FIFA World Cup

The “beautiful game” has been revealing many ugly truths about racism and identity in Europe.

In the aftermath of the World Cup, the French and German national soccer teams have found themselves at the center of a renewed debate about race, assimilation and national identity that has highlighted the precarious position that many nonwhite immigrants and first-generation people find themselves in while living in the West.

On Sunday, the player Mesut Ozil announced in a series of powerful and pained social media posts that he was quitting the German national team due to racism and mistreatment from the German media, sponsors and the German Football Association (DFB).…  Seguir leyendo »

Es realmente redondo este balón

Lo confieso, no siento por el fútbol ninguna pasión especial; apenas conozco las reglas y hasta evitaba practicarlo en el patio de mi escuela elemental. Al hilo de este Mundial, que la selección de Francia ha ganado en Moscú, me vuelve a la memoria el recuerdo del único partido al que he asistido en mi vida. Fue en el Mundial de Seúl en 2002, al que me invitó el presidente coreano, Kim Dae Jung, que quería agradecerme que le hubiera visitado en su celda cuando era un preso político. Aquel día me encontraba sentado a su lado, en la tribuna de honor, para asistir al partido inaugural, que enfrentaba a Francia y Senegal.…  Seguir leyendo »

Por qué la Copa Mundial sí importó

El filósofo y satírico del siglo diecisiete Jean de La Bruyère dijo una vez que “Corneille retrata a los hombres como deberían ser, mientras que Racine los describe tal como son”. Para los europeos, e incluso más para los franceses, la Copa Mundial 2018 fue un evento corneilliano. El torneo celebrado en Rusia a lo largo del pasado mes ofreció una pausa encantada en un mundo tumultuoso y reveló los mejores aspectos de nuestra naturaleza.

En la realidad paralela del torneo, predominaron un ánimo de autoconfianza, altruismo y apertura al “otro”. Al menos por un rato, parecieron caer en el olvido el chovinismo, la alienación y la desesperanza que han prevalecido en esta era de nacionalismos populistas.…  Seguir leyendo »

El francés Kylian Mbappé, de 19 años, celebra con la Copa del Mundo el 15 de julio de 2018. Credit Matthias Hangst/Getty Images

El mundo dejó de ser mundial. Se acabó el gran paréntesis que nos permitió pensar que las cosas tienen un propósito, que sus resultados se pueden medir, que somos hinchas de nuestros países, que esperar vale la pena, que los esfuerzos encuentran recompensa, que los días rebosan de emociones, que somos los mejores o, incluso, los peores. Es duro volver a la rutina.

Yo me la pasé bien escribiendo esta columna, dentro de ciertos límites. Un día de estos les voy a contar el placer de transformar la culpa en regodeo: ese contento del que hace lo correcto, la patética satisfacción del deber cumplido.…  Seguir leyendo »

Matthias Hangst/Getty Images France celebrating their win against Croatia with the World Cup Trophy, Moscow, July 15, 2018

It was about mid-way through the first half, at the Luzhniki Stadium in Moscow, when those of us in the US who joined the billion or so humans who watched the World Cup Final on TV were given our first view, accompanied by mentions from our announcers on Fox about lightning nearby, of the angry grey skies over Russia’s capital. By that point, the fittingly eventful finale to a most eventful tournament had already seen three goals. The wily Croatians, zipping the ball forward with intent, had dominated the opening exchanges. But France, as a top team set up by its old defensive midfielder of a coach less to dominate matches than to win them, had taken an undeserved lead.…  Seguir leyendo »

After the final match, members of the Croatian national team, with Gianni Infantino, president of FIFA, President Vladimir Putin of Russia and President Emmanuel Macron of France.CreditMatthias Hangst/Getty Images

The 2018 World Cup revealed much about the state of our world, and not simply in the triumphal smile of President Vladimir Putin of Russia, the arch-nemesis of the liberal global order, as he presided over the final match, the planet’s largest spectacle, at a time when traditional centers of Western power such as NATO, the Group of 7 and the European Union face existential crises. But it did rain on Mr. Putin’s parade, not only literally (a downpour began minutes after the final ended) but also figuratively in that the match provided an estimated television audience of at least one billion for a pitch-invasion protest by the dissident performance artists Pussy Riot.…  Seguir leyendo »

Hugo Lloris, el portero y capitán de la escuadra francesa, levanta la Copa del Mundo en Moscú después de la victoria 4 a 2 frente a Croacia en la final de Rusia 2018. Credit Shaun Botterill/Getty Images

Fuimos más de mil millones. Dicen que en ese momento éramos más de mil millones de personas en el mundo mirándolo al unísono: no hay, en la historia de la humanidad, ningún momento registrado en el que más de mil millones de personas hayan hecho lo mismo al mismo tiempo. Hace un rato lo hicimos —y, para perplejidad de la historia futura, lo que hicimos fue mirar ese partido—.

