Colombia

Esclavos no tan modernos

Edy Fonseca, una mujer de 51 años, cuenta que durmió 28 días en el sótano de un edificio residencial de Bogotá, sobre un colchón, con apenas lo necesario para comer. Hélber Bolívar, de 56 años, dice que pasó más de 50 días en una bodega viendo el mundo de lejos a través de una ventana estrecha. Ambos trabajaban como vigilantes privados, y sus casos de esclavitud moderna desataron un nuevo episodio de indignación masiva en las redes sociales.

Fonseca denunció que la retuvieron bajo engaño. “En cuarentena nadie podía salir”, recuerda que le dijeron. El encierro complicó su diabetes, le provocó una parálisis facial y la mandó de emergencia a una clínica.…  Seguir leyendo »

Colombia parece no estar preparada para la reconciliación. Incluso en medio de la pandemia —que supondría una tregua frente a un escenario catastrófico—, las tensiones políticas no ceden. Los vendajes que cubren las heridas del pasado se deshacen con una facilidad sorprendente. La semana pasada, esa fragilidad volvió a quedar en evidencia con el nombramiento de Jorge Rodrigo Tovar Vélez en un cargo público.

El joven abogado fue designado como coordinador del Grupo de Articulación Interna para la Política de Víctimas del Conflicto Armado: una posición que, como su nombre lo indica, lidia con los rezagos de la guerra. Tovar Vélez conoce el tema y nunca ha sido cuestionado por su conducta.…  Seguir leyendo »

It’s no secret that Colombia’s president, Iván Duque, and his ruling party have never been fond of the peace agreement signed with the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC) guerrillas in 2016. The deal has come under enormous pressure over the years, but the pandemic has provided the perfect pretext to avoid its implementation.

The government recently called for the exclusion of former FARC commanders from politics, a critical element of the negotiations, while killings of demobilized combatants and human rights defenders have risen during the quarantine. Meanwhile, plans to restart fumigation of illicit crops, discouraged by the deal, are moving forward, and money allocated to peace programs is being used to promote the president.…  Seguir leyendo »

Ricardo Calderón Villegas, director de investigaciones de Semana, la revista colombiana que reveló el escándalo. Credit Carlos Ortega/EPA vía Shutterstock

Los seguimientos e interceptaciones ilegales a periodistas, jueces, activistas de derechos humanos y políticos de oposición han vuelto a surgir en Colombia. Y no solo a ciudadanos colombianos.

Con dinero de los contribuyentes de Estados Unidos, destinado a luchar contra el narcotráfico y las guerrillas, el ejército colombiano ha ejecutado operaciones ilegales de espionaje también a ciudadanos estadounidenses en Colombia.

Hace unos días, la revista Semana mostró copias de los archivos hallados en una operación de registro a militares de inteligencia que, contrariando la ley, venían recopilando información sobre movimientos y fuentes noticiosas de reporteros de The New York Times, The Wall Street Journal, NPR y una prominente fotógrafa que fue a hacer un reportaje para National Geographic a ese país.…  Seguir leyendo »

En esta foto del 18 de abril de 2018, la Policía antinarcóticos prueba un vehículo táctico para rociar herbicidas en un sembradío de coca en Tumaco, al sur de Colombia. (Fernando Vergara/AP Photo)

Las comunidades campesinas de Colombia han sufrido décadas de conflicto entre el Ejército, los paramilitares y los grupos guerrilleros, quienes disputan el control de sus territorios, pero las amenazas que enfrentan se han intensificado con la llegada del COVID-19.

