Europeas 2009

El árbol español no debe ocultar el bosque europeo, y para los socialistas dicho bosque está cada vez más devastado. Esta es la principal lección que hay que extraer de las elecciones del pasado 7 de junio y que la constitución del nuevo Parlamento Europeo acaba de materializar. En España, a pesar de la crisis y el paro, el PSOE ha resistido. Pero, en el resto de la Unión Europea, ¿cuáles son los hechos? Son simples y deben ser observados con lucidez: salvo raras excepciones –Grecia o Eslovaquia–, los socialistas han retrocedido. La derrota es a la vez global y general.…  Seguir leyendo »

El retroceso de los partidos de izquierda en las elecciones europeas ha dado lugar a un género de reflexión que, como la literatura sobre los males de la patria, suele instalarse en el terreno de la introspección, en una especie de «en qué momento se jodió el Perú» que se pregunta el Zavalita de Vargas Llosa, aunque en este caso aplicado no a un país, sino a una opción política. Esta mirada hacia el interior que tan buenos resultados puede ofrecer en la literatura –Conversación en la Catedral, la novela de Vargas Llosa en la que aparece Zavalita, es una obra mayor del siglo XX- puede condenar, sin embargo, a la esterilidad cuando se practica en un terreno como el de los programas de Gobierno.…  Seguir leyendo »

Después de perder las elecciones europeas ante el PP, con una diferencia apreciable de votos populares y con dos parlamentarios menos, parece prudente que los socialistas realicemos un ejercicio de autocrítica, lúcido, profundo y responsable. Sería absurdo cerrar los ojos y buscar justificaciones optimistas, como el Cándido de Voltaire, pensando que seguimos estando en el mejor de los mundos posibles.

Es evidente que no se puede culpar a los candidatos que encabezaban nuestra propuesta, Juan Fernando López Aguilar y Ramón Jáuregui. Son personas representativas de nuestra ideología, competentes y desde hace años entregados al desarrollo y la lucha por el socialismo.…  Seguir leyendo »

Por abundante que sea, lo publicado hasta ahora sobre el resultado de las recientes elecciones al Parlamento Europeo y sobre el nuevo equilibrio de fuerzas en el hemiciclo de Estrasburgo y Bruselas no agota, ni mucho menos, todas las posibilidades de análisis. Los datos más enarbolados en las últimas semanas por parte de la prensa y los especialistas, con el telón de fondo del abstencionismo, son, sin duda, el avance de la derecha (conservadora, moderada y radical), la cual ha conseguido capitalizar los temores de la ciudadanía en materias claves como la inseguridad y la inmigración, y la debacle de la izquierda social-demócrata, con fracasos estrepitosos (el Partido Laborista en Reino Unido), otros esperados (el Partido Socialista francés) y algunos que suenan a voto de castigo por las políticas nacionales en materia de gestión de la crisis (éste sería el caso de los socialistas españoles).…  Seguir leyendo »

El fracaso de los socialistas en las recientes elecciones europeas, precisamente por haber afectado a todos los países, remite a algunas causas ideológicas de carácter general. La pregunta que se plantea con irritación y desconcierto sería la siguiente: ¿cómo explicar que la crisis o los casos de corrupción golpeen de manera muy diferente, desde el punto de vista electoral, a la izquierda y a la derecha?

Pienso que la raíz de esa curiosa decepción, que se reparte tan asimétricamente, está en las diversas culturas políticas de la izquierda y la derecha.

Por lo general, la izquierda espera mucho de la política, más que la derecha, a veces incluso demasiado.…  Seguir leyendo »

Desde mi punto de vista, el de un socialdemócrata partidario de una Europa política fuerte, el resultado de las recientes elecciones al Parlamento de Estrasburgo es preocupante por varias razones.

En primer lugar, por la baja participación, menos de la mitad de los inscritos en el conjunto de la Unión Europea. El hecho de que no sea la primera vez que sucede añade más gravedad a la falta de movilización, no debida sólo a la crisis. Además, una parte no desdeñable de quienes votaron se ha decantado por opciones radicales, populistas e incluso xenófobas. No hay que exagerar, pues estos diputados seguirán siendo una exigua minoría.…  Seguir leyendo »

En la tediosa y chabacana campaña electoral europea se habló de todo menos de Europa, y en eso han coincidido todos los comentaristas. Europa sigue siendo sólo ocasión, pretexto y excusa para tirarse los trastos a la cabeza, pensando en las próximas elecciones legislativas o autonómicas, o para defender los intereses de cada partido. Si las últimas campañas ya fueron malas, ésta debió de ser la peor de todas. La larga abstención ha sido uno de sus frutos. Y el análisis general de los resultados en clave electoral española, otro.

