Generales 2019

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el palacio de La Moncloa. Samuel Sánchez

Enrique Tierno Galván afirmó en muchas ocasiones que el peor ciego es aquel que no quiere ver. La advertencia del viejo profesor tiene plena actualidad si revisamos la marea de comentarios expuestos en los medios de comunicación sobre la crisis política en curso. Gana por goleada la línea interpretativa que lo ve todo muy claramente como una especie de pelea de carneros, o si se opta por un lenguaje más sofisticado, como la imposibilidad de encontrar un punto de acuerdo entre dos políticos ególatras, cada uno de los cuales se niega a ceder nada al otro, ignorando el interés colectivo. La ventaja adicional de este enfoque reside en que introduciendo un leve sesgo resulta posible escorar la valoración de Sánchez y de Iglesias a favor de uno de ellos, casi siempre el segundo, en la medida en que el socialista sería quien dispone de los medios suficientes para efectuar la cesión, el inevitable Gobierno de coalición, exigido por el otro.…  Seguir leyendo »

Los factores explicativos de la crisis actual en la que nos encontramos, ante una repetición electoral que al parecer nadie quería, se suelen presentar en clave personal, buscando la responsabilidad, o mejor, la culpabilidad de los dirigentes políticos según las preferencias políticas del observador. Quizás deberíamos trascender este enfoque y perseguir una consideración más objetiva de la situación, apuntando si se quiere a la operación, por decirlo así, de factores más impersonales o sistémicos.

En este orden de cosas con lo primero que nos encontramos es con una insuficiente comprensión por parte de las fuerzas políticas de las exigencias del parlamentarismo.…  Seguir leyendo »

Se hartaron de democracia. Amenazan con no votar. Franco murió hace 44 años y no saben dónde enterrarlo porque algunos creen que sigue vivo. Berta, la protagonista de la excelente novela de Javier Marías, reflexionaba con rencor sobre la estupidez de quienes se vanagloriaban con las hazañas de la dictadura argentina en Las Malvinas: «El pueblo, que a menudo es vil y cobarde e insensato, nunca se atreven los políticos a criticarlo (…). Es solo que se ha erigido en intocable y hace las veces de los antiguos monarcas despóticos y absolutistas. Como ellos, posee la prerrogativa de la veleidad impune, no responde de lo que vota ni de a quién elige, de lo que apoya, de lo que calla y otorga o impone y aclama».…  Seguir leyendo »

No hay tu tía

En la última de sus famosas 30 lecciones sobre democracia, Giovanni Sartori, quizá el científico social más apreciado del último cuarto de siglo, define a la democracia como una gran generosidad. Por lo mismo “está siempre potencialmente en peligro”. Para Sartori, el problema no reside tanto en la máquina del sistema, buena en su conjunto, como en los maquinistas, que él identifica con el hombre masa de Ortega. Sin osar medir mis conocimientos con los del sabio italiano, me atrevería a decir que el hombre masa es más bien el ciudadano que viaja en los vagones, aunque a veces lo haga colgado del estribo.…  Seguir leyendo »

La mayor prioridad para nosotros, como para cualquier país, es la estabilidad. Solo apoyado en una situación estable, el progreso puede echar raíces. Pero la estabilidad no la habilita un gobierno cualquiera, sino un gobierno que pueda gobernar. El pasado mes de julio, cuando Iglesias en el Parlamento escenificó, con oratoria atropellaplatos, su shakesperiana ambición de poder, tal vez le dijo a Lady Macbeth al llegar a casa: «I have done the deed», que en versión libérrima se traduciría como: «Me he cargado la investidura». Claro que Sánchez quizá también narrará ahora en términos parecidos aquel episodio: «Por fin hemos acabado con ese hablador».…  Seguir leyendo »

España está enferma de estrés electoral. La convocatoria de las cuartas elecciones generales en cuatro años, más los correspondientes ciclos de municipales y autonómicas, ha provocado en la sociedad una tensa sensación de hartazgo. Burnout, abrasión emocional, el «síndrome del quemado». El fracaso de las negociaciones de investidura de este verano, a pesar de existir varias posibilidades de conformación de mayorías, empuja a muchos ciudadanos a pensar que los políticos les han transferido sus propias responsabilidades y crea una patente e inquietante atmósfera de desafección y de desconfianza en la clase dirigente y en la política misma. De esta manera, lo que debería ser un saludable ejercicio de participación democrática ha sido recibido con una reacción colérica generalizada en la que muchos votantes proponen castigar con suspensión de sueldo a los parlamentarios, profieren en las redes sociales denuestos contra los representantes públicos o colapsan la web del INE para darse masivamente de baja en la recepción de propaganda domiciliaria.…  Seguir leyendo »

Los cañones de noviembre

El debate sobre las causas de la Primera Guerra Mundial ocupó durante décadas a los más variados especialistas. ¿Cómo era posible que el asesinato de una persona en Sarajevo -por muy heredero del Imperio Austrohúngaro que fuera- hubiera desencadenado una frenética reacción en cadena que, en cuestión de cuatro años, movilizó a 70 millones de combatientes y dejó más de diez millones de cadáveres?

