CGPJ

La calidad de un sistema democrático se mide principalmente por tres criterios: 1. Respeto a los derechos fundamentales; 2. defensa del imperio de la ley; y 3. existencia de la separación de poderes. Se podría discutir si incluir algún otro criterio, pero no que los tres apuntados son decisivos en un verdadero sistema democrático. Vamos a centrarnos en el análisis del tercer criterio: la separación de poderes, donde, como es sabido, su columna vertebral es la independencia del poder judicial del resto de poderes del Estado que controla.

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, se reunió el pasado 10 de enero con las siete asociaciones que representan a los jueces y fiscales de nuestro país.…  Seguir leyendo »

Además de morirnos, recuperar Gibraltar y conseguir un plan nacional de educación que sobreviva más de una legislatura, hay pocos asuntos que los españoles tengamos más asumidos como tareas inacabadas que la reforma del Poder Judicial. Para muchos, su génesis democrática expresada en el Título VI de la Constitución y en la Ley Orgánica del Consejo General del Poder Judicial de 1980 alumbraba un futuro prometedor en términos de independencia: confiaba su gobierno (“nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario”) a un Consejo formado por veinte vocales, de los cuales doce serían elegidos por y entre los propios jueces, y los ocho restantes por las Cortes entre juristas de reconocida competencia.…  Seguir leyendo »

El color político de los vocales del CGPJ

Al final de la década de los 70 las ideas de la Transición estaban en el ambiente, de modo que ésta era la atmósfera en la que se desarrollaba la vida política. Los políticos respiraban el espíritu de la Transición, en el que aparecía como elemento importante la creación de un órgano nuevo, el Consejo General del Poder Judicial, cuya función habría de ser la de garantizar la independencia de los jueces, atribuyéndole para ello los cometidos -nombramientos, asensos, etcétera-, anteriormente en manos del Poder Ejecutivo, que pudieran afectar a esa independencia. Se tenía por cierto que en su composición sólo los ocho abogados y juristas de reconocida competencia iban a ser elegidos por las Cortes, en tanto que los otros 12 serían jueces elegidos por los propios jueces.…  Seguir leyendo »

La Asociación Judicial Francisco de Vitoria ha decidido promover, junto con las asociaciones que se quieran sumar, una propuesta de modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial en lo relativo al modo de designación de los vocales de origen judicial; son doce, designados desde 1985 en su totalidad, junto con los ocho que les atribuía el artículo 122 de la Constitución, por Congreso y Senado. Se pretende que sean elegidos por sufragio directo por jueces y magistrados.

Y lo ha hecho, por un lado, por ser algo que ha venido defendiendo desde siempre, en coherencia con el principio general de que en el gobierno de todo organismo o corporación intervienen sus miembros, que participan en la elección de sus órganos rectores.…  Seguir leyendo »

Elegidos por los jueces y los magistrados los 12 vocales de origen judicial, y por los parlamentarios los de directa designación política, tal como mandaba la Constitución, el primer Consejo General del Poder Judicial inició su caminar, y como primero de sus actos procedió libremente a la votación del presidente del Tribunal Supremo, que como función inherente a su cargo incluye la de presidir el propio Consejo. Esto ya nunca volverá a acontecer. A partir de entonces, en los sucesivos Consejos, la votación del presidente del Tribunal Supremo será una ficción, un mero juego de cartas marcadas en el que la decisión del Gobierno en colusión con el partido mayoritario de la oposición pasará por encima de la voluntad rendida de los vocales electores.…  Seguir leyendo »

Alfonso Guerra asesinó, o al menos enterró, a Montesquieu en el imaginario popular, por más que el político socialista lo desmintiese en sus memorias con poco éxito. En realidad, el crimen atribuido a Guerra era injusto, ya que la víctima no era Montesquieu, sino una versión posterior, edulcorada y dogmática: el Estado constitucional como máquina de precisión, capaz, por arte de birlibirloque, de garantizar la libertad ciudadana por su simple despliegue jerárquico y luminoso. Lo curioso es que a Montesquieu lo de la separación de poderes no le importaba gran cosa, como descubrí con sorpresa, al leer, hace ya muchos años, Del espíritu de las leyes y encontrarme buscando por todas partes tan conocida doctrina, sin apenas encontrarla.…  Seguir leyendo »

Senador Cosidó, ha visto usted Forrest Gump

Decía Forrest Gump, el personaje de la novela de Winston Groom que Robert Zemeckis llevó al cine con gran éxito de público, que tonto es el que hace tonterías. Imagino que también puede aplicarse al que las dice. O al que las escribe.

