Deuda Pública

The Group of 20, a multilateral forum of major economies, announced on April 15 that it would suspend debt service payments from the world’s poorest countries. The International Monetary Fund did the same for 25 countries.

But more relief may be necessary, and China, the world’s largest bilateral lender, has come under particular scrutiny to do more. At a June 18 virtual conference with African leaders, Chinese President Xi Jinping announced that China would write off interest-free loans for “relevant African countries” and might extend the G-20-sponsored repayment moratorium.

This may not make much of a difference. Interest-free loans constitute only 2 to 3 percent of Chinese loans issued to Africa since 2000 and would have been the easiest for low-income countries to pay off.…  Seguir leyendo »

Los costos del pago de los más de 7,5 billones de dólares que las economías emergentes deben a acreedores externos se están volviendo cada vez más onerosos, justo cuando necesitan el mayor margen fiscal posible para confrontar la crisis de la COVID‑19. Pese a que hay sólidas razones para cancelar buena parte de esta deuda, muchos actores importantes se oponen a hacerlo, con el argumento de que limitaría el acceso futuro de esos países a los mercados internacionales y de tal modo reduciría la inversión y el crecimiento.

Pero en realidad, el sustento empírico de esta opinión es bastante débil. En vez de dar impulso sostenido a la inversión y al crecimiento, el efecto más probable de los flujos financieros internacionales en los mercados emergentes y en las economías en desarrollo es una mayor volatilidad.…  Seguir leyendo »

Muchos creen que la reciente propuesta franco-alemana de un fondo europeo de recuperación, que se financiaría mediante bonos emitidos por la Unión Europea, podría ser el “momento hamiltoniano” del bloque. Este término se refiere al acuerdo del año 1790 cuya punta de lanza fue Alexander Hamilton, el primer secretario del Tesoro de Estados Unidos; mediante dicho acuerdo, el gobierno federal de Estados Unidos asumió las deudas contraídas por los 13 Estados del nuevo país durante la Guerra de Independencia.

Al inspeccionar superficialmente esta analogía, ella parece justificar el lanzamiento de eurobonos en este momento. Pero una mirada más detallada revela que la ecuación “Hamilton = Eurobonos hoy en día” no es válida, por tres razones.…  Seguir leyendo »

El mes pasado, Argentina cayó en impago técnico de su deuda externa tras un periodo de gracia de 30 días para sus pagos de intereses más recientes. De más está decir que los impagos de deuda soberana se traducen en enormes costes sociales y económicos. El que Argentina se libre de lo peor de ellos ahora pende de manera crucial de las actuales negociaciones entre su gobierno y los acreedores privados.

No todos los países estaban en situación similar para enfrentar la crisis del COVID-19. Argentina sufría un importante problema de sostenibilidad de su deuda mucho antes de que llegara la pandemia.…  Seguir leyendo »

A pedestrian walks past posters on the street that read “No to the payment of the debt. Break with the IMF,” in Buenos Aires on Wednesday. (Agustin Marcarian/Reuters)

The Argentine government is locked in contentious negotiations with foreign bondholders, led by the U.S. investment firm BlackRock, over the terms of nearly $65 billion in payments it owes on its debt. This is familiar — and risky — territory for Argentina. Should negotiations fail before the June 2 deadline and the government of President Alberto Fernández misses another debt payment, the country will formally slip into default for the third time this century and ninth time in its history.

What’s new this time is the chaotic international backdrop. The global coronavirus pandemic and the accompanying severe, ongoing, worldwide economic contraction suggests we may see a wave of sovereign debt defaults.…  Seguir leyendo »

La crisis por la COVID‑19 dejará a muchos actores, públicos y privados, cargados de deudas insostenibles. Todavía estamos en la fase «prekeynesiana» (shock de oferta con shock de demanda derivado) de lo que probablemente será una depresión global. Pero una vez superada la peor amenaza del virus, habrá una combinación de ahorro precautorio de los particulares y renuencia de las empresas a comprometer gastos en capital, lo que profundizará la caída de la demanda agregada: fase keynesiana. Es probable que la única herramienta capaz de cubrir la diferencia entre la producción potencial y la efectiva sea el estímulo fiscal financiado con déficit, y monetizado donde sea posible.…  Seguir leyendo »

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, el 8 de mayoCredit...Esteban Collazo/Agence France-Presse vía Presidencia de Argentina/Afp — Getty Images

En este momento, Argentina está inmersa en negociaciones intensas con sus acreedores por una deuda pública de al menos 65.000 millones de dólares. La parte más importante de esa negociación —decisiva para la recuperación económica de Argentina— es la deuda en moneda extranjera, de la cual la mayoría está en dólares y principalmente en manos de extranjeros.