Se trataba de identificar el agente ignífugo, equivalente al pavimento de madera de las calles de Chicago, que propagó el gran incendio de 1871 cuando una vaca golpeó un quinqué, el quinqué cayó sobre la paja, la paja hizo arder todo el establo y pronto estuvieron en llamas dieciocho mil casas.…  Seguir leyendo »

La política es la seducción por la vía de la inteligencia. Tal vez esta no sea la definición ortodoxa que recogen los diccionarios, pero es la que me vale. Inteligencia, para defender con buenos argumentos propuestas en las que se cree, y no las que dictan los estrategas en la sombra o las redes sociales. Talento también, para saber leer el sentir y las necesidades de aquellos a quienes se gobierna o se aspira a gobernar. Perspicacia, para tejer proyectos a largo plazo. Aptitud, para entender qué es un Parlamento, un espacio plural de trabajo, no un plató televisivo en el que se rivaliza por el protagonismo.…  Seguir leyendo »

Romper la izquierda de nuevo

El escenario político de nuestro país sigue convulso y en constante cambio. Durante el último año y medio, la tormenta política se había situado en el espacio de la derecha con la irrupción de Vox y el ascenso de Ciudadanos. En esta ocasión, la izquierda se había mantenido resguardada de las turbulencias, entrando en una fase de asentamiento y estabilidad. No obstante, el reciente deterioro de las relaciones entre el PSOE y Unidas Podemos puede acabar propiciando que la tormenta política se desplace de nuevo hacia la izquierda.

Tras unos años convulsos, el espacio de la izquierda empezó a entrar poco a poco en una fase de consolidación.…  Seguir leyendo »

Apuestas de alto riesgo

Quienes tienen vocación de líderes políticos tienen algo de apostadores profesionales. Suelen tentar a la fortuna que Maquiavelo entendía como factor intrínseco de la vida política. Pedro Sánchez ha demostrado atracción por el riesgo. Le ha valido hasta hoy para alcanzar sus objetivos. Primero, para imponerse contra pronóstico a la vieja guardia de su partido y conquistar por dos veces la secretaría general socialista. Después, para aprovechar la fugaz oportunidad de descabalgar al desgastado Rajoy y ganar la primera moción de censura en cuarenta años de democracia española. Está por ver ahora si la misma obstinación y arrojo le valdrán para dar al país un Gobierno estable y eficiente, con capacidad para resolver los graves problemas planteados.…  Seguir leyendo »

La decisión del Rey

Los políticos españoles actuales, sean de la ideología que sean, se distinguen, salvo raras excepciones, por ser intolerantes, por ser sectarios, por no saber negociar, por ser ególatras, por ser incultos, por poner el interés de su partido por encima del interés general y, last but not least, por no cumplir debidamente las normas, empezando, claro está, por la Constitución. En otras palabras, si nos atenemos a lo que ha sucedido en los últimos cuatro años en nuestro territorio, no hay más remedio que concluir que lo que resulta de sus actuaciones es que aceptan una España imposible.

De ahí que el ideal sería cambiar los políticos actuales por otros que tuviesen un nivel más profesional, en todos los sentidos.…  Seguir leyendo »

Dicen los que saben que las elecciones son inevitables. Subrayan que serán las cuartas en cuatro años e, indignados, las califican como un fracaso de la clase política, que no ha sabido llegar a acuerdos.

Corren malos tiempos para los políticos, pero sobre todo para los de Ciudadanos. Si repasamos tertulias, platós y mesas de redacción comprobaremos que definitivamente estos son los únicos que se han quedado -salvo muy contadas excepciones- sin voces públicas que los defiendan. El mensaje es prácticamente unánime en el diagnóstico del líder de los nuevos apestados: agresividad, egoísmo, irresponsabilidad y deslealtad a España.

Como ocurre siempre, el fuego amigo es el que más daño hace.…  Seguir leyendo »

Hace ahora 30 años, el cineasta australiano Peter Weir estrenaba una película de gran emoción y belleza en aquel año de la caída del Muro de Berlín. De hecho, adquirió casi timbres de clásico al poco de llegar a la cartelera. Su título es El club de los poetas muertos. Ambientada tres décadas atrás (1959), relata la historia de un grupo de alumnos de un colegio norteamericano (la academia Welton) que fundamenta sus enseñanzas en la tradición, el honor, la disciplina y la excelencia.