Esta asociación de ideas me vino el domingo por la noche a la cabeza, precisamente mientras leía las noticias en este mismo diario para el día siguiente. Como soy suscriptor, puedo leer la edición del día siguiente la noche previa a su publicación. Se conoce que en este diario están más interesados en la información de sus lectores que en su descanso, porque hay noticias que quitan el sueño y te las dan así, sin pan y sin posibilidad de tener un día para digerirlas.…  Seguir leyendo »

El condotiero Casado y el estropicio judicial

Es proverbial la fama de ladinos de los venecianos, así como su perspicacia para los negocios. Saben apretar hasta el límite sin poner en riesgo lo que les conviene, pues «el mercader que su trato no entiende, cierre la tienda». Pocas anécdotas tan ilustrativas como la del condotiero Bartolomé Colleoni. Legó su fortuna a Venecia a cambio de que la Serenísima le erigiera una estatua «en la plaza que se abre ante San Marcos». Remisa a cualquier atisbo de culto a la personalidad -el Dux sólo aparecía de hinojos en la moneda-, la autoridad ducal consintió por la bancarrota del Estado.…  Seguir leyendo »

El Consejo General del Poder Judicial presenta en España unas características ciertamente peculiares. Se trata de un Consejo fuerte, de amplias competencias, pero cuyos vocales son elegidos por el Parlamento. Precisamente por sus rasgos tan específicos, nuestro CGPJ presenta problemas propios. Uno de ellos tiene que ver con la vinculación entre política y derecho en el mecanismo de nombramiento de vocales.

Las consecuencias negativas de este sistema son, creo, innegables. Dado que los miembros del Consejo son nombrados por los partidos políticos, la idea de vocales progresistas y conservadores ha pasado a formar parte del imaginario público. Estas etiquetas, que muchos en la judicatura protestan, son consecuencia casi inevitable del sistema de nombramiento.…  Seguir leyendo »

“¿Qué es la justicia? ¿Un truco de pista? ¿Un número de circo? ¿Un pim-pam-pum de feria? ¿Un vocablo gracioso para distraer a los hombres y los dioses? Respondedme. Que me conteste alguien… Silencio… Silencio”. (León Felipe. El payaso de las bofetadas y el pescador de caña).

La noticia ha aparecido destacada en los periódicos del fin de semana, empezando por EL ESPAÑOL. “El bipartidismo vuelve a repartirse el CGPJ”, titulaba María Peral su crónica sobre la próxima renovación del órgano de gobierno de los jueces. “PP y PSOE abren la batalla por el control del Poder Judicial”, se podía leer el sábado en la portada de El País.…  Seguir leyendo »

En el año 1985, ante la aprobación de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), algunos se manifestaron en el sentido que era inconstitucional «de la cruz a la fecha» (Alberto Ruiz-Gallardón). Se lamentaba el que entonces era portavoz del Partido Popular que una ley tan importante se hubiese aprobado por medio del rodillo, esto es, de la amplia mayoría absoluta que disponía el Gobierno socialista, en lugar de consensuarse con la oposición. Y aprovechó para exponer la diferencia entre dos concepciones, a su juicio, enfrentadas: «la socialista, que desea una dependencia del poder judicial respecto del Ejecutivo; y la nuestra, que propone dejar en manos del órgano del Gobierno fuertes dosis de autonomía para que haya una independencia auténtica».…  Seguir leyendo »

La Constitución Española de 1978, en el art. 122.3, después de declarar que el Consejo General del Poder Judicial estará presidido por el presidente del Tribunal Supremo y lo compondrán veinte miembros, declara: «De estos, doce entre jueces y magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y más de quince años de ejercicio en su profesión».

El término «entre», referido a la elección de los doce miembros que han de ser jueces, fue entendido en el sentido de que tanto la propuesta como la elección de los miembros judiciales del CGPJ era cosa solo de los jueces, como sucedía en el Consejo Superior de la Magistratura de Italia, que fue el modelo de los constituyentes y es lo que sucede también en otros países de nuestro entorno.…  Seguir leyendo »

En estas últimas semanas, de forma recurrente, el presidente (en funciones) Mariano Rajoy nos habla de la necesidad de afrontar determinadas reformas estructurales. Sin duda, es una materia clave, tanto para el futuro de España como para la negociación y formación del nuevo Gobierno. No son pocas las reformas estructurales a realizar, pero no es discutible que hay una prioritaria y por encima de las demás, esencial para el buen funcionamiento de nuestro sistema democrático. Me refiero a la imprescindible independencia del Poder Judicial, especialmente a su órgano de Gobierno: el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

La cuestión no es desde luego nueva.…  Seguir leyendo »

Escribir sobre la independencia judicial obliga a aclarar algo que parece redundante y es que el juez -individualmente considerado- ha de ser independiente. Y para conseguirlo la receta es clara: pruebas públicas de ingreso, especialización como jurista, carrera asegurada sin sobresaltos ni trampas, trabajo valorado con objetividad, sueldo digno, jubilación reglada. Dicho de otra forma: un estatuto jurídico regido por el principio de legalidad, alejado de componendas políticas y asociativas.