Recuerdo con nostalgia las primeras campañas, cuando hablábamos del nacimiento de la entonces Comunidad Europea, de su desarrollo, sus posibilidades; de su significado para la paz de Europa, para el equilibrio económico y social de sus Estados, el desarrollo de sus antiguas colonias y de todo el llamado tercer mundo… Citábamos con entusiasmo a los «padres» europeos Schuman, De Gasperi, Adenauer, Monnet, Spack, Madariaga, Spinelli… Sabíamos que unos eran democristianos (la mayoría), socialistas, socialdemócratas, liberales, independientes…Qué más daba.…  Seguir leyendo »

Se podrá dudar de la palabra del sastre que confeccionó los trajes de los que tanto se habla en la prensa española últimamente, pero no de su profesionalidad: a sus destinatarios los trajes les sientan de maravilla.

Así que, si yo fuera el juez, seguiría investigando por ahí, puesto que, aunque no deja de ser cierto lo que dijo el presidente del partido al que aquellos pertenecen de que nadie se vende por cuatro trajes, no es menos cierto que, si éstos están tan bien cortados como se ve, cualquiera puede caer en la tentación de ponérselos, máxime si, como es el caso, ha de cambiar de traje a diario en función del cargo que ostenta, siempre al servicio de los demás, por supuesto.…  Seguir leyendo »

Empiezan a aparecer ensayos firmados por autores prestigiosos que meditan sobre nuestra democracia, algunos teóricos (Félix Ovejero, Víctor Pérez Díaz), otros más directamente relacionados con la circunstancia española (el más demoledor, el de Alejandro Nieto). Es hora sin embargo de que se amontonen en los escaparates de las librerías, al igual que sucede en otros países, y ello sería una muestra de salud de nuestro pensamiento político.

Porque nuestra democracia está enferma, nuestra democracia lleva en su cuerpo joven, de 30 años, marcas inquietantes de dolencias profundas, signos inequívocos de un deterioro que, si nos descuidamos, la convertirán en poco tiempo en un cadáver bien conservado.…  Seguir leyendo »

Los sistemas parlamentarios son democracias de opinión pública. Quiere decirse que, con independencia de las formalidades constitucionales, que tasan rigurosamente el modelo de representación semidirecta –los ciudadanos eligen parlamentarios que a su vez designan al Ejecutivo—, el devenir de los diferentes poderes y de las instituciones está sometido al escrutinio constante de la ciudadanía, a través de esta abstracción que denominamos opinión pública.

La opinión pública es, en definitiva, el juicio colectivo más o menos difuso que en cada momento merece la actuación de los diferentes actores. Se establece sobre la estructura del sistema mediático, de forma que el conjunto de los medios de comunicación es el gran elemento vertebrador de una opinión continua que sirve de contraste a las instituciones democráticas.…  Seguir leyendo »

Resulta una llamativa paradoja, como señalaba Antonio Estella el pasado día 9, que, en un momento en el que las ideas neoliberales se encuentran ante un fuerte descrédito, las elecciones europeas se hayan traducido para los socialdemócratas en un notable retroceso de casi seis puntos respecto a 2004, mientras que el Partido Popular Europeo ha cedido menos de un punto. Parece que esto exige una explicación, y que achacar el retroceso al crecimiento de la abstención no es suficiente, ya que no nos permite saber por qué la abstención ha perjudicado sobre todo a la izquierda.

La primera cuestión, al menos en lo que se refiere a estas elecciones, es que la quiebra de las ideas neoliberales no se ha producido en Europa, a diferencia de Estados Unidos, junto con unas elecciones históricas, y así lo que ha sucedido es que los gobiernos conservadores han cambiado de política sin asumir los costes de sus anteriores planteamientos.…  Seguir leyendo »

La última campaña de las elecciones europeas ha dejado muy mal sabor de boca. Creo que a todos. Incluidos, me da la impresión, a los mismos protagonistas, a los políticos que encabezaban las candidaturas. Sus comentarios en los días siguientes al domingo electoral así me lo hicieron pensar. Parecían arrepentidos del papel que les había tocado representar, el que les había asignado su director de campaña.

Efectivamente, ha sido una campaña bronca, destructora del adversario, antipedagógica y, a la postre, incomprensible para el elector medio. Aún no acabo de entender cómo tantos acudieron a las urnas. Pero, además, hay otro aspecto de la campaña que ha pasado más inadvertido: el descrédito creciente de la misma idea de Europa como entidad política, de la Unión Europea como institución, que han mostrado muchos candidatos.…  Seguir leyendo »

Europa está perdida. Y esta vez no parece haber sido el toro quien la ha raptado. Más bien es ella misma la que se ha perdido en el bosque de una democracia que no termina de funcionar al nivel de la soñada Europa. De aquella Europa que comenzó como una necesidad para evitar de nuevo las guerras cruentas en su territorio, y que se fue desarrollando a partir de la necesidad de hallar soluciones a problemas concretos, sin un marco competencial claramente delimitado, pasando por expansiones sucesivas hasta llegar a contar con 27 miembros actualmente. Y con un intento, por ahora fallido, por dotarse de una especie de Constitución, compleja, demasiado extensa, repetitiva y que más que una Constitución era una refundición de leyes y directivas en vigor, se ha llegado a una Europa que se ha perdido a sí misma porque ha perdido a sus ciudadanos, o no ha logrado atraerlos.…  Seguir leyendo »

