Economía participativa

El enconado conflicto entre taxis y vehículos de alquiler con conductor (VTC) es quizá la mejor muestra de la fractura múltiple que sufre nuestro modelo socioeconómico ante la revolución tecnológica y la globalización. La solución no puede venir de diagnósticos simplistas basados en conceptos obsoletos, sino de una visión renovada de lo que significa el trabajo y la competencia en una sociedad abierta a la innovación pero capaz de corregir las injusticias de ciertos mercados.

No prohibimos ni limitamos Wikipedia, los GPS o tantos servicios de Internet porque hayan acabado con las enciclopedias, los mapas u otros negocios. Pero quienes se quedan con esta primera derivada de este argumento pro-tecnología para defender que VTC y taxis deben competir sin ningún control olvidan dos características esenciales de este sector: 1) los taxis operan con una licencia pública y ofrecen un servicio de interés general regulado, así que es proporcionado que soliciten una cierta protección pública de su actividad; 2) la ventaja de algunos de sus nuevos competidores no solo proviene de las nuevas tecnologías sino de cierta competencia desleal en materia regulatoria y fiscal (menores cargas o elusión de impuestos al repercutirlos en otros países).…  Seguir leyendo »

Permitidme que hoy hable de mi historia, con el sentimentalismo propio del que mira hacia atrás antes de mirar hacia delante. Aunque, en realidad, de lo que voy a hablar es de 5 millones de historias, las de los 5 millones de españoles que han depositado su confianza en BlaBlaCar. Un éxito por el que todos deberíamos felicitarnos.

Recuerdo perfectamente mi sensación al ser consciente por primera vez de la velocidad de crecimiento de BlaBlaCar. Acababa de empezar a trabajar aquí, venía de fracasar con mi propia empresa y me di cuenta de que el número de usuarios que a mí me llevó años alcanzar, aquí se conseguía en una semana mala.…  Seguir leyendo »

Uber y Cabify están transformando el transporte urbano, generando en el proceso fuertes resistencias e importantes debates. El regreso de Uber a Barcelona no ha tardado en despertar recelos, y a la legítima preocupación del sector del taxi se le une la necesidad de configurar adecuadamente la relación laboral de los conductores de las compañías de arrendamiento de vehículos con conductor (VTC). Existen además otros posibles inconvenientes de las VTC, pero también interesantes beneficios. El problema es que nuestra regulación parece venir dictada solo por la capacidad de influencia de algunos de los principales grupos afectados, y no por un análisis exhaustivo de los pros y contras de las VTC.…  Seguir leyendo »

Una cadena que reduce la desigualdad

Una de las noticias tecnológicas más destacadas de 2017 fue lo mucho que se ha generalizado el conocimiento de las criptomonedas, sobre todo por el increíble aumento de los precios de dos de las más importantes, bitcoin y ethereum. Se especula mucho sobre si ese aumento constituye una burbuja, si está anunciando la quiebra de las monedas tradicionales de los Estados o si el verdadero motor de la demanda es la necesidad de liquidez para las transacciones de los mercados negros.

Pero la locura que genera el bitcoin oculta el hecho de que la cadena de bloques (blockchain), en la que se basan las criptomonedas, es una tecnología con una utilidad mucho más amplia, que puede llegar a revolucionar muchas más cosas que los mercados de divisas.…  Seguir leyendo »

Dans sa tribune du 6 novembre, Laurent Wartel, doctorant en économie à l’Université catholique de Louvain, développe l’idée selon laquelle « Uber a mis en place le rêve socialiste » en « rendant l’outil de production au travailleur » et en « collectivisant les moyens de production ». Pour le chercheur en management que je suis, la thèse paraît aussi osée qu’approximative. En effet, elle repose sur trois grandes imprécisions sur l’organisation des plates-formes, laissant de côté des enjeux clés soulevés par l’émergence de ce nouveau capitalisme de plate-forme.