Ahora bien, ocurre que el poder político condiciona su carrera y, en este sentido, es tradicional el uso de las jubilaciones (o los antiguos magistrados suplentes del Tribunal Supremo) como arma para influir en la actividad jurisdiccional.…  Seguir leyendo »

Para alejar la política de la Justicia

Una de las propuestas del programa de reforma del Estado presentado por Ciudadanos que ha suscitado más polémica ha sido la de supresión del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la atribución de sus funciones al presidente del Tribunal Supremo y del Poder Judicial, asistido por dos adjuntos. He podido leer descalificaciones personales («botarates», «ignorantes») y de otro tipo («absurda», «barbaridad», «grandísimo error»). También nos alertan de sus consecuencias: «Acaba con la independencia judicial». Sin olvidar, el consabido ataque gremial que explica el merecimiento de los anteriores calificativos, por la condición de catedráticos de Derecho administrativo que reunimos algunos de los asesores.…  Seguir leyendo »

Independientemente de los magistrados que ascienden a los distintos cargos en función estricta de su puesto en el escalafón, desde siempre aquellos que han de figurar en la cúspide del Poder Judicial –por ejemplo, pero no sólo, en el Tribunal Supremo (TS)– han sido y son elegidos en virtud de otros criterios distintos al de su antigüedad. Durante la dictadura franquista era el Poder Ejecutivo el que designaba a esos altos cargos judiciales que recaían en magistrados que le eran afines.

Con la llegada a España de la democracia en 1978 se despojó al Gobierno de su facultad para realizar esos nombramientos discrecionales, encomendándose ahora la selección, siguiéndose fundamentalmente los modelos constitucionales italiano y francés, a un órgano en principio «independiente» del Poder Ejecutivo como lo sería el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que resuelve, entre otros, los nombramientos del presidente del Tribunal Supremo (TS) y de los magistrados y presidentes de Sala de ese Tribunal, de los presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia, de las Audiencias Provinciales o de la Audiencia Nacional.…  Seguir leyendo »

Cómo despolitizar la Justicia

La política, la Justicia y la independencia de los jueces son asuntos que participan de la sustancia del mito del eterno retorno, presentes siempre como están en cualquier singladura histórica.

A los desmemoriados que hoy evocan con nostalgia los años de la II República conviene recordarles lo que decía nada menos que Azaña ocupando la cabecera del banco azul el 23 de noviembre de 1932: «Yo no sé lo que es el Poder Judicial… ni creo en la independencia del Poder Judicial…». Gil Robles le interrumpe: «Pero lo dice la Constitución». A lo que Azaña replica: «Lo que yo digo es que ni el Poder Judicial ni el Poder Legislativo ni el Poder Ejecutivo pueden ser independientes del espíritu público nacional… hostiles al espíritu público dominante en el país».…  Seguir leyendo »

Tanto se ha escrito, que seguramente cualquier lector avezado sabe que el juez Pablo Ruz, instructor de los sumarios Gürtel y Bárcenas, ocupa el juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, pero lo hace en comisión de servicios desde junio de 2010. Allí llegó interinamente para sustituir al defenestrado Baltasar Garzón tras una batalla por tierra y mar desatada por todas las fuerzas vivas para acabar con el juez que había hecho explotar el caso Gürtel un año antes con una redada en la que se detuvo a Francisco Correa y demás cómplices. Ruz ha recibido ya varias prórrogas del Consejo del Poder Judicial, y ahora, el 24 de diciembre, vence un penúltimo plazo.…  Seguir leyendo »

La elección del gobierno de los jueces

Al final de la década de los 70 las ideas de la Transición estaban en el ambiente, de modo que ésta era la atmósfera en la que se desarrollaba la vida política. Los políticos respiraban el espíritu de la Transición, en el que aparecía como elemento importante la creación de un órgano nuevo, el Consejo General del Poder Judicial, cuya función habría de ser la de garantizar la independencia de los jueces, atribuyéndole para ello los cometidos -nombramientos, ascensos, etc.-, anteriormente desempeñados por el Poder Ejecutivo, que pudieran afectar a esa independencia. En su composición sólo los ocho juristas de reconocida competencia iban a ser elegidos por las Cortes, en tanto que los otros 12 serían jueces elegidos por los propios jueces.…  Seguir leyendo »

La colonización política de la Justicia

No es sencillo hablar de la politización de la Justicia sin correr el riesgo de ser injusto con algunas personas. Porque si bien es cierto que el control del funcionamiento de la Justicia -por lo que a la judicatura se refiere- se realiza a través del politizado CGPJ, lo cierto es que para materializar ese control se precisa de un cierto número de jueces elegidos por razones fundamentalmente de afinidad política o ideológica. Un cierto número, sí, pero pocos. La mayoría de los jueces en España son ajenos -y hasta hostiles- a este sistema y muchos jueces dan testimonio de ello con su trabajo diario.…  Seguir leyendo »