Éramos mil millones y era el minuto 65, la final parecía definida y el nuevo Joven Maravilla hizo su parte. Lucas Hernández —el lateral izquierdo suplente de Francia— subió la pelota gambeteando por su costado desde su área hasta el área croata y, a esa altura, se la pasó al centro a Kylian Mbappé, quien la paró, la midió y la colocó a la derecha del arquero croata.…  Seguir leyendo »

Un hombre festeja en las calles de Moscú con una máscara de Putin después de la final entre Francia y Croacia. Credit Dmitri Lovetsky/Associated Press

Desde la empleada del negocio que, a las pocas horas de haberme instalado en la capital rusa, corrió más de cien metros para disculparse y avisar que la tarjeta de crédito había sido pasada dos veces, hasta el cocinero tayiko de la calle Taganska que varias madrugadas nos sacaba de algún apuro con su shawarma. Desde las decenas que, al percibir que estábamos perdidos, se acercaron gentiles ofreciendo ayuda, hasta la niña que bailaba con el violinista que hacía sonar su Mullermanband furiosa en la estación de subte del viejo y hermoso barrio de Kitay-gorod. Sí, soy uno de los tantos periodistas que celebran felices su experiencia de Rusia 2018.…  Seguir leyendo »

Eden Hazard celebra el gol que anotó frente a Inglaterra y aseguró el tercer puesto de Bélgica en el Mundial. Credit Giuseppe Cacace/Agence France-Presse — Getty Images

Mirar fútbol es sentirse parte. Nada más aburrido que ver un partido y mantenerse neutro. El fútbol también consiste —¿consiste sobre todo?— en identificarse, en querer “que ganen los míos” o, mejor, “que ganemos nosotros”: armar plurales imposibles. Así que cuando uno está lejos de esos equipos en la cancha tiene que armar afinidades, y es un arte.

Es fácil cuando, aunque no juegue tu país, juega uno vecino o querido, uno donde viviste o querrías vivir, uno que te interesa. Pero cuando no hay nada de eso la afinidad es una construcción laboriosa, caprichosa.

¿Cuántos argentinos, por ejemplo, querían hoy que ganase Bélgica sin tener la menor relación con Bélgica, solo porque detestan a Inglaterra?…  Seguir leyendo »

FIFA World Cup: From the Sidelines

I’ve been staying in an Airbnb in a Soviet-era apartment block in Moscow to cover the World Cup, but my children back home in Paris are living the tournament more intensely than I am. Though I’m British and my wife is American, our children were born in Paris and identify uncomplicatedly as French. For France’s first few games, each of their gang of friends took turns to host a viewing party at home.

Parents and kids would cram into somebody’s little apartment, cheer on France over helpings of pizza, then sing Beatles songs together and watch whichever match was up next.…  Seguir leyendo »

El portero uruguayo Fernando Muslera después de fallar en atajar el segundo gol de Francia durante los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018, en Nizhny Novgorod Credit Kirill Kudryavtsev/Agence France-Presse — Getty Images

Woody Allen se imaginó el infierno como un lugar repleto de malos músicos. Para mí el infierno sería un sitio donde uno estuviera condenado a ver todos los programas de fútbol ruidosos que abundan hoy en la televisión hispanoamericana.

Muchos de esos programas combinan las peores plagas: pereza investigativa, prejuicios, verborrea. En este espacio un reportero insidioso desliza un chisme que enemista a dos jugadores; en aquel, un comentarista petulante le da cátedra de táctica a un entrenador; en el siguiente, un analista ofuscado insulta a una estrella venida a menos; en el otro, un jefe envanecido maltrata ante las cámaras a uno de sus colaboradores.…  Seguir leyendo »

En Barcelona, el 12 de julio de 2018, un hombre pasa frente a un grafiti de Lionel Messi. Credit Pau Barrena/Agence France-Presse — Getty Images

Vivíamos felices: qué fácil era escribir Messi. Alcanzaba con teclear una vez la eme, otra la e, dos seguidas la ese, una la i. Y alcanzaba, en esos días, con que un artículo dijera Messi para que muchos se lanzaran a leerlo. Ahora Messi se ha perdido. Nadie sabe dónde está, qué hace, sobre todo qué hará; no es fácil, cuando uno es una de las personas más miradas del planeta, desaparecer. Messi, en estos días, lo logró, nos dejó huerfanitos.

