cercas) literatura de la literatura. Ya hace un tiempo, un importante político español reconocía no haberlo leído en su totalidad. Sí reconocía haberlo leído a fragmentos. El método no es malo, pero sólo a condición de haberlo leído antes entero.…  Seguir leyendo »

Aunque no sea uno de los fragmentos del Quijote más comentados, me parece uno de los más extraordinarios: pocas veces muestra tan claramente Cervantes su maestría y se anticipa tanto a técnicas características de la novela contemporánea. Me refiero a la bajada del caballero a la cueva de Montesinos: un episodio unitario, repartido en los capítulos XXII y XXIII de la Segunda Parte.

Como tantas veces, parte Cervantes de un hecho real: la existencia de las lagunas de Ruidera y la cueva de Montesinos, cerca de Almagro. Después de las bodas de Camacho, advierte Don Quijote que está cerca de esta famosa cueva y exige que le bajen, atado a una soga; después de cierto rato, vuelven a subirle.…  Seguir leyendo »

«Los trabajos de Persiles y Sigismunda, historia setentrional» es la creación póstuma de Cervantes, quien la tenía –asegura Clemencín– «por la mejor de sus obras». Su redacción se interrumpió con frecuencia durante años, en los que dice Canavaggio, «como si pretendiera mantener en vilo al lector», no pierde la ocasión de referirse a ella; entre otras lo hace en 1613, en el prólogo a las «Novelas ejemplares»: «Mi edad no está ya para burlarse con la otra vida… tras ellas, si la vida no me deja, [abandona] te ofrezco los Trabajos de Persiles». En 1615, en sus «Comedias y entremeses», anuncia que acabará el gran «Persiles», pero advirtiendo, «si tanta carga pueden llevar mis ancianos hombros».…  Seguir leyendo »

Indiscutiblemente Miguel de Cervantes ya albergaba desde muy joven las trazas de la genialidad. Lo detectó Juan López de Hoyos, que encargaba a su «querido y amado discípulo» sonetos, redondillas, coplas y tercetos. Lo mismo hizo aquel nuncio de Pío V, Julio Aquaviva que, tras las exequias celebradas en Madrid por la muerte del príncipe Carlos hijo de Felipe II (1568), se lo llevó como «familiar» a Roma. Para Cervantes, un viaje pagado a Italia merecía la pena. Pasó por Valencia, Barcelona y por las provincias meridionales de Francia, las que describe en La Galatea. Al año siguiente (1569), sentaba plaza como soldado.…  Seguir leyendo »

Seis meses después de haber tomado posesión de su cargo al frente del Gobierno, Eduardo Dato señalaba, en un prolijo real decreto de la Presidencia del Consejo de Ministros de 22 de abril de 1914, el punto de partida de lo que constituiría para él un objetivo primordial a lo largo de su corto mandato: conmemorar con toda la magnificencia posible el tercer centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

Católico y sentimental -lo de feo no deja de ser una apreciación subjetiva- como el Marqués de Bradomín, para Dato se trataba de convertir la celebración en “una gran fiesta de la humanidad, un gran banquete del espíritu al cual concurran los hombres cultos de todas las nacionalidades y especialmente de la gran familia hispana”.…  Seguir leyendo »

En 1616, hace cuatro siglos, fallecieron casi al mismo tiempo Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Los británicos llevan un lustro preparando grandes conmemoraciones shakespearianas. En cambio, los españoles pasaron años desatendiendo este aniversario cervantino y desde hace meses se culpan unos a otros por las insuficiencias del programa conmemorativo. Esta incuria sólo la superan nuestros Gobiernos hispanoamericanos que, desde México hasta Santiago, han desdeñado esta fecha (pese a que Cervantes le pertenece menos a España que al idioma y este es de todos).