Première surprise : l’auteur semble confondre collectivisation et externalisation des moyens de production.…  Seguir leyendo »

Dans une tribune récente, Laurent Wartel proclame qu’Uber a réalisé le rêve socialiste (« Uber a mis en place le rêve socialiste : rendre l’outil de production au travailleur ! », lemonde.fr du 6 novembre). Sans prétendre être aussi drôles, nous faisons de « l’ubérisation » une tout autre lecture.

Uber donne-t-elle vraiment à ses chauffeurs le contrôle sur les moyens de production ?
Dans le cas d’Uber (ou des entreprises de livraison à vélo), les moyens de production sont la plate-forme en tant que coordinateur algorithmique et les données produites gratuitement par les clients qui y transitent et y sont stockées.…  Seguir leyendo »

Si l’ubérisation de l’économie fait si mal au salariat et apporte du grain à moudre à (l’extrême) gauche, elle l’a aussi privé d’un de ses vieux bijoux de famille : la collectivisation des moyens de production.

Il existe encore de nombreux irréductibles pour rêver au matin du grand soir. Ceux-là même qui pensent que si le capitalisme continue d’accumuler des richesses, le moment de l’expropriation n’en sera que plus joyeux. Mais Uber a définitivement mis un terme à leurs espoirs.

Pour comprendre cela, rappelons-nous qu’il existe deux classes sociales qui restent hermétiques au socialisme : le grand patronat, qui a toujours été d’obédience libérale, et les petits indépendants.…  Seguir leyendo »

Empresas bien conocidas como Uber y AirBnb forman parte de lo que se ha denominado «economía colaborativa». Esto es, actividades económicas realizadas a través de una plataforma en línea que permite a otros acceder al uso (que no a la propiedad) de bienes o servicios.

En la economía colaborativa, las transacciones se caracterizan por involucrar a personas físicas (generalmente no participan empresas) y por no conllevar un cambio en la propiedad de activos (a diferencia de lo que sucede con el comercio en línea). Aunque el volumen de la economía colaborativa es aún relativamente pequeño, con ingresos globales estimados por PricewaterhouseCoopers (PwC) en 15.000 millones de dólares estadounidenses en 2014, su crecimiento ha sido exponencial.…  Seguir leyendo »

Mi padre solía decir: «El coche y la mujer no se comparten». Obviando el componente machista, la expresión muestra el valor que se solía otorgar a la posesión del coche y que claramente está de baja, sobre todo en entornos urbanos donde cada vez hay más inconvenientes para su uso. Coches, motos, o casas no residenciales son activos con un coste de adquisición relativamente elevado para una economía familiar y que casi nunca se utilizan al máximo de su capacidad. La economía colaborativa permite a los propietarios alquilar estos bienes cuando no están siendo usados y a los no propietarios utilizarlos sin necesidad de comprarlos.…  Seguir leyendo »

Una de las prioridades del presidente electo de EE.UU. ha sido reunirse con altos ejecutivos de algunas de las más grandes tecnológicas del mundo. Allí estaban representadas Google, Apple, Microsoft, Amazon, IBM, Facebook, Tesla… El motivo de la reunión; recomponer las maltrechas relaciones entre el futuro presidente norteamericano y una industria tecnológica que no sólo había apostado por la candidata demócrata, sino que también había mantenido una posición abiertamente enfrentada al candidato Trump.

El enfrentamiento no parece aceptable para ninguna de la partes. La vinculación entre la Administración norteamericana y la industria tecnológica viene de lejos. Siendo Al Gore vicepresidente de EE.UU., comenzó una fructífera relación entre el gobierno y el lobby digital de ese país.…  Seguir leyendo »

L’avènement du Web en 1993 aura eu la même portée économique et politique que l’avènement de la chaîne de montage de la Ford T en 1913. L’une comme l’autre auront bouleversé les économies industrielles. Mais à la différence du taylorisme, qui fut la condition de l’avènement de l’« American Way of Life », l’automation fondée sur les algorithmes, la « data economy », les objets autonomes et la révolution robotique crée très peu d’emplois.