El resultado de estas negociaciones es muy importante para los 45 millones de residentes de Argentina, así como para cientos de millones de habitantes de este planeta. Ahora que los ingresos por el intercambio de divisas están cayendo en picada en una recesión mundial, ¿cuánto se invertirá en importaciones esenciales como medicinas o alimentos y cuánto en saldar deudas?…  Seguir leyendo »

Las economías emergentes

Muchos están reclamando una moratoria temporaria de todos los pagos de deuda por parte de las economías en desarrollo y emergentes, para impedir que la pandemia del COVID-19 desate un tsunami de defaults soberanos. En lugar de esperar pasivamente a que los deudores dejen de cumplir con sus obligaciones, sostienen, sería mejor que los acreedores acordaran ahora suspender los pagos por un tiempo.

Pero, si bien un congelamiento general de los pagos de deuda podría ayudar a muchos países de bajos ingresos que carecen de una opción mejor, podría ser contraproducente para las economías emergentes que hoy siguen teniendo acceso a los mercados financieros.…  Seguir leyendo »

El presidente de Argentina, Alberto Fernández (a la derecha), en una reunión con su ministro de Economía, Martín Guzmán. Credit Esteban Collazo/Agence France-Presse — Getty Images vía Presidencia de Argentina

“Acá nadie se salva solo”, ha dicho una y otra vez el presidente argentino Alberto Fernández en las últimas semanas, para fomentar solidaridad ciudadana durante la cuarentena estricta que su gobierno impuso el 20 de marzo para frenar el contagio de la COVID-19.

Pero la frase aplica también a la delicada negociación que enfrenta el país con los tenedores de 66.238 millones de dólares de deuda que el país emitió bajo legislación extranjera. “No estar solo” significa que al menos alguien más también caerá —al menos de manera simbólica— junto al país en un eventual default, el Fondo Monetario Internacional (FMI).…  Seguir leyendo »

La pandemia de la COVID-19 empujó a la humanidad hacia la peor recesión mundial de la era moderna. La presión sobre la finanzas públicas se tornó enorme, especialmente en los países en vías de desarrollo que ya estaban fuertemente endeudados.

El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y las Naciones Unidas han lanzado varias iniciativas para aliviar la carga de la deuda pública en esta situación extraordinaria. Como primer paso, los países del G20 aceptaron una moratoria para la deuda bilateral oficial de las 76 economías más pobres del mundo.

Este momento plantea la prueba máxima para la arquitectura financiera internacional.…  Seguir leyendo »

Argentina y cómo evitar una catástrofe financiera mundial

 

Cuando un auto derrapa en una carretera cubierta de hielo, la consecuencia puede ser el choque de 50 vehículos. Lo mismo ocurre en los mercados financieros internacionales: la cesación de pagos de México en 1982 llevó al choque en cadena de docenas de países, la devaluación tailandesa en julio de 1997 disparó la crisis financiera asiática y la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 inició la Gran Recesión en el mundo.

Los financistas internacionales debieran ser suficientemente astutos como para no desatar el colapso de 2020 por la COVID-19. Su sabiduría pronto será puesta a prueba.

Ya antes de que la COVID-19 produjera la peor caída de la economía mundial desde la Gran Depresión, Argentina tenía problemas de deuda… otra vez.…  Seguir leyendo »

A world in which coronavirus debts are repaid by a wealth tax would look very different from one in which benefits are slashed and VAT is raised. Photograph: Ben Birchall/PA

We do not know how this pandemic will end. We do know that we will be poorer when it’s over: GDP is plunging around the world.

We also know that there will be a towering pile of IOUs left from the bills run up during the crisis. When it is over we will have to figure out how to repay them – or whether to repay them at all. That question will decide the complexion of our politics, and the quality of our public infrastructure and services for years to come. Unless we tackle this issue, coronavirus debts will be the battering ram for a new campaign of austerity.…  Seguir leyendo »

A fin de enfrentar la crisis económica sin precedentes causada por la pandemia de la COVID-19, los responsables de las políticas públicas en los países de altos ingresos han adoptado una estrategia de “hacer lo que todo lo que sea necesario hacer” a fin de salvar sus economías del colapso. Sin embargo, estos mismos responsables de las políticas públicas, frente a la crisis mucho peor que enfrentan el resto de los países, han invocado la política del Presidente Herbert Hoover al comienzo de la Gran Depresión, afirmando que no se puede hacer nada más. El resultado es un paquete de rescate de billones de dólares para las economías desarrolladas, por una parte, y migajas para las demás economías, por la otra.…  Seguir leyendo »

Aunque en realidad Gran Bretaña y Estados Unidos nunca fueron (como ironizó cierta vez George Bernard Shaw) dos países divididos por un mismo idioma, no hay duda de que la Europa contemporánea está dividida por una sola palabra, presunta piedra angular de la Unión Europea: la solidaridad.