En lugar de protegerles ante la pandemia, las autoridades colombianas están invadiendo sus territorios para reanudar la erradicación forzada de los cultivos de coca, la materia prima para elaborar la cocaína. Esto implica exponer al contagio a una población con poco acceso a salud, y quitarles su único modo de subsistencia, mientras cumplen con las órdenes de aislamiento y distanciamiento social. Como si esto no fuera suficientemente grave, las autoridades además están abandonando a las comunidades campesinas a merced de grupos armados que han amenazado con “dar plomo a cualquier persona que resulte sospechosa de contagio con COVID-19”.…  Seguir leyendo »

Dos mujeres con mascarilla caminan por una calle de Quibdó, en el departamento de Chocó, en Colombia, a inicios de este mes. Credit Jeison Riascos-Murcy/EPA vía Shutterstock

A escasos días del primer caso de la COVID-19 reportado en la ciudad de Quibdó, capital del departamento de Chocó, al noroeste de Colombia, se detectaron cinco personas contagiadas entre el personal de salud del hospital San Francisco de Asís. Esto llevó al cierre del principal centro de atención del departamento. El hospital presta servicios a más de 530.000 personas de 30 municipios, pero solo cuenta con 137 camas y no tiene unidad de cuidados intensivos.

La llegada del coronavirus solo hizo más evidente la crisis administrativa, médica y sanitaria que hace años agobia al hospital. Miles de chocoanos no podrán ser atendidos si contraen la COVID-19.…  Seguir leyendo »

La cosa se desató en menos de 24 horas. No había pasado un día desde aquel 20 de marzo en que el presidente de Colombia, Iván Duque, anunció el “aislamiento preventivo obligatorio”, y 13 cárceles del país ya ardían en las llamas de un motín coordinado entre sus reclusos. El saldo, después de una intervención oficial, fue de 23 muertos y 83 heridos. Muchos videos inundaron las redes sociales. El pánico fue la regla.

En el mes que llevamos encerrados, los colombianos hemos podido darnos cuenta de la magnitud de nuestros problemas, amplificados todos por la realidad arrolladora de la pandemia.…  Seguir leyendo »

Un par de repartidores en las calles vacías de Bogotá el 1 de abrilCredit...Federico Rios para The New York Times

Dicen que las ciudades se vaciaron para esquivar la pandemia. Pero no es cierto. Menos aún en Latinoamérica, donde la mitad de la población debe seguir en movimiento y procurarse hoy la comida de mañana. En Colombia, uno de los países más desiguales de la región, la cuarentena excluyó todavía más a los marginados de siempre. Hoy deambulan por ahí en busca de una supervivencia escurridiza y bajo una incertidumbre mayor.

Ningún país estaba preparado para la pandemia. Y el nuestro, menos. Junto a la antigua deuda social, con aproximadamente 9,5 millones de personas que viven en condiciones críticas, el coronavirus es un alud que encuentra al gobierno colombiano rezagado, con las manos hurgando en los bolsillos y mil tareas por atender.…  Seguir leyendo »

La crisis de refugiados de Venezuela es la peor que se ha experimentado en América Latina. En los últimos quince años, más de cinco millones de venezolanos, una cifra que equivale al 16 por ciento de la población, han abandonado su país. Para fines de este año, seis millones de venezolanos habrán salido de Venezuela. Solo la guerra civil de El Salvador, un país mucho más pequeño, desplazó durante la década de 1980 a una proporción similar de ciudadanos.

A pesar de que la diáspora es vasta y se extiende desde España hasta Chile, Colombia ha asumido una parte desproporcionada de la pesada carga por la afluencia de personas.…  Seguir leyendo »

Venezolanos cruzan las montañas colombianas el año pasado.Credit...Federico Rios Escobar para The New York Times

Venezuela’s refugee crisis is the worst Latin America has ever experienced. In the past 15 years, more than five million Venezuelans, equivalent to 16 percent of the population, have left their country. By the end of this year, six million Venezuelans will have fled their country. Only the civil war in El Salvador, a much smaller country, in the 1980s displaced a similar proportion of citizens.

Although the diaspora is far-flung, stretching from Spain to Chile, Colombia has borne a disproportionate share of the heavy burden of the influx. One of Venezuela’s three continental neighbors, it has taken in the largest cohort of refugees fleeing Nicolás Maduro’s dictatorship.…  Seguir leyendo »

En esta foto del 14 de abril de 2019, venezolanos caminan hacia Colombia próximos al puente internacional Simón Bolivar, cerca de Cucuta, Colombia. (Fernando Vergara, Archivo/AP Photo)

Colombia se encuentra frente a uno de los desafíos humanitarios más graves que el hemisferio occidental haya visto en la era moderna: la crisis de refugiados venezolanos. Esta crisis en la puerta de los Estados Unidos debe ser manejada con mayor urgencia antes de que la situación se salga de control. Necesitamos un compromiso más fuerte para obtener más fondos y recursos por parte de la comunidad internacional. Colombia no puede hacerlo sola.

