Derecho

El mundo del derecho en su conjunto está perdiendo aceleradamente protagonismo e influencia en las sociedades democráticas europeas y muy en concreto en España. La causa de ello es muy clara. No estamos siguiendo de cerca –a veces ni de lejos– los intensos cambios sociológicos y económicos que se están produciendo en nuestra época ni parece que nos inquiete lo más mínimo la intensa y acelerada revolución tecnológica y científica que vamos a vivir durante largo tiempo. Parece que hubiéramos olvidado que la misión del derecho es regular la conducta de las personas, facilitar la convivencia social y asegurar las libertades individuales, todo ello en armonía y coherencia con la cultura, los valores y las realidades de la sociedad en las que cumple esa misión.…  Seguir leyendo »

Thérèse Humbert llegó a ser conocida a finales del siglo XIX como la Gran Thérèse, por el discutible mérito de haber protagonizado un escandaloso fraude financiero a través de la usurpación de una identidad ficticia. La ingeniosa señora, casada con Frédéric Humbert, hijo de Gustave Humbert, senador de la República, que llegaría a ser ministro de Justicia de Francia, relataba cómo en 1879, durante un viaje en tren, un caballero sufrió un aparatoso ataque al corazón. Thérèse asistió al caballero ofreciéndole sus sales aromáticas y logró evitar que el episodio cardíaco tuviese un fatal desenlace. Aquel hombre, explicaba ella, era Robert Henry Crawford, un multimillonario norteamericano que quedó eternamente agradecido y por esta razón, siempre según la versión de la estafadora, incluyó en su testamento a Marie, hermana pequeña de Thérèse, como beneficiaria de todas sus inversiones en Francia, con la condición de que se casara con uno de sus sobrinos, Henry Crawford.…  Seguir leyendo »

¿Y ahora qué? Nuestro Estado de bienestar, con su burocracia, con su tecnocracia intervencionista, ha entrado en un proceso de decadencia lenta pero implacable, un proceso profundo y global de agotamiento de un modelo de democracia que está resultando ineficiente por insuficiente. Incluso ha regresado el virus de la autodestrucción. Un virus que estimula a las fuerzas contrarias para que actúen sobre un mismo cuerpo hasta autodestruirse sin querer. Mirad lo que nos está pasando, el Brexit o la UE y veréis su poder destructor. En fin, la tormenta está servida porque el tiempo es implacable y lo envejece todo. En otras palabras, que las cosas siempre tienden a ir mal si se abandonan a sí mismas, si no se interviene, si no se cambia.…  Seguir leyendo »

Del nombre –Europa– de una princesa fenicia procede la utilización del término para referirse al continente así denominado. Conforme a la mitología, Europa, hija del rey fenicio de Tiro, habría sido raptada por Zeus –y de ahí el llamado rapto de Europa–, metamorfoseado en toro, con el que habría tenido tres hijos, uno de los cuales sería Minos, rey de Creta y fundador de la dinastía minoica. La acepción geográfica continental de Europa se contiene ya en textos griegos del siglo VII a. C. y romanos de la época clásica. Se cree que ha sido Hesíodo, hacia el año 900 a.…  Seguir leyendo »

Son frecuentes las situaciones en las que el jurista, el analista político y el hombre de la calle se encuentran en la encrucijada de conjugar tres términos –Justicia, Derecho y Ley– que en ocasiones se utilizan como sinónimos y en otras se interpretan en abierta contradicción. Cuando un ciudadano ante la aplicación de una norma jurídica exclama indignado: ¡no hay Derecho!, ¿qué quiere decir? ¿Clama contra una incorrecta aplicación del Derecho? o ¿denuncia una norma que provoca, según su criterio, una situación injusta? Sin duda, esto último. Ante ese: ¡no hay Derecho!, quien pretende la aplicación normativa podría contestar a su encrespado interpelante: «¿cómo que “no hay Derecho” si la norma que se va a aplicar forma parte del propio Derecho».…  Seguir leyendo »

La pasión de los españoles no es el fútbol, los toros, el juego, el sexo o la bebida, sino el derecho administrativo. En cualquier junta de vecinos alguien enarbola los estatutos extrayendo de un ignoto artículo insospechados significados; al instante, varios se enfrascan en un debate en el que el derecho y la gramática salen abollados. En estos días, el político que no traiga una segunda Transición o una reforma constitucional que solucione todos los problemas no es nadie. Los partidos han planteado propuestas importantes en estas semanas, pero muchas parecen derivar de una chusca escuela española de Derecho Constitucional.

