Educación para la ciudadanía

Aulas y púlpitos

El otro día vi una tertulia televisiva en la que remaché mi convicción de que nuestros políticos en ejercicio actuales son frecuentemente mediocres, pero que peor será cuando dentro de poco gobiernen los tertulianos. El tema era el litigioso asunto de la asignatura de Religión en la escuela. Se oyeron las cantinfladas de siempre. “Nosotros somos partidarios de la laicidad, no del laicismo, que no es lo mismo”, decía, pedagógica, la representante socialista. En efecto, no es lo mismo: la palabra castellana es “laicismo”, mientras que “laicidad” es un galicismo no aceptado por la RAE hasta fecha muy reciente (que, por cierto, define laicismo de forma cuidadosamente errónea).…  Seguir leyendo »

Las sentencias del Tribunal Supremo sobre las asignaturas relacionadas con la educación para la ciudadanía ofrecen la oportunidad insólita de asistir a un cruce de argumentos sobre una cuestión de interés general. Es de lamentar que debates como este queden reservados a una minoría de iniciados, capaces de armarse de paciencia y enfrentarse a centenares de folios. Se abordan problemas como la relación entre conciencia personal y derecho, el efectivo alcance del pluralismo como valor superior de nuestro ordenamiento constitucional, la dimensión más excluyente («negativa», diría Kelsen) que positiva de la Constitución al reconocer derechos y contenidos axiológicos, el intento imposible de separar drásticamente ética pública y privada, o la aporía de perseguir en el ámbito educativo una neutralidad moral que no encubra un burdo indiferentismo.…  Seguir leyendo »

Por Víctor Manuel Arbeloa, ex senador navarro, escritor e historiador (EL MUNDO, 31/03/09):

A primera vista, podría decirse que la Ley de Calidad de la Educación que se aprobó durante el segundo mandato de Aznar, con Sociedad, Cultura y Religión como asignatura obligatoria, se inspiraba parcialmente en el modelo de enseñanza de la religión diseñado en las reformas educativas del Reino Unido de los años 1944 y 1998. Según dicho modelo, la historia y la tradición religiosa británica se enseña, en los centros de titularidad estatal, como un hecho cultural de modo objetivo y neutral, libre de todo proselitismo, y para todos los alumnos que tengan interés en ella.…  Seguir leyendo »

Por José Antonio Martín Pallín, Magistrado. Comisionado de la Comisión Internacional de Juristas (EL PERIÓDICO, 21/03/09):

El debate sobre Educación para la Ciudadanía resulta anacrónico en un tiempo en el que se supone que todos asumimos los valores democráticos que están en la raíz de esa materia destinada no al adoctrinamiento, sino a proporcionar conocimientos y materiales para el debate de las diversas opciones que constituyen la esencia del pluralismo como valor superior del ordenamiento jurídico, según proclama nuestra Constitución.
Los padres objetores se oponen a los valores ciudadanos esgrimiendo una lectura encapsulada del artículo 27.3 del texto constitucional. Este pasaje concede a los padres el derecho de que sus hijos reciban educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.…  Seguir leyendo »

Por Rafael Navarro-Valls, catedrático de la Universidad Complutense y coautor del libro Las objeciones de conciencia en el Derecho español y comparado (EL MUNDO, 29/01/09):

El Mundo me solicita amablemente una valoración de urgencia de la decisión del Tribunal Supremo hecha pública hace unas horas.Ciertamente, ha de ser de urgencia, dado lo escueto de la nota emitida por el TS, sin aclarar motivación alguna ni matices explicativos, salvo uno al que luego me referiré.

La cuestión fundamental que late en el debate político y jurídico que ha confluido en la sentencia del TS es la de los límites del Estado en la imposición obligatoria de contenidos educativos.En mi opinión -ya lo dije al inicio de estos tres años de debates-, el principio de intervención democrática autoriza al Estado a buscar un acuerdo constitucionalmente correcto acerca de los saberes mínimos que han de transmitirse a las nuevas generaciones.Pero cuando se da un desacuerdo razonable sobre cuál sea la mejor manera de preparar a los alumnos para participar en la vida política o asegurar su desarrollo moral.…  Seguir leyendo »

Por José Antonio Marina, escritor y catedrático de Filosofía (EL MUNDO, 29/01/09):

La campaña contra Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos ha sido desdichada. Ha creado confusión y temor en muchos padres y ha impedido un serio debate ético, que hubiera sido muy provechoso para todos. Podría haber animado a los padres a acercarse a la escuela, para ayudarnos e impartir una educación en valores que ellos mismos son los más interesados en reclamar.Pero no. Ha servido para extender la desconfianza y ha dificultado -como en el ridículo caso de la Comunidad Valenciana- la normal marcha de la asignatura.…  Seguir leyendo »

Por Gregorio Peces-Barba Martínez, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid (EL PAÍS, 07/04/08):

La Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-administrativo de Sevilla ha dictado una sentencia revocando una decisión de la señora consejera de Educación de la Junta de Andalucía que rechazaba una petición de una familia formada por don Manuel Flores Limón y doña María Dolores Cano Delgado, para que se reconociese a su hijo la objeción de conciencia ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía y Derechos Humanos.

