Derecho al olvido

En su célebre cuento Funes el memorioso, Borges nos describe el extraño caso de un hombre que lo recordaba todo. Mientras nosotros, los normales, «de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa», Funes veía «todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra». Como el protagonista de aquella invención literaria, también la sociedad actual se asoma al prodigio de una memoria infinita, o dicho con otras palabras, a la imposibilidad del olvido. Una memoria presente en cada momento, que nos persigue y estraga. Una memoria de la cual hasta nosotros mismos nos habíamos olvidado cuando reaparece, inesperada, inoportuna, con su guadaña.…  Seguir leyendo »

Pese a conocer desde hace mucho tiempo la historia a través de su protagonista, que me honró con su confianza contándome cada uno de los pasos de su investigación, no he podido reprimir mi emoción al leer las crónicas de Pablo Romero, desgranando con dolor sus pesquisas sobre el asesinato de su padre en ese inmenso trabajo periodístico titulado Mi lucha contra ETA.

Un viejo adagio inglés afirma que el abogado que se defiende a sí mismo tiene un cretino por cliente, algo que quizás sea extrapolable a otras profesiones: no se puede ejercer al mismo tiempo de Aquiles y Homero.…  Seguir leyendo »

Chaim Potok (1929-2002), rabino norteamericano de padres polacos, dejó escrito este aforismo: “Dios es misericordioso porque a veces nos deja olvidar”. Una sentencia que he recordado a raíz de la coincidencia entre el nuevo proyecto de reglamento sobre el “derecho al olvido” que han consensuado los 28 ministros de Justicia de la Unión Europea –después de veinte años de negociaciones y pendiente aún de aprobación en la Eurocámara–, y el caso de la dimisión del concejal de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata.

La coincidencia tiene interés porque el caso Zapata ha ilustrado a la perfección el peso de un nuevo reglamento que difícilmente va a resolver la dramática cuestión de fondo que plantea la necesidad de olvidar.…  Seguir leyendo »

Derecho al olvido, a saber y al propio pasado

Cuando el pasado 13 de mayo el Tribunal de Justicia de la UE hizo pública su sentencia sobre el llamado caso Google se lanzaron dos mensajes esperanzadores: Google debe someterse a la legislación europea sobre protección de datos (primero), y debe atender el llamado derecho al olvido cuando se le solicite (segundo). También ha advertido el Tribunal que el mero interés económico del gestor del motor de búsqueda no puede prevalecer en ningún caso sobre la privacidad.

Nos encontramos ante una de las más importantes sentencias sobre protección de datos que ha dictado últimamente el Tribunal (junto con la también reciente de 8 de abril de 2014, por la que declaró inválida la Directiva 2006/24/CE, sobre retención de datos).…  Seguir leyendo »

Internet es el gran foro público a través del cual millones de personas se expresan y se informan. Los contenidos albergados en la red son accesibles por cualquiera sin consideración de límites temporales ni espaciales. Esa accesibilidad universal y temporalmente ilimitada a cualquier información o contenido sobre una persona está en la base de la reflexión sobre la necesidad de poner límites a la capacidad de la red de recordar todo y presentar en una suerte de presente continuo la vida digital de las personas (Solove, 2007:17; Rosen, 2010). El derecho al olvido es la respuesta a la amenaza que supone para el libre desarrollo de la personalidad el almacenamiento permanente en Internet de información personal cuya difusión, pasado el tiempo, puede afectar negativamente a la persona, al producirse un desajuste entre el dato publicado y la realidad actual.…  Seguir leyendo »

En la Agencia Española de Protección de Datos venimos recibiendo desde el año 2007 un número creciente de reclamaciones de personas que están sufriendo perjuicios en su ámbito personal o familiar, en su entorno profesional o en sus relaciones sociales porque, al teclear su nombre en un buscador de Internet, se ofrecen enlaces a datos íntimos o a informaciones que, aun no perteneciendo a esa esfera más reservada, les conciernen y son falsas, fragmentarias o simplemente obsoletas, no se corresponden con su vida actual. El grado de afectación de sus derechos es diverso, en función de la naturaleza de lo difundido, que puede ir desde datos de salud hasta una antigua infracción administrativa, pasando por la revelación del domicilio o de cualquier otra condición o circunstancia personal.…  Seguir leyendo »

La expectativa generada por la decisión del Tribunal de Justicia europeo en el caso Google ha desbordado todas las previsiones. La práctica totalidad de los más importantes medios de comunicación del mundo han reseñado la noticia y hoy todos sabemos, no por Google, sino por la publicación de la sentencia, que el nombre del reclamante al que ahora se da la razón apareció en La Vanguardia de los días 19 de enero y 9 de marzo de 1998 asociado a una subasta de inmuebles relacionada con un embargo por deudas a la Seguridad Social. Paradójicamente, Google deberá borrar de su buscador unos datos que hoy ya todo el mundo conoce.…  Seguir leyendo »

El Tribunal de Justicia de la UE ha dictado una sentencia según la cual Google y otros motores de búsqueda deberán satisfacer las demandas de aquellos ciudadanos que quieren que se cancelen los enlaces a informaciones que consideran que les perjudican y/o se relacionan con episodios superados que ya no se corresponden con lo que es y hace una determinada persona en el presente, siempre y cuando estos datos no tengan interés público. Aunque, en general, se ha interpretado esta sentencia como una victoria de la privacidad, hay que ser cautelosos: todos los expertos han indicado que su aplicación será complicada y cada caso deberá ponderarse de acuerdo con sus circunstancias.…  Seguir leyendo »