L’horizon économique et politique que verrouillent les entreprises de prédation, dont Uber est devenu le symbole, apparaît ainsi hermétiquement bouché, et c’est d’autant plus vrai que cette économie, qui est fondée sur le calcul automatisé, tend à former avec le capitalisme des plates-formes des systèmes clos sur eux-mêmes, éliminant la diversité qui seule pourrait nourrir des systèmes ouverts.…  Seguir leyendo »

Le secteur des transports est suspendu à une décision prochaine de la Cour de justice de l’Union européenne sur le cas Uber. Ecartons tout de suite l’évidence: cette multinationale présente dans les 300 plus grandes villes du monde et valorisée à plus de 60 milliards d’euros ne court aucun risque de banqueroute, quelle que soit la décision finale de la CJUE.

Ce n’est pas le sort d’Uber qui se joue dans les prochains mois (le jugement est attendu en avril 2017), mais bien celui de l’«ubérisation», c’est-à-dire de la tendance de certaines plateformes de services à se faire passer pour des entreprises de l’économie numérique voire collaborative, alors qu’elles offrent un service professionnel, assuré par l’emploi massif de faux indépendants qui concurrencent de façon déloyale les offres de transport traditionnelles.…  Seguir leyendo »

Curieuse époque ou le libéralisme revient au-devant de la scène : pour mieux faire marche arrière ou pour en faire la béquille de tout projet. Au point où toute alternative à ce débat hautement politique paraît disparaître malgré les interventions brillantes des défenseurs d’une autre croissance, défenseurs de plus de régulation du marché, de plus d’intégration des innovations sociétales autant que technologiques. Les économistes ne sont pas en reste, certains traitant les autres – et pas moins – de négationnistes !

Pendant ce temps-là, la mondialisation à l’ancienne perdure malgré des signes de fractures. Les dégâts qu’elle provoque sont venimeux jusqu’à alimenter repliements sur soi, nationalismes brutaux, migrations douloureuses, affrontements multipliés.…  Seguir leyendo »

En 1889, el sociólogo Thorstein Veblen acuñó la expresión consumo ostensible, en su libro La teoría de la clase ociosa. Era un término de doble filo. Veblen criticaba a los ricos que hacían ostentación de su dinero, pero era consciente de que la gente normal utilizaba los bienes y servicios para establecer “la buena reputación de la familia y su cabeza”: el estatus era importante. Hoy, el consumo ostensible, que definió gran parte de la cultura material del siglo XX, se encuentra en una encrucijada.

En los últimos 10 años, Internet y la omnipresencia de las redes sociales han creado nuevos cauces a través de los que comportarse de forma ostentosa.…  Seguir leyendo »

Ante la aparición de una innovación tecnológica, expertos como Enrique Dans distinguen entre el comportamiento de las sociedades anglosajonas y el de aquellas derivadas del Derecho romano, como la nuestra. Así, en las primeras se espera a que la adopción de una determinada innovación produzca sus efectos para proceder a continuación a la corrección de los posibles perjuicios que esta nueva situación pueda ocasionar. En las segundas, teóricamente más restrictivas ante estos procesos, se pretende pre-legislar al objeto de deducir antes de la adopción de la innovación cuáles pueden ser los efectos negativos para prevenirlos y evitarlos de antemano.

En este contexto, resulta interesante la lectura de las recientes conclusiones y recomendaciones preliminares del estudio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre los «nuevos modelos de prestación de servicios y la economía colaborativa».…  Seguir leyendo »

Depuis les premières joutes sur le projet de loi Thévenoud dès juin 2014, le feuilleton des transports urbains n’en finit plus de multiplier des épisodes à l’intrigue convenue. D’un côté, la corporation des taxis, horde patibulaire de grincheux moyenâgeux et malthusiens dont les fédérations ont réclamé à la société Uber, dès l’ouverture du deuxième acte de son procès pénal le 11 février, la bagatelle de 100 millions d’euros de dommages et intérêt ; de l’autre, les chevaliers blancs d’un nouvel ordre économique, Robin des bois high-tech de la plèbe des usagers, dont le service UberPop a permis à de simples quidams en quête d’emploi d’offrir à prix sacrifiés leurs talents de locomotion automobile de février 2014 à juillet 2015.…  Seguir leyendo »