Vistos con perspectiva europea los resultados de las elecciones al Parlamento arrojan, como rasgo más destacado, el enorme triunfo del Partido Popular Europeo. El número de escaños de la euro-cámara ha disminuido de setecientos ochenta y pico a setecientos treinta y seis y, además, los conservadores británicos y checos decidieron marcharse del Grupo Popular Europeo por considerar que este es demasiado europeísta. En estas condiciones, mantener los mismos escaños que en la legislatura anterior, que es lo que ha hecho el Partido Popular Europeo constituye un enorme triunfo. Tanto que ahora el Grupo Popular Europeo tiene más diputados que todos los partidos de izquierda (socialistas, verdes y comunistas juntos).…  Seguir leyendo »

Empiezo a pensar que en España  hay algo en lo que nos parecemos los partidos políticos y los medios de comunicación. Ambos somos inmunes a la realidad. Una paradoja de grueso calibre, porque unos y otros nos alimentamos de ella, o deberíamos, y nos obliga a hacernos la pregunta del millón: entonces cómo es que sobrevivimos. Para la respuesta caben varias hipótesis. A mí, la que me parece más plausible, en el caso de los medios de comunicación, es que vivimos porque somos necesarios. Así de sencillo y de rotundo. Nos necesitan. No a los columnistas; ni siquiera a los propios periodistas que cubren la información – ¡qué metáfora terrible la de cubrir la información!-.Necesitan…  Seguir leyendo »

Los resultados del 7-J ofrecen lecciones significativas para toda Europa.

Primera. Los ciudadanos votan cada vez menos en las elecciones europeas. La participación fue del 44%, dos puntos menos que en el 2004. En España, un 46%. Y Catalunya, en la cola, con un 37,5%. Y eso que el importante papel que tiene el Parlamento Europeo será mucho mayor cuando se apruebe el tratado de Lisboa. Un 75% de las leyes de aplicación nacional pasan por Bruselas. Y con el nuevo tratado el Parlamento Europeo tendrá poder de codecisión con el Consejo de Ministros, convirtiéndose en pieza clave de la gestión pública de nuestra vida cotidiana.…  Seguir leyendo »

Las elecciones al Parlamento Europeo se han celebrado, una vez más, entre un coro mediático de críticas adversas y con la desafección de una mayoría del electorado. La oportuna celebración, en plena jornada de reflexión, del aniversario del Desembarco de Normandía debería haber hecho recordar a los europeos que, a pesar de sus dudas y miserias, están construyendo algo sin precedentes: una Europa unida en paz que constituye el primer intento exitoso de democracia supranacional en la Historia y el mejor instrumento para sobrevivir en las turbulencias de la globalización. La legislatura europea, de cinco años de duración, empezará con las normas del Tratado de Niza y es de esperar que concluya con el Tratado de Lisboa en vigor.…  Seguir leyendo »

Europa pide confianza. Lectura elemental del 7-J. Holgado triunfo del centro-derecha, con o sin conservadores británicos. Inútil buscar consuelo para el desastre general de la izquierda. Como siempre, viajan a Estrasburgo unos cuantos extremistas y ciertos personajes exóticos. Pocas emociones más. Participación a la baja, una y otra vez. Europa no es feliz, porque las élites juegan al equívoco y la gente común intuye riesgos que no comparte. Concebida como sociedad por acciones, la Unión Europea distribuye beneficios razonables. El «demos» europeo no existe, pero es útil la yuxtaposición de tantos viejos y nuevos Estados (todavía) soberanos. En tiempo de crisis, acaso el modelo «funcional» al estilo Jean Monnet nos ayude a superar una época de fiebre helenística, modernidad cuestionada y ciudadanos perplejos.…  Seguir leyendo »

Quizá ya ha llegado la hora de hacer balance, pero de verdad. Estos días se han hecho todo tipo de valoraciones –antes y después de la jornada electoral del domingo día 7 –, pero, en general, y salvo alguna excepción, son reflexiones y análisis sobre la campaña, los resultados, la abstención, y muchas generalidades sobre el futuro de Europa. Es decir, comentarios coyunturales.

En mi opinión, es necesaria una reflexión en profundidad temporal, hacia arriba y hacia abajo, porque a lo que hemos llegado es a un gigantesco malentendido: la clase política, los medios de comunicación, los analistas, entre unos y otros no paramos de incriminar a la opinión pública, la ciudadanía europea, porque se empeña en no entender la importancia de lo que está en juego, la crucial importancia de su voto.…  Seguir leyendo »

Tras una campaña tan gris, uno se siente tentado a aconsejar a los nuevos parlamentarios europeos que se limiten a tomar iniciativas modestas. Dan ganas de decirles que, ya que no han despertado el interés de los ciudadanos por las grandes cuestiones, deberían dedicarse a las pequeñas, como la estandarización de los cargadores de los teléfonos móviles o el etiquetado de los productos alimentarios (y procurar no revisar la composición del vino rosado). La legitimidad, al fin y al cabo, también se construye de abajo arriba.

Pero no van a poder dedicarse a labores sencillas. En los cinco próximos años, la Unión Europea ha de superar una prueba triple.…  Seguir leyendo »