Una muestra de esta escuela es la Gaceta de Madrid de 16 de septiembre de 1923.…  Seguir leyendo »

Richard Dawkins es una de las grandes mentes de nuestro tiempo; aun así, en su memoria de reciente publicación, Brief Candle in the Dark: My Life in Science, observa que las grandes mentes suelen equivocarse cuando abandonan su campo de experiencia. Dawkins cita al gran astrónomo Fred Hoyle, cuyo libro La naturaleza del universo fue una lectura esencial hace medio siglo. Cuando Hoyle se inclinó por la biología, se fue por el mal camino. Lo mismo le sucede a Dawkins cuando pasa de la ciencia al derecho.

Dawkins considera al derecho como una cinchada. De un lado, dice, defienden a rajatabla una propuesta “la crean o no”, mientras que la parte contraria le paga a alguien para presentar los contraargumentos más sólidos.…  Seguir leyendo »

La lucha por el Derecho

Estas letras son un apretado resumen de mis comentarios sobre algunas de las obras de Iehring, jurista y pensador alemán del siglo XIX en el libro homenaje, presentado el pasado 27 de mayo, a Fernando Herrero Tejedor, hombre de la Transición y «cómplice» en ella de Adolfo Suárez para el primer Estatuto del Ministerio Fiscal de la democracia de 1981, aún vigente. Es un recuerdo al compañero ausente. Un intento de proyectar el pensamiento de los juristas clásicos, en lo que tienen de perenne, sobre el presente. Dejando hablar al autor consciente de que aporta sólo una perspectiva, para mí valiosa, sobre el complejo fenómeno del Derecho.…  Seguir leyendo »

Actualidad del Derecho Romano

El Derecho Romano constituye la experiencia jurídica más paradigmática de la historia europea. Roma inventa el Derecho en Occidente, y ensambla por vez primera, en expresión orteguiana, el Oriente y el Occidente de Europa. «Nos cuentan la historia de Roma –escribe al respecto Ortega– con un ritmo creciente tan próximo a la perfección, que más que una crónica parece que estamos escuchando una sinfonía».

La influencia del Derecho Romano en la Historia de Europa es continuada en el tiempo, comenzando por los propios ideales de la comunidad europea, que Roma recibe de Grecia y desarrolla en la estructura constitucional y administrativa de la República y el Principado.…  Seguir leyendo »

El Derecho, el verdadero Derecho, es el que ha nacido y el que fluye permanentemente de la sociedad civil. Es un Derecho anclado en la realidad social de las instituciones y de las comunidades, que se va formando a lo largo de la historia y también en la realidad individual y en la libertad de las personas. Es la propia realidad social organizada, la vida misma ordenada de modo libre y espontáneo por los particulares y las empresas privadas para establecer fórmulas básicas de organización, conciliación de intereses y resolución de conflictos.

Ahí, en ese caldo primordial de la sociedad civil, es donde radica la sustancia de los derechos fundamentales y de tantos principios jurídicos que nos demuestran cada día la insuficiencia del formalismo jurídico: prescripción, caducidad, preclusión, revocación, confirmación, convalidación y ratificación de los contratos, condonación, amnistía, indulto, buena fe, prohibición del abuso de derecho, interdicción de la arbitrariedad administrativa, economía de opción y otras muchas instituciones serían innecesarias y contradictorias en el mundo “ideal” del formalismo kelseniano en el que no hay lagunas del Derecho, todo es perfecto y las normas contemplan y modulan cualquier posible reacción social.…  Seguir leyendo »

Con frecuencia se dice, como algo evidente, que todas las leyes son interpretables y, por consiguiente, siempre se les puede dar el sentido que más convenga al intérprete. A ello se suele añadir que lo importante es la voluntad política: mediante ella cualquier interpretación es posible.

