Desigualdad

La expansión pandémica de la covid-19 en América Latina ha generado una crisis sanitaria prontamente acompañada por una crisis económica y social de envergadura. La Cepal anuncia “la peor contracción de la actividad económica que la región haya sufrido desde que se iniciaron los registros” y cabe preguntarse si esta borrará el otro episodio clave de la historia económica de este siglo: a saber, la reducción de la desigualdad a escala continental. América Latina aún se encuentra entre las regiones más desiguales del planeta, pero, contra la tendencia global, la concentración del ingreso parece haber disminuido durante los primeros quince años del siglo XXI.…  Seguir leyendo »

Las propuestas reformistas de centroizquierda del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), están en serio riesgo de no contar con los fondos suficientes para llevarse a cabo.

La oferta obradorista de cambio, autodenominada Cuarta Transformación, ha sido impactada —como el mundo entero— por la crisis de COVID-19 con consecuencias económicas muy preocupantes: el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social ha calculado que hasta 10.7 millones de personas podrían caer en pobreza laboral al cierre del segundo trimestre de 2020.

Ante ello, el gobierno está apostando por una triturante política de austeridad que considera, incluso, la supresión de fideicomisos y programas de interés social.…  Seguir leyendo »

A pesar de los avances en la reducción de la desigualdad en América Latina, este sigue siendo el continente con las mayores inequidades de renta a nivel global. En un contexto de ralentización de la economía como el actual, es necesario que la región defina un marco de política fiscal que permita sostener los avances sociales alcanzados hasta la fecha y, en la medida de lo posible, ir más allá. La evidencia empírica internacional cada vez es más contundente sobre la importancia de la redistribución, no solo como vehículo para alcanzar una mayor igualdad de oportunidades, sino también para mantener la estabilidad democrática y el crecimiento económico.…  Seguir leyendo »

Andrés Manuel López Obrador arrasó en las elecciones presidenciales de 2018 con la promesa de que los pobres serían la prioridad del gobierno de México: “Primero lo pobres” fue su mantra de campaña. Quizás por ello la desigualdad será la barra con la cual será medido su sexenio.

La semana pasada, por primera vez desde que es presidente, se dieron a conocer los primeros datos que nos permiten ver cómo va en ese aspecto crucial. En estos días he analizado con detalle las estadísticas para saber si su gobierno va por un buen camino en el combate frontal a la desigualad —el que, creo profundamente, es el reto más grande de nuestra era— o si será más de lo mismo: un gobierno que retóricamente está con los pobres pero con políticas públicas que provocan el ensanchamiento de la brecha de la desigualdad.…  Seguir leyendo »

Para explicar la eclosión del independentismo no basta con Rajoy, que pudo ser solo su adversario de conveniencia. El estímulo central anduvo cerca del miedo: el miedo del poder convergente a perder el poder y el miedo de una porción importante de la sociedad catalana a perder su estatus económico privilegiado. Aquel lema que hizo furor (“España nos roba”: hoy lo repudia por fortuna hasta Gabriel Rufián) cifraba el instinto defensivo y egoísta de esa parte de Cataluña: había llegado la hora de abandonar España y gestionar en exclusiva los propios ingresos. Las élites conservadoras y nacionalistas descubrieron en esa doctrina la gasolina para una adhesión emocional y popular.…  Seguir leyendo »

Este nuevo e histórico Gobierno de coalición que empieza a andar en estos días se define a sí mismo con tres señas de identidad: lucha contra la desigualdad, feminismo y ecologismo. Y comienza su andadura cuando se celebra el foro de Davos, que reúne a las personas y entidades más poderosas del mundo para hablar, entre otros temas, de desigualdad, cambio climático o feminismo.

Como cada año, coincidiendo con el foro de Davos, Oxfam Intermón lanza un informe, este año se titula: Tiempo para el cuidado y cuyo mensaje central es que el actual sistema económico, que ha generado una crisis de desigualdad extrema, se sostiene en parte al trabajo de cuidados no remunerado o mal remunerado que realizan principalmente las mujeres.…  Seguir leyendo »

Mucha gente parece estar perdiendo la fe en el capitalismo y, con ella, su fe en los economistas, a quienes perciben como sus apologistas. El nuevo libro, The Economists’ Hour (La hora de los economistas), del periodista del New York Times, Binyamin Appelbaum, plantea muchas preguntas incómodas. ¿Se equivocó de camino la ciencia económica? Quienes no estamos de acuerdo con la variante neoclásica de la escuela de Chicago, ¿hemos, sin embargo, dejado que nos llevaran demasiado lejos en esa dirección? ¿Sería el mundo un lugar mejor si los economistas de Cambridge hubieran tenido más influencia y los de Chicago, menos?…  Seguir leyendo »

