FIFA World Cup (Continuación)

Lionel Messi, Nicolás Otamendi, Sergio Agüero y Federico Fazio tras la eliminación de Argentina en Rusia 2018 Credit Pilar Olivares/Reuters

Por una vez nos pusimos de acuerdo. No es fácil: Latinoamérica es una entidad más o menos imaginaria que no suele encontrar puntos comunes —a menudo porque no los busca—. Pero esta vez los sudacas conseguimos acordar en una idea: fracasamos. Quien más, quien menos, también en esto fracasamos. Es notorio: el fútbol latinoamericano es el gran ausente de esta fase decisiva del Mundial; ahora muchos nos preguntamos por qué.

Cualquier explicación general es un abuso: para intentarla hay que limar brutas diferencias entre, digamos, Brasil y México, Argentina y Colombia, Uruguay y Perú. Aún así, vale la pena arriesgar un par de ideas.…  Seguir leyendo »

El inglés Raheem Sterling es perseguido por el sueco Victor Lindelof en el partido de cuartos de final en Samara. Credit Clive Rose/Getty Images

Y entonces me pidió que definiera qué era para mí un Mundial de fútbol y se me ocurrió decirle que exactamente esto: una situación en la que uno como yo —¿cómo será uno como yo?— puede llegar a mirar un partido entre Suecia e Inglaterra como si le importara.

No es fácil: en realidad, es un esfuerzo de imaginación. Ponerse en el lugar del otro, pensé después, leyendo un tuit —en inglés— retuiteado más de cien mil veces: “Mi amigo tiene dos entradas para el partido Inglaterra-Suecia del sábado. No se dio cuenta de que era el mismo día que su boda, así que no puede ir.…  Seguir leyendo »

MOSCOW, RUSSIA - JULY 01: Aleksandr Erokhin of Russia celebrates after his team win a penalty shoot out during the 2018 FIFA World Cup Russia Round of 16 match between Spain and Russia at Luzhniki Stadium on July 1, 2018 in Moscow, Russia. (Photo by Ian MacNicol/Getty Images)

There was a citywide party on Sunday night in Moscow that local reports are calling historic—and if you’ve ever been in the capital of a footballing nation on the day that its team wins a knockout World Cup match, you know there’s a good chance the reports were not exaggerating. It’s especially poignant that the people who were getting their collective freak on were the Russians, for no stroll through the country’s recent history will reveal an event that could as thoroughly and unexpectedly unite its citizens across political and social lines as the national squad’s upset defeat of Spain in the World Cup’s round of sixteen at the city’s Luzhniki Stadium.…  Seguir leyendo »

Hinchas uruguayos miran el partido en el centro de Montevideo. Credit Andres Stapff/Reuters

A poco de comenzar el partido de cuartos de final contra Francia, en la capital uruguaya se repetía una imagen que se había visto en todos los encuentros anteriores: la de una ciudad partida a la mitad.

En los partidos de la Celeste, Montevideo se parte longitudinalmente, separándola entre una planta baja y un piso de arriba. Así, al nivel de la calle, el desierto; y unos metros más arriba, los gritos anónimos de “Uruguay nomá” que se responden fantasmalmente unos a otros antes de empezar el partido

Durante el Mundial, un montón de balcones están decorados con las banderas del país.…  Seguir leyendo »

Neymar, el 10 de Brasil, cuando terminó el partido que eliminó a Brasil. Bélgica pasa a la semifinal. Saeed Khan/Agence France-Presse — Getty Images

El 27 de mayo de 1982 la revista Gente publicó una de las tapas más famosas de la historia de los medios argentinos: “Seguimos ganando”, decía, en referencia a la guerra de las Malvinas. Dos semanas después, el ejército argentino se rendía en Puerto Stanley. Hoy, los dos equipos sudamericanos que quedaban en Rusia —sobre cuya semifinal deseada escribí ayer— se quedaron afuera: seguimos ganando, ellos y yo.

Las derrotas se parecen solo en su final: no hay nada más peculiar, más distinto a una derrota que otra derrota. Hoy hubo dos historias diferentes: a la mañana el retador, Uruguay, no consiguió estar a la altura; a la tarde el favorito, Brasil, se cayó de muy alto.…  Seguir leyendo »

A la izquierda, el futbolista brasileño Philippe Coutinho, en Samara frente a México; a la derecha, el belga Eden Hazard, en Rostov frente a Japón Credit Fabrice Coffrini/Agence France-Presse — Getty Images; Odd Andersen/Agence France-Presse — Getty Images

El inicio de los cuartos de final del Mundial es un buen momento para hacer un balance del torneo: quedan ocho selecciones y 24 regresaron a casa. De esa veintena de selecciones, cuatro abandonaron el campeonato con una sensación de fracaso: España, Alemania, Argentina y Portugal.