Consolémonos pensando que esas diferencias, entre la previsión británica y nuestra desidia hispana, quizás no habrían sorprendido demasiado ni a Miguel ni a William.…  Seguir leyendo »

Brilla por su ausencia la conmemoración del centenario de la muerte de Cervantes en Cataluña, aunque tampoco en el conjunto de España la aportación de los responsables culturales sea para tirar cohetes. Mucho más si contemplamos con el rabillo del ojo lo que está haciendo Gran Bretaña por nuestro Shakespeare. Pero los responsables políticos andan en lo suyo: pactar o votar, «it is the question». El Parlamento -y conviene apreciarlo- no ha pasado de puntillas por el centenario, porque algo sí ha hecho: Le puso gafas a los leones de la puerta de las Cortes, organizó una lectura popular y masiva de «Don Quijote» y un ciclo de conferencias en torno a la siempre escasamente leída obra maestra de nuestro clásico de referencia.…  Seguir leyendo »

Asumamos como premisa todo lo que escribió Pérez Reverte hace un mes en su lección de anatomía titulada “Cervantes, Shakespeare y Rajoy“. Acertó nuestro común amigo Luis Enríquez cuando pronosticó que me gustaría. Pero no por la confluencia de dos de mis retratos en su descripción del presidente en funciones como “estólido estafermo”, que en lo de “Estólido en su estrago” me ayudó Quintana y en lo de “El Estafermo” nada menos que Nerval, sino por la bien ensamblada correlación entre un gobernante que no lee ni va jamás al cine, la ópera, el teatro o la Academia y un gobierno incapaz de darle al cuarto centenario de la muerte de Cervantes la envergadura que la ocasión requiere.…  Seguir leyendo »

Mucho se habla, ahora, de Cervantes, pero… ¿hacemos autocrítica y reflexión ante hechos que están ahí? Veamos. No se han sabido conservar sus restos, algo tal vez no del todo sorprendente, a la vista de otros casos, porque tampoco los de Lope de Vega y Velázquez o la cabeza de Goya se han conservado.

¿Justificado orgullo ante uno de los españoles más universales? Sin duda, muy justificado, pero… ¿cuántos han leído alguna de sus obras?

Son ingleses quienes reclamaron una biografía, la primera, la de Mayans. Son ilustres pensadores alemanes quienes entre otros advierten al mundo de la trascendencia de su obra… y son algunos franceses, uno de ellos José I, quienes le rinden homenaje público, mandando erigir alguna estatua que hoy ennoblece nuestras calles.…  Seguir leyendo »

Celebrar a nuestros grandes hombres es celebrar un legado que todos compartimos. Por eso mismo, lejos de constituir un ejercicio de nostalgia, conmemorar la huella de Miguel de Cervantes en su IV Centenario es la mejor manera de encontrar, en nuestro pasado común, inspiración para comprender nuestro presente y afrontar nuestro futuro. No en vano, los españoles -y no sólo los españoles- hemos buscado la lectura de Cervantes, y muy especialmente del ‘Quijote’, más adecuada a las inquietudes y esperanzas de cada época. Y cuatro siglos después de la muerte del fundador de la novela moderna, la obra cervantina nos habla del papel vertebrador y la proyección internacional de la lengua y la cultura españolas, así como de un afán de libertad, concordia, entendimiento y diálogo presente en nuestra historia.…  Seguir leyendo »

A pesar del gran número de escritores apasionados del Quijote, entre ellos, los grandes novelistas de nuestra época (algunos de los cuales, como William Faulkner o Carlos Fuentes, convertían su lectura anual en un ritual laico), en España una buena parte de lo que podríamos llamar lector común no se interesa por nuestra obra más universal.

El Quijote resulta un libro mayoritariamente incomprendido por una razón fundamental: ese lector común busca en el texto el mito del Quijote y le resulta muy difícil encontrarlo. El mito del Quijote, el que conocen todos sin necesidad de haber leído la obra, está construido sobre la interpretación romántica.…  Seguir leyendo »