La mezcla de ambos factores –libertad interpretativa y voluntad política ilimitadas– resulta explosiva porque convierte a la ley en papel mojado. En una concepción de este tipo, la ley no es el presupuesto que regula la actuación de los poderes públicos –y limita su actuación– sino que, al tener un contenido indeterminado, su significado depende de la voluntad del intérprete.…  Seguir leyendo »

La obra jurídica del gran maestro Eduardo García de Enterría ha tenido una gran relevancia para las decisiones de los tribunales, es decir, para el Derecho realmente vivido. Y, por tanto, lo destaco, para la vida de los ciudadanos afectados por ellas. La publicación de sus excelentes estudios empezó muy pronto, de modo que cuando hice las oposiciones de magistrado de lo contencioso-administrativo su obra era ya muy extensa, por lo que un tratamiento serio de los temas exigía recoger frecuentemente su doctrina. García de Enterría formaba parte del tribunal y, como en el ejercicio oral no me parecía correcto citarlo por su nombre estando presente, cuando tenía que referirme a sus opiniones, mirándolo ostensiblemente, añadía un «se ha dicho…» o algo parecido.…  Seguir leyendo »

El mismo día en que falleció a los 90 años don Eduardo García de Enterría, todos los medios de comunicación estaban repitiendo constantemente la noticia de la muerte en Argentina del padre de Tata Martino, el nuevo entrenador del Barcelona. Sobre Enterría, en lo que yo vi o escuché, ni una palabra. Con todos los respetos para el señor Martino, ese dato es un síntoma claro de la escala de valores culturales –para nada ajenos a los morales– que domina en nuestra sociedad.

Porque Enterría ha sido, como fue Ortega en el campo de la filosofía y el ensayo de la primera mitad de siglo XX, quien ha marcado, ya en su segunda mitad, un antes y un después en el campo del derecho público español, tanto por su rigor científico, como por asentar el derecho sobre bases democráticas.…  Seguir leyendo »

«Todo gran jurista deja su huella en la historia», escribió don Federico de Castro, el ilustre civilista. La muerte del maestro García de Enterría trae a la memoria esa reflexión que sirvió de epílogo a un estudio que publiqué en «su» Revista de Administración Pública (número 133, 1994), a propósito del libro-homenaje que le tributaron los amigos y discípulos. «Una confianza audaz en el Derecho» es la expresión que mejor define, a mi juicio, la vida y la obra de un jurista excepcional, a partir de una firme, enérgica y apasionada profesión de fe en el significado clásico y genuino del Estado de Derecho.…  Seguir leyendo »

La crisis económica, así como actitudes dirigidas a una interesada erosión de las instituciones políticas, han convertido en tópico la afirmación de que en realidad lo que nuestra sociedad experimenta es una grave crisis moral. Discrepo del diagnóstico. Entiendo que con ese juego entre economía, política y moral se eclipsa un elemento particularmente decisivo: el derecho. Este llamativo fenómeno se debería, a mi modo de ver, a dos razones.