Con el nuevo curso, se incorpora como profesor un antiguo alumno, John Keating, que interpreta magistralmente Robin Williams, quien romperá el discurrir monocorde de la institución merced a su amor a la poesía y a su generosidad.…  Seguir leyendo »

Cualquier Gobierno o elecciones

Los más dispares personajes de la vida política española; izquierdistas radicales y no tan radicales, conservadores más radicales y los que se proclaman centristas están de acuerdo. Personajes distinguidos, que han logrado sobresalir en la vida política española equivocándose continuamente, se manifiestan junto a sablistas políticos, vividores y fementidos comunicadores, buscones de lo público y logreros de lo privado. Partidos independentistas y férreamente centralistas, formaciones políticas que tienen España en la boca desde el desayuno a la cena coinciden, gritando el mismo eslogan, con quienes han hecho de la traición en el Congreso un arte; arte muy rentable para algunas Comunidades Autónomas pero carente de la grandiosidad que requieren las traiciones que pasan a la historia.…  Seguir leyendo »

No sabe José K., antiguo en sus saberes, si elegir para describir el actual panorama la novela de Joseph Conrad o la película de Ridley Scott. Decide finalmente que ambos ejemplos valen, espléndida la novela, magnífica la película: Los duelistas. Recuerden a Gabriel Feraud, el oficial de caballería, y al también teniente de húsares Armand d’Hubert, o a Harvey Keitel y Keith Carradine, si así lo prefieren. Duró aquel duelo, tan encarnizado como carente de sentido, cerca de 15 años. Una cuenta simple: si suponemos que todo empezó con el primer no, sonoro y grosero, de Pablo Iglesias a Pedro Sánchez en 2016, estaríamos en condiciones de calcular, a ojo de cubero mediano, que quizá allá en 2031 estos dos señoritos del pan pringado hayan acabado sus ridículos duelos a muerte y nos liberen entonces a todos los sufridos espectadores de este inaguantable ritornello de dagas y espadas.…  Seguir leyendo »

Las luces del Palacio de la Moncloa se van apagando. El presidente ha llegado hace rato. La luz de la tarde que languidece sobre las araucarias, cedros, cipreses, chopos y acacias de los jardines han dejado de iluminar el salón de Columnas. Nada físico altera la paz de La Moncloa. Solo la preocupación inherente al cargo puede perturbar el descanso del presidente. Ha finalizado un largo día para él, y ya en el primer piso del palacio se dispone a descansar.

Sumergido en su lecho, el sueño finalmente le vence. Liberado en la profundidad de su mundo onírico, de repente le sobresalta la voz de su mujer pidiéndole que no acuda hoy al Senado.…  Seguir leyendo »

Pedro Sánchez, presidente del gobierno español; Pablo Iglesias, secretario general de Unidas PodemosCreditCreditÓscar del Pozo/Agence France-Presse — Getty Images; Sergio Pérez/Reuters

Nota: Se recomienda escuchar esta canción mientras se lee este artículo.

El dúo Pimpinela fue una de las iniciativas más exitosas de la cultura argentina de las últimas décadas: cantaron en el Madison Square Garden y cantaron con Diego Maradona, recibieron por sus veinticuatro discos unos 95 discos de oro, platino y diamante y vendieron más de 30 millones de copias; sus dos integrantes, Lucía y Joaquín Galán, crearon un estilo propio, inimitable: sus canciones eran diálogos amargos de una pareja despechada que se lanzaba reproches y rencores sin medida. No era bonito de escuchar, pero tenía un detalle irresistiblemente perverso: Joaquín y Lucía Galán no eran marido y mujer, no eran amantes, no eran novios; eran —y son— hermanos.…  Seguir leyendo »

A la vuelta del verano nada ha variado en cuanto a la incertidumbre sobre el nuevo gobierno; incertidumbre que abruma a unos más que a otros, y en este último grupo da la sensación que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, tiene el propósito de militar todo el tiempo que pueda.

Estamos en presencia de un síndrome postelectoral de características muy similares al síndrome postvacacional al que, en el momento menos pensado, las televisiones le dedicarán, como de costumbre, el honor de primera noticia en los telediarios. A la izquierda, la incertidumbre le produce desazón; alegan que la afinidad ideológica les hace acreedores de una atención preferente que el presidente no les presta con la intensidad debida.…  Seguir leyendo »

Razones para un Gobierno de coalición

Días antes de la formación del Gobierno entre las Cinco Estrellas de Beppe Grillo y los socialdemócratas, me preguntaron desde Italia cómo habría de ser la coexistencia entre los antisistémicos y los representantes precisamente del sistema que aquellos sueñan con destruir. Todavía hoy persiste la duda de si ese experimento emprendido en nombre de la estabilidad no servirá para dar a luz un monstruo de dos cabezas, dos Gobiernos en uno, o sea, lo contrario a la estabilidad misma. Sin embargo, mi respuesta a la interrogante fue clara: un acuerdo así comporta sus riesgos, pero siempre serán menores que los de recurrir a nuevas elecciones.…  Seguir leyendo »

Investidura trampa de Sánchez

En toda su majestad de gran monarca republicano, Charles de Gaulle llegó a la conclusión de que «el poder es la impotencia». No se sabe si lo coligió antes o después de apreciar la imposibilidad, según decía, de gobernar un país con 240 variedades de queso. Por ello, el padre de la Francia de la posguerra y hacedor del mito de su propia liberación del nazismo, lo que explica su ingratitud con Gran Bretaña y con Estados Unidos, era un versado estratega de hacer como si en las situaciones más inverosímiles.

Así se lo confió a Alain Peyrefitte, ministro, confidente y biógrafo suyo, tras declarar Argelia su independencia en 1962.…  Seguir leyendo »