Las primeras dos son las ganadoras de los Mundiales más recientes (2010 y 2014), y, junto a Argentina, son parte del pequeño club (de solo ocho miembros) de campeones del mundo. Y la eliminación de Portugal fue inesperada porque es el equipo de Cristiano Ronaldo, el jugador que, tras llevar al Real Madrid a un tricampeonato europeo, probablemente ganará este año el Balón de Oro, el premio individual más importante para un futbolista.…  Seguir leyendo »

Los uruguayos Diego Godín y Luis Suárez celebran el pase a los cuartos de final después de la victoria de la Celeste ante Portugal el 30 de junio de 2018 en Sochi. Credit Richard Heathcote/Getty Images

Nada les gusta más a los timoratos que manejan el mundo —mientras los bravos y los justos se distraen— que proclamar que los extremos se tocan. Les sirve, por supuesto, para mostrarse impolutos en el medio, alejados de esos toqueteos tan asquito. Pero los extremos, habitualmente, no se tocan: se extreman, se separan, se distancian, se enfrentan. Mañana, por ejemplo, los dos extremos de Sudamérica, Brasil y Uruguay, saldrán a canchas rusas para ganar el derecho de enfrentarse.

Son, está claro, extremos sociales y políticos: el más poblado y el más vacío de Sudamérica, el más silvestre y el más ordenado, el más cristiano y el más ateo, el más dinámico y el más tranqui, el más corruptor y el menos corrupto.…  Seguir leyendo »

El gol del defensor portugués Pepe frente a Uruguay en el partido de octavos de final entre ambas escuadras. Ese 30 de junio de 2018 en Sochi, la escuadra celeste venció. Credit Henry Romero/Reuters

El Mundial se depura, se descalza; ni hoy ni mañana vamos a ver, por fin, ningún partido. Desear —“desiderare”— es constatar la ausencia, lamentarla. El fútbol, hoy, se hace desear, y ha cambiado de lengua; fútbol ya casi no se dice en castellano. En cuatro días quedaron fuera del Mundial —por riguroso orden— Argentina, España, México, Colombia, los países más poblados de la lengua; nos defiende Uruguay, el más chiquito.

Para muchos, el Mundial empieza a ser una nube de polvo que se va deshaciendo a la distancia, una de tantas cosas que podrían haber sido. Y yo, de pronto, me he vuelto boliviano.…  Seguir leyendo »

Jugadores de la selección de Inglaterra celebran el triunfo contra Colombia después de que Eric Dier metiera el penal definitivo. Credit Matthias Hangst/Getty Images

Qué bueno si la vida fuera como el fútbol. Digo: un espacio donde siempre hay una posibilidad, donde todo parece perdido y de repente no, donde la magia salva lo insalvable. Donde funciona esa ficción de que nada se termina hasta que se termina, que siempre queda una esperanza. Qué bueno si realmente fuera así.

A veces lo creemos. Se jugaba la penúltima bola y Colombia parecía condenada. Era casi justicia: no había inquietado a los ingleses, se había pasado la mayor parte del partido sin llegar a su arco, le había faltado juego y ofensiva.

Era casi: los ingleses tampoco habían hecho demasiado.…  Seguir leyendo »

El delantero mexicano Carlos Vela pasa entre algunos futbolistas brasileños, entre ellos Thiago Silva y Marquinhos, que celebran la victoria ante México en Samara. Credit David Gray/Reuters

Parecía que en México todo había cambiado. Parecía, esta mañana, pero no: solamente cambió lo que importa. México tiene un gobierno nuevo, que propone —ya veremos si lo quiere o lo consigue— otras maneras de regirse, pero no tiene un equipo en cuartos de final de una Copa del Mundo. Una vez más, la frase clásica: “jugamos como nunca, perdimos como siempre”. Y es una pena: otra vez la maldición del quinto.

