Control de armas

El 1 de septiembre de 1983, el vuelo 007 de Korean Airlines se adentró accidentalmente en la Unión Soviética. La defensa aérea, convencida de que se trataba de un nuevo caso de penetración de un avión espía de los EE.UU., ordenó su derribo. Murieron todos los pasajeros. Pocas semanas más tarde Stanislav Petrov, teniente coronel de las FFAA de la URSS al mando de un sistema de alerta temprana, observó aterrado una luz roja encenderse en sus paneles: un misil nuclear intercontinental lanzado desde una base de los EE.UU. alcanzaría Moscú en 35 minutos. Podría tratarse de una reacción desproporcionada a aquel incidente o un intento de tomar por sorpresa las bases de SS-20 soviéticos.…  Seguir leyendo »