Además de un tratado monumental sobre la historia de las desigualdades económicas, Capital e ideología es una obra multidisciplinar que, desde la ortodoxia académica y la tradición enciclopédica francesa, sacude algunas creencias sobre las virtudes incontestables del capitalismo. Piketty pasa revista a los principales “regímenes desigualitarios” de los últimos siglos, desde las sociedades estamentales anteriores al nacimiento de los Estados-nación hasta el cuestionamiento actual del paradigma neoliberal, pasando por las sociedades esclavistas y coloniales, el fracaso del comunismo, los “treinta gloriosos” y la crisis de la socialdemocracia, con especial interés en los dos grandes episodios de globalización económica: la belle époque, a la que puso fin el estallido de la Primera Guerra Mundial, y el hipercapitalismo de nuestros días (ambos caracterizados por un propietarismo exacerbado, una concentración desmesurada de la riqueza y la confianza ciega en el progreso tecnológico).…  Seguir leyendo »

La desigualdad está ocupando un lugar preponderante, que desde hace mucho no se veía, en la agenda de los responsables de las políticas. Frente a la violenta respuesta política y social contra el orden económico establecido, que alimenta el ascenso de los movimientos populistas y las protestas callejeras desde Chile hasta Francia, los políticos de todos los colores convertido a este tema en una prioridad urgente. Y aunque los economistas solían inquietarse por los efectos negativos de las políticas igualitarias sobre los incentivos de mercado o el equilibrio fiscal, ahora los preocupa que la excesiva desigualdad promueva el comportamiento monopolístico y socave el progreso tecnológico y el crecimiento económico.…  Seguir leyendo »

Elizabeth Warren, candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, ha propuesto un impuesto a la riqueza a partir de los 50 millones de dólares. La han acusado de comunista y de querer acabar con el sueño americano. En Colombia, este gravamen existe hace varios años y hoy se cobra a partir de 1,5 millones de dólares; no obstante, es uno de los 15 países más desiguales del mundo. ¿Qué pasa?

Luchar contra la desigualdad requiere acciones no solo bien intencionadas sino correctamente diseñadas. Esto implica cobrar impuestos progresivos para que quienes más tengan paguen más, recaudarlos y desarrollar políticas de transferencia y redistribución que efectivamente brinden oportunidades a los más pobres.…  Seguir leyendo »

Como si se tratara de un viejo fantasma, la movilización y el descontento social recorren de nuevo América Latina en forma de protestas masivas, como las habidas en Brasil, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Chile o Colombia, con la novedad de una mayor influencia/presencia (Samuel E. Finer) de las Fuerzas Armadas en el mundo político. A ello se suman los cambios electorales, el poder de los narcotraficantes, la corrupción, el ascenso de la criminalidad, las migraciones o las profundas desigualdades económicas existentes. Pese a las opiniones que insisten en no ver la situación como novedosa, asistimos al fin de la “tercera ola de democratización” (Marta Lagos) y al agotamiento del modelo económico, fruto del “consenso de Washington” (1988).…  Seguir leyendo »

Una manifestante levanta una pancarta contra la desigualdad frente a La Moneda, el palacio presidencial en Santiago, la capital chilena.Credit...Rodrigo Abd/Associated Press

Un fantasma recorre América Latina, y lo guía una palabra. Chile despertó, Bolivia se parte, ardió Ecuador, Colombia se levanta, Argentina votó, Perú se depura, Brasil desespera, México clama, y en todos lados la palabra es la misma: “desigualdad”, como en “efectos de la desigualdad”, “rechazo de la desigualdad”, “la lucha contra la desigualdad”.

La desigualdad es la razón de tantas cosas. La mentamos, la medimos, la deploramos, la comparamos: llevamos décadas jactándonos de que América Latina es la región más desigual del mundo. Y no es que el mundo no compita. Muchas voces alertan de que se está volviendo cada vez más desigual: que los ricos son más y más ricos y los pobres, en comparación, más y más pobres.…  Seguir leyendo »

Pour la première fois depuis la fin de la guerre civile, en 1990, les Libanais sont unis dans une révolte, indépendamment de leurs origines sociales, géographiques ou religieuses. Les manifestants réclament la fin d’un régime politique corrompu, maintenu par une élite qui leur a trop longtemps nié la possibilité de vivre de manière décente.

Les revendications des manifestants ne sont pas surprenantes lorsqu’on regarde les chiffres. Le Liban fait partie des pays les plus inégalitaires du monde, à côté du Chili, du Brésil ou encore de l’Afrique du Sud. Dans une étude publiée par le Laboratoire sur les inégalités mondiales, j’ai pu estimer la répartition du revenu national libanais entre 2005 et 2014.…  Seguir leyendo »

El pasado 24 de octubre conmemoramos el 74 aniversario desde la entrada en vigor de la Carta de las Naciones Unidas. Se trata del esfuerzo multilateral más articulado que el mundo haya realizado en la búsqueda de la resolución pacífica de conflictos, del desarrollo y el bienestar para nuestros pueblos.

