Código Civil

El profesor José Álvarez Junco es un universitario distinguido y un historiador solvente. He leído con fruto -y expoliado- parte de su obra. Le tengo respeto intelectual. Con esta actitud leí su artículo “Nacionalismo y dinero” (El País, 4/IX/2014). Su inicio es contundente: “Tantos años repitiendo a mis estudiantes que, para entender el nacionalismo, buscaran más los factores intelectuales y emocionales, como la lengua y la bandera, que los económicos, (…) y ahora llega la familia Pujol y me lo desbarata todo. ¿Ves cómo era el dinerito, el dinerito?, leo en la mirada sardónica de mis colegas”. Y es que -añade- “las élites político culturales (…) lo que buscan es monopolizar una parcela de poder (…) aunque este domine un territorio más reducido”.…  Seguir leyendo »

El Tribunal Supremo acaba de considerar, por vez primera y en contra de algunas sentencias anteriores, que el maltrato psicológico es una causa justa para desheredar. Para llegar a esta conclusión y admitir la voluntad del testador, el Supremo incluye el maltrato psicológico dentro del “maltrato de obra” reconocido expresamente por el Código Civil como causa de desheredación.

Ahora bien, ¿en qué consistió ese “maltrato psicológico” de los hijos? Según nos cuenta la sentencia, en algunas vejaciones leves que por sí solas no son causa de desheredación (“injuriado gravemente de palabra”, exige el Código) y en la absoluta falta de atención en los últimos siete años de vida del testador, en los que los dos hijos “no tuvieron contacto alguno” con su padre, que fue atendido durante ese tiempo por su hermana, a la que dejó su fortuna.…  Seguir leyendo »

Resulta curioso observar cómo algunos políticos hacen propuestas de todo tipo sin analizar seriamente las consecuencias que su implantación pueda tener sobre la sociedad. En este caso voy a centrarme sólo en el problema de los apellidos de la madre o del padre y de las presuntas formas de resolverlo.

El problema que se plantea es el de elegir cuál de los dos apellidos, el del padre o el de la madre, debe ir en primer lugar. Como ya existe la posibilidad de cambiar el orden preestablecido si así se desea, se discute ahora solamente qué hacer en el caso de que no se llegue a un acuerdo entre los dos progenitores.…  Seguir leyendo »