La sentencia afirma que no es necesaria ninguna norma legal que autorice la objeción de conciencia y que ésta puede ser planteada y ejercida por los padres directamente, en representación de su hijo si considera que la norma vulnera derechos fundamentales.…  Seguir leyendo »

Por Perfecto Andrés Ibáñez, magistrado (EL PAÍS, 12/03/08):

La polémica sobre la Educación para la Ciudadanía (EPC) crece ahora con una incidencia judicial; una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo sevillana. El fallo reconoce a los demandantes el derecho a objetar esa asignatura y declara que su hijo no debe cursarla, ni ser evaluado.

La línea argumental acoge la de la demanda; la EPC “supone una ‘ética cívica’, distinta de la personal; plantea temas, objetivos y criterios de evaluación de alto contenido político, discutible y discutido; y utiliza terminologías y conceptos propios de la ideología de género”. Además, el tribunal, citando distinta jurisprudencia, señala que la objeción de conciencia forma parte del contenido del derecho a la libertad ideológica y religiosa, y que los padres tienen derecho a que se respete su credo en la educación de los hijos.…  Seguir leyendo »

Por Juan José Tamayo, director de la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Nuevo Diccionario de Teología, Trotta, Madrid (EL PAÍS, 04/02/08):

Hay que reconocer la habilidad de la Iglesia católica para -nunca mejor dicho- estar en misa y repicando. Lo muestra, entre otras cosas, algunas de ellas tan recientes y polémicas como su intervención en la vida política nacional, su actitud ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC). La jerarquía eclesiástica, las asociaciones católicas de padres de alumnos y la influyente patronal de la enseñanza FERE se opusieron desde el principio a la creación de la nueva asignatura y, una vez aprobada la ley, pusieron todo tipo de dificultades a su alcance para evitar que se impartiera.…  Seguir leyendo »

Por Hilari Raguer es monje de Montserrat e historiador (EL PAÍS, 10/01/08):

Ediciones Península reeditó en 2003, para general deleite, el Catecismo patriótico de Menéndez-Reigada, y ahora está a punto de dar a la luz pública otra perla del mismo género, España es mi madre, del padre Enrique Herrera Oria. Ambas obras se publicaron durante la Guerra Civil, y perseguían descaradamente el objetivo de inculcar a los niños españoles, como si fuera un dogma de la fe cristiana, un patriotismo español identificado con el Caudillo y su régimen fascista. No creerlo así sería como dudar de la divinidad de Jesucristo o de la virginidad perpetua de María.…  Seguir leyendo »

Por Fernando Savater, catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid (EL PAÍS, 08/12/07):

Durante el franquismo, las autoridades nos aseguraban que no había que confundir la libertad con el libertinaje. La mayoría optamos entonces por el libertinaje, que por estar menos recomendado resultaba mucho más prometedor. En cuestiones de vida privada siempre he seguido fiel a esa elección temprana, aunque la merma de facultades haga poco a poco que mi libertinaje sea meramente rememorativo y virtual. Por el contrario, en el terreno político, cada vez tengo más claro que el libertinaje es en efecto un serio enemigo de la verdadera libertad… aunque desde luego por razones democráticas que no tenían curso legal en el franquismo.…  Seguir leyendo »

Por Luis Manuel Ruiz, profesor de Filosofía. Este curso tiene asignada la asignatura Educación para la Ciudadanía, en 3º de ESO del Instituto Diego Macías de Calañas (Huelva). Es también escritor. Con su primera novela, El criterio de las moscas (1988) ganó el Premio Novela Corta de la Universidad de Sevilla. Con la segunda, Solo una cosa no hay (2000), recibió en la Feria de Frankfurt el Premio Internacional de Novela. También ha publicado, siempre en Alfaguara, Obertura Francesa (2002), La habitación de cristal (2004) y El ojo del halcón, 2007 (EL PAÍS, 25/09/07):

El fragor de la tormenta en torno a los contenidos de Educación para la Ciudadanía no ha alcanzado Calañas, el pueblecito del Andévalo minero en el que, entre colinas oxidadas y bosques de eucaliptos que se incendian cada verano, llevo ya casi dos lustros de labor docente.…  Seguir leyendo »

Por Andreu Ibarz, profesor de la facultad de Ciencias de la Educación Blanquerna-Universitat Ramon Llull (LA VANGUARDIA, 23/09/07):

No pondré en cuestión la legitimidad de la objeción de conciencia. En cambio, me atrevo a calificar de inoportuno e incongruente el flirteo con ésta en el marco del sistema educativo. En concreto, la insinuada objeción de conciencia frente a la nueva asignatura de educación para la ciudadanía resulta altamente desafortunada. Incluso, la mera preocupación por su incorporación.

