El Salvador

Durante la marcha internacional de las mujeres, el 8 de marzo de 2018, cientos de mujeres en San Salvador protestaron para exigir soluciones a la violencia de género y la prohibición del aborto. Credit Rodrigo Sura/Epa-Efe/Rex/Shutterstock

A los 34 años, Maira Verónica Figueroa Marroquín fue liberada de prisión después de cumplir quince años de su condena por homicidio. En 2003, cuando Maira tenía 19 años, y trabajaba como ama de llaves, quedó embarazada después sufrir una violación; hacia el final de su embarazo tuvo un aborto espontáneo. En El Salvador, el aborto está penalizado y en muchos casos equivale al homicidio.

Mi país es una de las seis naciones de América Latina y el Caribe donde el aborto está prohibido en cualquier circunstancia, incluso cuando el embarazo es producto de una violación o cuando la salud de la mujer está en riesgo.…  Seguir leyendo »

El 16 de noviembre de 1989, el alto mando militar salvadoreño ordenó asesinar al jesuita Ignacio Ellacuría y no dejar prueba alguna, ni un solo testigo vivo. Aquella triste madrugada los asesinos penetraron en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas y, después de disparar contra una fotografía de monseñor Romero, que había sido asesinado años antes, obligaron a Ellacuría y a sus cinco compañeros, también jesuitas, a salir al jardín de la residencia de la universidad para masacrarlos de la forma más cobarde imaginable. A Ignacio Ellacuría le acompañaron en el martirio sus compañeros Ignacia Martín Baró, Segundo Montes, Amando López, Juan Ramón Moreno y Joaquín López; y también Elba Ramos, su empleada doméstica, y la hija de esta, de tan solo 15 años.…  Seguir leyendo »

Map of origins of Salvadoran deported children and average local homicide rates 2003-2016. Data: International Organization for Migration (IOM; El Salvador National Civil Police.)

At the Jan. 30 State of the Union, President Trump made a point of talking about the danger of Mara Salvatrucha (MS-13), a primarily Salvadoran gang.

Last month, the Trump administration announced plans to revoke temporary protected status for Salvadorans, which allows nearly 200,000 Salvadorans to live and work in the United States. The decision stems not only from the president’s immigration agenda but also from deep anxieties in the United States about MS-13.

The irony is that MS-13, like its 18th Street gang rivals, is itself the consequence of a previous massive U.S. deportation wave that returned Salvadoran gang members from Los Angeles, starting in the 1990s.…  Seguir leyendo »

“¡Nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos!”. La entusiasta proclama de Mauricio Funes desató una ovación. Aquella mañana del 1 de junio de 2009 arrancaba la gestión del primer presidente de izquierda y El Salvador dejaba atrás veinte años de gobiernos de una derecha terca y retrógrada. Pero Funes se equivocó. Y mucho.

Aunque él y su partido —el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN)— llegaron al poder a través de las urnas, no fue un episodio de alternancia pacífica en América Latina. La guerra civil salvadoreña, un conflicto brutal en un país diminuto, cobró 75.000 vidas en doce años.…  Seguir leyendo »

Veronica Lagunas, shown with her son, is among the nearly 200,00 Salvadorans who have lost temporary permission to live in the United States that was granted in 2001. Credit Emily Berl for The New York Times

President Trump didn’t include El Salvador on his vulgar list of deplorables. But his forthcoming expulsion of nearly 200,000 Salvadorans will inflict more harm on that poor and violent country of 6.3 million people than any verbal assault. Actions speak louder than words. Haiti and the continent of Africa got off easy.

Although I usually devote this space to the Supreme Court and legal issues, this column is an exception. There is no legal issue, as far as I can tell, with the president’s cancellation of the “temporary protected status” that the George W. Bush administration granted the Salvadorans in 2001 after two devastating earthquakes.…  Seguir leyendo »

Police investigators carry a body to a forensic vehicle, after a shootout between private security guards and gang members, at the central market in San Salvador, El Salvador on March 15, 2017. (Salvador Melendez / Associated Press)

ll migrants have two lives — the one they are living now, and the one from before. In El Salvador, Rosa Maria was a sociologist. After fleeing to Long Island, N.Y., in 2002, she found work cleaning Manhattan apartments by day and fast-food restaurants by night. Her children have embraced the American dream. One daughter is studying to be a psychologist; her son is a journalist.

The Trump administration’s decision to end temporary protected status for about 200,000 Salvadorans will soon bring Rosa Maria’s second life to an end. Salvadorans were first granted TPS in 2001 after a large earthquake struck El Salvador, but the Department of Homeland Security now argues that the “original conditions” no longer exist.…  Seguir leyendo »

No Place for 200,000 People to Go

Will it affect my brothers?”