La primera podría caracterizarse como clericalismo civil y es fácil adivinarla bajo actitudes laicistas no pocas extendidas, también entre los mismos creyentes. Se considera de sentido común el siguiente planteamiento: hay ciudadanos cuyas convicciones religiosas generan determinadas exigencias morales y, en la medida que las consideran de particular tonelaje, pretenden imponerlas a los demás recurriendo a la capacidad coactiva del derecho.…  Seguir leyendo »

Cuando Jaime Guasp se jubiló en el verano de 1983, Antonio Hernández Gil, entonces presidente del Consejo de Estado, hizo un elocuente elogio de su alta figura como jurista, catedrático de Derecho procesal de la Universidad Complutense de Madrid y letrado del Consejo de Estado. Pero en aquellas palabras de don Antonio hubo algo quizá más importante y que no pertenecía propiamente al mundo jurídico: dijo Hernández-Gil que lo único que les había pedido a sus hijos, Antonio y Guadalupe, cuando se enfrentaron a la elección de carrera, fue que hablaran con Jaime Guasp. Aquel era, sin duda, un buen consejo, porque el valor supremo de Guasp fue precisamente el de ser un gran educador de muchas generaciones de estudiantes universitarios en las décadas centrales del siglo XX español.…  Seguir leyendo »

En mi último artículo publicado en esta misma tribuna escribía que hay gente que tiene cosas que callar y las callan y que también los hay que las cuentan y hasta las confiesan a cielo abierto. Esta cavilación me viene que ni pintada al propósito que hoy me propongo y que no es otro que razonar la decisión de asumir la defensa de un hombre llamado Luis Bárcenas Gutiérrez al que se imputan varios delitos y que actualmente está en prisión provisional.

No obstante el título, esta tribuna no es un alegato a favor de mi defendido en particular, como el que Emile Zola hizo con su J´acusse que publicó el 13 de enero de 1898 en el diario L´aurore, sino un modesto breviario o decálogo de bienintencionadas reflexiones con el que aspiro a proclamar algunos supuestos de los que cualquier abogado ha de partir para el buen ejercicio de su profesión, empezando por ser leal coadyuvante de la administración de Justicia.…  Seguir leyendo »

Expuesto de una manera esquemática, cualquier sociedad puede optar a la hora de regular jurídicamente las relaciones interpersonales que se producen en su seno por dos soluciones diversas: hacerlo mediante reglas o hacerlo mediante estándares. Las reglas (“está prohibido conducir a más de 120 kilómetros / hora”) pretenden dibujar con el mayor detalle particular posible el caso a solucionar y cuesta bastante llegar a establecerlas. Los estándares (“está prohibido conducir imprudentemente”) son pautas generales, abiertas e imprecisas, aunque es mucho más fácil llegar a un consenso social y político sobre ellas. El artífice de la solución del conflicto, en el caso de las reglas, es el legislador que la establece; en el caso de los estándares, lo es el juez que lo aplica.…  Seguir leyendo »

Las finanzas han sido el detonante, pero no nos sacarán por sí solas de la crisis, de la crisis nos sacarán la Filosofía, el Derecho y las instituciones. Aunque algunos aún no lo vean y otros se empeñen en hacerlo invisible, por si del corazón de las tinieblas, que Joseph Conrad nos disculpe, fluyera el marfil.

El Derecho sacraliza las formas porque sabe que son garantía de paz, libertad y justicia, su razón de ser. Sabe que los buenos días, disculpe, por favor, nos ayudan a escuchar, dando una oportunidad a la razón para discrepar o para coincidir, sin agredirnos. Lo sucedido recientemente con la ceremonia de toma de posesión del presidente de los Estados Unidos puede servir de ejemplo.…  Seguir leyendo »

En los últimos años España está dando la imagen de que no respeta sus obligaciones internacionales, en especial, las del sistema europeo del que tanto no hemos enorgullecido en pertenecer. La desidia o la falta de finura jurídica del poder ejecutivo y del legislativo han dado como resultado una riestra de condenas a España por diferentes infracciones que superan las 14 estaciones del Vía Crucis; además, en las últimas semanas hay tres caídas en esa vía dolorosa que han llevado a sendas constataciones de graves violaciones del Derecho europeo.

Es conveniente precisar que no se trata siempre de actuaciones normativas del Gobierno actual; algunas afectan a leyes de más de sesenta años o llegan ahora las condenas por normas y actuaciones concatenadas de ineptos gobiernos.…  Seguir leyendo »