¿Debe educar la escuela la dimensión ético-moral de la persona? Evidentemente, para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea verdaderamente educativo debe incidir en todos los aspectos de la vida y del ser.…  Seguir leyendo »

Por Gregorio Peces-Barba Martínez, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid (EL PAÍS, 19/09/07):

A la ignorancia en muchos casos y a la manipulación, en otros, obedece la confusión sobre la necesaria distinción entre ambos términos que se plantea en uno de los procesos históricos más relevantes que es el de la secularización. La sospecha de que no estamos sólo ante problemas de ignorancia descansa en algún otro caso próximo. En un folleto editado por Profesionales por la Ética sobre “Educación para la Ciudadanía: los padres elegimos”, se informa de un posible derecho a la objeción de conciencia frente a la asignatura desde dos presupuestos que resultan inexactos por incompletos.…  Seguir leyendo »

Por Borja Martínez de Bedoya (EL CORREO DIGITAL, 16/09/07):

Nos encontramos ante el inicio de curso y, como era de esperar, el centro de atención de los medios de comunicación durante los días previos a la vuelta a clase se ha situado en la nueva y polémica asignatura de ‘Educación para la Ciudadanía’. Las cuestiones escolares de fondo -como por ejemplo el fracaso escolar, que al final de la ESO no solamente no ha disminuido, sino que ha alcanzado la alarmante cifra del 30%- han desaparecido, curiosamente, de las preocupaciones de la opinión pública.

Lo que hay que reconocer, no obstante, es que lo que en realidad se debate a raíz de la implantación de esta asignatura no es una cuestión banal.…  Seguir leyendo »

Por Juan José Tamayo, director de la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Desde la heterodoxia. Reflexiones sobre laicismo, política y religión (EL PAÍS, 12/09/07):

La asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos constituye uno de los logros más importantes de la última reforma educativa. Viene a llenar una de las más graves carencias de nuestro sistema de enseñanza, cual es la educación cívico-democrática de los ciudadanos y ciudadanas, en aplicación del artículo 27.2 de la Constitución española: “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales”.…  Seguir leyendo »

Por Gregorio Peces-Barba Martínez, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid (EL PAÍS, 07/08/07):

El presidente del Gobierno, en el Congreso de las Juventudes Socialistas, ha contestado con contundencia a la posición de los obispos y de la jerarquía católica española contra la asignatura Educación para la Ciudadanía. Ha dicho que no se puede contraponer la fe a la ley en una sociedad democrática como la nuestra. Menos se pueden oponer las ideologías temporales sustentadas por esas jerarquías que asumen una cultura tradicional antimoderna y clerical que se opone a muchas conclusiones legales del Estado democrático, y que pretenden vender como la verdad que nos hace libres.…  Seguir leyendo »

Por Manuel Ramírez, catedrático de Derecho Político (ABC, 27/07/07):

Debo comenzar confesando que, quizá por aquello de la deformación profesional, me he leído, de la primera página a la última, uno de los libros sobre «Educación para la ciudadanía» que, no sin grandes controversias, parece que se establece a nuestros escolares a partir del próximo curso y con carácter obligatorio. A pesar de mi inicial ilusión, la verdad es que me he aburrido bastante con el tema. Una larga serie de temas ñoños, eso sí, llenos de estampitas, cuadros y flechitas. Una ausencia total a lo que es la España de nuestros días, tan necesitada de sólido reforzamiento.…  Seguir leyendo »

Por José Luis Requero, magistrado y vocal del Consejo General del Poder Judicial (EL MUNDO, 26/07/07):

No sé que fuerza oculta hace que lo evidente, lo obvio, sea con frecuencia difícil, arduo de comprender y, a veces, hasta de explicar. Es lo que ocurre con la Educación para la Ciudadanía a la vista del empecinamiento gubernamental. Y nada mejor para captar que se dan esas dificultades que las palabras de Rodríguez Zapatero en la clausura del Congreso de las Juventudes Socialistas. Leída su intervención no queda más remedio que deducir que en esa «fuerza oculta» hay un algo más que mantener el tipo.…  Seguir leyendo »

Por Perfecto Andrés Ibáñez, magistrado (EL PAÍS, 26/07/07):

Un obispo ha denunciado la aceptación de la asignatura Educación para la Ciudadanía como forma de directa colaboración con “el mal”; y sostenido que su establecimiento es más constrictivo de lo que lo fueron las clases de religión del franquismo. Como suena. Además, menudean las incitaciones de esa procedencia a una suerte de “guerra santa” o revuelta incivil contra la implantación de tal materia escolar, lo que permite pensar que el doble exabrupto traduce una posición institucional reflexivamente adoptada.

La primera sensación es de estupor, dada la enormidad de las afirmaciones. Pero si se piensa en la peripecia histórica del vigente status de ciudadanía, la impresión será distinta.…  Seguir leyendo »