Ya no lo buscan ni siquiera los medios —los metidos— habituales. Quizá porque no vende o, si acaso, por cierto respeto por su pérdida: días de duelo que nadie perturba porque el duelo es sagrado.…  Seguir leyendo »

Harry Kane, el nueve inglés, aplaudió a la afición después de la eliminación de Inglaterra de Rusia en las semifinales. Credit Rebecca Blackwell/Associated Press

Ahora lo llaman fútbol directo, pero mi tía Porota lo llamaba fútbol amarrete. Y su marido, Cacho, fútbol gonca; en mi familia nunca fueron finos, por lo menos para hablar de fútbol. Lo llaman fútbol directo y ensalzan la astucia de esos equipos que desdeñan la posesión de la pelota y dejan que la tengan los de enfrente para lanzar veloces contraataques, cabalgatas de reyes. Para ellos este partido —entre otros— puede ser una buena lección, disfrazada de viejo refrán castellano: tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. O, dicho de otro modo: si te dejas atacar una vez y otra vez hay muchas chances de que en alguna te entre un pepinazo.…  Seguir leyendo »

A Croatian football fan sits in front of an art installation showing a former Yugoslav National Army (JNA) tank running over small red car in Osijek, some 300 kilometres from Zagreb, on October 16, 2012. After it was renewed, the installation was put back in this eastern Croatian town as a reminder of a real event which happened on June 27, 1991 because many of Osijek's and eastern Croatian citizens consider that the Croatian War of Independence actually started that day when a Yugoslav Army tank rammed the car. Small red car , Zastava 750 - was a Serbian produced version of a Fiat Toppolino and for many people red was a metaphoric reminder of communism, the era which finished when Croatia proclaimed its independency and the bloody 1991 -1995 Serbo - Croatian war which followed. The event was recorded and broadcast by many foreign televisions and became very popular . Former Croatian Serb leader Goran Hadzic pleaded not guilty in front of International Criminal Tribunal for the former Yugoslavia (ICTY) in The Hague on October 16, 2012. Hadzic, 52, the last of the Hague-based court's 161 wanted suspects and the one-time leader of the self-proclaimed Republic of Serbian Krajina during the early 1990s is charged with 14 counts of war crimes and crimes against humanity which includes his role in the massacre by Croatian Serb troops of some 260 Croats and other non-Serbs taken from a hospital in nearby town of Vukovar, eastern Croatia, after it fell to Serbian troops in November 1991 following a harrowing three-month siege. AFP PHOTO/ Hrvoje POLAN (Photo credit should read HRVOJE POLAN/AFP/Getty Images)

The summer of 1990, for those who lived in what was then Yugoslavia, was something like the summer of 1939 in Europe: warm and easy-going, spent mostly on the beach with a cold beer in hand, or—if you were far from any sea or lake—in the shade of a tree or a tall building, comfortably cooling your feet in a washbowl. No one expected the sudden break-up of that Balkan country, or at least not me, then an eleven-year-old boy.

I was busy playing soccer on my street in my hometown, Zagreb, where there was little traffic in the warmer months.…  Seguir leyendo »

Un grupo de jugadores franceses rodean a Samuel Umtiti, quien anotó el único gol de la semifinal ante Bélgica. Credit Natacha Pisarenko/Associated Press

La gran época de las Internacionales ha pasado. La Tercera Internacional, la Cuarta Internacional, la Internacional Psicoanalítica, la Organización Internacional del Trabajo y otros entes más o menos dinosaurios agonizan. Solo siguen pujantes la Federación Internacional del Fútbol Asociación (FIFA) y la Internacional del Chiste, esos señores encerrados en el sótano de un edificio de los años veinte de una calle arbolada que inventan sin parar los chistes que después distribuirán por todo el mundo.

