Financiación sanitaria

Sanidad pública existe la realidad

Uno. Las largas listas de espera embalsan y ocultan la demanda desatendida y permiten que el Sistema Nacional de Salud recortado muestre una apariencia de normalidad: ofrece las prestaciones de siempre y los centros de salud, ambulatorios y hospitales mantienen la actividad habitual sin que la demora —a menudo acompañada de precariedad— en asistir a muchos enfermos, cada día más, sea visible para la sociedad (los pacientes obviamente aislados y desconocidos entre sí son incapaces de hacerse presentes y el número de los que esperan es, en todas las autonomías, un dato para uso político, en penumbra y manipulable; de hecho, las listas de espera constituyen una pantalla que vela el verdadero estado del Sistema).…  Seguir leyendo »

La presión sobre el gasto sanitario, aunque parcialmente justificada, está tomando un protagonismo superior al que le corresponde por culpa de la propia distribución competencial entre niveles de gobierno y del sistema de financiación autonómica. De seguir así, supondrá un sacrificio inútil en años y calidad de vida. Los que señalan al gasto sanitario como el servicio público en el que hay que centrar el mayor esfuerzo a la hora de recortar se equivocan en el diagnóstico y en la terapia. Quien debe adelgazar más es quien más grasa tiene, que no es lo mismo que quien tiene más volumen o masa muscular.…  Seguir leyendo »

La Unión Europea ha recomendado a los países miembros que estudien fórmulas de copago de los servicios sanitarios para reducir su impacto en las cuentas públicas. De momento, no es una exigencia, como ocurre con las pensiones; solo una recomendación, pero no es difícil imaginar que el siguiente paso del ajuste del Estado del bienestar pasará por la sanidad. Pronto veremos a las agencias de calificación exigiendo celeridad en su adelgazamiento. Tanto Elena Salgado como Leire Pajín han dicho que el gasto español es razonable -el 5,5% del PIB, por debajo de la media comunitaria- y han negado que el Gobierno piense en algo parecido, aunque no lo han descartado en el futuro.…  Seguir leyendo »

Por A. Prieto Orzanco, médico de familia, A. Arbelo López de Letona, médico pediatra, y E. Mengual García, economista (FUNDACIÓN ALTERNATIVAS, 15/12/06):

El límite de endeudamiento público recogido en los criterios de convergencia en el ámbito de la Unión Europea plantea dificultades cuando se precisan nuevas infraestructuras públicas. Esto ha llevado a distintos países a buscar formas de financiación privada para poner en funcionamiento sus nuevas infraestructuras, a fin de evitar la contabilización de la inversión como gasto público. En 2005 se introduce con fuerza en el sistema sanitario español una nueva forma de financiación-gestión que busca este efecto contable, y que conlleva la concesión de explotación de servicios, por un período de treinta años, a las empresas que hayan efectuado las inversiones necesarias para la puesta en marcha de un nuevo hospital público.…  Seguir leyendo »

Por Guillem López-Casasnovas, Catedrático de Economía de la UPF (EL PERIÓDICO, 15/02/06):

La presentación, hace unos días, de un estudio sobre la sostenibilidad del sistema sanitario español elaborado por la Fundación Salud Innovación y Sociedad ha reintroducido puntualmente en el debate de política sanitaria la cuestión del copago. Como no, lo ha hecho además con la etiqueta de amenaza procedente del ámbito económico, preservador, al parecer, de las esencias crematísticas. Es probable que del estudio haya llamado la atención a los medios de comunicación que, entre los responsables de política sanitaria participantes en el informe, la mayoría expresase su opinión acerca de la conveniencia de un copago en nuestro sistema de salud para modular la demanda sanitaria.…  Seguir leyendo »

Por Fernando Fernández de Andrés, Universidad Antonio de Nebrija (ABC, 09/09/05):

EL debate sobre la financiación sanitaria se está produciendo en un mar de confusiones. Tantas que me viene a la memoria el libro escrito en 1688 en Amsterdam por José de la Vega, un judío español que en Confusión de Confusiones se esforzó en explicar el funcionamiento de las burbujas financieras a unos inversores voraces que habían descubierto las bondades del mercado, el capitalismo y las sociedades anónimas. Cuatro son a mi juicio las confusiones sobre las que se asienta la actual discusión, y en las que hay que enmarcar tanto la propuesta del Gobierno como algunas de las alternativas presentadas.…  Seguir leyendo »