El colapso económico y el caos político en Venezuela han generado una crisis de migrantes y refugiados tan grande como ninguna otra en el mundo de hoy. Vemos de primera mano cómo el caos y el colapso en lo que alguna vez fue una de las naciones más ricas de América Latina —una nación con las mayores reservas de petróleo del mundo— está destruyendo las vidas de millones de ciudadanos venezolanos inocentes.…  Seguir leyendo »

A woman crosses illegally into Colombia from Venezuela on May 1, 2019. (Fernando Vergara/AP)

Colombia is on the front lines of the most serious humanitarian challenge the Western Hemisphere has seen in the modern era: the Venezuelan refugee crisis. This ongoing crisis on America’s doorstep must be met with greater urgency before the situation spirals out of control. We need a stronger commitment for more funds and resources from the international community. Colombia cannot do it alone.

Economic collapse and political chaos in Venezuela have spawned a migrant and refugee crisis as great as any other in the world today. We see firsthand how chaos and collapse in what was once one of Latin America’s wealthiest nations — a nation with the largest proven oil reserves in the world — is destroying the lives of millions of innocent Venezuelan citizens.…  Seguir leyendo »

En situaciones sin aparente solución, da la sensación de que la buena voluntad no busca alternativas sino refugio. Este es el caso del laberinto del galeón San José, la reciente declaración de Bogotá, del 18 de octubre de 2019, entre la vicepresidenta colombiana y los ministros españoles de Asuntos Exteriores y de Cultura, ofrecía una coincidencia de buenos propósitos por ambos gobiernos sobre que el patrimonio cultural subacuático es indivisible y no admite un fin comercial y asimismo acordaba «explorar y considerar mecanismos que permitan materializar la oferta de cooperación científica y cultural del Reino de España al Gobierno de Colombia en torno al proyecto del galeón San José».…  Seguir leyendo »

Un venezolano y sus hijas dormían en una acera de Bucaramanga, en Colombia, en diciembre de 2019.Credit...Juan Barreto/Agence France-Presse — Getty Images

 

Un fallo reciente de la Corte Constitucional dio a los hijos de venezolanos nacidos en Colombia el derecho a la nacionalidad. Al menos 15.000 niños estaban en riesgo de apatridia frente a dos burocracias que los discriminaban al mismo tiempo. Venezuela, con sus sedes diplomáticas cerradas en este país, negaba cualquier trámite a los ciudadanos emigrados. Mientras Colombia imponía trabas para acceder a su nacionalidad.

Yo también busqué un porvenir al otro lado de la frontera. A fines de los setenta, junto a mi familia, dejé atrás Colombia, un país azotado por el narcotráfico y la guerra interna; y nos instalamos en Venezuela, donde el petróleo había fabricado una burbuja de bienestar excepcional para esta región maltrecha.…  Seguir leyendo »

La llegada del año nuevo a Colombia no dio respiro a la tragedia que el país ha visto alargarse desde hace ya mucho tiempo: las noticias han informado, semana tras semana, y prácticamente desde el día uno, la cifra cada vez más grande de líderes sociales asesinados.