Los chistes son los mismos en todos los países; solo cambian sus protagonistas. Los argentinos los contarán sobre gallegos, los españoles sobre leperos, los italianos sobre meridionales, los colombianos sobre pastusos, los franceses sobre belgas.…  Seguir leyendo »

MOSCOW, RUSSIA - JULY 3: Harry Maguire of England and his girlfriend Fern Hawkins following the 2018 FIFA World Cup Russia Round of 16 match between Colombia and England at Spartak Stadium on July 3, 2018 in Moscow, Russia. (Photo by Jean Catuffe/Getty Images)

“It’s coming home,” a young man told me as we passed in the street in South London after our 2-0 defeat of Sweden in the quarter-finals of the World Cup on Sunday afternoon. He was heading toward Clapham Junction railway station, where later that day a man jumped off the roof of a double-decker and crashed through the awning of a bus stop—landing unharmed, as it turned out, amid a large crowd of revelers.

In Stratford, East London, some England fans entered a branch of IKEA, that reliable Scandi surrogate, and wreaked good-natured havoc on the home furnishings, sending cushions flying and assistants in hijab scattering for cover, as the fans waved their shirts over their heads and murdered the chorus of “It’s coming home.” According to a subsequent statement from the company, “We were on the edge of our seats during the game and we would like to say ‘grattis!’”—adding “(that’s congratulations in Swedish).” This is the sound of a corporate sigh of relief.…  Seguir leyendo »

Lionel Messi, Nicolás Otamendi, Sergio Agüero y Federico Fazio tras la eliminación de Argentina en Rusia 2018 Credit Pilar Olivares/Reuters

Por una vez nos pusimos de acuerdo. No es fácil: Latinoamérica es una entidad más o menos imaginaria que no suele encontrar puntos comunes —a menudo porque no los busca—. Pero esta vez los sudacas conseguimos acordar en una idea: fracasamos. Quien más, quien menos, también en esto fracasamos. Es notorio: el fútbol latinoamericano es el gran ausente de esta fase decisiva del Mundial; ahora muchos nos preguntamos por qué.

Cualquier explicación general es un abuso: para intentarla hay que limar brutas diferencias entre, digamos, Brasil y México, Argentina y Colombia, Uruguay y Perú. Aún así, vale la pena arriesgar un par de ideas.…  Seguir leyendo »

El inglés Raheem Sterling es perseguido por el sueco Victor Lindelof en el partido de cuartos de final en Samara. Credit Clive Rose/Getty Images

Y entonces me pidió que definiera qué era para mí un Mundial de fútbol y se me ocurrió decirle que exactamente esto: una situación en la que uno como yo —¿cómo será uno como yo?— puede llegar a mirar un partido entre Suecia e Inglaterra como si le importara.

No es fácil: en realidad, es un esfuerzo de imaginación. Ponerse en el lugar del otro, pensé después, leyendo un tuit —en inglés— retuiteado más de cien mil veces: “Mi amigo tiene dos entradas para el partido Inglaterra-Suecia del sábado. No se dio cuenta de que era el mismo día que su boda, así que no puede ir.…  Seguir leyendo »

MOSCOW, RUSSIA - JULY 01: Aleksandr Erokhin of Russia celebrates after his team win a penalty shoot out during the 2018 FIFA World Cup Russia Round of 16 match between Spain and Russia at Luzhniki Stadium on July 1, 2018 in Moscow, Russia. (Photo by Ian MacNicol/Getty Images)

There was a citywide party on Sunday night in Moscow that local reports are calling historic—and if you’ve ever been in the capital of a footballing nation on the day that its team wins a knockout World Cup match, you know there’s a good chance the reports were not exaggerating. It’s especially poignant that the people who were getting their collective freak on were the Russians, for no stroll through the country’s recent history will reveal an event that could as thoroughly and unexpectedly unite its citizens across political and social lines as the national squad’s upset defeat of Spain in the World Cup’s round of sixteen at the city’s Luzhniki Stadium.…  Seguir leyendo »

Hinchas uruguayos miran el partido en el centro de Montevideo. Credit Andres Stapff/Reuters

A poco de comenzar el partido de cuartos de final contra Francia, en la capital uruguaya se repetía una imagen que se había visto en todos los encuentros anteriores: la de una ciudad partida a la mitad.

En los partidos de la Celeste, Montevideo se parte longitudinalmente, separándola entre una planta baja y un piso de arriba. Así, al nivel de la calle, el desierto; y unos metros más arriba, los gritos anónimos de “Uruguay nomá” que se responden fantasmalmente unos a otros antes de empezar el partido

Durante el Mundial, un montón de balcones están decorados con las banderas del país.…  Seguir leyendo »