Es obvio que —argentino pese a todo— yo quería que ganara México. Quedaría estupendo decir que por amor al mole y los amigos, pero todavía no me presento a ninguna elección, así que no; fue por pura inquina vecinal.…  Seguir leyendo »

Lo peor de nosotros, los alemanes, es que no sabemos disfrutar y que no nos caemos especialmente bien unos a otros. Contemplamos llenos de añoranza a los pueblos que tienden a lo liviano, bueno y hermoso. ¡Cómo nos gustaría ser ellos! Acostumbramos a salir de esta hosca melancolía con los grandes torneos futbolísticos. El Mundial es la única ocasión en la que los alemanes suelen permitirse una bocanada de patriotismo desacomplejado. En estas cuatro semanas rige el estado de excepción: es entonces cuando las banderas no se dejan en manos de los radicales de derechas, es entonces cuando el alemán medio se olvida del pudor y se obliga, por entusiasmo, a decir “nosotros”.…  Seguir leyendo »

A la izquierda, el delantero brasileño Neymar durante el juego del Grupo E contra Serbia; y, a la derecha, el delantero mexicano Javier Hernández durante el primer partido del grupo F, entre México y Alemania. Credit Patrik Stollarz/Agence France-Presse — Getty Images

El 30 de septiembre de 1970, el estadio Maracaná fue el escenario de un partido amistoso entre Brasil y México conocido como el Juego de la Gratitud. Casi dos meses antes, la selección Verdeamarela había ganado su tercera Copa del Mundo en el estadio Azteca de Ciudad de México. Esa conquista en México fue crucial en la historia futbolística brasileña. Significó la consolidación de Pelé —quien dio una actuación magistral en la final—, conseguir el tricampeonato (en disputa con Italia, que había ganado dos Mundiales en la década de los treinta) y quedarse de manera definitiva con el trofeo Jules Rimet.…  Seguir leyendo »

Jugadores de la selección española, entre ellos Andrés Iniesta, ven la tanda de penales, en la que La Roja perdió ante Rusia. Credit Victor R. Caivano/Associated Press

En 1937, la España republicana, sacudida por la sublevación fascista, mandó a unos tres mil niños en peligro a refugiarse en la Unión Soviética; en 1941, la España fascista, presionada por Adolf Hitler, mandó a unos 47.000 soldados reunidos en una División Azul a pelear contra los comunistas. Desde entonces, las relaciones entre los dos países nunca fueron tan intensas como esta mañana. O quizá sí, pero no lo pasaron por la tele.

Esta mañana, Rusia y España se jugaban todo. El partido fue tenso, enmarañado, al borde de tedioso: España toqueteaba la pelota con la concupiscencia de un quinceañero descubriendo, los rusos esperaban.…  Seguir leyendo »

Can Germany Survive Its World Cup Defeat?

What a week! The group stage is over and knockout round begins today. For some of us, it has been a traumatic few days.

First, my beloved Unicorns — the amateur club I play on here in Berlin — lost our league championship by one point. A grave disappointment for me but, I realize, not necessarily for the entire country.

Then on Wednesday came something even more harrowing: Germany, the reigning world champion, was defeated by South Korea 2-0 and lost its chance at winning the World Cup. In the first round. The team finished at bottom of their group.

The sympathy flowed in from my friends abroad.…  Seguir leyendo »

El capitán de la selección Argentina, Lionel Messi, durante el partido en el que su escuadra perdió frente a Francia en Kazán, el primer partido de los octavos de final. Credit Catherine Ivill/Getty Images

Se ve que nos tienen miedo. ¿Los viste? Se nota que estos francesitos tienen miedo, saben que el que está enfrente es la Argentina y se arrugan, ya vas a ver, manga de pechofríos. Quieren hacerse los vivos pero no les da el cuero; sí, te lo digo yo, boludo. Dales unos minutos y vas a ver cómo se arrugan.

Uy, Dios, y este ahora la puso en el palo, menos mal que la puso en el palo y nos salvamos, pero si seguimos así no sé cómo vamos a terminar. Che, estamos al horno, no la vemos, nos pasan como si estuviéramos parados, y ahora Rojo…

Ay, Rojito, ya sé que te debemos todo, que el otro día nos salvaste, pero qué boludez este penal.…  Seguir leyendo »

Edinson Cavani festeja después de anotar su segundo gol en el partido contra Portugal. Credit Odd Andersen/Agence France-Presse — Getty Images

Si los perros jugaran al fútbol los mejores llevarían la pelota cortita a la altura del hocico, driblando a contrincantes al ras del césped. En ese campeonato de perros, la selección uruguaya sería el campeón indiscutible.

