Eurogrupo

Las consecuencias económicas de Podemos

Que la vicepresidenta económica del Gobierno de España, Nadia Calviño, perdiera el jueves la presidencia del Eurogrupo ha supuesto un mazazo político y moral para España. La reacción al golpe ha sido tan dura en gran parte porque el Gobierno daba por hecho el triunfo en la elección entre los 19 países que componen el Eurogrupo. Lo que ocurrió es que desencadenó expectativas que no fue capaz ni de negociar adecuadamente ni de, en consecuencia, cumplir.

Pedro Sánchez debería hacer autocrítica. El presidente del Gobierno tendría que preguntarse qué es lo que pasa, por qué no logra colocar a candidatas tan solventes como Nadia Calviño –van dos fracasos ya, para dirigir el Fondo Monetario Internacional y para presidir el Eurogrupo– y Arancha González Laya, para liderar la Organización Mundial del Comercio.…  Seguir leyendo »

El nombramiento a la cabeza del Eurogrupo del irlandés Paschal Donohoe, que competía con Nadia Calviño en la recta final de una elección muy disputada, evidencia los escollos a que se enfrenta Europa para encontrar una salida a una de sus peores crisis.

El resultado refleja solo superficialmente el sistema de decisión basado en el principio de un estado, un voto, que produce situaciones paradójicas. La ministra española, además de contar con credenciales ampliamente reconocidos, estaba respaldada por países que suman el 83% de la población de la Eurozona. Por tanto, el ministro irlandés ha sido elegido gracias el apoyo explícito de países que totalizan menos de uno de cada cinco europeos.…  Seguir leyendo »

La candidatura de Nadia Calviño a la presidencia del Eurogrupo es recibida en Bruselas como un doble ancla de estabilidad. La vicepresidenta del Gobierno español se perfila como la persona más adecuada para poner orden en unas reuniones de ministros de Economía de la zona euro propensas a los debates interminables y a patear hacia adelante los expedientes más espinosos. A su vez, buena parte del Eurogrupo ve a Calviño como un elemento fundamental para mantener al Ejecutivo de Pedro Sánchez anclado a unos principios económicos y presupuestarios que podrían ser cuestionados por el ala más izquierdista de la coalición gobernante en España

El currículum y la trayectoria de Calviño auguran una mano firme en la dirección del Eurogrupo, actitud que puede evitar los circunloquios estériles pero que también puede provocar el choque con ministros tan belicosos como el holandés Wopke Hoekstra.…  Seguir leyendo »