That was the first thing the 23-year-old Salvadoran woman asked me about the Trump administration’s announcement last Monday that it would not renew “temporary protected status” for nearly 200,000 immigrants from her country.

Her three brothers live here — two crossed by themselves in 2013 along with a wave of other unaccompanied minors, and the third is undocumented. They arrived after 2001, so none of them were ever eligible for the protection the White House is taking away. But their lives here — and the lives they fled in El Salvador — illustrate how disastrous it will be for their country to attempt to absorb 200,000 people who are required to return in September 2019.…  Seguir leyendo »

Verónica Lagunas es una de las casi 200.000 salvadoreñas que tenía TPS. En diciembre de 2017 posó en su casa en Los Ángeles con sus dos hijos, Angie (de 8 años) y Alexandre (de 13 años). Credit Emily Berl para The New York Times

El gobierno de Trump lo anunció como un mero trámite burocrático, pero en El Salvador tuvo el impacto de una alerta sísmica: el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha decidido poner fin al TPS para salvadoreños. Cerca de 200.000 personas tendrán que interrumpir casi dos décadas de vivir y trabajar legalmente, de echar raíces, de procrear, de formar comunidades y pagar impuestos en Estados Unidos. De adaptarse y adoptar a ese país como suyo. Ahora deberán volver a la tierra que difícilmente reconocerían, un país minado por condiciones tan terribles o peores que cuando lo dejaron.

Para cada uno de esos 200.000 salvadoreños, ha comenzado una tragedia personal.…  Seguir leyendo »

Between errands and a family dinner one Sunday in October 2015, Professor Angelina Godoy hurried to her office at the University of Washington in Seattle to pick up a book for her teenage daughter. When she unlocked the door, it took her a moment to notice that her computer was gone. An external hard-drive had been taken, too. There was sensitive information on both of the stolen devices about a pending lawsuit against the Central Intelligence Agency, and a former, once-powerful Salvadoran colonel with ties to the US. In place of the computer on her desk was a hand-carved wooden cat about three inches long with its front paws extended and its back arched.…  Seguir leyendo »

I don’t want to go back to El Salvador. I felt afraid as a woman there more than in any other country in Latin America. I realized I had entered hostile territory while chatting with the taxi driver who picked me up at the airport, the first Salvadoran man I met. He told me had a baby, a little darling called J. J., and showed me a photo.

When I asked him if he’d like more children, he said yes, but only boys.

“You know you can’t choose,” I said.

“I know, but I don’t want a girl,” he answered. “Girls are a problem.”

Girls are indeed considered a problem in a country where women are raped and killed daily.…  Seguir leyendo »

Hoy, 15 de agosto de 2017, se celebra el centenario del nacimiento de Óscar A. Romero, arzobispo de San Salvador (El Salvador), asesinado por un francotirador a la órdenes del Mayor Roberto D’ Abuisson el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba misa en la capilla del Hospital de la Divina Providencia, en la colonia Miramonte.

Durante las tres décadas que siguieron a su asesinato en los sectores eclesiásticos y políticos salvadoreños se tendió un velo de silencio sobre su figura y se olvidó el legado profético de su cristianismo liberador y de su compromiso con las mayorías populares. Durante ese tiempo Romero vivió en una especie de clandestinidad eclesiástica, un arrinconamiento por parte de la mayoría de los obispos y buena parte del clero del país y un olvido en las altas instancias vaticanas.…  Seguir leyendo »

Donald Trump en Long Island y Jeff Sessions en San Salvador hablando sobre la Mara Salvatrucha. El mismo día –28 de julio, viernes–, casi a la misma hora, con idénticos tonos y énfasis. ¿Casualidad? No lo creo.

Parece más una nueva vuelta de tuerca –una más– en la estrategia para posicionar a la también llamada MS-13 como lo que no es: un peligro real para la seguridad nacional estadounidense. La pandilla de origen salvadoreño no representa una amenaza para Estados Unidos ni para los estadounidenses, pero venderla como la reencarnación del mal está permitiendo al gobierno alimentar el discurso contra la migración en general y contra los migrantes latinos en particular.…  Seguir leyendo »

No quiero volver a El Salvador. Ese país, como ningún otro en América Latina, me hizo sentir miedo de ser mujer . El taxista que me recogió en el aeropuerto, el primer salvadoreño que conocí, me mostró que estaba entrando en territorio hostil. Viajábamos por la carretera y por hacer conversa, le pregunté por su familia. Me dijo que tenía un bebé, un gordito llamado JJ, y me enseñó su foto en la pantalla del teléfono.

-¿Vas a tener más?