Alcanza con ver imágenes de Nahitan Nández y Lucas Torreira trancando con la cabeza, ofreciéndola a cualquier patada que sería ilegal hasta en las luchas de Vale Todo, y uno se da cuenta de que los perros uruguayos, a diferencias de los señoriales dogos de burdeos o los hipervigilantes pastores alemanes, son una extraña mezcla de muchas especies descastadas.

Un famosísimo texto de Hernán Casciari comparaba a Lionel Messi con un perro, por la diversión innata del animal que persigue un juguete sin importarle nada más que el juego, al igual que el ídolo argentino en su mejor versión.…  Seguir leyendo »

France 98's players celebrate after Zinedine Zidane scored a goal during an exhibition football match between France's 1998 World Cup's French football national team and FIFA 98 composed with former international players, to mark the 20th anniversary of France's 1998 World Cup victory, on June 12, 2018 at the U Arena in Nanterre, near Paris. (Photo by Thomas SAMSON / AFP) (Photo credit should read THOMAS SAMSON/AFP/Getty Images)

It will escape hardly a single fan of Les Bleus that July 12, 2018, will mark the twentieth anniversary of France’s 3-0 triumph over Brazil to win the World Cup at home at the Stade de France outside Paris, after which a million revelers—black, blanc, beur (black, white, Arab) alike, as the story goes—stormed the Champs-Élysées, commencing Bastille Day celebrations a couple of days early and heralding, in the eyes of the hopeful, a new multicultural dawn for the Fifth Republic. Even those who were not yet born then—a group that includes Kylian Mbappé, perhaps the most electrifying player on the current France team, who was born later that year in the Parisian suburb of Bondy—will find it hard not to think about that 1998 victory.…  Seguir leyendo »

Fans watching the World Cup match between England and Belgium on Thursday in Brighton, Britain.CreditHenry Nicholls/Reuters

Well, folks, there’s no avoiding it now: We’re in the thick of the World Cup.

For weeks we’ve been seeing the signs — co-workers stumbling back from two-hour lunches that started at 10:15 a.m., their breath heavy with IPA funk, their necks draped with busy scarves that make an appearance only every four years, like jingoistic cicadas.

You may not know some of your co-workers’ last names, but now you know exactly how Danish they are. The World Cup turns people into missionaries for their own 23andMe results.

I used to let the whole thing annoy me, you know, the way that entitled people get annoyed by good things that simply aren’t designed for them.…  Seguir leyendo »

A la izquierda: el delantero francés Antoine Griezmann; a la derecha: el argentino Lionel Messi. Las selecciones francesa y argentina se enfrentarán el 30 de junio en los octavos de final. Credit Jeff Pachoud/Agence France-Presse — Getty Images

Predijeron. Es raro pre-decir: decir antes de hablar, digamos, antes de que decir tenga sentido. O, como solía decir mi padre: perderse una gran oportunidad de callarse la boca.

Siempre ha habido especialistas en ese noble arte. Predicen, y confían en ciertas distracciones: la credulidad, la desmemoria, la catarata de novedades renovadas. Dicen tal día va a pasar tal cosa y saben que, si no pasa, nadie recordará que lo dijeron, qué dijeron. Predecir es barato, todavía más que otras palabras. Pero esta mañana sin fútbol me pasé un rato chequeando, por ejemplo, las predicciones del bocazas portugués.

No sé qué pasa con los portugueses: son tan amables y ponderados en la vida, tan vanos en el fútbol.…  Seguir leyendo »

English and Belgian fans on Wednesday in Gdansk, Poland. From there many planned to take buses to Kaliningrad, Russia, where their teams were to play each other Thursday.CreditKacper Pempel/Reuters

England plays Belgium in the World Cup on Thursday while Prime Minister Theresa May is in Brussels, for Brexit negotiations. I know which I’ll be watching: football, because nationalism is more fun with balls.

Football is simple and beautiful. Governance is neither. But I should be wary of loving, and certainly of trusting, football, even if I have already devised a sophisticated fantasy in which England wins the World Cup. (It is based on the 1987 victory of a spirited youthful team in the Oxford-Cambridge boat race, and the aggressive tailoring of Gareth Southgate, the England team manager.)

I know that nationalism can begin with sports — I watch children in their white England football shirts adorned with the three lions, those symbols of English kings, awaken to it — but it does not end there.…  Seguir leyendo »