En los últimos tiempos «ser olvidado» se ha planteado como una necesidad básica en Internet. Las razones para ello son muchas y variadas. El internauta comienza a entender que lo que imprudentemente reveló no sólo permanece sino que adquiere vida propia y se multiplica. La configuración tecnológica del medio junto a la tentación humana al cotilleo contribuye lo suyo. Un perfil abierto en una red social, un comentario en un foro indexado, una foto en un muro al que acceden centenares de personas es garantía de una indefinida permanencia en internet. Y no sólo porque los buscadores indexen, bastará con que interese a alguien que primero «baje» y después suba esa información, la renvíe, la «retuitee» o la «whatsapee».…  Seguir leyendo »

Ya en 1979, Karel Vasak, reputado jurista y antiguo colega mío en la Unesco, había clasificado los derechos humanos en tres generaciones apoyándose en el célebre lema de la Revolución Francesa: «Liberté, égalité, fraternité». La primera se refería a los derechos fundamentales individuales y políticos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos; la segunda agrupaba los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, derivados de la construcción del Estado del bienestar; y la tercera,los vinculados con la solidaridad —nombre moderno de la fraternidad—, en la que Vasak recogía un grupo heterogéneo de derechos relativos a la paz, a la calidad de vida o a las garantías contra la manipulación genética.…  Seguir leyendo »

¿Se ha preguntado alguna vez qué sucede con sus datos personales cuando se conecta a internet para reservar un vuelo? ¿Puede borrar realmente una foto que en su día subió usted a una red social? ¿Sabe quién puede ayudarle si han robado sus datos o los han utilizado incorrectamente?

Muchos europeos se hacen las mismas preguntas. A pesar de que aceptamos la creciente importancia que tiene internet en nuestra vida diaria, un 72% (71% en España) de los usuarios de internet son conscientes de que proporcionan demasiados datos personales. Solo algo más de la cuarta parte de los usuarios de las redes sociales (26% en la UE, 23% en España) e incluso menos en el caso de los compradores en línea (18% en la UE, 21% en España) creen tener un control absoluto sobre sus datos personales.…  Seguir leyendo »

La libertad de prensa siempre ha incluido la de consultar en las hemerotecas los diarios de hace 20 años para recordar todo aquello que olvidamos 10 días después de haber leído el periódico de hoy, este artículo, por ejemplo.

Pero Internet permite hoy consultar directamente todos los contenidos publicados por un diario desde su fundación y cruzar los datos recopilados con el resto de los indexados por los buscadores al uso para obtener mucha más información.

Así, mi nombre y apellidos -perfectamente olvidables, gracias a Dios- aparecen bastantes veces en la Red de redes y, desde luego, no todas las referencias son banales o positivas, que no se alcanza mi edad sin dejarse pelos en la gatera.…  Seguir leyendo »

«No creo que la sociedad entienda lo que sucede cuando todo está disponible, listo para ser conocido y almacenado indefinidamente», dijo Eric Schmidt, consejero delegado de Google, en una entrevista concedida a The Wall Street Journal el pasado 14 de agosto. Y también predijo que los jóvenes que hoy hacen un intenso uso de las redes sociales podrían un día no muy lejano exigir el derecho a cambiar sus nombres para escapar de su pasado en Internet.

Cambiar de nombre parece complicado, pero no tanto cuando lo que está en juego es más complejo que un simple episodio embarazoso del pasado.…  Seguir leyendo »

In 2015, 3.5 billion people — half of mankind — will have access to the Internet. There has never been such a revolution in freedom of communication and freedom of expression. But how will this new medium be used? What obstacles will the enemies of the Internet come up with?

Extremist, racist and defamatory Web sites and blogs disseminate odious opinions in real time. They have made the Internet a weapon of war and hate. Web sites are attacked. Violent movements spread propaganda and false information. It is very hard for democracies to control them. I do not subscribe to the naïve belief that a new technology, however efficient and powerful, is bound to advance liberty on all fronts.…  Seguir leyendo »

En 2015, 3.500 millones de personas -es decir, la mitad de la humanidad- tendrán acceso a Internet. Será la mayor revolución que haya conocido la libertad de comunicación y expresión. ¿Pero cómo se usará este nuevo medio? ¿Qué nuevos meandros, qué nuevos obstáculos pondrán los enemigos de Internet?

Las tecnologías modernas aportan cosas buenas y cosas malas. Los sitios web y los blogs extremistas, racistas y difamatorios difunden de forma instantánea opiniones detestables. Convierten Internet en un instrumento de guerra y odio. Hay ataques contra páginas web y se recluta en los foros a internautas para llevar a cabo proyectos destructores.…  Seguir leyendo »

En 2015, trois milliards et demi de personnes – soit la moitié de l’humanité – auront accès à Internet. Jamais la liberté de communication et d’expression aura connu une telle révolution. Mais quel usage sera-t-il fait de ce nouveau media ? Quelles nouvelles dérives, quels nouveaux barrages seront mis en place par les ennemis d’Internet ?

Les technologies modernes apportent le meilleur et le pire. Les sites et blogs extrémistes, racistes, diffamatoires diffusent en temps réel des opinions détestables. Ils font d’Internet un outil de guerre et de haine. Des sites sont attaqués, des internautes recrutés sur les forums pour des projets destructeurs.…  Seguir leyendo »

La capacidad para acumular información de los buscadores que operan en la red de Internet (Google, Yahoo!, Firefox) puede llegar a ser muy agresiva con los derechos de la persona. Pero a la vez la red es una extraordinaria plataforma de información y expresión (los blogs y redes sociales como Facebook, MySpace) por la que circulan millones de datos de acceso universal, que objetivamente amplían el espectro informativo. Sin embargo, la acumulación de valoraciones y noticias que el motor de un buscador genera a través de millones de páginas web esparcidas en la red digital puede llegar a resultar, según los casos, una hipoteca para el honor o la intimidad.…  Seguir leyendo »