Hoy, cuando transitamos el ineludible camino hacia el desarrollo sostenible, es más urgente que nunca reafirmar que la igualdad debe ser motor del desarrollo regional y estrategia para cerrar las brechas estructurales que se han profundizado en América Latina y el Caribe.

Vivimos un cambio de época. Un cambio que exige una transformación de nuestro estilo de desarrollo que se base en el fortalecimiento de la democracia, los derechos humanos, el multilateralismo, la paz, la igualdad, y la sostenibilidad.…  Seguir leyendo »

Desde hace algún tiempo, la prensa anglosajona ha convertido este objetivo en un tema preferente y en su gran mayoría las opiniones coinciden en afirmar que debe existir un «purpose beyond profit», un objetivo más allá del beneficio, y, dentro de esta idea, el pasado mes de agosto, 181 presidentes ejecutivos de «business roundtable» firmaron un documento en el que reconocen que las empresas se deben además de a sus accionistas, a sus clientes, sus empleados, sus suministradores y a la comunidad en donde operan y en concreto a su mejoramiento social, ambiental y económico.

La verdad es que han tardado mucho en hacer esta declaración que ya estaba en el concepto de Responsabilidad Social Corporativa que el economista americano Howard R.…  Seguir leyendo »

¿Es posible realizar reformas que mejoren el futuro de una sociedad cuando esta es profundamente desigual? Porque las reformas afectarán a unos sectores más que a otros y habrá perjudicados, al menos a corto plazo, normalmente los más débiles, que se resistirán con buenas razones a esas reformas. Veamos algunos ejemplos.

Uno de los motivos, quizá el más importante, de la reciente revuelta de los más desfavorecidos de Ecuador contra su Gobierno, ha sido la supresión de los subsidios a los combustibles para automoción, es decir, un aumento de su precio. Algo que evoca las manifestaciones de los chalecos amarillos en Francia, cuyo primer objetivo fue oponerse a la implantación de un impuesto sobre el diésel, con un resultado similar: su encarecimiento.…  Seguir leyendo »

Hasta hace algún tiempo, el primer día de colegio producía escenas dramáticas. La angustiosa inquietud de los niños, la mirada compasiva de las madres (los padres solían ahorrarse el trago) ante lo que vivían como un abandono prematuro de sus criaturas, y la sonrisa serena de maestras y maestros que parecían perfectamente preparados para afrontar la crisis. ¿Qué era lo que los padres sabían —pero callaban— y los niños adivinaban como una infame faena ideada para amargarles la vida? Era, ni más ni menos, que al cruzar el umbral de la escuela, como víctimas de una epidemia que había que combatir, los pequeños iban a ser “despiojados” de su identidad.…  Seguir leyendo »

Cada otoño, al comienzo de clases hago a mis alumnos la pregunta de si es mejor ser pobre en un país rico, o rico en un país pobre. Por lo general, esto da pie a un debate intenso y prolongado. Pero es posible reformular la pregunta en una versión más estructurada y limitada, para la que sí hay una respuesta concluyente.

Afinemos el enfoque en los ingresos y supongamos que a la gente le importan solo sus propios niveles de consumo (sin importar la desigualdad ni otras condiciones sociales). Los “ricos” y los “pobres” son quienes se encuentran en los 5% superior e inferior de la distribución del ingreso, respectivamente.…  Seguir leyendo »

En un año en el que el debate sobre la política social ha hecho correr ríos de tuits, dos películas americanas nos han recordado la desigualdad imperante en Estados Unidos hace unas décadas. La primera, la oscarizada Green Book, nos guía a través de los últimos años del segregacionismo en la gira que realiza, por el Sur profundo, Don Shirley –interpretado por Mahershala Ali-, el genio de la música clásica afroestadounidense, compositor y pianista.

El sufrimiento del artista, recibido en los mejores lugares para tocar, pero discriminado sin alojarse en hoteles “de blancos”, sin sentarse a la mesa de los locales donde actuaba, sin usar los baños de las casas donde tocaba, se ahogaba a diario en una botella de whisky.…  Seguir leyendo »

La desigualdad es el gran problema político y económico de la actual era, pero por largo tiempo los debates en torno a ella han sufrido un grado de imprecisión. Por ejemplo, la medida estándar de la desigualdad, el coeficiente Gini, reduce toda la distribución del ingreso de un país a un número entre cero y uno, por lo que es altamente abstracta. De manera similar, mientras en muchas partes del mundo se amplía la brecha de la desigualdad, no hay una correlación simple entre esa tendencia y el descontento o el malestar social. Francia es mucho menos desigual que Estados Unidos, y sin embargo tiene niveles similares o más intensos de polarización social.…  Seguir leyendo »