Un genio maligno que quisiera maximizar la desunión europea no hubiera podido calibrar mejor el daño que la COVID‑19 le hizo a Europa. En Italia (que una década después de la crisis del euro sigue siendo la economía más afectada de la UE, con el potencial de crecimiento más reducido, la mayor deuda pública, el menor margen de maniobra fiscal y el entorno político más frágil), la pandemia provocó una cifra de muertos terrible, y la posterior implosión económica extenderá todavía más el sufrimiento.…  Seguir leyendo »

Las naciones del mundo desarrollado han respondido a la crisis de la COVID‑19 dando apoyo a sus economías y sistemas financieros con medidas inéditas y contundentes, de una escala que hace tres meses hubiera sido inimaginable.

Cuando las autoridades financieras y monetarias del mundo celebren esta semana en forma virtual la reunión semianual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se tomarán medidas para fortificar el sistema internacional, pero no habrá nada comparable con lo que están haciendo los países en el nivel nacional.

Historiadores como Charles Kindleberger han demostrado en forma convincente que la depresión de los años treinta fue una «Gran» Depresión porque falló la cooperación internacional.…  Seguir leyendo »

Conforme el virus de la COVID‑19 se propaga por el mundo, la parálisis económica y el desempleo van detrás. Pero las consecuencias económicas de la pandemia serán probablemente mucho peores en la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo que todo lo que hemos visto en China, Europa o Estados Unidos. No es momento para esperar que esos países cumplan los pagos de deuda, sea con acreedores privados o institucionales.

Con sistemas de salud inadecuados, capacidad limitada para implementar medidas de estímulo fiscal o monetario y redes de seguridad social subdesarrolladas (o inexistentes), los países emergentes y en desarrollo están al borde no sólo de una crisis humanitaria, sino también de la crisis financiera más grave desde (al menos) los años treinta.…  Seguir leyendo »

Sin una moratoria de deuda general, la pandemia del COVID-19 ocasionará una oleada incontenible de defaults, especialmente para las economías emergentes y en vías de desarrollo. De ser así, los esfuerzos globales para contender la crisis de salud pública habrán fallado, y el colapso económico actual podría convertirse en una crisis económica permanente.

Con el cierre de empresas y negocios, y el consecuente aumento de la tasa de desempleo, tanto los países ricos, como los pobres, enfrentan una crisis económica sin precedentes. Una recesión de esta magnitud podría tener impactos a largo plazo conforme desaparecen importantes conexiones económicas. A menos que se adopten medidas urgentes, muchos negocios podrían cerrar permanentemente.…  Seguir leyendo »

África necesita alivio de la deuda

Después de un comienzo lento, el COVID-19 se está propagando cada vez con mayor rapidez en toda África, con más de 7.000 casos confirmados y 294 muertes en 45 países y dos territorios hasta el 7 de abril. A menos que el continente reciba urgentemente más asistencia, el virus seguirá abriéndose un camino mortal e implacable allí, con consecuencias sanitarias y económicas aún más sombrías. Como una primera medida esencial, por lo tanto, exigimos un alivio de la deuda inmediato para los países africanos a fin de crear el espacio fiscal que los gobiernos necesitan para responder a la pandemia.

Después de todo, combatir el COVID-19 es más complejo en África que en otras partes del mundo.…  Seguir leyendo »

Argentina acaba de pasar una coyuntura en relación con su deuda. La misión del Fondo Monetario Internacional al país ha afirmado que la deuda del sector público es insostenible, como lo habían señalado el presidente Alberto Fernández y su ministro de economía, Martin Guzmán, un experto en temas de deuda. Según el FMI, “el superávit primario que se necesitaría para reducir la deuda pública y las necesidades financieras brutas a niveles consistentes con un riesgo de reinversión manejable y un crecimiento potencial satisfactorio no es económica ni políticamente factible”.

La situación actual refleja la acumulación masiva de deuda bajo la administración del ex-  presidente Mauricio Macri, que aumentó la deuda del gobierno central de 241.000 a 321.000 millones de dólares durante sus primeros dos años.…  Seguir leyendo »

Ahora que los tipos de interés de la deuda pública en las economías avanzadas están en un mínimo en varias décadas, algunos importantes economistas sostienen que casi todas pueden permitirse un incremento gradual de la deuda hasta niveles similares a los de Japón (más del 150% del PIB incluso según los cálculos más conservadores) sin preocuparse demasiado por las consecuencias a largo plazo. Pero aunque los defensores de un mayor endeudamiento pueden tener razón, tienden a subestimar o pasar por alto todo lo que puede salir mal.

Primero y principal, la nueva visión de la deuda subestima los riesgos para otros titulares de derechos sobre la recaudación tributaria (por ejemplo los pensionados, a los que se puede imaginar como tenedores de deuda subordinada en el Estado de Bienestar del siglo XXI).…  Seguir leyendo »