En este arranque de año, se hizo emblemática la noticia de las amenazas de muerte contra Leyner Palacios Asprilla, líder social del municipio de Bojayá, departamento de Chocó, y secretario ejecutivo de la Comisión Interétnica de la Verdad del Pacífico. Desde hace meses, Palacios había puesto las alertas sobre lo que todo el país se enteró después: los pobladores de Bojayá estaban atemorizados por la disputa territorial que estaban teniendo el grupo paramilitar Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).…  Seguir leyendo »

Duque, de fondo, observa el abrazo del excomandante del ejército colombiano Nicacio Martínez (al centro) con su reemplazo, Eduardo Zapateiro (a la izquierda).Credit...Raúl Arboleda/Agence France-Presse — Getty Images

El poder en Colombia nos vigila a todos y a sí mismo. El 18 de diciembre pasado, poco antes de las nueve de la mañana, una comisión de la Corte Suprema de Justicia con cincuenta policías judiciales allanó el Batallón de Contrainteligencia Militar, donde hacían interceptaciones ilegales contra políticos de oposición, magistrados, generales y periodistas. En supuestos tiempos de paz, los militares colombianos continúan operando como en los días más oscuros de la guerra contra la insurgencia.

Pero las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) desaparecieron, disminuyeron los combates y el país se asomó al periodo menos violento de su historia moderna.…  Seguir leyendo »

Les fausses nouvelles

La deuxième décennie de ce siècle tourmenté a commencé deux ans plus tard pour les Colombiens : lorsque, en 2012, le gouvernement a annoncé l’ouverture d’un dialogue de paix avec la guérilla des FARC. Il s’agissait d’aboutir à la sortie négociée d’une guerre qui, remontant à plus d’un demi-siècle, avait laissé sur son chemin près d’un quart de million de morts, et dont le nombre des autres victimes – blessés, individus enlevés ou contraints de partir ailleurs en raison de la violence multiforme – s’élevait au chiffre effroyable de plus de sept millions.

Par le passé, des négociations similaires avaient été initiées à plusieurs reprises avant de se solder par des échecs retentissants.…  Seguir leyendo »

Demonstrators attend a concert in Medellin in support of the strike against Colombian President Iván Duque's government on Saturday. (Joaquin Sarmiento/AFP/Getty Images)

Colombians have joined others in Latin America by taking to the streets to protest their government. Beginning Nov. 21, hundreds of thousands of people from all backgrounds have been marching in large and small cities and even in rural areas. Colombia hasn’t seen such protests in several decades. While the protests come alongside others in Bolivia, Chile and Ecuador, Colombians are mobilizing for different reasons. What’s going on?

What happened in Colombia?

The protests started when unions and social movements called a rally on Nov. 21, known by its Twitter hashtag, #21N, against the government’s intentions to reduce benefits for retirees and workers.…  Seguir leyendo »

Centenares de personas protestan contra la masacre de indígenas del pueblo nasa este miércoles en la plaza de Bolívar en Bogotá (Colombia). La masacre de cinco miembros de la comunidad nasa en el departamento colombiano del Cauca (suroeste) ha provado la indignación en todo el país. Los indígenas denuncin ser víctimas de un genocidio ante la mirada impavida del Estado. Mauricio Dueñas Castañeda (EFE)

Los colombianos en la diáspora claman por la dignidad y la vida, para que las balas no impidan a nadie defender los derechos humanos en su país. Luego de la firma del Acuerdo de Paz en 2016 y recién celebradas unas elecciones locales que han elegido a más de 1.100 alcaldes, 32 gobernadores y cientos de concejales y diputados departamentales, la violencia persiste con especial crudeza. Por ello, al igual que ya lo hicieron en el pasado mes de julio, el colectivo se concentrará en las principales capitales del mundo en apoyo a la gran movilización que paralizará al país el próximo 21 de noviembre.…  Seguir leyendo »

Una manifestante durante una de las protestas efectuadas en Bogotá (Colombia) el pasado 1 de diciembre de 2019. Carlos Jasso (Reuters)

Pocas veces el colectivo colombiano en España se había juntado en un grupo tan numeroso alrededor de una reivindicación y pocas veces se ha aglutinado tan unánimemente para apoyar una causa: el Paro Nacional que se inició en Colombia el pasado 21 de noviembre y que a día de hoy sigue vivo en las calles del país.

En ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao se han leído manifiestos, se han escuchado arengas en contra de la inoperancia del Gobierno y, como hecho insólito, se han escuchado cacerolazos pidiendo la renuncia de Iván Duque, un presidente con un índice de popularidad que raja estrepitosamente su nefasta gestión.…  Seguir leyendo »