– Quisiera tener otro pero que también fuera niño.

– Sabes que eso no se puede escoger.

– Sí, pero no quisiera tener una niña, las niñas son un problema.…  Seguir leyendo »

El reconocido psiquiatra y autor estadounidense James Gilligan asegura que la violencia nace de la voluntad de aplastar la sensación de vergüenza o humillación y sustituirla por orgullo. A un nivel más global, podría decirse que eso es exactamente lo que sucede en los últimos 25 años en el llamado Triángulo Norte de América Central –compuesto por Guatemala, Honduras y El Salvador– que desde hace años lleva el deshonroso título de ser una de las regiones más violentas del mundo. Pero detrás del flagelo de las maras o pandillas, los homicidios y el crimen, subyace toda una historia de humillación y políticas fallidas que han contribuido a que esta región de unos 30 millones de habitantes viva en una creciente espiral de odio y represión.…  Seguir leyendo »

The murder of Archbishop Óscar Arnulfo Romero in El Salvador on March 24, 1980 was a momentous event. As the US Ambassador to El Salvador at the time, Robert White, testified many years later in a civil suit brought against one of Romero’s killers in an American federal court, the assassins “destroyed the one figure in El Salvador that could have served as a bridge, as a creative interpreter between all the different sides, and his removal by violence basically sent a signal that no dialogue was warranted.” The message to the leftist insurgents in the twelve-year war that followed was that they had no hope of achieving anything by peaceful means.…  Seguir leyendo »

The small town of San José Guayabal is located in a region of dry, flat land about forty minutes north of San Salvador, the Salvadoran capital. Most of its 11,000 inhabitants work in farms, growing onions and corn, and it has little to distinguish itself from other places in the area. But in one sense, it is remarkably different than almost anywhere else in El Salvador: in recent years, it has apparently been largely free of violent crime.

The Salvadoran Civil War ended twenty-five years ago, when the right-wing military government entered a peace agreement with the leftist rebels it had been fighting since 1979.…  Seguir leyendo »

El pasado 16 de enero acompañamos al Gobierno de El Salvador en la conmemoración del 25 aniversario de la firma de los Acuerdos de Chapultepec, la culminación de un largo proceso de negociación que puso fin a más de una década de guerra civil en el país. Como los demás acuerdos de paz en Centroamérica –y como el acuerdo recientemente aprobado en Colombia– se trató de una solución propia y negociada por los mismos salvadoreños, en el marco de la iniciativa de paz centroamericana, y en la que demostraron que el diálogo y la institucionalidad permiten alcanzar la salida a los más dolorosos conflictos.…  Seguir leyendo »

El Salvador, el pequeño país centroamericano de 20.000 kilómetros cuadrados y seis millones y medio de habitantes, cerró 2016 con 5.278 asesinatos. Un promedio de 14 al día. Una tasa de 81 homicidios por cada cien mil habitantes. Ocho veces superior al límite que Naciones Unidas fija para establecer que una sociedad sufre epidemia de violencia.

A pesar de estos números, el gobierno lleva semanas hablando de éxito en su estrategia de combate a la criminalidad. “Las medidas extraordinarias implementadas por mi gobierno están dando resultados positivos”, dijo el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, en su discurso de fin de año.…  Seguir leyendo »

En el mes de agosto, durante mi estancia en San Salvador como profesor invitado en la Universidad Don Bosco y la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), leí la novela Noviembre, del escritor salvadoreño Jorge Galán, que se inspira en el asesinato de seis jesuitas -Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Juan Ramón Moreno. Amando López y Joaquín María López y López-, y dos mujeres -Elba Ramos, empleada doméstica, y su hija Celina, de 15 años-, por el sanguinario batallón Atlacatl, del Ejército salvadoreño. Sucedió en la UCA la fatídica madrugada del 16 de noviembre de 1989. La novela aporta luz sobre los hechos y se adentra en otros crímenes impunes contra religiosos y religiosas de El Salvador como el jesuita Rutilio Grande, monseñor Romero, arzobispo de San Salvador, y cuatro religiosas de Estados Unidos.…  Seguir leyendo »

Ninguna conversación pasa de tres minutos en San Salvador sin que vaya a parar al tema de las maras, y nadie, al final de las múltiples vueltas y revueltas que se da al tema, se atreve decir que la paz llegará a corto plazo. Porque esta es una guerra distinta en su naturaleza a la que el país vivió en los años ochenta, pero una guerra al fin y al cabo, que si tiene por teatro los barrios, amenaza con extenderse a las áreas rurales; una guerra singular, porque los estados mayores de las bandas dirigen las operaciones desde las cárceles, en guerra entre ellas, y en guerra con el Estado.…  Seguir leyendo »