Derecho de reunión y manifestación

Como seguramente sabrán, está convocada para el próximo 29 de agosto una manifestación en Alsasua, bajo el lema «Ospa eguna» (más o menos «El día del adiós»), para exigir la expulsión de la Guardia Civil y sus familiares de Navarra y el País Vasco. El pasado 22 de julio la Unión de Oficiales de la Guardia Civil, integrada por Oficiales del Cuerpo, ha presentado un escrito ante la Audiencia Nacional para que se prohíba el acto porque entiende que puede dar lugar a un delito de enaltecimiento del terrorismo. Añaden que al estar convocada en las proximidades de la casa cuartel afectará al derecho a la intimidad de sus familiares Y concluyen indicando que su celebración produciría un descrédito, menosprecio y humillación de las víctimas de los delitos terroristas, especialmente las del Cuerpo de la Guardia Civil.…  Seguir leyendo »

En la antigua Roma, cuando un peligro grave amenazaba la República los cónsules podían nombrar un dictador que asumía el poder temporalmente para conjurar un riesgo que causaba más temor al pueblo que la pérdida de su libertad, anulando la autoridad de los tribunos de la peble para vetar disposiciones y lanzar la provocatioad populum para trasferir ciertas decisiones transcendentales a la ciudadanía. Sin posibilidades efectivas de control del poder que le otorgaron, no es extraño que Julio César asumiera la dictadura de por vida, transformándose en tirano, lo cual acabó suponiendo su fin por no guardarse de los idus de marzo.…  Seguir leyendo »

Desde la aprobación de la Constitución de 1978, la primera ley que reguló la intervención de los poderes públicos en materia de seguridad ciudadana fue la Ley Orgánica 1/1992 de 21 de febrero, sobre la Protección de la Seguridad Ciudadana. Dicha ley supuso un importante avance en la regulación de las potestades de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y reguló por primera vez el catálogo de infracciones y sanciones en la materia, pero, lo que es más importante, dio una protección a los derechos y libertades de los ciudadanos reconocidos y amparados por la Constitución, asegurando un ámbito de convivencia.…  Seguir leyendo »

Fue en mayo de 1973, en un viaje a Londres, cuando asistí a un edificante espectáculo de democracia. Estábamos en Trafalgar Square cuando vimos una manifestación que circulaba por una de las calles próximas a la plaza. Una fila de bobbies, con sus tradicionales uniformes, caminaba lentamente por la calzada junto al encintado de la acera, y por ella marchaban un centenar de personas portando pequeñas pancartas, así como coreando sin estridencia frases de protesta de forma intermitente. Pensé que se debería llevar a España tal ejemplo de civismo, libertad y respeto a los demás, y así me ocupé de comentarlo a mi regreso.…  Seguir leyendo »